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Tabaré Vázquez y su vínculo con Israel y el pueblo judío

Eduardo Kohn, director de la B’nai B’rith Internacional y columnista de la Emisora, realizó una semblanza del recientemente fallecido presidente uruguayo Tabaré Vázquez, y comentó sobre su particular vínculo con el Estado de Israel y el pueblo judío.

Un amigo entrañable que es un excelso periodista de radio, televisión y diarios, Nelson Fernández, columnista de La Nación y El Observador, hizo ayer domingo una profunda semblanza del Dr. Tabaré Vázquez, el expresidente de Uruguay por dos períodos, que falleció en la madrugada del domingo a los 80 años.

Y nos vamos a atrever a apoyarnos en Nelson Fernández para la primera parte de este retrato que nos ha pedido Radio Jai y que compartimos con todos ustedes.

Tabaré Vázquez trazó su historia en una pintura que ilustra el Uruguay que siempre debió haber seguido por este rumbo: Nieto de inmigrantes, criado en barrio sencillo de clase media trabajadora, futbolero hasta llegar a ser Presidente del club de su barrio y festejar un título de Campeón Uruguayo, le gustaba el mate, la murga y el candombe y era producto de la movilidad social ascendente orgullo del país. Como médico oncólogo, la gente lo consideraba una eminencia, pero más que eso, un generador de esperanza.
Nelson Fernández recuerda a su joven pariente atendida por Vázquez y dice contundentemente: “Raquelita murió y la lloramos, por la injusta vida que la arrancó de cuajo tan temprano, pero jamás hubo insinuación de reproche al médico, sino agradecimiento por asumir que había hecho todo lo posible. Se lo sintió cercano, comprensible, como parte de la lucha contra ese maldito tumor”.

Cuando comenzó a sumergirse en la política, la gente no vio a un médico severo ni a un político insistente con lo que quería desarrollar: La gente escuchó un lenguaje diferente que brindó cercanía. El médico y el político eran la calma que el prójimo necesita para entender temas complejos.

De todos modos, sus ojos tenían un brillo mayor cuando hablaba de cualquier tema médico y su voz adquiría una gran pasión. La política ¡vaya si no le era ajena! pero su vocación, su corazón, siempre fue la medicina. Y supo trasladar esa vocación cuando la política lo puso en el lugar más alto. Uruguay libre de tabaco en tiempo record fue una de las sorpresas internacionales del año 2005 cuando llegó a la Presidencia por primera vez. Se impuso el médico convencido de qué había que hacer para combatir el cáncer provocado por el tabaco, junto al líder político que ejecutó y que no permitió ninguna trasgresión a la medida.

Uruguay, instalando con la incredulidad previsible un sistema de salud inédito en América Latina, y tras un trabajo tenaz, le dejó al país una estructura que hoy, ante una pandemia, hacen una marca universal. Uruguay hizo una revolución educativa, entregando una computadora a cada estudiante, eso también fue una señal que fue más allá de fronteras. Vázquez era el médico convencido de lo que había que hacer en estas áreas y el político que ejecutaba y hacía ejecutar.

En el Uruguay republicano donde las diferencias se dirimen con dureza, pero la institucionalidad se respeta, tuvo innumerables divergencias con los líderes de la oposición. Pero en su última aparición pública en un programa televisivo que recorrió su vida a una semana de su fallecimiento, Vázquez sólo tuvo palabras de fraternidad política y enorme respeto por Julio M. Sanguinetti, Luis Alberto Lacalle Herrera y Jorge Batlle, éste último ya fallecido; los tres expresidentes de Uruguay.

Siendo aún presidente y habiendo ganado la elección de 2019 Luis Lacalle Pou, Vázquez invitó al Presidente electo a la ceremonia de asunción del Presidente Alberto Fernández y viajaron juntos a la Argentina; y el 1 de marzo de este año, tras ser presidente dos veces, pasó la banda a un adversario, con cultura republicana, sonriente por la ceremonia institucional, pese a la derrota electoral de su partido, e instaló el inicio de una fiesta cívica ejemplar.

Nelson Fernández culmina su nota marcando: ”Era doctor, pero no le decían “doctor”; era más médico que político, pero sobre todo era un hombre que manejaba muy bien ese don de generar esperanzas. Eso lo ayudó a ser uno de los principales líderes políticos de la historia partidaria uruguaya. Y por eso de transmitir confianza y cercanía, siempre lo llamaron por el nombre y no por el título académico ni el apellido: Simplemente Tabaré”.

