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Radio JAI

La Radio Judía de Latinoamérica

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La masacre de Rumbula

Tres fueron los responsables de llevar a cabo semejante atrocidad: el encargado de la operación fue el oficial de las SS Friedrich Jeckeln, quien había supervisado previamente masacres similares en Ucrania. Rudolf Lange, que más tarde asistió la Conferencia de Wannsee, para tratar el tema de la “solución final”, también participó en la organización de la masacre. Algunas de las acusaciones en contra del criminal de guerra letón Herberts Cukurs están relacionadas con la limpieza del gueto de Riga por parte del Kommando Arajs.
Cuando los nazis invadieron Letonia, un número importantes de letones saludaron con entusiasmo la conquista de su territorio por los alemanes, ante la posibilidad que los germanos los liberen del dominio soviético. Las matanzas masivas encontraron apoyo en la población local, al hacerse eco que los nazis los estaban liberando del “comunista judío”, son incontables los casos en que la policía letona colaboró con los asesinos nazis
En los días previos a la masacre, los judíos locales habían sido divididos según edad y género, y se les ordenó que empacaran hasta 20 kilos de sus pertenencias. En la frenética noche antes del amanecer del 30 de noviembre, comenzó el terror. Los sobrevivientes recuerdan a los oficiales alemanes y letones ebrios, irrumpiendo a través de sus puertas, persiguiendo a los residentes, llevando a columnas de gente haciéndolos marchar de a cientos al lugar del bosque, azotándolos para obligarlos a caminar, trotar, correr más rápido.

La monstruosidad de estas “acciones” no tiene límite (es imposible definirlo de otra manera), Jecklen se había hecho conocido por haber diseñado un método de exterminio, al que llamaba “enlatando sardinas”, que constaba de nueve pasos, el mismo consistía en acomodar los cuerpos en las fosas. Una vez que los judíos eran empujados dentro de ellas, la postura de los cuerpos debían quedar de tal manera para que se les pueda disparar un tiro en la cabeza.
Durante estas ejecuciones se asesinó a 1.000 judíos alemanes, la orden de estas ejecuciones provino de Himmler, según los historiadores, se debía sacar a los judíos de Riga del gueto para ser eliminados, y luego albergar en su lugar a los judíos alemanes deportados. Pero cuando el transporte llegó temprano a Riga, no estaba aún disponible ninguna morada, por tal motivo se hizo marchar a los judíos alemanes directamente hacia el bosque y también fueron asesinados allí, convirtiéndose en las primeras víctimas de la masacre de Rumbula.
Una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial, la matanza de Rumbula, junto con muchas otras, formaron la base del Juicio a los Einsatzgruppen, por el cual una serie de comandantes de los Einsatzgruppen fueron encontrados culpables de crímenes contra la humanidad. F. Jecklen fue apresado por el Ejército Rojo, juzgado en Riga y ejecutado en la horca por sus crímenes. Salvo la masacre de Babi Yar en Ucrania, esta fue la mayor de atrocidad de la Shoá antes que comenzaran a operar los campos de exterminio.

Helueni