{"id":78424,"date":"2020-11-03T09:13:04","date_gmt":"2020-11-03T12:13:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.radiojai.com\/?p=78424"},"modified":"2020-11-03T09:13:04","modified_gmt":"2020-11-03T12:13:04","slug":"si-lo-desean-no-sera-una-leyenda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/2020\/11\/03\/78424\/si-lo-desean-no-sera-una-leyenda\/","title":{"rendered":"Si lo desean, no ser\u00e1 una leyenda&#8230;"},"content":{"rendered":"<p>En \u00e9pocas en que el mundo est\u00e1 patas para arriba por la pandemia, y Argentina sigue chocando con sus propias contradicciones de anta\u00f1o, los sue\u00f1os de la ni\u00f1ez parecieran diluirse con la vor\u00e1gine y las obligaciones de la adultez.<\/p>\n<p>Desde que empez\u00f3 la cuarentena, all\u00e1 por el lejano mes de marzo, Don Abraham de forma tenaz e insistente hizo todo lo posible e imposible para conseguir turno con un dentista.<br \/>\n\u00a1Que la edad, que no atienden, que no hay turnos, que colaps\u00f3 el sistema, que la obra social no cubre el tratamiento,&#8230; Excusas y m\u00e1s excusas para negarle la atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Su boca era un caos: adem\u00e1s de cr\u00e1teres en sus muelas, ten\u00eda incisivos y caninos molares que yac\u00edan heridos en un vaso de agua en la mesita de luz, y a la espera de ser reflotados con urgencia. Por largos meses hab\u00eda padecido mucho dolor y los analg\u00e9sicos ya no le hac\u00edan ning\u00fan efecto.<\/p>\n<p>En sus noventa a\u00f1os de vida, siempre fue una persona muy alegre. Aunque, su alegr\u00eda se dilu\u00eda al ver su sonrisa deshilachada en el espejo; m\u00e1xime con el sufrimiento por los dolores que se agudizaban d\u00eda a d\u00eda, a causa de meras cuestiones burocr\u00e1ticas.<br \/>\n\u00c9l entend\u00eda y conoc\u00eda los tiempos y avatares de la humanidad, pues la guerra le rob\u00f3 su ni\u00f1ez en Varsovia, y el gueto lo convirti\u00f3 en un adulto con diez a\u00f1os de edad.<\/p>\n<p>Sab\u00eda que pese a los mil y un pretextos que recib\u00eda de su prepaga, dispon\u00eda del derecho a la salud. Una ma\u00f1ana, harto de esperar, se decidi\u00f3 a mandar una carta documento intimando a su cobertura para que le den el turno que tanto necesitaba. En caso de no obtener una respuesta favorable, estaba decidido a iniciar el amparo judicial.<br \/>\nSucedi\u00f3 que tras esperar dos semanas, por fin lleg\u00f3 el llamado, y la tan anhelada cita con el dentista.<\/p>\n<p>Tras una larga espera, lleg\u00f3 el d\u00eda de inicio de la batalla contra las caries y del alivio para su dolor.<br \/>\nSe prepar\u00f3 con su habitual elegancia, y fue acompa\u00f1ado por su amigo el barbijo, quien no solo lo proteg\u00eda del covid, sino tambi\u00e9n le cubr\u00eda las heridas y los espacios vac\u00edos de su boca.<\/p>\n<p>Fiel a su costumbre lleg\u00f3 con demasiada antelaci\u00f3n al consultorio del dentista. Para su sorpresa y tras corroborar varias veces el papelucho donde anot\u00f3 la direcci\u00f3n, se encontr\u00f3 tocando timbre en una canchita de f\u00fatbol de un modesto club de barrio.<\/p>\n<p>Ocurri\u00f3 que al ingresar, se top\u00f3 con un barullo de decenas de personas. Todos esperaban ser atendidos en la improvisada sala de espera. Los que llegaron temprano, pudieron sentarse en unas peque\u00f1as banquetas en la mitad de cancha; el resto no tuvo m\u00e1s remedio que sentarse en el piso.