Tabaré Vázquez, ya médico, hizo un posgrado en el Instituto Weizmann en Israel en 1982. Conoció ese paísl desde el universo de la creación científica y médica y fue actor y testigo de la vida diaria de los ciudadanos. Cuando volvió a Israel como Presidente de Uruguay en 2007,fue uno de los únicos dos presidentes de América Latina que hizo una visita oficial de Estado cuando Israel celebraba sus primeros 60 años de vida. Se reencontró con la admiración y el afecto que le dispensaron en el Instituto Weizmann; le enseñó a sus ministros y miembros de la delegación dónde y cómo vivía en 1982 en ese campus; se fusionó en un abrazo fraterno con Shimon Peres, entonces presidente y con quien había hecho una cálida relación desde la Internacional Socialista. Llevó a Yad Vashem( Museo de la Shoá)  toda la información sobre Ana Balog, una uruguaya asesinada en Auschwitz. En 1990, la Organización Sionista del Uruguay instituyó el Premio Jerusalem. Tabaré Vázquez, entonces Intendente de Montevideo, fue el primero en recibir esa distinción.

Fue orador del acto de conmemoración de La Noche de los Cristales que B´nai B´rith Uruguay realiza hace 37 años, en noviembre de 2011.
Entre otros conceptos, Vázquez dijo entonces: “Esta es una noche muy propicia para hablar de principios y valores, porque todos los aquí presentes sabemos lo sucedido en aquella noche entre el 9 y el 10 de noviembre de 1938.

No fueron hechos aislados e inesperados, porque en el devenir de las sociedades y la humanidad, el margen de la casualidad y la sorpresa es muy angosto y los atajos no existen. Por eso, esta noche es muy propicia para que nos detengamos a reflexionar sobre principios y valores. Estamos aquí por el ‘Nunca Más’. Nunca más Holocausto, intolerancia, violencia, discriminación. Nunca más Noche de los Cristales Rotos. Nunca más de ningún tipo.

Decir ‘nunca más’ es relativamente sencillo. Lo difícil es hacerlo realidad cotidiana porque basta echar una mirada a la realidad mundial actual para constatarlo. Parecería que tenemos poca memoria, o memoria selectiva o dificultades de aprendizaje. Pese a todo, los seres humanos somos aún capaces de soñar con un futuro mejor porque somos los únicos seres conscientes de ser mortales, somos seres con esperanza de un futuro mejor porque el pasado no es una carga, sino una fuerza y que siendo fundamental, no es suficiente. El pasado es una herencia que recibimos sin testamento y sin elegirlo, pero el futuro es un legado sobre el cual sí podemos y debemos decidir”.

Los avatares de la vida política llevan en una sociedad republicana a que se discrepe y se haga de frente y sin titubeos. Sería ilógico pensar que no hemos tenido esas discrepancias en las presidencias de Tabaré Vázquez. Pero siempre estuvo abierta su puerta para que supiera las inquietudes comunitarias, aunque surgieran diferencias.

Tabaré Vázquez fue un demócrata. Como tal, podía discrepar, y lo hizo con gobiernos de Israel, pero jamás utilizó el agravio -desde el cual no se vuelve- para referirse al Estado judío. Primero, porque lo aprendió a respetar en su lucha y convicciones desde que vivió allí un año. Segundo, porque sabía que el uso banal de adjetivos que tanto han usado los populismos de este siglo, son un incentivo al antisemitismo. Y sobre antisemitismo y discriminación, sus opiniones de cómo enfrentarlos fueron siempre prístinas.

En lo personal, anoto muy brevemente que con su desaparición física, quedan ahora en la memoria 38 años de conocimiento, respeto, intercambio de sentimientos y opiniones y muchas jornadas que guardamos en la privacidad sobre su pasión por la medicina y mi impertinencia por no aceptar la injusticia y la crueldad del cáncer. “El tiempo que se logra dar a un paciente calidad de vida es una victoria contra el cáncer”, me dijo en 2002. Energía positiva. Así era el médico al que desde que lo conocimos, siempre llamamos Tabaré.

Que descanse en paz.

Reproducción autorizada por Radio Jai citando la fuente.

Reproducción autorizada citando la fuente con el siguiente enlace Radio Jai

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1 Comentario

  • Alberto Alejandro bagdadi
    Alberto Alejandro bagdadi

    De s p i e r t a n d e c o m a y d i c e n m i n o m b r e y d e m i f l i a o k

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