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Radio JAI

La Radio Judía de Latinoamérica

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Parashat Bereshit

Leer no es tarea sencilla. No se trata simplemente de procesar letras. Así como el beneficio de los alimentos no radica en cuánto se come sino en cómo se digieren, de la misma manera la lectura profunda y crítica es la que puede nutrir un alma seca.

Leer implica poder darle vida a la escritura, hacer que las formas de las letras bailen y encontrar la música en sus conexiones. Al leer e interpretar los textos, podemos ver cómo comienzan a cobrar nuevos significados las palabras, las oraciones y las ideas. Al relacionar los textos, podemos encontrar aún mayor cantidad de mensajes. Y justamente en eso se basa la tradición rabínica que lee e interpreta la Torá. Es por eso que en nuestra tradición tenemos dos tipos de enseñanzas: la Torá escrita (el Pentateuco) y la Torá Oral (aquella lectura interpretativa de la Torá Escrita) y ambas son necesariamente complementarias.

Hace pocos días vivimos una hermosa fiesta de Simjat Torá. Bailamos, cantamos, movimos nuestros cuerpos cual si fueran letras de una hermosa poesía. Finalizamos la lectura anual de la Torá con la Parashá Vezot Habrajá y comenzamos con la primera palabra de Bereshit. Terminamos un ciclo y comenzamos otro, pero en lugar de verlos como ciclos completamente independientes, su relación y continuidad también nos dejan un nuevo mensaje. La Torá Oral conecta la última letra de la Torá Escrita, que es la letra Lamed (L, pues la última palabra de la Torá es Israel) con la primera palabra de la Torá Escrita que es la letra Bet (B, de la palabra Bereshit, en el principio). Si unimos las lecturas y combinamos la última y primera letras de la Torá Escrita, se forma la palabra LeB (לב, corazón). Esto insinúa que uno debe acercarse a la Torá con el corazón abierto para poder nutrirse de ella y de esa forma hacerla parte de uno mismo. La Torá no se lee solamente con los ojos abiertos sino que requiere abrir las puertas del alma.

Al mismo tiempo que la Torá Escrita comienza con aquella letra B, el Talmud comienza con la letra Mem (M, de la palabra Meimatai, que significa desde qué momento, haciendo alusión al tiempo adecuado para recitar el Shemá Israel que aparece en Masejet Berajot). Ambas letras se combinan en la voz BaM (בם, que significa en ellas). Esta palabra aparece en el Shemá Israel que rezamos día a día, cuando dice meditarás en ellas (Bam). Allí la Torá nos indica que debemos ocupar nuestro tiempo en estudiarlas a ellas (La Torá Escrita y la Torá Oral), enseñándonos que debemos ocupar nuestras energías en aprender Torá y en poder hacer que en nuestras conversaciones haya siempre algo de ellas para aprender y/o enseñar.

Que en esta nueva vuelta de Torá que comenzamos, podamos esmerarnos en abrir nuestros corazones a la Torá, meditar en ella y que nuestras palabras y acciones se traigan bendición para transformar nuestras vidas en una celebración de música, baile y alegría.

¡Shabat Shalom!
Rab. Ioni Shalom

Por DF/RJ
Fuente: Bethilel.org

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