{"id":70899,"date":"2020-09-16T12:08:28","date_gmt":"2020-09-16T15:08:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.radiojai.com\/?p=70899"},"modified":"2020-09-16T12:08:28","modified_gmt":"2020-09-16T15:08:28","slug":"leyes-de-nuremberg-la-base-legal-del-holocausto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/2020\/09\/16\/70899\/leyes-de-nuremberg-la-base-legal-del-holocausto\/","title":{"rendered":"Leyes de N\u00faremberg: la base legal del Holocausto"},"content":{"rendered":"<p>\u201cPlaga\u201d, \u201cpar\u00e1sito\u201d, \u201cveneno para la raza\u201d&#8230; Estos calificativos dedicados a los jud\u00edos eran parte de la ret\u00f3rica antisemita que utilizaron los nazis antes de su llegada al poder. Se pod\u00edan escuchar en los m\u00edtines del Partido Nacionalsocialista Obrero Alem\u00e1n (NSDAP) y leer en los editoriales del V\u00f6lkische Beobachter, el diario oficial nazi, o en Mein Kampf, el ideario escrito por Hitler en 1925. No es de extra\u00f1ar, por tanto, que cuando el l\u00edder nazi lleg\u00f3 al poder en 1933 tomara medidas para aislar al jud\u00edo y evitar que siguiera \u201ccontaminando\u201d a la raza germ\u00e1nica.<\/p>\n<p>Pero, adem\u00e1s de una amenaza biol\u00f3gica, los nazis consideraban a los jud\u00edos un peligro pol\u00edtico y social. A pesar de no llegar al uno por ciento de la poblaci\u00f3n (505.000 de un total de 67 millones, seg\u00fan el censo de 1933), se les se\u00f1al\u00f3 como los causantes de todos los males de Alemania: de la derrota en la Gran Guerra (fueron acusados de sabotear el esfuerzo b\u00e9lico \u201capu\u00f1alando por la espalda\u201d al ej\u00e9rcito alem\u00e1n), la crisis econ\u00f3mica (por la avaricia del \u201ccapitalismo jud\u00edo\u201d), la debilidad de la naci\u00f3n (\u201crep\u00fablica de jud\u00edos\u201d, llamaban a la democracia parlamentaria de Weimar), la agitaci\u00f3n proletaria (el mito de la conspiraci\u00f3n judeobolchevique), la degeneraci\u00f3n del arte&#8230; Fueron el chivo expiatorio que necesita toda ideolog\u00eda totalitaria para sustentarse.<\/p>\n<p>El camino hacia la discriminaci\u00f3n<\/p>\n<p>Las primeras medidas antisemitas auspiciadas por el gobierno de Hitler se tomaron en abril de 1933, dos meses despu\u00e9s del ascenso de los nazis al poder. El d\u00eda 1, se organiz\u00f3 un boicot nacional a todos los comercios jud\u00edos. Y el 7, se promulg\u00f3 una ley que prohib\u00eda a los jud\u00edos ocupar cargos en el funcionariado de las instituciones del Estado.<\/p>\n<p>Estas medidas, en muchos casos ejecutadas gracias a la acci\u00f3n intimidatoria de los \u201ccamisas pardas\u201d, causaron un notable descontento social. Esto es as\u00ed porque para una parte importante de los votantes del NSDAP, la \u201ccuesti\u00f3n jud\u00eda\u201d, como la denominaban los nazis, no era algo prioritario. Lo que les preocupaba era conseguir trabajo, que hubiera seguridad en las calles y que el pa\u00eds se recuperara econ\u00f3micamente. De hecho, seg\u00fan una encuesta realizada en 1934 sobre los motivos del apoyo a Hitler, el 60% de los encuestados ni siquiera mencion\u00f3 a los jud\u00edos.<\/p>\n<p>Esta impopularidad, unida a las protestas internacionales que se estaban produciendo, el temor a las consecuencias econ\u00f3micas que podr\u00edan derivarse de una excesiva presi\u00f3n sobre los empresarios jud\u00edos y la inquietud de los socios conservadores de los nazis, que hab\u00edan insistido en excluir de estas leyes a los veteranos de guerra, provoc\u00f3 un enfriamiento de la persecuci\u00f3n antisemita.<\/p>\n<p>Aun as\u00ed, las medidas discriminatorias y el discurso antijud\u00edo fueron calando poco a poco en la sociedad alemana. Un discurso que fue alimentado por la propaganda del r\u00e9gimen como forma de contrarrestar el desvanecimiento de la euforia inicial que gener\u00f3 el establecimiento del Tercer Reich y su creciente p\u00e9rdida de popularidad. El pueblo alem\u00e1n ve\u00eda c\u00f3mo la crisis continuaba y los rumores sobre la corrupci\u00f3n de los jefes nazis crec\u00eda.<\/p>\n<p>Sin embargo, con el paso de los meses, ya fuera por convicci\u00f3n, oportunismo (aquellos que ocupaban los puestos de trabajo de los jud\u00edos expulsados), inter\u00e9s (los que se beneficiaban de la p\u00e9rdida de clientela de los negocios jud\u00edos), indiferencia o miedo, cada vez m\u00e1s alemanes \u201carios\u201d aceptaban, e incluso justificaban, el hostigamiento que sufr\u00edan sus conciudadanos jud\u00edos. Algunos de los cuales, unos 37.000 en 1933, hab\u00edan empezado a hacer las maletas.