Radio JAI

La Radio Judía de Latinoamérica

DONAR

Judíos latinoamericanos y el confinamiento en la religión mientras el coronavirus devasta las comunidades

Tres miembros de una comunidad judía ortodoxa en Buenos Aires fueron arrestados el 22 de marzo después de haber usado un baño ritual o mikvah. La práctica de la purificación ritual violaba  supuestamente, una cuarentena nacional promulgada como medida contra la propagación del coronavirus. Es solo un ejemplo de la tensión que ha surgido entre las tradiciones religiosas judías y las respuestas gubernamentales seculares al COVID-19 en toda América Latina.

Los tres individuos, uno de ellos un rabino, eran de la congregación ortodoxa de Ajdut Israel. El gobierno argentino luego retiró su postura y levantó la prohibición a la inmersión ritual.

Alejandro Avruj, un rabino conservador en Buenos Aires que es el Presidente de la Asamblea Rabínica Latinoamericana afiliada a Masorti, dijo que los arrestos fueron “vergonzosos” para la gran comunidad judía. A pesar de que Avruj llamó al movimiento ortodoxo “nuestros hermanos”, dijo que a ellos “no les importa la situación, ni la ley”.

“Todavía quieren ir a la mikvah, unirse al minyan (quórum de oración)”, dijo Avruj, líder espiritual de la congregación  AMIJAI. “Creo que ahora tenemos que  encontrar a D’s de una manera absolutamente diferente”.

“Ahora tenemos que repensarnos a nosotros mismos, a nuestra comunidad”, dijo Avruj. “Tenemos que encontrar a D’s en las manos de los voluntarios que dan su tiempo y su salud para ayudar a otras personas, y en las manos de los científicos y médicos que trabajan para detener la pandemia”.

El principal rabino Ashkenazi del país, Gabriel Davidovich, no respondió la consulta por correo electrónico de The Times of Israel sobre el incidente y la posterior anulación del gobierno.

COVID-19 ha cambiado la vida judía en toda la región latinoamericana de habla hispana y portuguesa. Las congregaciones han cerrado y las comunidades ahora ofrecen cursos on líne y, según la denominación, ceremonias virtuales.

“En muchos casos, hay enfoques similares”, dijo Sergio Widder, Director regional para América Latina del Comité Conjunto de Distribución. Widder dijo que incluso en países que actualmente no están bajo confinamiento, las comunidades judías han “cancelado eventos y  actividades, manteniendo los servicios sociales para los más vulnerables, con algún tipo de servicios y entrega de bienes”.

“Es un momento en el que se tiene que pensar, planificar y actuar al mismo tiempo, lo que hace que sea muy difícil”, dijo Widder, cuya organización se encuentra entre las que ayudan a las comunidades de toda la región. “Hasta ahora, lo que vemos es que las comunidades están manejando la situación. La preocupación es cómo evolucionarán si la emergencia dura significativamente. No sabemos si durará uno, tres, seis meses. Por lo tanto, tenemos que hacer las cosas paso a paso”.

Argentina

Argentina es el hogar de la población judía más grande de América Latina. Aproximadamente la mitad de los 470 mil judíos de la región viven allí, principalmente en Buenos Aires y su área metropolitana. La población judía argentina representa la octava más grande del mundo.

Cuando el coronavirus llegó a Israel, afectó a los visitantes argentinos judíos, incluidos los estudiantes en un seminario de Jerusalem que estaban allí a través de un programa dirigido por el ala de extensión juvenil de la Unión Ortodoxa NCSY.

Martin Leibovich, un rabino que encabeza el capítulo de la NCSY de Argentina, dijo que todos los estudiantes afiliados a este programa tuvieron que regresar a sus hogares y que algunos estaban contagiados con el virus. Leibovich agregó que el virus también fue traído por “muchos otros estudiantes de yeshivas y otros”, incluidos miembros de la comunidad frum  (observante).

