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Un famoso cineasta judío presentará un film sobre antisemitismo y homofobia

Eric Steel trabajó con las grandes estrellas del cine de Estados Unidos. En la década del 80’ en Nueva York tuvo que lidiar con el antisemitismo, la homofobia y la epidemia del sida. El productor devenido en director decidió llevar su historia a la pantalla grande con su film “Minyan”, que se presentará en el Festival de Cine de Jerusalem. Entrevista.

Cuando Eric Steel, un productor y cineasta de Hollywood era un joven en Nueva York a principios de los 80, tuvo que lidiar con muchas tragedias personales. En esos años, la epidemia del sida se desató y acabó con la vida de parte de la comunidad gay, a la que pertenece Steel. “En una década desapareció casi todo mi grupo de amigos”, afirmó el productor, cuando lo conocimos en el reciente Festival de Cine de Berlín. “Mi primer novio se suicidó y creo, aunque no tengo pruebas, que lo hizo porque pensó que tenía sida. No quería lidiar con la enfermedad. Fue un momento difícil, no solo porque la gente se moría de repente, sino también por el hecho de que veías cómo sucedía”.

– Lograste sobrevivir. ¿Has tenido un sentimiento de culpa por ello?
– Puede ser. Es más, mi hermano y mi hermana murieron, no de sida. Mi hermano falleció de cáncer y a mi hermana la mató un conductor ebrio, por lo que soy el único que sobrevivió. No sé si es exactamente culpa, sino que no entiendo por qué yo logré sobrevivir.
Han pasado casi 40 años desde ese período traumático y difícil, y solo recientemente Steel, de 56 años, se ha atrevido a abordar sus recuerdos, experiencias y sentimientos de esa época. Steel hizo esto a través de “Minyan”, su debut cinematográfico como director, ambientado en Nueva York a principios de los años 80’. “El desafío para hacer la película consistió en que tuve que remontarme a esa época y recordar la emoción que la marcó. Muchos sobrevivientes del Holocausto nunca quisieron hablar sobre el infierno que tuvieron que atravesar. No pudieron dar luz a esta historia y ciertamente lo entiendo. También me cuesta hablar de los años en los que perdí a mis amigos que murieron de sida, excepto a través de la propia película”.
“Minyan” se presentará como parte del 37º Festival de Cine de Jerusalem, que comenzará mañana (jueves) y se llevará a cabo en línea entre el 10 y el 20 de diciembre. La trama del film se basa en la historia de David, de 17 años (interpretado por Samuel Levin), miembro de una familia de inmigrantes judíos de la Unión Soviética que vivían en Brooklyn a principios de la década de 1980, que después de percatarse de su condición sexual, quedó atrapado entre su entorno familiar y religioso por un lado, y la comunidad gay del vecindario de East Village por el otro. Steel dijo: “Hay partes de mi historia personal en la película, pero principalmente me inspiré en ‘Minyan’, un cuento breve de David Bezmozgis, que trata sobre un inmigrante de ascendencia judía rusa, que se mudó a Toronto, Canadá. La historia que escribió fue sobre un joven que se relacionó con dos vecinos gays que aún no habían salido del armario en una vivienda para adultos. En la historia, el joven era hetero, y me tomó mucho tiempo convencer a David de que procesara la historia de manera diferente. Este relato refleja su vida, por lo que le costó mucho ceder. Cuando David finalmente accedió a mi pedido, me puso una condición. Me dijo: ‘Quiero que hagas de esta historia tu historia, no la mía’. Y ese fue el mejor desafío que me pudo dar”.

Steel afirmó que le tomó un tiempo decidir “cuánto debía incorporar de mi historia personal, y el problema se resolvió cuando me di cuenta de que necesitaba poner gran parte de mi vida en el guión. En cierto lugar, la vida de un joven inmigrante judío y un joven gay son similares y comparten los mismos dolores. Cuando ambas historias se unieron en una sola, pude encontrar más piezas para terminar el rompecabezas”.
– Entonces, ¿qué aportaste de tu vida a la historia?
– En primer lugar, soy judío, pero antes era más que eso; era un joven gay que vivía en Nueva York en los años 80 y también experimenté la dificultad de encontrar mi lugar y averiguar si pertenecía a la comunidad gay o no”.
– ¿Cuándo descubriste que eras gay?
– Desde muy joven supe que era diferente, y cuando tenía 17 años ya sabía lo suficiente como para poner en palabras la esencia de la diferencia. Estaba bastante seguro de que, así fuera gay o no, mis padres me amarían igual, por lo que tomé la decisión de contarles. No fue un gran “riesgo” a nivel familiar.
– Tu padre es abogado y vienes de una familia privilegiada. Este no es precisamente el entorno del que proviene el protagonista de “Minyan”.
– Aunque no tenía miedo de que me echaran de la casa ni nada de eso, todavía no me sentía cómodo conmigo mismo. Tenía un hermano y una hermana que eran felices heterosexuales y no tenían las dificultades que yo tenía. Ciertamente puedo identificarme con lo que el héroe de ‘Minyan’ atraviesa. Nuestro sufrimiento fue similar, pero las intensidades fueron diferentes. En cierto sentido, compartimos el mismo sentimiento, que es universal.

