Radio JAI

La Radio Judía de Latinoamérica

Aseguran que “el exministro israelí fue reclutado por la inteligencia iraní en 2012 y visitó dos veces Teherán”

Las acusaciones presentadas por el Servicio de Seguridad General (Shabak) de espiar para Irán podrían hacer que termine el resto de sus días en prisión o incluso condenado a muerte.

Segev suministró a Irán información sobre la localización de los centros de seguridad y de la producción de energía del país, afirma el Shabak. El ex ministro habría tenido acceso a material clasificado durante su mandato; aunque no es claro cuan dañina podría ser la información que tiene veinte años de antigüedad.

El Shabak acusa también al ex ministro, de 62 años, de contactarse con figuras israelíes en materia de seguridad, defensa y diplomacia, para sacarles información y enviarla a Teherán. Según la agencia de contraespionaje, Segev intentó establecer conexiones directas entre sus contactos israelíes y sus responsables iraníes, presentando a los espías de Irán como empresarios.

El Shabak también sostiene que Segev se reunió con sus supervisores iraníes en hoteles y casas seguras en diversas partes del mundo, y que utilizó un dispositivo cifrado especial para enviarles mensajes secretos. Incluso viajó a Irán dos veces para divulgar secretos de seguridad de Israel.

El ex ministro fue extraditado a Israel desde Guinea Ecuatorial el mes pasado, y acusado en un tribunal de Jerusalem de ayudar al enemigo en tiempo de guerra, espionaje y otros delitos relacionados.

Cuando fue hallado culpable de narcotráfico en 2006, Segev recibió una condena relativamente corta de cinco años en prisión, que fue reducida a un tercio por su buena conducta. Esta vez, en cambio, el sistema legal podría no ser tan condescendiente por cargos de espionaje.

Segev, médico pediatra de profesión, fue elegido diputado de la Knéset (Parlamento) en 1992, a los 35 años, dentro de la lista del extinto partido de derecha Tzomet de Rafael Eitan.

En 1994, Segev, con otros dos diputados, se escindió de Tzomet para crear la facción Yiud y unirse al Gobierno laborista de Itzhak Rabin y Shimón Peres. En 1995, asumió el cargo de ministro de Energía e Infraestructura. Su voto fue clave para la aprobación de los Acuerdos de Oslo en la Knesset. Pero abandonó la política cuando perdió su escaño en las elecciones de 1996.

Helueni