Widder dijo que las comunidades judías se encontraban ya en una “situación muy mala en Argentina antes de COVID-19” debido a una depresión nacional en 2018-2019. Hay una previsión más nefasta para este año: “Será aún peor de lo previsto inicialmente debido al efecto COVID-19”, dijo.

En general, hubo 2.960 casos positivos de coronavirus y 136 muertes en Argentina al 21 de abril, según la Organización Mundial de la Salud. El primer judío en Argentina en morir por el coronavirus fue Ruben Bercovich, un destacado miembro de la comunidad de la provincia del Chaco. Fue incinerado en una decisión que estaba de acuerdo con las nuevas restricciones gubernamentales, pero en desacuerdo con las tradiciones judías de entierro.

Brasil

Brasil, la nación más grande de América Latina, también tiene el mayor número total de casos confirmados de coronavirus y muertes en la región: 38.654 y 2.462, respectivamente.

Brasil es el hogar de la segunda población judía más grande de América Latina y la décima más grande del mundo. Fernando Lottenberg, Presidente de la organización paraguas de la comunidad judía CONIB, declinó hacer comentarios sobre la respuesta al coronavirus del presidente brasileño Jair Bolsonaro.

El 17 de abril, Bolsonaro reemplazó al exministro de salud, Luiz Henrique Mandetta, por Nelson Teich, quien anunció planes para duplicar las pruebas de coronavirus y reducir las pautas de aislamiento social. Bolsonaro ha minimizado constantemente la amenaza del coronavirus y ha criticado la política de aislamiento social de Mandetta como mala para la economía.

El presidente de la comunidad judía, Lottenberg, dijo que hablando con su primo de 81 años, éste dijo que el actual brote de virus en Brasil es un paralelo a la Segunda Guerra Mundial, cuando los residentes tuvieron que agacharse por miedo a un ataque aéreo alemán.

Lottenberg tiene su sede en la ciudad de Sao Paulo, capital del estado homónimo ahora bajo confinamiento. En la bulliciosa ciudad, dijo, “no hay autos, las avenidas principales están desiertas. Lo mismo sucede con bares y restaurantes, están cerrados. Es muy triste”.

Lottenberg elogió a un pilar de la comunidad judía que se mantuvo abierto: el Hospital Israelita Albert Einstein en Sao Paulo.

“Es uno de los más avanzados en tecnología y en el cuidado de personas”, dijo. “Creo que el hospital es un paradigma ahora para todo Brasil. Está ayudando al gobierno con las pruebas y supervisando la construcción de hospitales de emergencia en estadios de fútbol. Ha sido una fuerza líder”. Y, dijo, está “proporcionando una buena imagen de la comunidad judía”.

México

México recientemente instituyó un bloqueo nacional, uniéndose a otros países latinoamericanos que lo habían hecho anteriormente. Actualmente hay 8.261 casos confirmados y 686 muertes en México.

A mediados de abril, había 87 casos dentro de la comunidad judía mexicana, según Renee Dayan Shabot, miembro del Comité Central, la junta de la institución de gobierno de la comunidad. La comunidad judía mexicana está constituida por entre 45 mil y 50 mil personas. La comunidad ha establecido una línea directa de información, así como un sitio web para las personas físicamente afectadas por el coronavirus, incluidas las que muestran síntomas, las que han estado en contacto con alguien que dio positivo, o las que dieron positivo por sí mismos.

Mientras tanto, la pandemia está exacerbando la situación en la frontera entre Estados Unidos y México.

“Los solicitantes de asilo se han visto muy afectados por la crisis por el coronavirus”, dijo Dina Siegel Vann, directora del Instituto de Asuntos Latinos y Latinoamericanos del Comité Judío Americano Arthur y Rochelle Belfer. “Se quedan en México, en el norte y el sur, debido a la ley de los Estados Unidos. No se los puede ignorar y olvidarse de ellos”.

