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Ha llegado la hora de que salga de mi anonimato y me presente: soy Adolf Eichmann. Yo firmé el extermino de un millón de judíos

Marcos Rosenzvaig
Radio Jai se comunicó con el escritor Marcos Rosenzvaig  nacido en Tucumán, quien ha escrito una ficción sobre el período en que el jerarca nazi Adolf Eichmann trabajó y vivió en Tucumán.  

¿Qué te motivó a escribir ésto?

“En el época en que estuve dirigiendo el Teatro Estable de Tucumán conocí a una actriz que los abuelos fueron casi fundadores de Las Estancias  (sitio montañoso de Catamarca al que solo se accede a través de Tucumán) y sus padres recibían a menudo a Ricardo klement a comer a su casa. A través de ella me enteré de muchas cosas que generalmente no están en los libros, esa especie de documentación oral. Eso por un lado, por el otro, ciertas pautas históricas que se ficcionalizan y dan lugar a una relato casi policial”.

El tenía cierto conociento de hebreo inclusive tenía cierto vocabulario del yidish, y hacía gala de eso. Como un jerarca nazi va a elogiar bien del pueblo judío, el dejaba siempre pistas falsas. Si tenía que viajar para el norte dejaba pistas que iba al sur. Fue un maestro en engañar. La actriz conservaba la casa de sus abuelos y un día me invitó y viajé para conocer.  Para ellos era un señor de profesión hidrólogo llamado Ricardo Klement. En uno de esos convites él contó que no tenía hijos, aunque sí sobrinos y que pronto estos llegarían a visitarlo. Los datos que brindaba eran opuestos a su vida real.

Ha tenido encuentros con Mengele en Buenos Aires, se cree que en Tucumán también. Uno de los puntos que son novedosos es la relación con los ovnis. Los nazis eran partidarios de los ovnis, tenían una creencia firme, de hecho se diseñaron platos voladores en Alemania durante la guerra, varios de ellos llegaron a Córdoba (tuvieron el proyecto Pulki). Tenían ingenieros muy capaces

Todo se enlaza a través de una historia de ficción que tiene que ver con la hija de un ingeniero y se mete en el submundo de los tucumanos básicos, los trabajadores que llegan allí a Las Estancias para la construcción de una represa hidroeléctrica que iba a construir CAPRI, una empresa  de capitales alemanes (esta represa nunca llega a construirse, pero sí se trabaja mucho, hay 7 túneles). Por uno de esos túneles es por el que dicen, pensaba escapar Eichmann. Llegaban hasta La Cocha… Eichmann estuvo en La Cocha mucho tiempo.  Esto naturalmente es una novela, pero basada en hechos históricos.

En 1950, recién llegado a la Argentina luego de haber huido de un centro de detención en Europa, Adolf Eichmann –uno de los máximos responsables de la “solución final”, es decir la matanza de 6 millones de judíos–, se traslada a Tucumán. Viaja contratado por una empresa alemana para desempeñarse como hidrólogo en la construcción de una futura represa que nunca pudo concluirse. Su nueva identidad es Ricardo Klement y su rostro es el mismo, ya que se ha ocupado de hacer desaparecer todas las fotografías suyas. Con las herramientas de la novela histórica, Marcos Rosenzvaig se mete en la mente del monstruo y narra en primera persona ese período desconocido en la vida del criminal nazi.

Aseguran que miembros de la comunidad judía argentina participaron en la captura del jerarca nazi Eichmann

Como una pesadilla emanada de la mente de Eichmann, la novela convoca los espíritus de los judíos asesinados a los que trata de ahuyentar con planes desbocados para construir un IV Reich en Tucumán con sus cómplices locales. Presencias extraterrestres, proyectos de rescatar a Adolf Hitler escondido en la Patagonia, limpiezas étnicas en el norte argentino. A medida que crece la irracionalidad de sus proyectos, se desarrolla el inquietante vínculo con la pre-adolescente Cecilia, hija del ingeniero que dirige la obra, y alter ego de su hermana Irmgard, que desde la infancia lejana sigue escribiéndole con tinta invisible las dos palabras que sellaron su destino: “Querido Eichmann”.

¿Quién soy? Soy el salvador de todas las personas de sano juicio. Ha llegado la hora de que salga de mi anonimato y me presente: soy Adolf Eichmann. Yo firmé el extermino de un millón de judíos. Un millón de personas que no eran dignas de continuar con vida. 

Reproducción autorizada citando la fuente con el siguiente enlace Radio Jai

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