<br \/>\nLos ni\u00f1os se dejaron llevar por la tentaci\u00f3n, e improvisaron una pelota con una botella de pl\u00e1stico vac\u00eda, y se pusieron a jugar en uno de los arcos. Era tanta la energ\u00eda acumulada en este tiempo de cuarentena y las ganas de jugar al f\u00fatbol, que hicieron caso omiso a los retos de Mabel, la secretaria del dentista, que gritaba y agitaba sus brazos desde su escritorio, en el otro arco; pero al tener puesto el barbijo, nadie le entend\u00eda nada. Para colmo, uno de los peque\u00f1os comenz\u00f3 a imitarla, desatando la risa de grandes y chicos.<\/p>\n<p>El nerviosismo de la secretaria fue tan grande que sali\u00f3 disparada de su escritorio en busca del peque\u00f1o burl\u00f3n. Abraham vio la situaci\u00f3n y se interpuso en su camino, logrando contenerla de forma paternal y evitando que se desatara un esc\u00e1ndalo en el lugar.<\/p>\n<p>Una vez restablecida la calma, Abraham aguardaba de pie esperando su turno. Fue entonces que al verlo parado al costado de la l\u00ednea de cal, un joven le cedi\u00f3 gentilmente su banqueta.<\/p>\n<p>\uf02d \u00a1Venga abuelo! Tome asiento. &#8211; le hablaba entre dormido, mientras luchaba por apagar la alarma del celular que lo hab\u00eda despertado &#8211;<br \/>\n\uf02d No gracias&#8230; estoy bien&#8230; siga descansando y so\u00f1ando. Siempre es importante.<br \/>\n\uf02d No tengo tiempo para descansar, ni so\u00f1ar, lo importante es hacer plata antes que explote todo como en el 2001 \u2013 Respondi\u00f3, un poco alterado, el joven-<br \/>\n\uf02d Usted se lo pierde&#8230; Sin un sue\u00f1o propio, siempre va a estar viviendo el sue\u00f1o de otros y siendo funcional a ellos. &#8211; retruc\u00f3 con mansedumbre Abraham &#8211;<br \/>\n\uf02d Es mi turno, hasta luego&#8230; \u2013 saludo fr\u00edamente y se retir\u00f3 enfadado con la respuesta recibida-<\/p>\n<p>Luego de verse envuelto en una inesperada discusi\u00f3n, no tuvo m\u00e1s remedio que sentarse en la banqueta vac\u00eda. Mientras hac\u00eda equilibrio para no caerse, una chica que ten\u00eda al lado trat\u00f3 de consolarlo:<br \/>\n&#8211; No le haga caso abuelo&#8230; Hoy en d\u00eda la gente est\u00e1 muy loca&#8230;<br \/>\n\uf02d Cada \u00e9poca tuvo sus complejidades, sin embargo cada uno desde su lugar, puede marcar la diferencia creando soluciones ante cada dificultad.<br \/>\n\uf02d Guau\u2026 \u00a1Que definici\u00f3n! &#8211; exclam\u00f3 la muchacha con sorpresa, entre tanto anotaba la frase en sus apuntes de estudio &#8211;<br \/>\n\uf02d Usted ya est\u00e1 creando soluciones al estar estudiando una carrera. -Dijo don Abraham, acompa\u00f1ando sus palabras con un gui\u00f1o de ojo, luego de notar que la joven aprovechaba el tiempo de espera para estudiar.<br \/>\n\uf02d Gracias por sus palabras, soy estudiante de medicina, y futura pediatra.<br \/>\n\uf02d Como mi hermana&#8230; Ella estudi\u00f3 para m\u00e9dica&#8230; &#8211; al recordarla, se quebr\u00f3 en llanto-<\/p>\n<p>El silencio y la preocupaci\u00f3n llenaron aquel lugar. Como si fuera el \u00faltimo minuto de un partido, y \u00e9ste se define mediante un penal; todos en la cancha, pusieron la atenci\u00f3n en el anciano. Nadie entend\u00eda nada, minutos atr\u00e1s con gracia y simpat\u00eda contuvo a la secretaria y ahora lloraba desconsoladamente. Los ni\u00f1os pararon su partido y con asombro se preguntaban<br \/>\n&#8211; \u00bfPor qu\u00e9 llora el viejito?