-
X

Radio JAI

La Radio Judía de Latinoamérica

" Piensa bien y estará bien "   

Erich Fromm y el judaismo

Erich Seligmann Fromm nació el 23 de marzo de 1900 en Francfort, Alemania. Fue un destacado psicoanalista, psicólogo social y filósofo humanista de origen judío alemán. Fue uno de los principales renovadores de la teoría y práctica psicoanalítica a mediados del siglo XX. Erich Fromm creció en el seno de una familia judía que seguía estrictamente los preceptos de la religión y muchos de sus miembros fueron rabinos. El propio Erich Fromm también quiso inicialmente seguir ese camino de vida. Sin embargo, estudió primeramente derecho en Fráncfort, luego se trasladó a Heidelberg para estudiar sociología, donde hizo su doctorado en 1922 bajo la asesoría de Alfred Weber, acerca de “La ley judía”. Hasta 1925 asistía a clases de Talmud con Salman Baruch Rabinkow. En 1926 contrajo matrimonio con la psicoanalista Frieda Reichmann. A fines de la década de 1920 Fromm comenzó su formación como psicoanalista en el Instituto Psicoanalítico de Berlín. En ese tiempo, él y su esposa abandonaron la vida religiosa ortodoxa judía.

Fromm desarrolló una importante labor editorial, pues publicó varios libros muy exitosos, luego considerados clásicos, sobre las tendencias autoritarias de la sociedad contemporánea. Tres libros son particularmente importantes para conocer su pensamiento, el primero es El miedo a la libertad, el segundo El arte de amar y el tercero es El corazón del hombre.

Para Fromm, la Biblia, el Talmud y las enseñanzas de los maestros jasídicos, ocuparon siempre un lugar central en su forma de entender al hombre. Él consideraba importantísima la historia de la expulsión del paraíso de Adam y Eva, después de haber comido del árbol del conocimiento, acción que Fromm veía como una virtud más que como un pecado. Lo valioso para Fromm es que el hombre se había atrevido a desobedecer las órdenes de una autoridad superior, y ahora él tenía que decidir, usando su razón, su intuición, su sensibilidad, lo que era bueno y lo que era malo. Decía que, al haberlo hecho, Adam y Eva evolucionaron y se convirtieron en verdaderos seres humanos. Él decía que el hombre fue creado para crecer y desarrollarse. Añade que el tema central de la Biblia es la lucha constante contra la idolatría, y hoy en día, la historia de la humanidad es la historia de la adoración de ídolos, desde los primitivos de madera y arcilla, hasta los modernos, como el Estado, el líder religioso, el político y el consumismo. Dice que antes a los ídolos se les llamaba Baal o Astarté, hoy se les llama honor, bandera, fama, artista. Distingue dos sistemas de ética: la ética autoritaria, donde los principios emanan de una autoridad externa y la ética humanista que sale de nuestra propia conciencia. Para Fromm, la ética autoritaria está teñida de idolatría. La persona actúa bajo las órdenes de una autoridad que él cree es poseedora de la verdad absoluta.

En su libro “Y seréis como dioses”, dice que, en la Biblia, el mismo Dios es un Dios que evolucionó. Al inicio es un soberano absoluto, que hace con su creación lo que quiere, hasta casi destruye al hombre en el diluvio. Después hace un pacto con la humanidad (con Noé) y voluntariamente limita su poder. Finalmente, al revelársele a Moisés, se presenta como un Dios que no tiene nombre y que es difícil describirlo, algo totalmente opuesto al concepto de un ídolo. Fromm decía que “la Biblia es un libro extraordinario con normas y principios que han conservado su validez durante miles de años. Uno de esos principios es la lucha contra la idolatría, donde hay avances, pero la batalla no ha concluido todavía”.

Sobre el shabbat dijo Erich Fromm : “El shabbat es un día de alegría, porque ese día el individuo es plenamente él mismo. Por ello el Talmud llama al shabbat la anticipación del tiempo mesiánico, y al tiempo mesiánico el shabbat interminable: el día en que la propiedad, el dinero y la aflicción y la tristeza son tabú; un día en que es abolido el tiempo, y solo domina el ser puro”.

En su momento Fromm dejó de lado su participación religiosa y comunitaria pues consideraba que las religiones separan a las personas y habría que tratar de buscar la unión de toda la humanidad. Aún así el pensamiento judío estuvo siempre presente en su obra cuyo principal pilar fue el huanismo judío

Fuente: Personalidades Judías de Todos los Tiempos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Helueni