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Nariz artificial del Technion detecta cancer en el aliento

Esta NARIZ artificial en nano-escala (NA-NOSE) consta de cinco sensores de nano-partículas de oro enlazadas a un software capaz de detectar patrones de moléculas inherentes en la respiración de las personas con cáncer de pulmón, cabeza o cuello.

Tan sólo unas cuantas partículas microscópicas son necesarias para activar los nano-sensores que detectan el cáncer en sus primeras etapas, es decir, cuando es más tratable.

La NA-NOSE fue puesta a prueba en 87 voluntarios, la gran mayoría de ellos con cáncer de cuello, cabeza y pulmón. El dispositivo distinguió correctamente entre los pacientes afectados de cáncer de cabeza, cuello y pulmón, frente a los libres de esta enfermedad.

Aunque la NA-NOSE produjo grandes resultados, todavía se necesitan más pruebas antes de que el dispositivo comience a ser utilizado en los consultorios médicos.

Profesor del Instituto de Nanotecnología Russell Berrie del Technion – Instituto de Tecnología de Israel, la excepcional especialidad que Haick está utilizando es el análisis del aliento para detectar enfermedades.

Esta tecnología es tan prometedora que le hizo ganar a Haick el Premio a la Excelencia Marie Curie, de 1,73 millones de euros, en 2006 y un premio de 1,8 millones de euros del Consejo Europeo de Investigación en 2010.

Haick trabaja en el proyecto “más que a tiempo completo”, aunque podría tomar tres o cuatro años para que NA-NOSE llegue al gran mercado, cosa que se espera con impaciencia.

En los últimos dos años, el dispositivo ha demostrado ser eficaz en distinguir entre los cáncer de pulmón, próstata, mama y colorrectal, dice Haick, “y hemos demostrado la capacidad de distinguir entre cánceres de cabeza y cuello y cánceres de pulmón”, añade. Y todo esto sin análisis de sangre o biopsias.

Haick hizo estudios de post-doctorado, desde 2002 hasta 2004, en el Instituto Científico Weizmann de Rehovot y, de 2004 a 2006, en el Instituto de Tecnología de California, donde se enteró por primera vez de las narices electrónicas. Regresó al Technion, del que obtuvo su doctorado, como profesor asistente, en 2006.

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