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Radio JAI

La Radio Judía de Latinoamérica

" El comienzo de la sabiduría es el silencio "   

¿Y los Kibutzim fronterizos?

Después de 48 horas de disparos de cohetes sin parar, la mayoría de los israelíes en todo el país pudieron regresar a sus rutinas normales el jueves por la mañana cuando los funcionarios comenzaron a confirmar que se había alcanzado un alto el fuego entre el estado judío y el grupo terrorista palestino Jihad Islámico en Gaza

Sin embargo, en Nahal Oz, a solo unos cientos de metros de la frontera de Gaza, normal era un término relativo. Las calles del kibutz seguían en su mayoría desiertas, muchas de las familias que habían huido hacia el norte durante los combates aún no habían regresado e incluso llegar a la ciudad resultó ser un desafío.

Durante dos días de combate, las sirenas fueron un elemento casi constante en Nahal Oz, un blanco frecuente de fuego de cohetes y morteros. Luego, el jueves, se detuvo de repente.

“No puedes hacer un cambio a la normalidad tan rápido. Es imposible girar 180 grados así como así ”, dijo el portavoz del kibutz Daniel Rahamim. “Además, estamos volviendo a la normalidad en un contexto que no es normal porque sabemos que este silencio es solo temporal”.

Kibbutz Nahal Oz el 14 de noviembre de 2019.
La fragilidad del alto el fuego se hizo evidente varias veces durante el día, cuando los terroristas de la Franja de Gaza dispararon descargas esporádicas de cohetes contra Israel. En Netivot, una mujer estaba hablando con la emisora ​​pública Kan justo antes de las 11 de la mañana sobre su fe en Dios y sobre los esfuerzos del gobierno para mejorar la situación de su comunidad, cuando una sirena comenzó a sonar en el fondo. Mientras les gritaba a sus hijos que entraran e intentaba calmarlos entre gritos y gritos, el teléfono se desconectó.
Kibbutz Nahal Oz el 14 de noviembre de 2019.

Dentro del Kibutz, todo pareciera normal, excepto porque no lo es.

Los mismos ciudadanos de Nahal Oz describen el lugar como un campo de batalla, difícil de evitar y con una constante caída de misiles, por lo que una tensa calma no pareciera alcanzar para que los ciudadanos se atrevan a retomar su vida cotidiana como lo han hecho en el centro del pais.

Las clases continuarán suspendidas allí hasta la semana próxima y dependerá de lo que ocurra durante el fin de semana, por lo pronto, muchos de los pobladores del kibutz han optado por conducir al norte del país, donde la situación es un poco mas tranquila.

El gran problema que tiene Israel en esta parte de la frontera, es que los ataques mas mortíferos se dan con morteros, pequeños cañones de una precisión baja que se disparan desde la Franja de Gaza. El proyectil realiza una pequeña parábola entre su salida y su impacto, y lo hace de una forma tan veloz que es prácticamente imposible interceptarlos en su camino. Estos objetos son pequeños y no están guiados como un misil, su lanzamiento es casi regular en estas zonas y los ciudadanos se han acostumbrado a vivir entre alguna que otra explosión.

Con información de Times of Israel.

 

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