Radio JAI

La Radio Judía de Latinoamérica

DONAR

Toma de Jerusalem por Babilonia

 

La toma de Jerusalem por el rey Nabucodonosor, realizada según algunos autores, el 9 de Ab del 586 a.e.C. significó para los israelitas un largo exilio en tierras de Mesopotamia, donde darían forma a una nueva idea de Dios.

Después de alcanzar la cúspide de su grandeza durante los reinados de David y Salomón, en el siglo X a.e. C., el antiguo reino de Israel se vio cada vez más a merced de sus poderosos vecinos y de las rencillas internas.

Dividida su dinastía real en dos ramas, la del norte y la del sur, los asirios aprovecharon la situación para conquistar el reino septentrional. El del sur, cuya capital era Jerusalem, intentó mantener su independencia haciendo equilibrios entre Egipto y Babilonia, imperio este último que a finales del siglo VII a.e.C. parecía decidido a poner bajo su órbita al pequeño estado judío. Finalmente, las tropas del soberano babilonio Nabucodonosor entraron a Jerusalén para castigar el comportamiento de sus reyes. Unas tres mil personas, pertenecientes a las familias más poderosas del país, fueron deportadas a Babilonia, junto con el mismo rey. Aun así, los babilonios respetaron el trono de Judea, en el que pusieron a un pariente del rey depuesto. Fue en 587 cuando, después de una nueva rebelión hebrea, Jerusalem fue conquistado y el Templo de Salomón incendiado, a lo que siguió una nueva deportación de judíos influyentes a Babilonia.

El destierro tuvo lugar en el año 586 a. e. C. o 597 a.e. C. (primera deportación) lo cual significa que estuvieron allí por cincuenta años o sesenta años. Dado que Jeremías indica una duración de setenta años para el Exilio, algunos autores lo hacen comenzar en 608 a. C. o bien terminar en 516 a.C con la reconstrucción del primer templo de Jerusalén.

El exilio babilónico se recuerda en la historia judía como un tiempo de tribulación y nostalgia por la patria perdida. Pero en realidad el episodio tuvo consecuencias decisivas en la configuración de la religión y de la identidad nacional judía. Si anteriormente a la conquista de Jerusalén el pueblo hebreo había tendido al politeísmo, los sacerdotes del exilio elaboraron un pensamiento rigurosamente monoteísta, muy influido por la ciencia mesopotámica. Igualmente, fue en esos años cuando se pusieron por escrito muchos de los textos que constituyen el Talmud. De este modo, a su vuelta a Jerusalem a partir del año 521, los exiliados establecieron un nuevo modelo religioso y político que ha marcado todo el devenir del pueblo judío hasta nuestros días.

La expansión de Nabucodonosor II hacia el sur hizo que los reinos de Israel y de Judá se vieran envueltos en conflictos políticos que llevarían a su invasión y la destrucción de Jerusalén y su templo. Los profetas bíblicos fueron los intérpretes del sentido teológico de estos hechos históricos dolorosos.

Uno de ellos fue Ezequiel, que vivió el exilio en Babilonia durante 22 años, del 593 al 571 a.C. Su popularidad convirtió su casa, en el actual Irak, en un lugar frecuentado por los exiliados que buscaban sus enseñanzas.

Ezequiel les hablaba sobre cómo Jerusalem mereció ser destruida a causa de la infidelidad del pueblo judío a su relación particular con Dios. Predice, sin embargo, que la ciudad y su templo serían restaurados y que los desterrados regresarían. Pero primero hacía falta la purificación. Así, en medio del desconsuelo, predicó la esperanza de un futuro tiempo mesiánico. La experiencia del exilio resultó ser una de las más duras de la historia de los israelitas, pero les recordaría cómo su historia, guiada por Dios, estaba ya llena de exilios: los de los patriarcas, el de José y sus hermanos, el de David perseguido por Saúl, todos duros acontecimientos que terminaron con bendiciones.

Más allá de las narraciones bíblicas, una exhibición de antiguas tablillas de arcilla descubiertas en Irak mostró por primera vez la vida diaria de los judíos exiliados en Babilonia hace unos 2.500 años.

La exhibición está basada en más de 100 tablillas con escritura cuneiforme, no más grande que la palma de la mano de un adulto, que detallan transacciones y contratos entre judíos llevados, o convencidos, de Jerusalem por el rey Nabucodonosor II alrededor del 600 a.C.

“Empezamos a leer las tablillas y en minutos estábamos absolutamente asombrados. Llena una brecha clave en el entendimiento de lo que sucedía en la vida de los judíos en Babilonia más de 2.500 años atrás”, señaló un experto.

Nabucodonosor, un poderoso gobernante famoso por los Jardines Colgantes de Babilonia, llegó a Jerusalén varias veces buscando expandir el alcance de su reino.

Una de sus visitas coincidió con la destrucción del primer templo de Jerusalem en el 586 a.e.C. que obligó o alentó el exilio de miles de judíos.

En uno de los éxodos, en el 587 a.C., unas 1.500 personas realizaron el peligroso trayecto por lo que en la actualidad son Líbano y Siria hacia la zona fértil del sur de Irak, donde los judíos comerciaban, tenían negocios y ayudaban con la administración del reino.

“Tenían libertad de hacer su vida, no eran esclavos”, “Nabucodonosor no era un gobernante brutal en ese aspecto. Sabía que necesitaba a los judíos para ayudar a revivir la economía babilonia”, agregó el mismo experto.

Las tablillas, escritas con una diminuta caligrafía en acadio detalla el comercio de frutas y otras materias primas, impuestos pagados, deudas y créditos acumulados. Las mismas siguen a una familia judía durante cuatro generaciones, comenzando por el padre, Samak-Yama, su hijo, nieto y los cinco hijos de éste, todos con nombres bíblicos hebreos, muchos de los cuales aún se utilizan.

Las tablillas sirven para completar un rompecabezas de 2.500 años. Si bien muchos judíos volvieron a Jerusalén cuando los babilonios lo permitieron después del 539 a.C., muchos se quedaron y construyeron una vibrante comunidad judía que duró dos milenios.

“Los descendientes de esos judíos regresaron a Israel recién en la década de 1950”, momento en que muchos de la diáspora se mudaron desde Irak, Persia, Yemen y el norte de África al nuevo Estado.

 

Dr. Mario Burman

Reproducción autorizada citando la fuente con el siguiente enlace Radio Jai

Ayuda a RadioJAI AHORA!
HAZ CLIC AQUÍ PARA HACER UNA DONACIÓN
Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Helueni