Paralizar una de las producciones locales más ambiciosas y de mayor presupuesto hasta la fecha parecía un golpe tremendo pero luego el confinamiento ofreció algunos beneficios imprevistos.

Las calles de Jerusalén, Acre y Safed se vaciaron de su habitual bullicio y se convirtieron en escenarios perfectos para filmar la serie.

El histórico hotel American Colony, que en tiempos normales habría estado fuera de los límites debido a los invitados, permitió hacer tomas en su elegante bar y su frondoso patio.
Y también se rodó una escena bailable en un museo cerrado por la pandemia.

Por otro lado, los actores israelíes internacionalmente conocidos Michael Aloni (“Shtisel”), Hila Saada (“La bella y el panadero”) e Itzik Cohen (“Fauda”) de repente tuvieron más flexibilidad en sus horarios.Sin embargo, filmar en Israel no pareció ser de ningún beneficio para Liron Cohen, diseñadora de vestuario de la saga. Así, tuvo que buscar nuevas fuentes para el guardarropa de los personajes multigeneracionales.

Se trataba de emular la época en que Jerusalén era parte del Imperio Otomano, durante el Mandato Británico y la Guerra de Independencia de Israel.

“En Kiev se arregló todo para que yo tuviera acceso a un archivo de vestuario enorme y bien establecido para replicar modas desde 1919 hasta la década de 1940. El estudio allí también tenía la ventaja de contar con un depósito para guardar los miles de conjuntos de ropa necesarios para vestir a los 40 personajes principales y muchos, muchos extras”, reveló Cohen.

Una toma de “Miss Jerusalén”. Foto: Nati Levi

Graduada en diseño de moda de la Escuela de Diseño WIZO de Haifa, Cohen, que ya tiene una década de experiencia trabajando en producciones de cine y televisión, descubrió durante su investigación histórica qué crisol era la Jerusalén de la primera mitad del siglo XX.

“Se trataba de una sociedad formada por una amplia gama de grupos étnicos y sociales que hablaban muchos idiomas como hebreo, ladino, árabe, inglés y turco. Cada grupo tenía su propio estilo distintivo de vestir, hecho de diferentes géneros y con una variedad de accesorios. En su nueva patria, algunos inmigrantes también se transformaron y modificaron su ropa pesada de lana para que coincidiera con el clima cálido en el que ahora se encontraban”, reveló la vestuarista

Un descubrimiento fascinante

“Miss Jerusalén”, basada en el libro éxito de ventas internacionales de 2015 de Sarit Yishai-Levy, incluye a todos estos grupos diversos.

La familia central son los hispano-judíos Ermozas. Rochel (Yuval Scharf), el inalcanzable amor de Gabriel Ermoza (Michael Aloni), pertenece a la muy unida comunidad ortodoxa askenazí de la ciudad santa.

También hay combatientes del Irgún (un grupo paramilitar sionista), árabes y de los gobernantes de turno (otomanos o británicos).

Los personajes de “Miss Jerusalén” son un crisol de diversidad. Foto: Nati Levi

Cohen indicó que lo que al principio parecía una tarea abrumadora se convirtió después en un descubrimiento fascinante: “La magia realmente surgió cuando encontré la comunidad vintage de Israel. Aquí hay mucha gente de todas las edades, hombres y mujeres, que coleccionan y conservan ropa del ayer. Empezamos a ir de un lugar a otro y de persona a persona recolectando y comprando prendas”.

Casi toda la vestimenta y el calzado de la serie son artículos originales de las décadas de 1920, 1930 y 1940.
Cohen reveló que tuvo suerte de descubrir tiendas de segunda mano como By Kilo en Tel Aviv, Golda en Herzliya y el sitio en línea Betty en Vintage Land.

Parte del elenco de “Miss Jerusalén”. Foto: Nati Levi

Otros hallazgos se encontraron en ventas de bienes y de coleccionistas privados.

Cohen también habló emocionada del vestido de novia único en su clase con bordados del siglo XIX que encontró para el personaje Rosa (Hila Saada) en el estudio del dúo de diseñadores Reuma y Yoel, que colecciona telas vintage para incorporarlas a tus creaciones.

Jasídicos y oficiales británicos

La vestuarista expresó que no tuvo la necesidad de buscar mucho los trajes de los personajes askenazíes estrictamente devotos de la serie, ya que los miembros de la comunidad Toldot Aharon todavía usan hoy los mismos trajes de rayas blancas y negras.

Los uniformes de los oficiales del Mandato Británico también fueron fáciles de obtener ya que una empresa en Inglaterra se especializa en reproducciones históricamente correctas de indumentaria militar.

Además de usar disfraces para enfatizar el marco temporal, los uniformes también son importantes para construir la personalidad del personaje.
Para esto Cohen tuvo que trabajar estrictamente de acuerdo con las instrucciones del director Oded Davidoff y los guionistas Shlomo Mashiach y Esther Namdar Tamam.

Filmación de “Miss Jerusalén”. Foto: Rami Katzav

En el caso de la joven y sensual belleza Luna Ermoza (interpretada por la debutante Swell Ariel Or) Cohen dijo: “La vestimos en reveladores atuendos mostrando su escote para que resaltara su personalidad liberada, sexy y coqueta”.

Los personajes también se utilizan para mostrar el paso del tiempo. “Escogí el personaje de Rosa para mostrar cómo evoluciona la moda femenina. Por ejemplo, en los episodios que tienen lugar en la década de 1920, sus vestidos tienen cinturas bajas y son bastante informes. En los años 30, tienen la cintura más definida y las faldas hasta las rodillas”, detalló.

Exótico y sedoso

Liron Cohen, diseñadora de vestuario de “Miss Jerusalén”. Foto cortesía de Liron Cohen

De todos los personajes, la bailarina de la danza del vientre libanesa Aishi (Luna Mansour) es la favorita de Cohen.

“Amo a Aisha por sus puntos de vista feministas. Ella usa su fuerte intuición e inteligencia para navegar por el ambiente masculino en el que habita. Sabe cómo jugar el juego. Sus prendas vienen de un mundo más amplio que Rosa Ermoza, que es ama de casa, y su vecina, Victoria Franco (Mali Levy), que lava la ropa de la gente. Aisha usa joyas atrevidas de la India y telas que son más exóticas y sedosas”, dijo Cohen, hija de madre marroquí y padre polaco.

Para ella, todo el elenco y el equipo estaban estrechamente relacionados con una u otra de las comunidades retratadas en la serie, y todos tuvieron un momento en el que dijeron que les recordaba a sus abuelos, su historia o algo nostálgico.

“Sin embargo, para mí, la ropa es como un corazón que late y le da vida a todo”, finalizó la diseñadora de vestuario.