<\/p>\n<p>Pasados unos minutos, Abraham se quit\u00f3 la mano de los ojos y para su sorpresa todos estaban pendientes de \u00e9l. Lo miraban expectantes de su estado de salud.<br \/>\nMientras beb\u00eda un vaso de agua, que alguien amablemente le hab\u00eda alcanzado, observ\u00f3 c\u00f3mo los ni\u00f1os hab\u00edan dejado de jugar y se sentaron a su alrededor.<br \/>\nSabi\u00e9ndose el centro de atenci\u00f3n, y fiel a su estilo alegre, les dijo:<br \/>\n&#8211; Van a pensar que soy un viejito triste y llor\u00f3n, pero cuando recuerdo a mi hermana, no puedo evitar ponerme as\u00ed, por m\u00e1s que pasaron ochenta a\u00f1os desde la \u00faltima vez que la vi. &#8211; Intent\u00f3 salir de la situaci\u00f3n con algo de humor &#8211;<br \/>\n\uf02d \u00bfNo le puede mandar un Whatsapp a su hermana? &#8211; interrumpi\u00f3 un ni\u00f1o, entre tanto la madre lo retaba por su impertinencia-<br \/>\n\uf02d \u00a1No lo rete se\u00f1ora!&#8230; Me parece bien que pregunte y se interese en saber -y continu\u00f3: &#8211; Le cuento jovencito, mi hermana Gitta desapareci\u00f3 cuando iba a estudiar a la Universidad de medicina del Gueto de Varsovia. Los jud\u00edos ten\u00edamos prohibido la educaci\u00f3n, sin embargo para combatir las enfermedades, en especial el tifus, muchos arriesgaban sus vidas para poder estudiar medicina y ayudar a salvar las de otros.<br \/>\n\uf02d \u00bfQu\u00e9 es un gueto? &#8211; pregunt\u00f3 uno de los ni\u00f1os, mientras su madre filmaba la conversaci\u00f3n con su celular &#8211;<br \/>\n\uf02d Era una c\u00e1rcel gigante donde nos encerraron a los jud\u00edos. No hab\u00eda rejas, sino que hab\u00eda un muro alrededor para que no podamos salir. Est\u00e1bamos encerrados y aislados de todos. No ten\u00edamos derecho a nada.<br \/>\n\uf02d \u00bfEn el gueto pod\u00edan ir a la escuela o ten\u00edan las clases por zoom? &#8211; pregunt\u00f3 inocentemente uno de los m\u00e1s peque\u00f1os, y los dem\u00e1s lo correg\u00edan por su error &#8211;<br \/>\n\uf02d \u00a1Muy buena pregunta!, en esa \u00e9poca no exist\u00eda internet, ni el wi-fi. Los nazis nos hab\u00edan prohibido ir a la escuela. Pero nosotros, fuimos igual. Si nos descubr\u00edan nos mataban. All\u00ed por un rato nos olvid\u00e1bamos del hambre, el miedo, el dolor y las necesidades constantes. Para m\u00ed, aprender fue la posibilidad de tener un mejor futuro para cuando la guerra hubiera terminado. En el gueto muchos ni\u00f1os tuvimos que trabajar, y otros se arriesgaban a salir fuera por medio de un agujero en el muro, para buscar comida para su familia. Ustedes que viven en libertad, en tiempos de paz, y hasta muchos reciben ayuda de la escuela; tienen todo para ser buenos alumnos, terminar los estudios y cuando sean grandes cambiar la realidad del pa\u00eds. Por favor, alg\u00fan d\u00eda recuerden las palabras de este viejo&#8230;<\/p>\n<p>\uf02d \u00bfDe d\u00f3nde sac\u00f3 fuerzas para sobrevivir? &#8211; interrog\u00f3 dubitativa Mabel, mientras llenaba unas planillas-<br \/>\n\uf02d Mi padre, antes que lo deportaran, me hizo jurar que nunca olvidar\u00eda a mi