{"id":73417,"date":"2020-10-01T18:16:53","date_gmt":"2020-10-01T21:16:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.radiojai.com\/?p=73417"},"modified":"2020-10-01T18:18:03","modified_gmt":"2020-10-01T21:18:03","slug":"despues-de-rosh-hashana-dos-realidades-una-virtual-y-otra-presencial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/2020\/10\/01\/73417\/despues-de-rosh-hashana-dos-realidades-una-virtual-y-otra-presencial\/","title":{"rendered":"Iom Kipur en la NCI de Montevideo"},"content":{"rendered":"<p>Como no pod\u00eda ser de otra manera en tiempo de pandemia hubo dos realidades: una virtual y otra presencial. Aquello que dijimos en el comienzo de Rosh Hashan\u00e1 5781 en la sinagoga de la NCI de Montevideo pareci\u00f3 configurarse ante nuestros ojos: la diferencia existe, pero sus consecuencias son intrascendentes; o sea, \u201cno es lo mismo pero es igual\u201d. Lo trascendente fue la experiencia colectiva, sea in situ, sea del lente de la c\u00e1mara hacia los hogares. <\/p>\n<p>Como dice el texto b\u00edblico en \u201cNitsavim\u201d, todos est\u00e1bamos all\u00ed. Este a\u00f1o, \u201ctodos\u201d supuso mucho m\u00e1s que cualquier otro a\u00f1o en la historia de la comunidad; \u201ctodos\u201d supuso varios miles, en Uruguay y en todo el mundo. El asunto, sin embargo, no son los n\u00fameros sino la vivencia (aunque siempre contamos \u201ccu\u00e1nta gente hab\u00eda\u201d, nadie escapa a la est\u00e9ril tentaci\u00f3n de cuantificar lo inaprehensible).<\/p>\n<p>Yo soy uno del par de cientos que estuvimos all\u00ed en todas las unidades lit\u00fargicas; en esta oportunidad no eleg\u00ed el streaming, mi vivencia fue presencial. Los testimonios que han llegado de quienes eligieron quedarse en casa son conmovedores. Quienes vivimos el encuentro, la liturgia, y las pr\u00e9dicas \u201cen vivo\u201d sab\u00edamos que lo que suced\u00eda all\u00ed donde est\u00e1bamos era la experiencia que flu\u00eda hacia cada hogar. Esa noci\u00f3n es una noci\u00f3n comunitaria. Por lo tanto, por m\u00e1s aforo que impusiera el Protocolo del Gobierno, nunca antes nos cuidamos tanto ni fuimos tan conscientes unos de los otros. Las repercusiones que nos llegaron despu\u00e9s de finalizado Iom Kipur nos dieron la raz\u00f3n acerca de las decisiones y el camino que como colectivo hab\u00edamos tomado.<\/p>\n<p>Desde los hogares, m\u00e1s all\u00e1 del reconocimiento a la experiencia vivencial y trascendental, se dio un fen\u00f3meno inusual: no s\u00f3lo la NCI entr\u00f3 en las casas de much\u00edsima gente; much\u00edsima gente que nunca hab\u00eda entrado a la NCI particip\u00f3 de sus servicios religiosos. Se devel\u00f3 acaso uno de los secretos mejor ocultos del Ishuv montevideano: que en la NCI se reza, que la est\u00e9tica es \u00fanica y bell\u00edsima, y que la tecnolog\u00eda est\u00e1 exclusivamente al servicio de la experiencia religiosa. Las palabras y el carisma del Rabino Daniel Dolinsky conquistaron a unos y otros: presenciales y virtuales, habitu\u00e9s y visitantes. La experiencia religiosa de estos Iamim Noraim 5781 fue trascendente, relevante, y colectiva en su sentido m\u00e1s amplio. Algunos no estuvieron en la NCI; la mayor\u00eda, que se qued\u00f3 en sus casas, estuvo.