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Un hombre se levanta y se siente pueblo

Un hombre se levanta y se siente pueblo

Ethel Barylka

Con bastante espanto escuché al primer ministro de Israel en su primera aparición
pública después del cataclismo, citar a Bialik con la frase: “Que venganza por la
sangre de un niño pequeño no la inventó siquiera Satán”.
Lo que el primer ministro no dijo es cuál es el contexto de esta frase, tomada de un
poema de Bialik llamado “En la matanza”, escrito en 1903 después del pogrom de
Kishinev. Punto de referencia y símbolo del espíritu sionista.
Traigo aquí el poema, suponiendo que gran parte de los educadores más jóvenes no lo
conocen:

En la matanza
Por: Jaim Najman Bialik
¡Cielos, pedid clemencia para mí!
Si hay un D’s entre vosotros y un camino que ascienda a ese D’s,
yo no pude hallar la senda-
¡Rogad, rogad por mí!
Mi corazón está muerto y no hay plegarias en mis labios,
y ya el abandono y la desesperanza-
¿Hasta cuándo, ¿Señor, hasta cuándo?
¡Verdugo! ¡He aquí el cuello –toma, corta!
Decapítame como a un perro –el hacha está en tu mano,
Para mí es un patíbulo la tierra.
¡Y nosotros –una minoría!
Mi sangre es gratuita – Golpea el cráneo y brotará la sangre de tu crimenLa sangre del niño y la del anciano – sobre tus ropas
que no se borrará para nunca jamás.
Y si existe la justicia ¡Aparezca ahora mismo!
Mas, si después de mi desaparición en la tierra
apareciera
¡Desaparezca su trono para siempre!
Y se pudran los cielos en la maldad, eternamente.
Y vosotros –malvados- seguid con el saqueo,

1 De la canción de A. Guilboa “Shir baboker baboker”

que vuestra sangre es la ignominia.
Maldito sea quien diga: ¡venganza!
Que venganza por la sangre de un niño pequeño
no la inventó siquiera Satán.
¡Caiga la sangre hasta los abismos más tenebrosos
y consuma y socave allá
los órganos podridos de la tierra.
Comey, Arie (compilador y traductor), Poesía Hebrea Moderna, Jerusalem, La Semana Publicaciones Ltda., 1987
El poema de Bialik es un canto de impotencia y horror.
No hay venganza por la sangre de un niño.
Me gustaría creer que el Primer Ministro interpretaba el texto de forma diferente.
Pero el solo hecho de elegir este contexto pone de relieve la situación de desamparo
y vulnerabilidad en la que se encuentra el liderazgo político y el país en general.
Escribo con dureza, si hace unos meses decía con dureza que es hora de revisar el
contrato entre el estado y sus ciudadanos y establecer una constitución que proteja
y garantice los derechos civiles… Ahora se trata de mirar de frente muchos otros
aspectos de la empresa sionista.
De manera curiosa, los mismos educadores que hace un mes me planteaban su
preocupación por el alejamiento de los jóvenes alumnos en la diáspora
latinoamericana, de Israel, y su falta de apego, ahora inundan las clases con
información sobre la guerra, las atrocidades del Hamas, la masacre y las terribles
imagines de lo acontecido. Da para pensar…
Cuando se despeje la niebla de guerra2 podremos hablar, pero es imposible frenar
los pensamientos.
¿Traerá el impacto de estos días la posibilidad de un cambio de la realidad a largo
plazo? ¿Podemos o queremos permitirnos construir nuestro proyecto de vida
personal y nacional en una confrontación eterna o existen alternativas?
¿Podemos seguir hablando de que mientras el Estado exista nunca los judíos del
mundo serán atacados?
Podremos hablar de todo, pero ya ahora debemos poner atención y preocuparnos
por algunos discursos. Como dice Bialik: “Maldito sea quien diga: ¡venganza!”
Aún en momentos como estos, es importante recordar que lo que estamos
construyendo aquí es un país inspirado en la visión profética de justicia y rectitud. Un

2 Niebla de la guerra es un término de ciencia militar enunciado por primera vez por Carl von
Clausewitz en su obra De la guerra.

país que se une al concierto de las naciones para aportar una voz clara y lúcida a la
humanidad.
La guerra es una necesidad y no un ideal. La fuerza no es una aspiración sino una
necesidad.
El uso de la fuerza, necesaria, no puede ni debe idealizarse. No por la fuerza, sino por
mi espíritu, dice el profeta… difícil hablar de espíritu en estos días. Pero si nos
permitimos un lenguaje que deshumaniza al otro, incluso al peor de los enemigos,
corremos el riesgo de corrompernos a nosotros mismos, en nuestra esencia humana
y sería ese el mejor de los regalos para el enemigo.
La situación es compleja, no solo en lo militar, no sólo en lo político, sino también en
lo ideológico y lo espiritual.
Creo que debemos permitirnos la sinceridad de lo que pensamos y sentimos. Las
dudas. Muchos estamos perplejos en Israel y fuera.
La ilusión de que somos invencibles… se ha quebrado. Tal vez, eso nos ayude a
aterrizar.
Tenemos un país con gente maravillosa, que se está movilizando en todos los
aspectos y sentidos.
פִּ תְ אֹם קָ ם אָ דָ ם בַּ בֹקֶ ר ּומַּ רְ גִּ יׁש כִּ י הּוא עַּ ם ּומַּ תְ חִּ יל לָ לֶ כֶת
Pitom kam Adam baboker umarguish ki hu am umatjil lalejet
Se levanta un hombre en la mañana, y siente que es pueblo, y comienza a
caminar… cantaba Shlomo Artzi en el Festival de la Canción festejando los 25 años
de Israel…

Un pueblo caminando y haciendo es lo que estamos viendo.
Y esa es nuestra esperanza.

Reproducción autorizada citando la fuente con el siguiente enlace Radio Jai

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