La película aborda en profundidad la identidad y las costumbres judías, pero Steel proviene de una familia judía secular. “Mi familia materna llegó a Estados Unidos desde Moldavia a principios del siglo XX. Eran inmigrantes realmente pobres. La pasaron mal y trabajaron duro para darles a mi madre y a mi tío una buena educación. Cuando los abuelos tuvieron cierto éxito y se convirtieron en parte de la clase media, se mudaron del Bronx a Manhattan. Mis abuelos sintieron que ser judíos o ser percibidos como judíos en el contexto más amplio del panorama estadounidense no era lo más seguro ni les otorgaba un gran beneficio. No estoy seguro de que necesariamente temieran por sus vidas, pero definitivamente fue un componente importante en su plan para avanzar y asimilarse”.
La familia del padre de Steel llegó desde Lituania y también eligió asimilarse. “La familia de mi padre se asimiló mucho más que la de mi madre e hizo muchos esfuerzos durante dos generaciones para no parecer judíos. Mi madre, por ejemplo, quería llamarme Cristian. Ella pensó que era un buen nombre para un niño. Fui a una escuela primaria cristiana, pero estaba muy consciente de que era uno de los muy pocos estudiantes judíos en esta institución. Por lo tanto, desde niño supe que ser judío conllevaba cierto peligro, como ser marginado o golpeado. Durante el gobierno de Donald Trump comencé a sentir antisemitismo nuevamente; es algo que está en el aire ahora, de una manera que no sucedía hace años. De hecho, en los últimos años tuve que pasar por un detector de metales para ingresar al templo. Es una sensación extraña darse cuenta de que sólo ser quien eres representa un peligro para tu vida. Definitivamente es preocupante”, indicó.
– Hollywood puede ser un lugar conservador y homofóbico. ¿Ha intentado ocultar su sexualidad, especialmente cuando trabajaba en Disney en los años 90’?
– Cuando trabajaba en Disney, no pensé que nadie supiera o me preguntara acerca de mi condición sexual. Realmente no sentía que estuviera ocultando que era gay, pero tampoco llevaba la bandera del orgullo. Cuando comencé mi carrera en la industria de Hollywood no veía películas que mostraran a alguien como yo o una historia que se asemejara a la mía. Simplemente no había lugar para el tipo de historias que quería contar. Entonces sentí que si quería ser parte de la industria como un hombre gay que no podía contar su propia historia, entonces debía ayudar a llevar a la pantalla grande las de otras personas, y estaba orgulloso y contento con eso. Y eso es lo que he estado haciendo durante mucho tiempo.
Mientras trabajaba como productor, Steel logró dirigir “The Bridge”, un controvertido documental sobre el fenómeno de los suicidios del puente Golden Gate en San Francisco. Las cámaras de Steel grabaron 23 saltos desde el puente.

– ¿Abordaste el tema por el suicidio de tu cónyuge?
– Definitivamente estaba relacionado. Al menos en parte. La idea del suicidio me fascinaba por varias razones, y una de ellas era que cuanto más mirabas lo que sucedía en el puente, veías que también había personas que caminaban por allí y se veían extremadamente tristes, pero no se suicidaban. Sin embargo, había gente que pasaba riendo y hablando por teléfono, y en un momento saltaban. El intento de los suicidas por camuflar y ocultar su dolor era algo que entendía y estaba relacionado con los sentimientos que yo también tenía. Durante años, también traté de disfrazar u ocultar mi tristeza y dolor por mi novio y amigos muertos. Y también por mi religión y mi sexualidad.
– ¿Y qué te llevó a dejar tu exitosa carrera de productor para dedicarte a la dirección?
– Un día, mientras estaba sentado en el trabajo, mientras estaba rodeado de carteles de películas de grandes directores que estaba produciendo, pensé: ‘Esto no es realmente lo que quiero hacer. Puede que sea productor, pero estoy produciendo detrás de una mesa y quiero hacer películas’. Esa fue mi motivación para empezar a dirigir.
Durante los últimos diez años, Steel ha compartido su vida con un psicoterapeuta, con quien contrajo matrimonio. “Mi pareja es una persona maravillosa, de ascendencia católica siciliana. Es padre de una hermosa niña de 18 años”.

Fuente: YNET.

Reproducción autorizada citando la fuente con el siguiente enlace Radio Jai

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