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Ana Frank no salía de su casa, no era porque no quería

Anna Frank
En el programa de Tinelli de ayer, Sofía “Jujuy” Jiménez, entonaba con poca afinación una canción que decía “yo no soy esa mujer que no sale de su casa” y en el fondo aparecían varias caras conocidas. Entre ellas Ana Frank. Solo que, contrariando la letra de la canción, aunque Ana Frank no salía de su casa, no era porque no quería sino porque hacerlo la ponía en peligro de ser descubierta, deportada y asesinada por ser judía.
No se puede creer que la hayan usado para este show. Todo lo que hacemos parece caer en el vacío y la Shoá es un tema de fondo para un espectáculo de canto y baile. Ya ni siquiera me parece que sea banalizar. No creo tampoco que sea ignorancia. La verdad que no sé lo que es. Tampoco me parece antisemita, me parece antihumano, anti inteligente. Estúpido, banal e irresponsable. Me sume en el pesimismo más radical y me cubre una tristeza infinita.
Vuelve a mi un texto que escribí hace más de 10 años y que, desgraciadamente, sigue siendo necesario. Aunque quienes lo tengan que leer no lo hagan, lo comparto otra vez (capaz que alguno sin darse cuenta choca con él, lo lee y le cambia algo):
Para periodistas y comunicadores.
Si no han aprendido hasta ahora, es hora de que lo hagan y se ahorren problemas. Eviten mencionar a los judíos o a cualquier cosa atinente a nosotros. No se metan en problemas, es complicado. Cualquier cosa que digan puede sonar mal. Mencionando algo relacionado a los judíos –religión, holocausto, nazismo y así- sin saber bien de qué se está hablando puede traer consecuencias no buscadas. E inmediatamente se enciende un alerta y se disparan las sirenas. La cosa no es caprichosa ni aleatoria, tiene una explicación. Se trata de un secreto milenario: hemos desarrollado un dispositivo protector de transmisión oral, la ABEJA -sigla de Alarma Básica y Específica de Judeofobia Ambiente– que, a modo de sismógrafo sutil y sensiblemente calibrado, incorpora, estudia, evalúa y nos pone en guardia, ante el más mínimo atisbo de ignorancia o discriminación anti judía. La ABEJA está siempre alerta, es una cuestión de supervivencia.

Aunque su necesidad tiene más de dos mil años, la ABEJA así como lo conocemos hoy –aunque más primitiva- tiene su origen en Europa. Nació en el siglo IV bajo el imperio de Constantino el que instaló a la Iglesia como religión del imperio e impuso a mis antepasados el rótulo de asesinos de Cristo. A partir de allí la ABEJA se fue perfeccionando durante los siglos de bulas papales y peleas feudales y principescas, que llevaron a la prohibición de poseer tierras, la imposición de ocuparse solo de finanzas, artesanías y comercio para después señalarnos como usureros. La ABEJA fue recalibrada durante las Cruzadas, con la difusión del libelo de sangre (que nos acusaba de secuestrar niños cristianos y desangrarlos para nuestros rituales demoníacos), tuvo otro momento rutilante en la Inquisición, las conversiones forzosas, las matanzas, las torturas, y luego en los exilios y las deambulaciones de mis tatarabuelos; sufrió un nuevo ajuste con las teorías raciales que condujeron al así llamado antisemitismo, y luego con el invento de los Protocolos de los Sabios de Sión, los pogromos asesinos que se llevaron a mis abuelos –la ABEJA había quedado desactualizada- hasta el final de fiesta a toda pompa y sangre que fue el nazismo y la Shoá donde se masacró a casi toda mi familia.

Luego de eso la ABEJA, nuevamente perfeccionada, pareció haber alcanzado su calibración definitiva y hasta se creía que nunca más iba a ser necesaria. Pero no. Cuando los sobrevivientes se sacudían las cenizas que ensombrecían sus memorias y ya Israel era un sueño hecho realidad, aplaudido por todos mientras estaba en las malas, bastó que ganara su primer guerra, la de los Seis Días, para que la mirada benévola se volviera acusación. Los técnicos se abocaron a recalibrar nuevamente a la ABEJA ahora a un nuevo nivel: mientras nos dejamos matar, está bien, pero cuando decidimos que una parte de la tribu sea un país como cualquier otro, eso sí que no. El ajuste actual incluyó en consecuencia al antisionismo que enarbola el sucio dedo de la culpa señalándonos, pero con un evidente alivio, un “ya lo sabíamos, no son de fiar estos judíos”.
La ABEJA revela en sus registros que el judeófobo justifica así su mala conciencia y su odio ancestral. Y no digo que acuerde con el gobierno de Israel ni con lo que pasa allá, no tengo por qué defender ni justificar ni participar de sus decisiones. No los voté, soy argentina y voto acá. Aunque pertenezco a la misma tribu de los judíos que viven en Israel, no soy israelí, pero como de la misma tribu me afecta lo que allí suceda y me toca lo que de ello se diga aunque no sea responsable. (Israel es un país, no es “los judíos”). Sí, ya sé, no es fácil. Y la ABEJA hubo de ser ajustada nuevamente porque nos “toleran” mientras seamos débiles, víctimas, estudiosos, comerciantes o prestamistas, pero no somos “tolerados” si no nos dejamos matar, si queremos ser igual que cualquiera. Y llegamos al día de hoy con la nueva palabreja del mundo políticamente correcto, la tolerancia. Qué espantosa palabra, ¿no?. Se tolera al que no se quiere, al que no se acepta, al que se aguanta.
Y ni qué decir de las bombas a la embajada de Israel y a la mutual judía, el mayor atentado terrorista que sufrió la Argentina, cuando se dijo, otra vez con alivio, que murieron judíos e inocentes. La ABEJA tuvo mucho trabajo esos días y hubo de sufrir una nueva recalibración.
Por todo esto, queridos políticos K, no-K o anti-K, queridos candidatos a políticos, queridos asesores de los candidatos a políticos, queridos periodistas y comunicadores sociales, tengan cuidado cuando nos usan con ligereza en sus declaraciones. La ABEJA saca el aguijón, se pone a vibrar como loca y se vienen los comunicados, los reclamos, los pedidos de disculpas, los medios levantan la noticia y la acomodan para atacar a unos y a otros. No hay ganancia. Mejor no digan nada. Háganme caso. No se metan en camisa de once varas que aprieta y enseguida se le saltan los botones.
Lic. Diana Wang, fundadora de generaciones de la Shoá.
Reproducción autorizada citando la fuente con el siguiente enlace Radio Jai