<\/p>\n<p>Pero estas fechas no son acerca de market-share sino acerca de lo vivencial. Los tiempos acotados y otras medidas indicadas por el Protocolo dieron lugar a mayor contundencia, un ritmo diferente, y una noci\u00f3n de lo ef\u00edmero que hizo cada momento m\u00e1s intenso. No cabe duda que esta intensidad traspas\u00f3 las barreras entre lo presencial y lo remoto. Donde estuvi\u00e9ramos, todos coincidimos en que este a\u00f1o, m\u00e1s que dejarlo transcurrir, corrimos hacia el tiempo sagrado, como queriendo aprovechar cada uno de esos preciados minutos y llenarlos del contenido m\u00e1s relevante y sobre todo optimista y esperanzado. La puntualidad, el cumplimiento de las exigencias, el firme deseo de que todo \u201csalga bien\u201d, paut\u00f3 la singularidad de estos servicios religiosos. Nadie de los miles que fueron parte podr\u00e1n olvidar este a\u00f1o: el a\u00f1o que la pandemia nos permiti\u00f3, con menos, ser m\u00e1s.<\/p>\n<p>Dice el texto de Kol Nidrei: \u201cdesde este Iom Kipur y hasta el pr\u00f3ximo\u201d. Nadie puede saber hoy en qu\u00e9 circunstancia nos encontrar\u00e1 5782; pero, a diferencia de 5780, cuando jam\u00e1s imaginamos este contexto y esta crisis global, llegaremos al pr\u00f3ximo Rosh Hashan\u00e1 con una mayor noci\u00f3n de humildad, con menos miedo a la incertidumbre, y con una fortaleza ya probada. Tambi\u00e9n estas generaciones de jud\u00edos pueden estar a la altura de la hora porque siempre existi\u00f3, y existir\u00e1, la posibilidad de salir extra-muros para preservar el legado que es la causa de nuestro desvelo.<\/p>\n<p>Por Ianai Silberstein<\/p>\n<p>Reproducci\u00f3n autorizada por Radio Jai citando la fuente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como no pod\u00eda ser de otra manera en tiempo de pandemia hubo dos realidades: una virtual y otra presencial. Aquello que dijimos en el comienzo de Rosh Hashan\u00e1 5781 en la sinagoga de la NCI de Montevideo pareci\u00f3 configurarse ante nuestros ojos: la diferencia existe, pero sus consecuencias son intrascendentes; o sea, \u201cno es lo mismo pero es igual\u201d. Lo trascendente fue la experiencia colectiva, sea in situ, sea del lente de la c\u00e1mara hacia los hogares. Como dice el texto b\u00edblico en \u201cNitsavim\u201d, todos est\u00e1bamos all\u00ed. Este a\u00f1o, \u201ctodos\u201d supuso mucho m\u00e1s que cualquier otro a\u00f1o en la historia de la comunidad; \u201ctodos\u201d supuso varios miles, en Uruguay y en todo el mundo. El asunto, sin embargo, no son los n\u00fameros sino la vivencia (aunque siempre contamos \u201ccu\u00e1nta gente hab\u00eda\u201d, nadie escapa a la est\u00e9ril tentaci\u00f3n de cuantificar lo inaprehensible). Yo soy uno del par de cientos que estuvimos all\u00ed en todas las unidades lit\u00fargicas; en esta oportunidad no eleg\u00ed el streaming, mi vivencia fue presencial. Los testimonios que han llegado de quienes eligieron quedarse en casa son conmovedores. Quienes vivimos el encuentro, la liturgia, y las pr\u00e9dicas \u201cen vivo\u201d sab\u00edamos que lo que suced\u00eda all\u00ed donde est\u00e1bamos era &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":73419,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"audio","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[81],"tags":[],"class_list":["post-73417","post","type-post","status-publish","format-audio","has-post-thumbnail","hentry","category-columnistas","post_format-post-format-audio"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73417","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=73417"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73417\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/73419"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=73417"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=73417"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=73417"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}