Radio JAI

La Radio Judía de Latinoamérica

DONAR

Navidad 2020

En Uruguay se desató la pandemia propiamente dicha: promedio de quinientos infectados diarios (7,5% del testeo), promedio de cinco muertos diarios, y más de cuarenta pacientes en CTI, lo que asegura fallecidos para varias semanas.

En la última semana los fallecidos no sólo aumentaron, también empezaron a abandonar el anonimato. Son nombres. Ya hay testimonios de enfermos recuperados, conocidos en cuarentena, otros positivos.

Hoy estamos discutiendo la prerrogativa del Estado a proteger a su población en aras de un derecho que hoy sabemos, a ciencia cierta, que es letal.

Si con estas acotadas medidas, pasado el período de “las fiestas”, las cifras se mantienen estables, habrá sido un logro y estará trazado el camino a seguir. Si por el contario, llegado fin de año, seguimos empinando la curva, será momento de asumir que no somos el pueblo mesocrático, solidario, y obediente que decimos ser, sino una sociedad agrietada, vulnerable, e inmadura.

No sólo el Gobierno nacional ha tomado medidas drásticas y difíciles, también los gobiernos municipales lo han hecho. Suspender el Carnaval es una medida concreta pero además altamente simbólica. Quienes tienen la responsabilidad de gobernar están a la altura de la hora en todo sentido; ninguno elude el asunto. Pero nada puede limitar lo que cada uno hace o no hace puertas adentro, en su dinámica social y familiar, en sus hábitos de compra, en el quiebre o no de arraigadas tradiciones. Es allí, en las casas, en los patios, o en las veredas, donde este año determinamos el próximo. Aunque sólo pensar a futuro parece una extravagancia.

El pasado Pesaj los judíos en todo el mundo lo pasamos anormalmente en soledad. Algunos conectamos zoom mediante, otros ni eso. Este diciembre la humanidad atraviesa una Navidad cuya mayor prueba de esperanza estará, más que nunca, en la propia conducta de los hombres.

Con toda la luminosidad que trae el verano en estas latitudes, este año la pandemia nos ha sumido a todos en la noche más oscura. En Januca supimos que todavía vive la llama y somos capaces de producir luz, que los milagros ocurren; ahora nuestros vecinos iluminarán desde sus casas, y todo el mundo esperará más unido que nunca que la vacuna se propague; si no como se propagó el virus, con suficiente velocidad como para salvar más vidas y volver a mirar al futuro pudiendo vernos el rostro, abrazarnos, y congregarnos. En suma, siendo nosotros mismos.

Por Ianai Silberstein.

Reproducción autorizada por Radio Jai citando la fuente.

Reproducción autorizada citando la fuente con el siguiente enlace Radio Jai

Ayuda a RadioJAI AHORA!
HAZ CLIC AQUÍ PARA HACER UNA DONACIÓN
Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Helueni