<\/p>\n<p>Discriminados ante la ley<\/p>\n<p>La represi\u00f3n antijud\u00eda no se hab\u00eda frenado, solo ralentizado. En mayo de 1933, se quemaron p\u00fablicamente libros en las principales ciudades universitarias, muchos de ellos de autores jud\u00edos. En julio, se revoc\u00f3 la ciudadan\u00eda alemana a los jud\u00edos nacionalizados despu\u00e9s de 1918. En 1934, se reanudaron los boicots a los negocios jud\u00edos, acompa\u00f1ados a menudo por actos violentos. En 1935, se extendieron por todo el pa\u00eds, en comercios, piscinas, accesos a pueblos y ciudades, carteles que humillaban a los jud\u00edos o prohib\u00edan su entrada.<\/p>\n<p>Una de esas poblaciones era N\u00faremberg. La \u201cciudad m\u00e1s alemana\u201d de Alemania, como la llamaba Hitler, era la sede de los congresos del partido nazi y del diario Der St\u00fcrmer, un panfleto agresivamente antisemita \u2013\u201cLos jud\u00edos son nuestra desgracia\u201d, dec\u00eda su lema\u2013 editado por el fan\u00e1tico Julius Streicher. El 15 de septiembre de 1935, durante la concentraci\u00f3n anual del NSDAP, el canciller hizo un anuncio que iba a sellar definitivamente el destino de los jud\u00edos alemanes: la Ley de ciudadan\u00eda del Reich y la Ley para la protecci\u00f3n de la sangre y el honor alemanes.<\/p>\n<p>La primera era una vieja reclamaci\u00f3n del ala m\u00e1s radical del partido. Seg\u00fan el punto cuatro de su programa pol\u00edtico, \u201cning\u00fan jud\u00edo puede ser miembro de la raza, y por ende, ser ciudadano alem\u00e1n\u201d. De esta manera, de la noche a la ma\u00f1ana, los alemanes jud\u00edos, incluidos los veteranos de guerra y los que llevaban viviendo durante siglos en Alemania, perdieron su nacionalidad y se convirtieron en s\u00fabditos del Tercer Reich.<\/p>\n<p>La segunda prohib\u00eda el matrimonio y las relaciones sexuales entre \u201carios\u201d y jud\u00edos, y el empleo de sirvientas \u201carias\u201d de menos de cuarenta y cinco a\u00f1os en casas jud\u00edas. Esto \u00faltimo era una manera de otorgar legitimidad al infundio, muy utilizado por Der St\u00fcrmer en sus caricaturas, de que los jud\u00edos eran depredadores sexuales con las j\u00f3venes \u201carias\u201d. Adem\u00e1s, para subrayar aun m\u00e1s su extranjer\u00eda, se prohib\u00eda a los jud\u00edos izar la bandera alemana (m\u00e1s adelante se extendieron estas leyes a las personas de etnia gitana y raza negra).<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n es jud\u00edo?<\/p>\n<p>Por mucho que a los nazis les gustara utilizar el concepto de raza, ser jud\u00edo no era algo que se pudiera determinar en un an\u00e1lisis de sangre. Hubo que esperar dos meses para que los bur\u00f3cratas del r\u00e9gimen se pusieran de acuerdo en su catalogaci\u00f3n. En un texto presentado el 14 de noviembre se decret\u00f3 que jud\u00edo de \u201cpura raza\u201d era todo aquel que tuviera al menos tres abuelos jud\u00edos. \u00bfY c\u00f3mo sab\u00edan que un abuelo o abuela era jud\u00edo? Por su pertenencia a esa comunidad religiosa. Por tanto, la \u201cvenenosa\u201d raza jud\u00eda se termin\u00f3 definiendo por simples criterios religiosos.<\/p>\n<p>En cuanto a los mestizos (mischlinge), se establecieron dos grados. El primero, para los que ten\u00edan dos abuelos jud\u00edos. Y el segundo, para los que tuvieran solo uno. Pero hab\u00eda excepciones. Si un medio jud\u00edo de primer grado practicaba la religi\u00f3n jud\u00eda o estaba casado con una persona jud\u00eda, era jud\u00edo. Aunque, con el tiempo, estos peque\u00f1os matices supondr\u00edan la diferencia entre la vida o la muerte, en muchos casos los criterios sobre los mischlinge acabaron siendo arbitrarios. Como dice una popular frase atribuida al ministro y jefe de la Luftwaffe, Hermann G\u00f6ring: \u201cYo decido qui\u00e9n es jud\u00edo y qui\u00e9n no\u201d.