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Paul Ehrlich, el científico judío que descubrió la cura contra la sífilis

Paul Ehrlich, medico judío que fue galardonado con el Premio Nobel de Medicina y creó la primera cura efectiva para la sífilis.

Ya siendo médico, se doctoró en 1878 con una tesis sobre el análisis de colorantes histológicos. Entonces ya se sabía que, según la afinidad de los tejidos por determinados colorantes, se podía estudiar su estructura.

Fue entonces cuando notó que algunas células se coloreaban más que otras y escribió que no sabía exactamente cómo el tinte entraba en ellas, “pero no hay duda de que depende del tamaño de la molécula”.

Ya se estaba imaginando lo que iba a ser su revolucionaria revelación: que existían vías para entrar a las células. Y que, claramente, sólo algunos químicos “tenían entrada”.

Para cuando tenía 24 años, Ehrlich ya había identificado una nueva clase de célula en el cuerpo humano: los mastocitos.

Alemania en particular era un centro mundial de investigación sobre el sistema inmune, teoría microbiana de la enfermedad y bacterias.

Ganó el Premio Nobel en 1908, antes de haber siquiera empezado su trabajo con la sífilis, por sus contribuciones a la compresión del sistema inmunológico.

No obstante, esa idea temprana siempre lo acompañó. Cuando no era más que una teoría, una esperanza, la describió como, una “bala mágica” que al dispararla le pegaría sólo a la enfermedad y no al paciente.

Un descubrimiento siguió a otro y ese llevó a un tercero. En 1905, se identificó la bacteria que causa sífilis.

Otro inmunólogo alemán probó que un compuesto de arsénico podía matar esa bacteria… pero les producía un daño irreparable a los nervios.

El concepto de la bala mágica había sido una gran idea, pero encontrarla requirió de mucho y muy meticuloso trabajo.

Estaba convencido de que por medio de prueba y error encontraría una forma de arsénico que las células de sífilis absorbieran más que el cuerpo humano.

Con un asistente, experimentaron con cientos de compuestos.

Hicieron pruebas en mas de 700 compuestos y  el compuesto 606 era arsfenamina y fue comercializada con el nombre de “Salvarsán”.

Tras una sola inyección de Salvarsán, los doctores vieron que las heridas faciales de sus pacientes sifilíticos empezaban a curarse, sus úlceras se desvanecían, sus salpullidos se secaban.

Era lo más extraordinario que muchos habían visto. La incidencia de sífilis en Alemania se redujo en un 70% entre 1919 y 1928.

Marco la historia: Salvarsán fue la primera droga de la historia diseñada para curar una enfermedad.

Sin embargo, lo que Ehrlich había descubierto no era sólo una cura para la sífilis.

Al probar que podía existir una “bala mágica”,abrió el camino para que se inventaran más medicinas que pudieran meterse dentro de las células germinales sin afectar las células humanas.

¿Qué es la sífilis?

La sífilis es una infección bacteriana que se transmite por vía sexual y también, durante el embarazo, de la madre al feto. Causa úlceras genitales, conlleva un mayor riesgo de transmisión y adquisición. Es una infección curable causada por una bacteria llamada Treponema pallidum.

Denise Szlukier, estudiante de Química y Biotecnología.

Reproducción autorizada por Radio Jai citando la fuente.

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