{"id":81278,"date":"2020-11-23T11:30:36","date_gmt":"2020-11-23T14:30:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.radiojai.com\/?p=81278"},"modified":"2020-11-23T11:30:36","modified_gmt":"2020-11-23T14:30:36","slug":"fue-asesinado-junto-a-su-hijo-en-la-camara-de-gas-de-auschwitz-pero-antes-enterro-tres-botellas-con-el-relato-del-horror","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/2020\/11\/23\/81278\/fue-asesinado-junto-a-su-hijo-en-la-camara-de-gas-de-auschwitz-pero-antes-enterro-tres-botellas-con-el-relato-del-horror\/","title":{"rendered":"Fue asesinado junto a su hijo en la c\u00e1mara de gas de Auschwitz pero antes enterr\u00f3 tres botellas con el relato del horror"},"content":{"rendered":"<p>Su destino fue el mismo que el de otros seis millones. El de su familia, tambi\u00e9n. En mayo de 1944, Itsjok Katzenelson fue asesinado junto a su hijo menor en Auschwitz.<\/p>\n<p>Hasta unos a\u00f1os antes, su vida hab\u00eda transcurrido con normalidad: esposa e hijos. Ense\u00f1aba en una escuela de Lodz, y escrib\u00eda poemas y obras teatrales.<\/p>\n<p>Con el inicio de las persecuciones nazis se traslad\u00f3 con toda su familia hacia Varsovia. Pens\u00f3, como muchos otros, que all\u00ed estar\u00eda m\u00e1s seguro. Se equivoc\u00f3. Los hacinaron a todos en el gueto. Despu\u00e9s deportaron a su esposa y a sus dos hijos menores. \u00c9l sab\u00eda d\u00f3nde conduc\u00eda ese tren. \u00c9l ya sab\u00eda cu\u00e1l era el final que les esperaba.<\/p>\n<p>En el libro Seres humanos en Auschwitz de Hermann Lagbein se describen acciones de resistencia de los internados en los campos de concentraci\u00f3n nazi.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de las peque\u00f1as revueltas que se pudieron organizar y de aquellos que fabricaron precarias armas con los elementos disponibles, Langbein registra los casos de aquellos que juntaban comida para los que se estaban muriendo de hambre, los que cambiaban la ropa con los muertos para que el n\u00famero que usaban en su traje no estuviera ya en las listas de la muerte.<\/p>\n<p>Modos de sobreponerse a la maquinaria asesina y a la burocracia criminal de los lager.<\/p>\n<p>Hab\u00eda otros modos de resistir. Itsojk Katzenelson llev\u00f3 uno de ellos hasta los \u00faltimos extremos. Luchando contra el horror con sus armas, armas nobles.<\/p>\n<p>En el gueto de Varsovia, Katzenelson mont\u00f3 una escuela clandestina para ni\u00f1os jud\u00edos. Ense\u00f1aba a leer y a escribir en yiddish y en hebreo. Para que los criminales no pudieran matar a su pueblo, a su lengua, su cultura.<\/p>\n<p>En el levantamiento del gueto, \u00e9l estuvo en la resistencia. Luchando, a su modo, el que le encomendaron, contra los nazis. Luego fue enviado al campo de concentraci\u00f3n de Vittel. All\u00ed continu\u00f3 con su tarea. No se dej\u00f3 derrotar.<\/p>\n<p>En mayo de 1944 fue trasladado junto a su hijo Zvi hacia las c\u00e1maras de gas de Auschwitz. Pero antes de eso, ya en Vittel, Katzenelson rebuscaba hasta el \u00faltimo cabo de l\u00e1piz que pudiera conseguir, hasta el pedazo de papel m\u00e1s peque\u00f1o que existiera. Eran bienes escasos en los lager.<\/p>\n<p>El poeta ten\u00eda una misi\u00f3n. Se la hab\u00edan encargado los dirigentes que hab\u00edan dejado la vida en Varsovia. Se lo hab\u00eda encomendado su pueblo. Y la iba a cumplir.<\/p>\n<p>El canto del pueblo jud\u00edo asesinado es un poema \u00e9pico dividido en 15 cantos. Su impecable versi\u00f3n en castellano se la debemos a Eliahu Toker.<\/p>\n<p>Katzenelson cuenta su historia personal, sus p\u00e9rdidas, su desgarramiento y el de todo su pueblo. El poeta gime, a\u00falla, grita, clama, narra, registra, desaf\u00eda, recuerda.<\/p>\n<p>&#8220;\u00a1No hay un Dios en vosotros! \/ \u00a1Cielos nada, cielos evaporados!&#8221;.<\/p>\n<p>El clamor que est\u00e1 en el canto noveno. Remeda a Job. Reclama por tanta injusticia, se rebela. Acusa a los cielos, les reprocha su indiferencia, la impasibilidad.