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Radio JAI

La Radio Judía de Latinoamérica

" Piensa bien y estará bien "   

Siempre tenemos que agradecer

La Torá nos habla de la reunión de Yaakov con Paró después de mudarse a Mitzraim. Paró le preguntó acerca de su edad, a la que Yaakov le respondió que fueron “pocos y malos han sido los días de los años de mi vida, y no han llegado a los días de los años de la vida de mis padres en los días de sus peregrinaciones…” (Ib. 47: 9).

            Los Tosafistas, en Daat Zekenim, explican que Paró planteó esta pregunta a Yaakov debido a que parecía especialmente viejo y desgastado, y Paró deseaba saber su edad. En respuesta, Yaakov explicó al rey que aunque él no era tan viejo como sus antepasados ​​llegaron a ser, él parecía envejecido y frágil debido a las numerosas dificultades que encontró en el curso de su vida. Daat Zekenim procede entonces a citar un conocido pasaje midráshico en el que Jaza”l critica a Yaakov por describir su vida como difícil: “En el momento en que Yaakov dijo: “Pocos y malos”, el Todopoderoso le dijo:” Yo Te rescaté de Esav y Lavan, y te devolví a Dina; ¿Y tú te quejas de tu vida?”. El Midrash concluye que Dios castigó a Yaakov por pronunciar estas palabras de queja al terminar su vida a los 147 años, treinta y tres años antes de que alcanzara la edad de sus padres.

Si, como afirma Daat Zekenim, Paró le estaba pidiendo a Yaakov que explicara su aspecto excepcionalmente envejecido, entonces ¿por qué estaba mal que Yaakov hablara de sus años de penurias y tristezas? ¿No era ésta la respuesta correcta a la pregunta de Paró? ¿Podemos criticar a Yaakov por dar una explicación exacta de por qué se veía tan frágil y desgastado?

Rav Jaim Elazary, en su Mesilot Jaim, sugiere que aunque Yaakov estaba en lo cierto al señalar sus dolores como la razón de su envejecimiento prematuro, sin embargo debió haber añadido varias o muchas palabras de gratitud por las bendiciones que él disfrutara.

No es necesariamente malo lamentarse por las dificultades, pero esas expresiones de lamentación deben ser compensadas por expresiones de aprecio.

Todos los seres disfrutamos de bendiciones y soportamos desafíos difíciles. No hay persona cuya vida sea perfecta y exclusivamente llena de gozo, y no hay persona que sólo sufran y no tengan nada por lo que estar agradecidos. Incluso cuando tenemos buenas razones para hablar de nuestras vidas como “meatim veraim”, y tomamos nota de las dificultades que hemos sufrido, también debemos recordar las bendiciones que disfrutamos.

Y así, aunque estaba justificado que Yaakov explicara a Paró la razón de su frágil aspecto, nuestros sabios le critican por no haber añadido una expresión de gratitud por todo lo que el Todopoderoso había hecho por él.

Fuente: Yerahmiel Barylka.

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