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De La Moneda al Museo Interactivo Mirador

Con una trayectoria profesional vinculada al cine, la cultura, la artesanía y el patrimonio, Dalia Haymann asumió en marzo pasado como jefa de Patrimonio de La Moneda, pero los movimientos políticos en el Ministerio de la Cultura la llevaron a la dirección ejecutiva del MIM, un desafío que asumió con gran entusiasmo y compromiso.

El 17 de septiembre recién pasado, Mega transmitió un entretenido reportaje titulado “La Moneda: Los rincones desconocidos del palacio”, en el cual el periodista del canal tuvo acceso a los más llamativos rincones de la Casa de Gobierno, guiado por la Primera Dama, Cecilia Morel, y a su lado, Dalia Haymann, en ese momento jefa del departamento de Patrimonio del Palacio de La Moneda.

Surgió entonces el obvio interés de La Palabra Israelita por entrevistarla, ya que Dalia es ex alumna del Instituto Hebreo y lleva un apellido muy conocido en la Comunidad, donde su padre, Rudy Haymann, ha sido un permanente colaborador en las actividades de recordación de la Shoá, contando sus vivencias personales en a distintos grupos de niños, jóvenes y adultos.

Pero en el intertanto, los avatares de la política movieron el tablero. Así, Consuelo Valdés, quien se desempeñaba como directora ejecutiva del Museo Interactivo Mirador (MIM), fue llamada por el Presidente Piñera para asumir como ministra de las Culturas, tras lo cual la Primera Dama nominó a Dalia en el cargo vacante.

Al final, ganancia para nuestros lectores, ya que pudimos conversar con Dalia Haymann tanto de patrimonio como del MIM.

Formación y empatía

Dalia Haymann es Diseñadora Teatral de la Universidad de Chile y Master en Gestión y Políticas Culturales de la Universidad de Barcelona España. “El Diseño me dio el valor de la estética integral, la importancia de la historia en todos sus ámbitos (la música, el teatro, la arquitectura, etc.). La experiencia del Master me dio la dimensión urbana de la cultura y el patrimonio. Visibilizar cómo la cultura genera cambios sociales y desarrolla barrios o entornos. Además, me permitió identificar distintos modelos de políticas culturales que debemos consensuar como país”, comenta.

Pero su formación profesional viene marcada además por una impronta de identidad familiar muy fuerte. “Mi identidad está basada los ejemplares padres que tengo, mi madre hoy de 93 años y mi padre de 97 años, ambos sobrevivientes de la Segunda Guerra Mundial, que están activos y sanos a partir de su actitud frente a la vida. De ellos aprendí a valorar la diversidad, tolerancia, el valor de la responsabilidad, la ética, la empatía con el vecino y los ciudadanos, la austeridad y mirar la vida siempre positivamente, es decir activar la resiliencia”.

-¿Cuéntanos un poco sobre tus primeros pasos en el ámbito profesional-cultural?

-He sido afortunada de trabajar en distintas experiencias culturales y patrimoniales, que de alguna forma me han formado no solo profesionalmente sino humanamente también. Trabajé primero siete años en cine en Chile y en Alemania, experiencia única, donde aprendí la agilidad de responder, de que no existe un “no se puede”, sino siempre hay un plan B. Luego, fui productora ejecutiva en el Canal 2 Rock &Pop y ahí descubrí la especialidad de la Gestión Cultural, donde ya llevo más de 20 años trabajando para el sector asociativo, es decir, organizaciones sin fin de lucro siempre vinculados a cultura, patrimonio y/o misión social, donde todas mis jefaturas han sido grandes mentores, partiendo por la Primera Dama, señora Cecilia Morel.

-¿Cómo has ido cambiando el foco de tu quehacer profesional y qué tipo de enfoque te hace sentir más realizada?

-Mi quehacer profesional y pasión siempre han estado de la mano de trabajos con sentido. He tenido lindas experiencias en lograr equipos cohesionados en todos mis trabajos anteriores. De hecho me sigo juntando con muchos en forma continua, y ello puede ser el resultado de trabajar con equipos interdisciplinarios de distintas expertise pero también con distintas generaciones y personas con vocación al servicio social, donde es clave ser curioso y atreverse a soñar con proyectos grandes para ayudar a otros. Esto es una cadena de apoyo. El trabajo en el sector asociativo o tercer sector, como llaman algunos, se antepone a uno, toman importancia y valor las habilidades blandas. Porque lo técnico se aprende, pero la empatía se desarrolla desde la infancia y te hace más humana y consolida equipos.

