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“Lo que comienza con los judíos no termina con ellos”

Para dar un panorama del antisemitismo en Europa, en particular en Francia, conversamos con Shimon Samuels, Director del Centro Simon Wiesenthal, quien eligió comenzar relatando un hecho que le tocó presenciar el 3 de octubre 1980, en Paris, al salir de la casa del corresponsal israelí Tamar Golán, al que había ido a ver y donde también se hallaba Aliza Shagrir la esposa del gran cineasta Micha Shagrir.

Contó que Aliza había salido junto con él del domicilio, para hacer una compra a un lugar cercano, y a segundos de despedirse de ella, oyó el estruendo de una bomba, con la que Aliza encontró su muerte. Partiendo de este relato comentó lo que sucedió después: “Al día siguiente el Primer Ministro de Francia Raymond Barre, anunció que ‘una bomba puesta para judíos, había matado cuatro franceses inocentes’”. Y explica Samuels, que las víctimas en realidad fueron, además de Aliza, un mozo chino, un cartero portugués y un “francés inocente”.

“Para nosotros ese fue el mensaje de que el antisemitismo ya estaba muy presente”, aseguró. Y señaló que ese hecho sería el comienzo de 73 atentados contra blancos judíos los siguientes dos años, que terminarían con la gran matanza en 1982 en el restaurante Goldemberg en el barrio judío de París, a la que vinculó con la entrada de Israel en el sur del Líbano para aplastar el terrorismo palestino en agosto de 1982. A partir de allí -indica Samuels- los terroristas de los campos de entrenamiento de Alemania, Italia y Francia, huyeron a sus casas; ya no les interesaban tanto los judíos, solo necesitaban dinero: Atacaban bancos, embajadas; y los gobiernos respondiían con violencia,  y dijo que durante ocho años hasta la primera Intifada, no hubo terrorismo antisemita. Y citó a Simon Wiesenthal quien dijera: “Lo que comienza con los judíos no termina con ellos”.

El terrorismo antisemita comienza con una generación nacida en Francia, radicalizada en las escuelas, mezquitas, y sobre todo en internet, explica. Y que estos jóvenes, que se consideraban yihadistas, se trasplantaron de Medio Oriente a Europa: “Ellos toman el rol del palestino y el vecino judío es el israelí”. Entonces, el retorno del terrorismo antisemita comienza con el ataque a la escuela judía de Toulouse, luego la matanza de tres personas en la calle, (y los vecinos gritando Allahu akbar); y después con el supermercado casher, “que no se recordaría hoy de no haber sucedido lo de Charlie Hebdo”. Responsabiliza Samuels a los jueces, que no actúan con justicia, y que solo se acuerdan de la Revolución de los estudiantes de 1968. Entonces, los acusados de atentados salen fácilmente por la “puerta giratoria”, con sentencia psiquiátrica, o porque son víctimas de drogadicción. Contó que se había puesto soldados para cuidar los edificios de la comunidad judía y que luego los quitaron por razones económicas.

Respecto de los acusados, el Director del Centro Wiesenthal explicó que se pidieron extradiciones que nunca se lograron concretar y que los ataques sucedieron y continúan sucediendo a blancos judíos.

Encuentra como positivo que después de la explosión en el puerto de Beirut, Francia ahora reconozca a Hezbolláh como terrorista y también la definición del antisemitismo de la IRHA, pero manifiesta como sumamente negativo que en el Consejo de Seguridad de la ONU, Francia de su voto  de “abstención” contra la extensión del embargo de armas contra Irán, y enfatizó en que todo lo que pasa en Francia, tiene efecto en Europa.

Respecto de la educación en Francia, en las escuelas, dijo el gobierno francés no interviene mucho contra estos mensajes y que la situación es muy problemática. Citó a modo de ejemplo que, en escuelas con gran densidad de población musulmana, la Shoáh, un contenido que está en el programa educativo, no se puede impartir normalmente, por las quejas de los alumnos que niegan el Holocausto, y que resulta muy difícil esta situación para los maestros, que sienten miedo frente a ellos, además de impotencia por no poder enseñar libremente.

En el Ministerio de Educación hay un programa para enseñar el “contra antisemitismo”, pero teniendo en cuenta la situación de vulnerabilidad económica (viven en lugares muy desfavorables, “terribles”) y la fuerza que tiene la religión en sus vidas, es casi imposible poder integrar ese tipo de ideas que los haga reflexionar sobre el tema.

Por último, consultado sobre si el flagelo antisemita alienta a la aliáh, Samuels señala que, en Francia, emigrar a Israel no tiene la misma importancia que para los judíos argentinos. Los franceses, en especial los que trabajan en alta tecnología, sabiendo que solo hay cuatro horas de vuelo que separan Tel Aviv de Paris, eligen combinar sus vidas entre los dos lugares; opinan que ciertas circunstancias y por sus profesiones, es difícil pensar en una aliáh y que muchos judíos franceses fueron a Inglaterra, por la corta distancia y muchos otros a Québec y a Florida.

Reproducción autorizada por Radio Jai citando la fuente.

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