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“No se puede cerrar totalmente un país”

Se estuvo hablando este último tiempo de que en Israel, ejemplo de manejo de la pandemia de covid-19, al poco tiempo de abrir la cuarentena, aparecieron nuevos casos y, por lo tanto tuvieron que cerrar escuelas. Para conocer la actual situación sanitaria allí, consultamos al periodista Hernán Solomin.

“El sistema de salud es muy bueno”, nos explica el periodista, quien nos cuenta que al momento de aparecer los primeros dos o tres contagios de personas que habían estado varados en un barco en Japón, se estableció en un hospital de Tel Aviv, el primer Departamento de contagiados del Corona. Luego se abrieron en otros centros de salud.

Respecto de cómo se manejó el aislamiento, Solomin explica que desde mediados de marzo, cuando comenzó, se permitía a la gente salir a solo cien metros de la casa, y con permisos de circulaciones para quienes realizaran lo que se denomina “actividad esencial”. Luego, en Pesaj y en el feriado de Pascuas, se ajustaron más las restricciones para evitar las reuniones y así, el aislamiento fue total.  Esas medidas de cierre total continuaron luego en ocho ciudades, cuatro de población religiosa ortodoxa y cuatro en Jerusalem. Además, al principio del Ramadam, la prohibición de circular en ciudades y aldeas árabes, en el horario de las cenas después del ayuno. Ya a fines de abril,  se comenzaron a permitir las visitas y las salidas.

En cuanto a las escuelas, Hernán nos informa que la apertura fue gradual: Comenzaron los tres primeros grados de la primaria, jardines y educación especial, y lo hacían por turno; una parte de los alumnos iba tres días, y la otra los otros tres. Después se abrieron las clases en todos los niveles.

“Sí hubo contagios” declara Solomín, pero señala que según autoridades máximas en el tema sanitario, que fueron directores generales de salud, las cifras son bajas (aunque todo caso sea importante). Entre alumnos y personal docente contagiado, los casos son leves. Y de acuerdo a los datos de cifras totales desde el comienzo, el saldo no es significativo. Están internadas actualmente 29 personas en estado grave; 23 asistidos por respirador y 42  pacientes continúan internadas en estado intermedio. El resto pertenece al grupo de contagiados leves y hay una muy alta cantidad de pacientes restablecidos.

La opinión general es la de que no se puede cerrar totalmente un país. Los que todavía no volvieron a funcionar fueron los trenes, pero sí los autobuses. También se permiten eventos y celebraciones privadas de hasta 250 personas, siguiendo normativas del  Ministerio de Salud,  y sin embargo no pueden abrir aún cines, teatros ni espectáculos públicos. Esto genera bastante polémica, como la que se dio cuando a fines de mayo, cuando se permitió la apertura de comercios a la calle, (y todavía no los centros comerciales), y abrió sus puertas IKEA, la compañía sueca que tiene tres grandes centros en Israel. Aunque no sean centros comerciales en sí, son lugares muy grandes con varios rubros en el mismo sitio.

Las quejas parten sobre todo de aquellos, que por ejemplo en Iom Hazikaron (Día del Recuerdo) no pudieron ir al cementerio a honrar a  sus soldados caídos, y por otro lado veían que en otras partes, se transgredían las normas de aislamiento. Cuenta Hernán que la semana pasada se celebró una fiesta de lo que llaman allí “celebridades” en una terraza de un edificio de Tel Aviv, con fuegos artificiales, que de ningún modo estaba permitida.

Se está hablando también de que la policía volvería a imponer multas para quien no lleve barbijo, (muchos ya no lo usan y continua vigente la orden) como al principio del aislamiento, que ascendían al equivalente de 57 dólares.

Los reclamos provienen también de los artistas quienes se preguntan por qué ellos continúan sin poder realizar su actividad, casi los únicos fuera de los autorizados. En un principio se había evaluado abrir los  lugares con  menos cantidad de público, pero la idea no prosperó.

Respecto del transporte público, que se suele considerar un foco de posible contagio, el periodista cuenta que al principio los autobuses funcionaban en un 25 por ciento de su frecuencia normal , y solo de domingo a jueves de 5.00 a 20.00 y que las “auto- combies” no podían funcionar viernes y sábados, como lo hacían siempre. Todo ello fue hasta mediados de mayo. Hoy ya esos transportes trabajan con normalidad.

Todavía hay incertidumbre acerca de cómo va a ser el protocolo cuando comiencen a funcionar los trenes, en lo que respecta a distanciamiento, sobre cuándo será la apertura de espectáculos públicos. Por ahora, la manera parece ser la de actuar con prudencia, y a la espera de una posible, o no, nueva ola de la pandemia.

Reproducción autorizada por Radio Jai citando la fuente.

1 Comentario

  • Alberto Alejandro bagdadi
    Alberto Alejandro bagdadi

    El kli yAcar está enterrado L lado del golem de Praga maharal lo dijo el golem Hashem ejad

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