-
X

Radio JAI

La Radio Judía de Latinoamérica

" Piensa bien y estará bien "   

Israel se prepara para celebrar Purim

¿De qué te vas a disfrazar? La pregunta se cuela en todas las conversaciones de adultos, adolescentes y niños en el último mes del invierno israelí. Se escucha entre grupos de soldados que esperan el autobús, entre maestras de escuela, en los cafecitos y locales de “falafel”, e incluso en las empresas, que organizan para sus empleados el infaltable Baile de Purim. Las madres intercambian consejos de cómo preparar un disfraz original y barato y en Facebook se anuncian ferias de venta de disfraces usados y fiestas callejeras para todos los gustos.

En nuestro primer Purim en Israel, le pregunté a mi hijo menor -que estaba entonces en segundo grado- de qué se quería disfrazar y me contestó que necesitaba seis disfraces (!) uno para cada día de la semana. Buscó en su mochila, me extendió la nota de la maestra y entonces leí: el domingo “Día de Máscaras”, el lunes “Día-Pijamas”, después “Día de Deportes”, el miércoles “Día de Animales”, el jueves “día al revés”, “Día blanco y negro”, “Día del Espacio”… son algunos ejemplos de las pautas que dan las escuelas para esta festividad que se ríe del calendario, multiplicando por diez la jornada de fiesta .

El viernes de esa semana de Purim, me crucé con el Director del colegio disfrazado de cirujano con una jeringa grandota en la mano y divisé a unos cuantos padres y madres con pelucas, sombreros y matracas, que me preguntaron asombrados por qué no me disfracé. En el salón de actos de la escuela, se llevaba a cabo un desfile de disfraces con un nivel de producción insólito: vi un piloto de avión de las FDI con el un F-100 alrededor de su cuerpo hecho en cartón, vi a Moisés con su bastón y túnica blanca, vi un grupo de chicos de 9 años disfrazados de ultra-religiosos con un parlante que vociferaba que “el Mesías llegará pronto”, vi unos “nerds-ninjas” y vi a la reina Esther … llevando a Hamán encadenado, regodeándose oronda en medio de esa algarabía que se festeja gracias a ella.

La celebración de las fiestas judías en Israel es una vivencia impactante y muy distinta de lo que estamos acostumbrados en la diáspora. Y Purim es el mejor ejemplo de ello: sólo pude dimensionar su grandeza y trascendencia, desde que vivo en Israel. La calle principal de cada ciudad se corta para dar lugar a una fiesta callejera llamada “Adloiada”, con kioskos de venta tipo feria, música inundando los rincones y miles de personas paseando… todos, absolutamente todos disfrazados, mirando, saludándose y riendo, levantando el pulgar al apreciar algún ocurrente disfraz que denota un especial despliegue de creatividad o esmero en la realización.

Tengo un vago recuerdo de Purim en la Argentina: nos contaban que Esther -una bella muchacha judía- se casó con el Rey de Persia Asuero sin que él supiera su verdadero origen hebreo. Y que cuando el malvado Primer Ministro Hamán decretó la muerte de todos los judíos, la intervención de Esther permitió que su pueblo fuera salvado. Y esto generó tanta felicidad que los días 14 y 15 de Hadar los judíos del mundo celebran desde entonces la Festividad de Purim, la más alegre de todo el calendario, la que genera esperanza, la que permite entender que las cosas pueden cambiar y la “tortilla puede darse vuelta” de la noche a la mañana.

En Israel me llevé una sorpresa. Purim se festeja durante más de una semana y sus preparativos, comienzan más de un mes antes. Nadie queda sin disfrazarse: directores de escuela y empresarios, los mozos en los restaurantes y los intendentes de los municipios, el plantel de los hospitales y los soldados en las unidades de Tzáhal.

Radio JAI estuvo en el Dizzengoff Center, un emblemático centro comercial en el corazón de Tel Aviv, donde se encuentra el negocio denominado Bruria, que todo el año vende accesorios y cotillón, pero que dos meses antes de Purim se especializa por la cantidad y variedad de disfraces que ofrece. Allí, nos cruzamos con vendedores ya disfrazados promocionando los trajes que harán furor este año: el overol rojo que utilizaron los ladrones de la Casa de la Moneda en la serie española “Casa de Papel”, la túnica de Cleopatra y -por supuesto- las máscaras de los candidatos en las próximas elecciones en Israel, Bibi Netanyahu y Beny Gantz.

Jag Purim Sameaj!

Andrea Bauab, cronista de Radio Jai en Israel.

Helueni