-¿Qué ha significado para ti trabajar en instituciones públicas vinculadas a la cultura y el patrimonio?

-La misión del estado es ayudar a otros. Es el espacio para observar, escuchar a la ciudadanía y el entorno, empatizar y desarrollar políticas públicas que apoyen a los más necesitados. He tenido el privilegio de trabajar en el sector público, y he aprendido que la mirada a corto plazo no sirve. Finalmente, he visto que un país avanza con los tres sectores trabajando juntos: el público, el privado y el asociativo.

Un museo muy especial

Según explica Dalia, el cargo de directora ejecutiva del MIM lo define la Primera Dama, la señora Cecilia Morel, quien es presidenta de siete fundaciones, entre ellas este museo.

“En el primer Gobierno del Presidente Sebastián Piñera, de 2010 a 2014, la señora Cecilia me dio el privilegio de ser la Directora Ejecutiva de la Fundación Artesanías de Chile y esta vez tuve sorpresivamente el privilegio de que me asignara este nuevo desafío, una vez que la actual directora, Consuelo Valdés, fuera designada Ministra. Consuelo es una gran persona, gran profesional y amiga, y dejó la vara alta. Trataremos de hacer lo mejor posible para seguir esta posta y mantener la identidad MIM”, asegura.

-¿Qué significa esto para ti, en términos de desafío profesional?

-Cada trabajo es un desafío y aprendizaje. Yo venía trabajando desde marzo hasta este nombramiento como Jefa de Patrimonio del Palacio de la Moneda, donde desde el primer día el Presidente nos encomendó la tardea de que la mayor cantidad de personas conozca este Monumento Nacional, y así fue como logramos el convenio con Google, para que a través de la tecnología Street View, La Moneda se convierta la tercera Casa de Gobierno en América que muestre sus salones y patios patrimoniales en formato 360°. Ahora el MIM buscaremos, en equipo, cómo podemos darle al usuario esa experiencia cognitiva y a la vez utilizar la tecnología que hoy se impuso en nuestras vidas con un lenguaje propio para despertar la curiosidad sobre la ciencia.

-¿Cuál es el rol de la directora del MIM, en qué consiste su trabajo?

-El MIM fue inaugurado hace 18 años y en él trabajan 170 personas. Si miramos desde un indicador cuantitativo, el MIM es visitado por más de 400 mil personas al año y se otorgan anualmente más de 90.000 gratuidades, beneficiando a niños, niñas y jóvenes en edad escolar provenientes de establecimientos educacionales con alto Índice de Vulnerabilidad Escolar (IVE). A la fecha se han perfeccionado en forma totalmente gratuita cerca de 10 mil profesores. Por otra parte, más de 80 mil visitas anuales reciben las muestras itinerantes del programa “MIM en tu región”. Esto nos da una gran responsabilidad en mantener y mejorar la motivación y la curiosidad desde pequeños en los fenómenos de la ciencia. Los niños son prioridad y por lo tanto debemos crear un espacio abierto y atrayente, pero también llegar a más rincones en nuestro Chile para darle oportunidad a niños que no pueden venir a la capital.

-Considerando que mayormente el MIM tiene una exposición permanente, ¿qué más se puede se puede hacer para que siempre sea atractivo volver?

-El MIM es un museo pionero en Chile, que a lo largo del tiempo se ha convertido en referente en América Latina. El MIM está inserto en un parque de 12 hectáreas, siendo el pulmón verde de la zona sur de Santiago, con interacciones del Jardín Musical y la escultura Los Penetrables. El Museo y el edificio Túnel del Universo están compuesto por 14 salas y 350 módulos interactivos. Las salas y módulos se van renovando continuamente justamente para que el visitante que vuelva regularmente y tenga nuevos desafíos en el aprendizaje. Además, ahora en primavera habrá un ciclo de conciertos al aire libre, hay cine 3D en temas científicos ya planeando para el próximo año. Finalmente, el desafío es estar atentos a fenómenos que nos presenta la ciencia e ir mirando la museología con los cambios que nos enfrenta la sociedad y la tecnología de manera de acercar a la ciudadanía en estos temas que pueden resultar complejos, pero en el MIM lo hacemos simple y entretenido, con el fin de motivar y acercar al visitante al mundo de la ciencia, mediante una propuesta educativa lúdica, interactiva y de exploración autónoma.

-¿Qué te gustaría hacer a futuro en el ámbito de la gestión cultural que todavía no hayas podido hacer?

-Como dije anteriormente, me gustan los trabajos con sentido. Pero por ahora concentro mi energía y tiempo en hacer un buen trabajo en los restantes tres años y medio en el MIM.

Helueni