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Ser homosexual en Pakistán: la mayor amenaza viene de las propias familias

Gulsanga (nombre ficticio), de 28 años y media melena, afirma ser lesbiana desde su paso por un centro de secundaria femenino.

En aquella época, sorprendieron a una pareja. Una de las adolescentes desapareció de la escuela, donde regresó semanas después, llena de moratones. “Sus padres la casaron a la fuerza. Su marido tenía 50 años. Le pegaba”, cuenta Gulsanga.

Al principio, la joven luchó contra su orientación sexual. Flirteó con algunos chicos. Y, pese a pertenecer a una familia conservadora, logró librarse de varios proyectos de matrimonios concertados. Luego, fue asumiendo progresivamente su homosexualidad, hasta que en la actualidad vive “una doble vida”, según ella.

“Mis hermanos y hermanas lo saben, mis amigos también. Mis padres no”, indica. Vive en casa de sus padres, quienes, según cree, no sospechan nada.

Gulsanga invita a sus parejas eventuales a “fiestas del pijama”, con la puerta cerrada a cal y canto, en su casa de Islamabad. “¿Dónde podría verlas sino? No tengo ningún sitio a donde ir”. Hace poco, unos policías la sorprendieron besando a una amiga en un vehículo, por la noche, cuenta.

“No tuve miedo de las fuerzas de seguridad, pero temí que llamaran a mis padres. Aquí, la mayor amenaza viene de nuestro entorno inmediato”, lanza Gulsanga. Los policías, finalmente, las dejaron ir.

En India, la homosexualidad se despenalizó en septiembre, pero en Pakistán, gays y lesbianas se muestran divididos sobre el tema, según Lieu Anh Vu, coordinador regional de la organización LGBT Ilga.

“Muchos creen que si el tema se trata, habrá una reacción brutal contra la comunidad”, señala.

Ali Saleem, uno de los pocos actores paquistaníes que afirman su diferencia, conocido por haberse travestido en un talk-show muy popular, explica que “en Occidente, se quiere hablar de todo. Aquí, en absoluto. Vivimos en una cultura de la hipocresía”.

“En Pakistán, puedes hacer lo que quieras a puerta cerrada”, señala. “Pero si deseas que se sepa, nadie lo tolerará. Te perseguirán”.

Fuente: Infobae

Helueni