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Trump se comunicó con el rabino de la sinagoga de Poway

Goldstein narró la actitud heroica de la socia fundadora Lori Kaye y de un agente de patrulla fronteriza fuera de servicio que ayudó a interrumpir al tirador. Kaye, de 60 años de edad, fue miembro fundador de una congregación de la sinagoga del sur de California que fue objeto de un ataque antisemita mientras se reunía para un servicio el último día de la Pascua.

Kaye murió en el hospital después del ataque, mientras que otras tres resultaron heridas. Cerca de 100 personas estaban dentro de la sinagoga de Poway, que se encuentra al norte de la ciudad de San Diego.

Una amiga de Kaye, Audrey Jacobs, dijo en Facebook que Kaye murió mientras “tomaba las balas”, tratando de salvar la vida del rabino.

“Ella era una guerrera del amor y será extrañada”.

Jacobs señaló en su publicación de Facebook que siempre se sabía que Kaye estaba ayudando a otros.

“Siempre corrías para hacer una mitzvá (buena acción) y dabas tzedaka (caridad) a todos”, escribió, y agregó que la buena acción final de Kaye era proteger al rabino.

El esposo de Kaye, un médico, presuntamente se apresuró a hacerle RCP después de que le dispararon. Algunos testigos dijeron que no se dio cuenta de que la víctima era su esposa al principio. Una vez que lo hizo, se desmayó.

Kaye tiene una hija de 22 años que también sobrevivió al atentado. Su acto desinteresado y su valentía también fueron honrados por muchos otros.

El rabino Yonah Fradkin, director ejecutivo de Chabad del condado de San Diego, dijo que “ante el odio sin sentido nos comprometemos a vivir orgullosamente como judíos en este país glorioso. Creemos firmemente que el amor es exponencialmente más poderoso que el odio. Estamos profundamente conmovidos por la pérdida de una verdadera mujer de valor, Lori Kaye, que perdió su vida únicamente por vivir como judía”.

Reproducción autorizada citando la fuente con el siguiente enlace Radio Jai

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