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Cómo generar nuevos negocios a partir de los deshechos: El modelo Israelí

Por: Sol Reiman.

“Reducir, Reutilizar y Reciclar” es como un mantra que se repite hace décadas, como si fuera la ecuación para resolver las cuestiones ambientales. Lo tenemos de alguna forma incorporado, si bien en general no se le presta mucha atención a estas tres R. Refieren al tipo de consumo ideal del momento en el que este abordaje nació. Si alguien me las mencionara, creo que incluso mi cerebro bloquearía lo que viniera a continuación. Son tres palabras aburridas y que se supone que ya sabemos todo al respecto. 

Hoy vamos a enfocarnos en un aspecto positivo de estas 3Rs, nos permiten encarar el sistema de producción y consumo de una forma diferente. Es así como lo ven innovadores y científicos de todo el mundo, quienes desarrollan propuestas que abarcan alguna de ellas. Vamos a enfocarnos en la Nación de los Startups: Israel. Tiene Startups ecológicos en todas las ramas, desde cuestiones de cuidado del agua, agricultura eficiente, hasta reducción de gases y uso eficiente de la electricidad. Israel es un actor clave, con más de 600 startups “Clean Tech”, que utilizan tecnología limpia, o sea que reducen sus impactos negativos en el ambiente. De hecho, es el sexto país en el ranking del Índice Global de países Clean Tech de 2017 (el más reciente).Vamos a ver 2 ejemplos de 2 Rs a las que solemos dar poca importancia, pero que hoy son claves, a través de un Startup Israelí. 

Para eso, es importante remarcar un cambio de foco en el abordaje de la frase “Reducir, Reutilizar y Reciclar”. Antes, el foco estaba en la tercer R, el reciclaje, rescatar de lo que podría ser basura, el material reciclable y a través de un proceso darle un nuevo uso. La cuestión es que no todos los materiales son reciclables. Además, ya la producción de cualquier producto requiere de un gasto de energía, genera basura y contaminación. Implica una serie de etapas previas a que llegue a nuestra mano y posteriores, hasta la planta de reciclaje. Además el proceso de reciclado también requiere de energía.

Por eso, en la actualidad, el foco se encuentra en la primer R, Reducir. Se le da mucha mayor importancia a evitar todo ese gasto de energía y contaminación. Un dato interesante para comprender la magnitud del consumo humano y por qué ahora nos centramos en buscar una reducción del mismo, es que en Estados Unidos el 1% de los productos consumidos continúan siendo utilizados luego de 6 meses. Es decir que el 99% de los productos consumidos es tirado a la basura a los 6 meses. (Fuente: The Story of Stuff ) Y gran cantidad de nuestras compras puede ser reducida, o podemos en segunda instancia, darle otro uso en vez de tirarla directamente a la basura. 

Un interesante startup israelí que se enfoca en la lógica de reducir nuestro consumo innecesario y así también la basura que generamos, es Wasteless, una empresa que parte del siguiente dato: El 87% de la basura alimenticia se tira debido a que esta vence o se pone fea. Wasteless organiza un inventario de productos en relación a su fecha de vencimiento, al cual se accede con el código QR. Esto permite mo
dificar los precios según la proximidad a esa fecha. Esto modificó el comportamiento típico de comprar productos con vencimiento lejano, así como también las pérdidas económicas de los supermercados. (Y es algo que aquí sin tecnología podemos aplicar, en verdulerías y panaderías que suelen vender lo que está a punto de ponerse feo más barato) (Ver en:
Wasteless )

Hay una cuarta R, posterior a las originales y por eso menos conocida: Recuperar: Se relaciona con los procesos industriales y consiste en recuperar materiales o elementos que sirvan como materia prima.  Un Startup israelí interesante como ejemplo es New CO2 Fuels (NCF): Una planta autosuficiente que transforma Agua y Dióxido de carbono (El gas de Efecto Invernadero más emitido en el mundo) en Syngas o Combustible sintético, que es la materia prima con la que, la misma planta, luego crea diferentes combustibles. Este proceso lo realiza con calor y electricidad, pero con una lógica de circuito cerrado, es decir que únicamente consume energía que crea. Se recupera el Dióxido de Carbono y luego se transforma (no se le da otro uso, se modifica el producto) en combustible.

Para cerrar, las Tres R, ahora cuatro, se consideran en la actualidad con una nueva lógica de “Economía Circular”. Esto implica dejar de generar basura, aplicando el foco de la reducción de consumo, combinado con las demás Rs, a la que se agrega también el concepto y la importancia de Recuperar. 

Esta lógica es importante en un mundo con población en constante crecimiento y altos niveles de consumo. Consumo de elementos que generan basura, contaminación y contribuyen al calentamiento global en cada etapa de su existencia, desde la producción hasta que las tiramos. (La basura contamina al ambiente, por lo que pone en peligro nuestra salud; y al descomponerse o ser incinerada, genera Gases de Efecto Invernadero, que contribuyen al Calentamiento Global, lo cual también nos pone en riesgo.) Podemos aplicar esta perspectiva en nuestras vidas, y tranquiliza saber que Israel se posiciona

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