Las fobias pueden ser tontas pero dan miedo
Miedos irracionales a objetos, personas o situaciones pueden transformarse en un obstáculo diario. Qué dicen los expertos sobre su origen neurológico, sus manifestaciones más comunes y las claves para tratarlas con éxito.
Las fobias son mucho más que simples temores. Se trata de reacciones intensas, desproporcionadas e irracionales ante estímulos específicos que pueden ir desde una araña hasta la idea de subir a un ascensor. Aunque muchas personas conviven con estos miedos sin buscar ayuda, su impacto puede ser significativo si interfieren en la vida cotidiana.
“El miedo es un mecanismo de defensa útil, pero cuando se transforma en fobia, pierde su valor adaptativo y se vuelve incapacitante”, explica el neurólogo y profesor Alfredo Firstenfeld. En una entrevista con Pensando las noticias, el especialista abordó con claridad científica el funcionamiento neurológico detrás de estas reacciones: estructuras cerebrales como la corteza frontal, el hipocampo y la amígdala se activan frente a situaciones que interpretan como amenazantes, provocando respuestas físicas como taquicardia, sudoración, dilatación pupilar y hasta parálisis.
Entre las más frecuentes se encuentran la claustrofobia (miedo a espacios cerrados), agorafobia (miedo a espacios abiertos o multitudes), zoofobia (miedo a los animales), acrofobia (miedo a las alturas) y el temor a volar. También hay otras menos visibilizadas, como el miedo a hablar en público o a consultar al médico. “Hay quienes estudian medicina para superar su miedo a las agujas”, comenta Firstenfeld, graficando cómo algunas personas desarrollan estrategias extremas para enfrentar sus temores.
El origen de las fobias no siempre está vinculado a una experiencia personal directa. En muchos casos, pueden ser heredadas como parte de una memoria familiar. El doctor relató el caso de un colega que desarrolló pánico al escuchar ciertas canciones asociadas con la huida de su abuela desde Odessa. “Aunque no vivió ese trauma, los relatos familiares marcaron su estructura emocional”, explicó. Estas memorias heredadas pueden instalarse en el inconsciente y generar reacciones difíciles de racionalizar.
En ocasiones, las fobias pueden desencadenar ataques de pánico, episodios súbitos de miedo extremo acompañados de síntomas físicos intensos y una sensación de muerte inminente. “Si bien no siempre están relacionados, ambos comparten mecanismos fisiológicos y emocionales que deben ser tratados con seriedad”, subrayó el neurólogo.
El tratamiento de las fobias requiere de un enfoque interdisciplinario que incluya psicoterapia, ejercicios de control emocional, exposición progresiva y, en algunos casos, medicación. “Evitar el problema solo lo agrava. Afrontarlo con coraje y apoyo profesional puede cambiar la vida de una persona”, concluyó Firstenfeld. El mensaje final del especialista es claro: las fobias no deben minimizarse, pero sí pueden superarse con acompañamiento y compromiso.
Escuche la nota
Reproducción autorizada citando la fuente con el siguiente enlace Radio JaiAyuda a RadioJAI AHORA!
HAZ CLIC AQUÍ PARA HACER UNA DONACIÓN