Radio JAI

La Radio Judía de Latinoamérica

Resiliencia: 9 de Av Anajnu

La pérdida es fundamental en muchos casos, desde los fundamentos, desde lo que nos da origen y nos sostiene. Es basal. Arrastra a nuestro ser en todos sus aspectos.Debemos dejar la lluvia pasar… enriquecernos con ella; parece fácil al decirlo. Difícil lograrlo, jamás imposible.

Nuestro universo se ha ido como por un torrente sin fin. Nada sigue en el lugar que estaba. Necesitamos de la comprensión y el afecto, de la aceptación de que aquello que amamos con intensidad ya no existe, al menos no como lo era antes.

La vida nos enfrenta a lo desconocido de sabernos vulnerables y vulnerados. Sufrimos. La destrucción se repite a sí misma en un eco interminable de dolor. Lloramos.

Estamos mudos ante lo que nos resulta un mal invento del destino.
Algo así como cuando nos dicen que los asteroides existen pero jamás nos ha caído uno en la cabeza. Pues ahora eso ha pasado y nos desarma de pies a cabeza. El pueblo judío a lo largo de su historia ha demostrado ser uno de los más fuertes.

Dónde están los Sumerios, los Caldeos, los Babilónicos, los Griegos, los Romanos, los Persas, los bárbaros Germanos, los imperios europeos, la inquisición, el nazismo. Apenas vestigios de piedras, ideas esparcidas por ahí.

¿Qué ha hecho que los judíos no hayamos corrido la misma suerte? ¿Fue suerte? Simplemente la capacidad de sobrevivir, RESILIENCIA.
En ese concepto extraído de la ingeniería cabe íntegramente la fuerza a la adversidad. El mundo interno de un ser humano con suficiente herramientas amorosas, con la certeza de un origen pero sobre todo con la visión en el futuro lleva a la superación de lo traumático.

El 9 de av, día de pesar, de dolor nos enseña que es posible “reciclarnos”, “reforestar nuestros afectos”. Ser un ser más integro para darnos. A otros. A el mundo. A nosotros mismos. Tikun Olam (sanción del mundo)

Helueni