<\/p>\n<p>En otro canto recrea el levantamiento en el gueto. La heroica resistencia. Refleja el estupor de los alemanes ante los primeros enfrentamientos:<\/p>\n<p>&#8220;Ellos no lo sab\u00edan, no se lo esperaban. &#8216;\u00a1Los jud\u00edos tiran!&#8217;, gritaron los canallas antes de exhalar su sucia alma. Era un malvado asombro; un desolado estupor. \u00a1\u00bfC\u00f3mo se explica?!&#8217;. Algo tan inesperado: &#8216;\u00a1Los jud\u00edos tiran!&#8217;. Era el grito de un pueblo\/de asesinos. \u00a1Los jud\u00edos tambi\u00e9n saben hacerlo como nosotros, como cualquier alem\u00e1n&#8221;.<\/p>\n<p>Sin embargo, Katzenelson sabe que el enfrentamiento no los iguala: los separan diferencias esenciales.<\/p>\n<p>&#8220;\u00a1Ay de nosotros! \u00a1Sabemos, s\u00ed, tambi\u00e9n nosotros sabemos rebelarnos y matar! Pero tambi\u00e9n sabemos lo que ustedes nunca supieron y nunca sabr\u00e1n en este mundo: \u00a1sabemos no matar al pr\u00f3jimo! \u00a1No destruir a otro pueblo crey\u00e9ndolo despreciable! Ustedes, blandiendo siempre la espada con prepotencia, no saben no matar&#8221;.<\/p>\n<p>Itsojk Katzenelson escribe, es poeta. Y sabe no matar.<\/p>\n<p>Primo Levi escribi\u00f3 que no hay una obra comparable a esta: es la voz de un muerto, de quien va a morir, entre cientos de miles de muertos, atrozmente sabedor de su solo destino y del destino de su gente.<\/p>\n<p>schwitz escrita por una de sus v\u00edctimas, en representaci\u00f3n de su pueblo, por encargo de su pueblo.<\/p>\n<p>&#8220;\u00a1Oh, pueblo m\u00edo, mu\u00e9strate, rev\u00e9late ante m\u00ed, levanta tus manos desde las profundas fosas, apretadas, espesas, de kil\u00f3metros de largo cubierto de cal e incinerado capa sobre capa \u00a1Ponte de pie! \u00a1Lev\u00e1ntate desde el \u00faltimo, desde el m\u00e1s profundo estrato! \u00a1Vengan todos, de Treblinka, de Sobibor, de Auschwitz (\u2026) hagan una ronda a mi alrededor, una ronda enorme&#8221;.<\/p>\n<p>Itsojk Katzenelson cumpli\u00f3 con el mandato de su pueblo y escribi\u00f3 el poema registrando el horror inefable. Fue su forma de resistir. En medio de la muerte y el dolor, del fr\u00edo y del hambre, el poeta sigui\u00f3 escribiendo. Deb\u00eda terminar su misi\u00f3n. Deb\u00eda hacer llegar su mensaje. Hasta en el \u00faltimo papel del lager dej\u00f3 escrito su poema.<\/p>\n<p>Luego consigui\u00f3 tres botellas, puso el poema en su interior y las enterr\u00f3 bajo un gran pino.<\/p>\n<p>Pocos d\u00edas despu\u00e9s, fue llevado a la c\u00e1mara de gas.<\/p>\n<p>El 12 de setiembre de 1944, los aliados liberan el campo de Vittel. Myriam Novich, una sobreviviente, desentierra el poema y lo da a conocer al mundo. As\u00ed, Itsojk Katzenelson resisti\u00f3, escribiendo hasta el final.<\/p>\n<p>Venci\u00f3 a la muerte, al horror, a los criminales, al olvido.<\/p>\n<p>Por Matias Bauso para Infobae.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Su destino fue el mismo que el de otros seis millones. El de su familia, tambi\u00e9n. En mayo de 1944, Itsjok Katzenelson fue asesinado junto a su hijo menor en Auschwitz. Hasta unos a\u00f1os antes, su vida hab\u00eda transcurrido con normalidad: esposa e hijos. Ense\u00f1aba en una escuela de Lodz, y escrib\u00eda poemas y obras teatrales. Con el inicio de las persecuciones nazis se traslad\u00f3 con toda su familia hacia Varsovia. Pens\u00f3, como muchos otros, que all\u00ed estar\u00eda m\u00e1s seguro. Se equivoc\u00f3. Los hacinaron a todos en el gueto. Despu\u00e9s deportaron a su esposa y a sus dos hijos menores. \u00c9l sab\u00eda d\u00f3nde conduc\u00eda ese tren. \u00c9l ya sab\u00eda cu\u00e1l era el final que les esperaba. En el libro Seres humanos en Auschwitz de Hermann Lagbein se describen acciones de resistencia de los internados en los campos de concentraci\u00f3n nazi. 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