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1 Comentario

  • PATRICIA ZALAZAR BENAVIDES
    PATRICIA ZALAZAR BENAVIDES

    KERYDA DIANA: NO HAY NI 1 SOLA PALABRA EN LA QUE NO CONCUERDE CONTIGO. ME EMOCIONA TU TEXTO. MI FILIA. GUARDÓ SILENCIO X TANTAS GENERACIONES DE “MUDERA”, QUE SOLO MI ALMA SABÍA, YO, SIENDO MUY NIÑA, SENTÍA QUE ALGO ME LLEVABA POR 1 CAMINO, CON MÁS AÑOS, TUVE FRENTE A MÍ, NO SOLO 1 GRAN SENSACIÓN EN EL ALMA, SINO YA “VERDADERAS SEÑALES” D HACIA DONDE ME CONDUCÍAN” Y, AUNQUE NUNCA HABÍA VISTO LETRAS HEBREAS-QUIZÁS-ALGÚN DOCUMENTAL, PERO NADA MUY EVIDENTE, HASTA Q 1 ALUMNA-ADULTA- ABRIÓ SU CUADERNO PARA TOMAR NOTA D ALGO Q LE INDICABA, ¡ Y APARECEN LAS LETRAS DEL ALFABETO ! Y LE DIJE D INMEDIATO, ¡ ESO ES HEBREO ! -ELLA ES GOI- SÍ, CONTESTÓ, ES QUE ESTOY TOMANDO CLASES D HEBREO, ¡¿DONDE?! LE PREGUNTÉ?! EN LA COM. ISRAELITA SEFARADÍ, ME CONTESTÓ. A LA SEMANA SGTE., YO ESTABA ALLÁ, ¡ Y NUNCA + SALÍ, HASTA QUE PARA REDESCUBRIR MIS RAÍCES, RESCATARLAS PARA “VIVIRLAS Y FORTALECERLAS” TUVE QUE HACER CONVERSIÓN. MI ALMA SE AQUIETÓ, SE ENGRANDECIÓ Y ESTOY ORGULLOSA DE MI PUEBLO, NUESTRA HISTORIA, MI TIERRA Y PATRIA ANCESTRAL. CADA PALABRA, CADA LETRA, ES COMO SI HUBIERA ESTADO NAVEGANDO EN MI SANGRE “MI BERESHIT”, UN “NER TAMID” ILUMINANDOME DESDE TODAS MIS VIDAS ANTERIORES HASTA HOY. NO SOMOS “PERFECTOS” Y LEJOS -AÚN- DE “OR LA GOIM”, PERO SI TUVIERA QUE ELEGIR A UNA PATRIA A LA QUE “PERTENECER”-Q NO ES = QUE DONDE VIVIR- X OTROS 5781 AÑOS Y VECES DIGO “KEN, YESH AM ISRAEL”, VE “AM ISRAEL JAI”, LEOLAM VAED, ESTO ÚLTIMO, LE MOLESTE A QUIÉN LE MOLESTE, YA QUE NO HAY NADA QUE IRRITE MÁS Y CAUSE + ESCOZOR QUE LA “KINAH”, EL ODIO QUE NACE DE LA LA ENVIDIA. POR ALGUNA RAZÓN ESTAMOS Y SEGUIREMOS ESTANDO, ¡ HINENI ! Y SERÁ ASÍ, HASTA LA ETERNIDAD O HASTA QUE “EL ZOHAR” LO EXPLIQUE. COMO SUELO REPLICAR: NO IMPORTA DONDE ESTEMOS “FÍSICAMENTE”, DISCUTAMOS O NOS ENOJEMOS, COMO 1 “TUNA”: MA TOVU OALEJA YACOB, MISHKNOTEJA ISRAEL” – MA TOV U MANAIM, SHEVET “AJIM” GAM YAJAD”. SHALOM U BERAJOT RABOT, MAZAL KLARO KE TENGASH, SALUDOSA i KON BUENO KE SEA.

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