familia, mi identidad, ni a la Tierra de Israel. En mi hogar ten\u00edamos el sue\u00f1o de ir a vivir all\u00ed; pero la guerra nos cambi\u00f3 los planes. Me aferr\u00e9 a ese juramento y al d\u00eda de hoy lo sigo honrando, contando todo lo que vivimos. Los sue\u00f1os est\u00e1n para cumplirse. El sue\u00f1o de mi familia, tard\u00f3 dos mil a\u00f1os en concretarse. Esta pandemia va a pasar; pero no se enfoquen en el problema, ni en todo lo malo que escuchan en los medios de comunicaci\u00f3n, sino trabajen en la soluci\u00f3n. No se limiten a la realidad que ven, a las injusticias, ni se pierdan en las preocupaciones del d\u00eda a d\u00eda. Sue\u00f1en, proyecten y concreten. Como dijo Theodor Herzl: \u201cSi lo desean, no ser\u00e1 una leyenda&#8230;\u201d y vaya si tuvo raz\u00f3n en so\u00f1ar&#8230;<\/p>\n<p>Karpovsky Abraham, Karposvsky Abraham, presentarse en consultorio n\u00famero 3&#8230; llamaba el dentista a lo lejos, poniendole fin a la extensa charla que se dio de forma espont\u00e1nea en la sala de espera. En el trayecto hacia el consultorio, la gente lo frenaba y se sacaba selfies con \u00e9l&#8230;<\/p>\n<p>Historia ficcionada.<\/p>\n<p>Por Ruben Budzvicky<\/p>\n<p>Ilustraci\u00f3n Sabrina Fauez<\/p>\n<p>Reproducci\u00f3n autorizada por Radio Jai citando la fuente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En \u00e9pocas en que el mundo est\u00e1 patas para arriba por la pandemia, y Argentina sigue chocando con sus propias contradicciones de anta\u00f1o, los sue\u00f1os de la ni\u00f1ez parecieran diluirse con la vor\u00e1gine y las obligaciones de la adultez. Desde que empez\u00f3 la cuarentena, all\u00e1 por el lejano mes de marzo, Don Abraham de forma tenaz e insistente hizo todo lo posible e imposible para conseguir turno con un dentista. \u00a1Que la edad, que no atienden, que no hay turnos, que colaps\u00f3 el sistema, que la obra social no cubre el tratamiento,&#8230; Excusas y m\u00e1s excusas para negarle la atenci\u00f3n. Su boca era un caos: adem\u00e1s de cr\u00e1teres en sus muelas, ten\u00eda incisivos y caninos molares que yac\u00edan heridos en un vaso de agua en la mesita de luz, y a la espera de ser reflotados con urgencia. Por largos meses hab\u00eda padecido mucho dolor y los analg\u00e9sicos ya no le hac\u00edan ning\u00fan efecto. En sus noventa a\u00f1os de vida, siempre fue una persona muy alegre. Aunque, su alegr\u00eda se dilu\u00eda al ver su sonrisa deshilachada en el espejo; m\u00e1xime con el sufrimiento por los dolores que se agudizaban d\u00eda a d\u00eda, a causa de meras cuestiones burocr\u00e1ticas. \u00c9l entend\u00eda &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":78425,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[80],"tags":[],"class_list":["post-78424","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-colaboradores"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78424","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=78424"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78424\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/78425"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=78424"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=78424"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=78424"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}