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo reaccion\u00f3 la comunidad jud\u00eda ante estas leyes? La gran mayor\u00eda, con alivio. Teniendo en cuenta el acoso al que estaban siendo sometidos y la incertidumbre con la que afrontaban el futuro, el que hubiera una ley, aunque fuera discriminatoria, les hizo creer que se hab\u00edan puesto l\u00edmites legales a su persecuci\u00f3n. Para muchos \u2013los m\u00e1s optimistas, los que no ten\u00edan medios para exiliarse, los que eran demasiado ancianos para hacerlo\u2013 era preferible la seguridad de la segregaci\u00f3n a la inseguridad de la represi\u00f3n indiscriminada.<\/p>\n<p>Los acontecimientos posteriores corroboraron esa sensaci\u00f3n de tranquilidad. La recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica del pa\u00eds, que evit\u00f3 que se volviera a desviar la atenci\u00f3n hacia los jud\u00edos; la celebraci\u00f3n de los Juegos Ol\u00edmpicos de Berl\u00edn en 1936, que provoc\u00f3 una relajaci\u00f3n en la aplicaci\u00f3n de las leyes raciales y un enmascaramiento de los signos visibles del antisemitismo con fines propagand\u00edsticos; y la intensa actividad diplom\u00e1tica de Hitler durante esos a\u00f1os, en los que el canciller quer\u00eda mostrarse como un \u201chombre de paz\u201d en sus reivindicaciones territoriales sobre Renania, Austria y los Sudetes; hizo pensar a la comunidad jud\u00eda que la represi\u00f3n no iba a ir a m\u00e1s, que podr\u00edan seguir viviendo en Alemania aunque fuera como ciudadanos de segunda.<\/p>\n<p>Pero la l\u00f3gica del nazismo acabar\u00eda imponi\u00e9ndose. El terrible pogromo del 9 de noviembre de 1938, conocido como La noche de los cristales rotos, termin\u00f3 con las esperanzas de la mayor\u00eda. Las puertas de la Soluci\u00f3n Final y el Holocausto se hab\u00edan abierto de par en par.<\/p>\n<p>Las leyes raciales fueron utilizadas como prueba contra el gobierno nazi durante los juicios de N\u00faremberg celebrados despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, no se pudo usar el documento original. El general George S. Patton se lo hab\u00eda llevado en secreto a Estados Unidos, desobedeciendo las \u00f3rdenes que exig\u00edan mantener en Alemania cualquier prueba relacionada con la persecuci\u00f3n de los jud\u00edos. Tras ser revelada su existencia en una biblioteca de California en 1999, hoy se guarda en los Archivos Nacionales de Washington.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cPlaga\u201d, \u201cpar\u00e1sito\u201d, \u201cveneno para la raza\u201d&#8230; Estos calificativos dedicados a los jud\u00edos eran parte de la ret\u00f3rica antisemita que utilizaron los nazis antes de su llegada al poder. Se pod\u00edan escuchar en los m\u00edtines del Partido Nacionalsocialista Obrero Alem\u00e1n (NSDAP) y leer en los editoriales del V\u00f6lkische Beobachter, el diario oficial nazi, o en Mein Kampf, el ideario escrito por Hitler en 1925. No es de extra\u00f1ar, por tanto, que cuando el l\u00edder nazi lleg\u00f3 al poder en 1933 tomara medidas para aislar al jud\u00edo y evitar que siguiera \u201ccontaminando\u201d a la raza germ\u00e1nica. Pero, adem\u00e1s de una amenaza biol\u00f3gica, los nazis consideraban a los jud\u00edos un peligro pol\u00edtico y social. A pesar de no llegar al uno por ciento de la poblaci\u00f3n (505.000 de un total de 67 millones, seg\u00fan el censo de 1933), se les se\u00f1al\u00f3 como los causantes de todos los males de Alemania: de la derrota en la Gran Guerra (fueron acusados de sabotear el esfuerzo b\u00e9lico \u201capu\u00f1alando por la espalda\u201d al ej\u00e9rcito alem\u00e1n), la crisis econ\u00f3mica (por la avaricia del \u201ccapitalismo jud\u00edo\u201d), la debilidad de la naci\u00f3n (\u201crep\u00fablica de jud\u00edos\u201d, llamaban a la democracia parlamentaria de Weimar), la agitaci\u00f3n proletaria (el mito de la conspiraci\u00f3n &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":70902,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1115],"tags":[],"class_list":["post-70899","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia-judia"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70899","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=70899"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70899\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/70902"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=70899"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=70899"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=70899"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}