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Dra Sara Satanowsky, primera doctora en Argentina experta en ortopedia y traumatología

Nació en Kremenchug (Ucrania) el 12 de mayo de 1892, llegó al país en 1905 y en 1917 se graduó en la Facultad de Medicina de Buenos Aires, con diploma de honor. Inició una carrera profesional exitosa a pesar
de haberse dedicado a una especialidad (cirugía infantil y ortopedia) inusual para una mujer, especialmente en una época en la que las universitarias veían limitado el ejercicio de su profesión por prejuicios de todo tipo.
Como profesora universitaria era exigente en términos normales, sin concesiones con los
examinados, pero no injusta. Como Jefe de Servicio se preocupó por estructurar una enfermería de caridad e implantó la visita nocturna, especialmente los días de operaciones.
A su lado trabajaron José Manuel Del Sel, Samuel Zeiguer, Aldo Pelegrini, Miuguel Trapani y Mauricio Fuksman. Más adelante lo hicieron Nicolás N. Perruelo, Alfredo Kohn Tebner, Berta Kuperschmidt, León Yanquilevich y Luis Trujillo.
Pionera en la evolución de la cirugía infantil, ortopedia y traumatología; primera docente en esa disciplina; primera profesora titular interina; primera jefa de un servicio de la especialidad; primera y hasta ahora única Presidente y Miembro Honorario Nacional de la Sociedad Argentina de Ortopedia y Traumatología. Primera mujer que alcanzó tan alta jerarquía, tan altos gados en nuestro país.
Demostró en su pasar, la validez y posibilidad de la mujer para llegar a altos niveles en los
estratos de la sociedad cuando la guían la inteligencia, a mística y la autenticidad.
Cumplía con la definición del buen médico,
de Florencio Escardó: “Tener la humildad de susaber y el orgullo de su misión.
En 1935 se concursa en el Hospital Álvarez
el cargo de Jefe de Ortopedia y Cirugía Infantil. Sara gana el concurso, hecho que tuvo resonancia por quién y cómo lo
ganó. La sede del Servicio en el Hospital Dr.
Teodoro Álvarez de Buenos Aires ocupaba el
segundo piso del Pabellón de niños, Sala “C”, yel día de su asunción, habíamuchos colegas, autoridades, funcionarios y
mucha gente célebre. Una médica joven, de corta estatura, rubia,de ojos claros, pronunció, pausado, un discurso que marcaba la toma de posesión de la Jefatura de un Servicio dedicado a la Ortopedia y
Cirugía Infantil. Se hablaba en los corrillos de
su esmerada preparación técnica, su carácter
fuerte y enérgico, sus dotes de emprendedora
y su tenacidad, conceptos apoyados en el másdiverso anecdotario. Pobló e impulsó desde lanada un servicio hospitalario; lo dotó de instrumental y médicos y estructuró un extraordinariopersonal auxiliar.
Laboriosa e incansable,de una puntualidad cronométrica, disciplinada,severa por lo exigente, accesible y generosa enla transmisión, eran condiciones sobresalientes
de su personalidad; ese fue su modo de dar jerarquía a la labor técnica y de conformar un óptimo servicio hospitalario, a la vez responsabley útil a la comunidad, y eficaz para la formaciónde la nueva generación. Impuso una mística degrupo. Era exigente para los demás y para sí;había aprendido de su admirado Dr. Chutro quel trabajo con placer no fatiga. La consigna era trabajar, trabajar y trabajar. Satanowsky manifestaba: “No basta trabajar mucho, debemospensar continuamente”. Nunca utilizó ni impuso
la última novedad, si ello no se lo aconsejaba
su sereno razonamiento. Obtener el máximo
con el mínimo de agresión. Toda novedad debepasar a través del íntimo tamiz de la experiencia personal.
Era una hábil cirujana ambidiestra, decidida,
segura y rápida en la resolución de cualquier
problema.
Fue autora de más de cien publicaciones sibre la especialidad.
Con motivo de sus bodas de oro con la Medi-
cina, el 26 de noviembre de 1968 fue honrada
por la Sociedad Argentina de Ortopedia y Traumatología con una sesión de homenaje, en laque hablaron varios de sus discípulos, que destacaron su personalidad, “los valores de su intelecto para honrar al país donde creció y se hizo médica”.
El profesor Carlos Aiello designó la Sala de
Mujeres del Servicio de Ortopedia y Traumatología del Hospital T. Álvarez con su nombre.
Carlos A. N. Firpo efectuó una medulosa re-
seña sobre su actuación.
En el Hospital Teodoro Álvarez, donde fue Je-
fa durante quince años (1935-1950), reunió ungrupo de colaboradores jóvenes y brillantes, quefueron después sus discípulos.
El papel de las primeras médicas argentinas
era preferentemente en la pediatría o la tocoginecología, es decir, volvían a la mujer y al niño.La cirugía fue un terreno casi vedado; ingresaron sólo algunas y entre las más capaces o las más fuertes temperalmente, estaba Sara Satanowsky; era una insólita perla. Sara Satanowsky estuvo entre las médicas progresistas,que lucharon no sólo contra las leyes discriminatorias, sino también contra las costumbres.
Cuando se equivocaba, reconocía su error y
lo corregía decididamente; un acto de modestiaque es una forma de sabiduría. . En
los últimos quince años, una afección articularcrónica y una anemia irreducible la alejaronprecozmente de su febril actividad diaria. Elasesinato de su hermano Marcos, en 1957, señaló el comienzo de su reclusión, que sufrió ensilencio hasta su última hora. El 4 de junio de1971 se apagó, después de setenta y nuevelargos años, la vida de la profesora Sara Satanowsky, quien fuera una de las figuras maestras que iniciaron la Ortopedia argentina, y de las que, con su actuación, contribuyeron aafianzarla y desarrollarla hasta alcanzar su es-plendor actual.

Extraído del grupo de Facebook PERSONALIDADES JUDÍAS DE TODOS LOS TIEMPOS

Reproducción autorizada por Radio Jai citando la fuente.

Reproducción autorizada por Radio Jai citando la fuente con el siguiente enlace Radio Jai

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