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La Radio Judía de Latinoamérica

Israel en los medios: la noticia bastardeada

El hecho sucedió en la colonia judía de Halamish en Samaria. Las víctimas fueron Iosi Salomon de 70 años, su esposa Tova de 68 –quien resultó levemente herida-y los dos hijos del matrimonio, Jaia Ester Salomon, de 46 años y Elad Menajem Salomon, de 36. Este último, padre de cinco niños, había ido a visitar a su familia con su esposa Mijal e hijos. Al darse cuenta de que se trataba de un acto terrorista, Mijal escapó escaleras arriba con sus cinco pequeños y se encerró en una habitación con ellos pidiendo ayuda desde allí.

Un soldado fuera de servicio al escuchar los gritos entró a la casa y le disparó al terrorista quien resultó herido y está siendo tratado en un hospital de Israel.

Omar el Abed, el terrorista palestino proveniente de un poblado cercano a Ramallah, había escrito antes de cometer el crimen en su Facebook “(los judíos) son hijos de monos y cerdos”.

La madre del terrorista elogió el acto “heroico” de su hijo. Human Rights Watch, la organización internacional de Derechos Humanos, una vez más cuando las víctimas son israelíes, no dijo palabra sobre el horrendo episodio. Y la prensa basada en las mismas fuentes de siempre o en los mismos corresponsales de siempre, tomaron la noticia, la recortaron, la deformaron y la presentaron a piacere.

El mismo día, el domingo 23 de julio, La Nación bajo el título “Temen otra escalada de violencia entre palestinos e israelíes”, publica una breve y lacónica nota que comienza diciendo: “Luego de la muerte de dos palestinos ayer a las que se suman las seis víctimas del día anterior (…?) el ejército israelí envió más tropas a Cisjordania…”. Después de referirse a las violentas manifestaciones palestinas en la Explanada de la Mezquita en términos de “violentos choques por las nuevas medidas de seguridad israelíes”, se refiere de este modo al episodio sangriento de Halamish: “Tres palestinos murieron anteayer en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad y tres israelíes fueron acuchillados por un palestino en una colonia cerca de Ramallah”.

No muy distinta fue presentada ese mismo día la nota de Clarin firmada por Ana Garralda. El título de la nota casi idéntico al anterior era “Escala de violencia entre palestinos y fuerzas israelíes en Jerusalén”, y luego de referirse a los episodios de la Explanada, menciona que “la ola de violencia se propagó también por Cisjordania, especialmente en Ramallah y Hebron, como en algunos pueblos de la Cisjordania profunda, entre ellos el de Kobar, lugar de nacimiento del joven palestino que este viernes asesinó a puñaladas a tres adultos israelíes miembros de una misma familia de colonos del asentamiento de Halamish”.

El conflicto entre Israel y los palestinos resulta más que complejo para pretender analizarlo desde un solo ángulo. Y se podrá tomar partido por una u otra opinión. Lo que no se puede –ni se debe-al menos desde una prensa que aspira a ser librepensante y honesta, es cercenar y mutilar los hechos para difundirlos a gusto vaya a saber de qué consumidor.
Si el mundo entero se conmovió ante la masacre cometida en París luego del episodio de Charlie Hebdo, y se solidarizó con el pueblo francés más allá de concordar o no con las publicaciones más o menos provocativas de la revista, lo mismo cabe esperar en cuanto a una respuesta de condena absoluta frente a estos miserables hechos de terrorismo que atacan a civiles inocentes provocando un horrendo derramamiento de sangre.

Helueni