Siegel Vann dijo que el AJC está “pidiendo a Estados Unidos que continúe elaborando un procedimiento  para estos refugiados. Creemos que cerrar las fronteras sería muy desafortunado, con consecuencias realmente nefastas”.

Ecuador

Otra crisis humanitaria está ocurriendo en Ecuador, que tiene 10.128 casos confirmados de coronavirus y 507 muertes. Un artículo reciente del New York Times describió que los cuerpos que quedaban en las aceras de la ciudad. Las empresas de envasado de camarones y bananas  son reutilizadas para hacer ataúdes de cartón.

Siegel Vann escribió en un correo electrónico que está en contacto con la comunidad judía de Ecuador, que es socia de AJC. “El problema está principalmente en Guayaquil, que tiene una comunidad judía muy pequeña”, explicó. “La mayoría de los 700 judíos ecuatorianos viven en Quito, la capital. La comunidad ha puesto en marcha su plan de contingencia y está brindando apoyo a sus miembros. También está en contacto con el gobierno de Ecuador, como lo estamos nosotros, para apoyar sus esfuerzos para mitigar la crisis”.

Colombia

Dentro de Colombia en general, ha habido 3.792 casos confirmados y 179 muertes.

Marcos Peckel, director de la comunidad judía de Colombia, dijo que “mucho antes de la crisis”, la comunidad estaba reuniendo un equipo de respuesta a emergencias, aunque las crisis que tenía en mente eran sobre terremotos y terrorismo.

Peckel  agregó que en la historia judía colombiana, no ha habido “nada similar” a la situación actual. Citó los Sedearim de Pesaj de abril de 1970, que fueron interrumpidos cuando el entonces Presidente de Colombia impuso un toque de queda durante una guerra civil. “Es una parte muy importante de nuestra memoria colectiva”, afirmó, recordando haberlo experimentado él mismo cuando era niño.

Chile

Chile tiene 10.507 casos confirmados y 139 muertes. El rabino ortodoxo Michael Bengio, quien encabeza el capítulo chileno del NCSY, dijo que su país había sido desafiado dos veces en la historia reciente: con un terremoto en 2010 y luego con manifestaciones que comenzaron el año pasado.

Bengio calificó el terremoto como “un momento aterrador en la mayoría de las áreas de Chile”, pero señaló que “inmediatamente, la mayor parte del país comenzó a funcionar”. Dijo que la crisis actual es “muy diferente”, que tiene que usar barbijo  y guantes incluso cuando se usa el ascensor de su edificio. Durante las protestas que comenzaron a mediados de octubre, hubo momentos en que no pudo salir debido a un toque de queda, que según él, es similar hoy en día.

Costa Rica

Ha habido 660 casos confirmados y cinco muertes en Costa Rica. El rabino reformista David Laor, de la congregación B’nai Israel en San José, dijo que la ciudad capital sigue bulliciosa e  incluye quienes fueron a visitar el primer vuelo de El Al a Costa Rica. Llegó para transportar por avión a expatriados israelíes en América Central de vuelta a casa.

Después de que se cerraron las sinagogas costarricenses, Laor comenzó a enseñar y dirigir ceremonias  on line. Hay una clase que atrae a cientos de no judíos: Un curso sobre historia judía para descendientes de sefardíes que se convirtieron por la fuerza al cristianismo durante la Inquisición del siglo XVI y ocultaron su fe ancestral en el Nuevo Mundo. Algunos están interesados ​​en convertirse al judaísmo.

El rabino describió a su congregación en palabras que podrían ser aptas para las comunidades judías latinoamericanas en general.

“Estamos encerrados, en casa, pero estamos funcionando juntos”, dijo.

Traducción: Alicia Weiss.

Fuente: Times of Israel.

Reproducción autorizada citando la fuente con el siguiente enlace Radio Jai

Ayuda a RadioJAI AHORA!
HAZ CLIC AQUÍ PARA HACER UNA DONACIÓN
Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Helueni