{"id":66351,"date":"2020-08-17T13:24:43","date_gmt":"2020-08-17T16:24:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.radiojai.com\/?p=66351"},"modified":"2020-08-17T13:24:43","modified_gmt":"2020-08-17T16:24:43","slug":"el-linchamiento-de-leo-max-frank","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/2020\/08\/17\/66351\/el-linchamiento-de-leo-max-frank\/","title":{"rendered":"El linchamiento de Leo Max Frank"},"content":{"rendered":"<p>En un d\u00eda como hoy, el 17 de agosto de 1915, fue linchado el joven jud\u00edo estadounidense Leo Max Frank, quien fue colgado y ahorcado por una turba de ciudadanos en la localidad de Marietta, Georgia, hecho que mostro en toda su dimensi\u00f3n el antisemitismo reinante en el sur de los EEUU en aquellos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Leo Max Frank era un superintendente de la f\u00e1brica de l\u00e1pices National Pencil Company en Atlanta, que hab\u00eda sido condenado a la pena de muerte en 1913, acusado de haber asesinado a una empleada de 13 a\u00f1os, Mary Phagan, en el s\u00f3tano de la f\u00e1brica. El juicio, la condena, las posteriores apelaciones e incluso el linchamiento, atrajeron la atenci\u00f3n nacional y el caso se convirti\u00f3 en un foco de alteraciones sociales, pol\u00edticas y raciales, particularmente en lo referente al antisemitismo.<\/p>\n<p>Frank hab\u00eda naci\u00f3 en Texas en un hogar de jud\u00edos adinerados de ascendencia alemana. Despu\u00e9s de vivir un tiempo en Nueva York, se gradu\u00f3 de ingeniero mec\u00e1nico en la Universidad de Cornell. Trabaj\u00f3 en varias empresas, hasta que en 1907 lo contrataron para dirigir la f\u00e1brica de l\u00e1pices en Atlanta. En 1910 se cas\u00f3 con Lucille Seliq, una joven de una prominente familia jud\u00eda de industriales, y se involucr\u00f3 activamente en la  comunidad jud\u00eda de la ciudad, siendo elegido presidente de la B&#8217;nai B&#8217;rith local. <\/p>\n<p>Una de las caracter\u00edsticas laborales de la \u00e9poca era el trabajo infantil en las f\u00e1bricas, la ni\u00f1a Mary Phagan era uno de estos casos, trabajaba en la f\u00e1brica de l\u00e1pices donde Frank era director. Fue encontrada asesinada en el establecimiento el 27 de abril de 1913, la investigaci\u00f3n revel\u00f3 que la joven hab\u00eda llegado a la f\u00e1brica para recibir su salario, y la \u00faltima persona en abandonar el establecimiento fue Frank, por lo que fue acusado de asesinato y sometido a juicio ante un jurado. <\/p>\n<p>Contrariamente a la creencia popular en ese momento, la polic\u00eda hizo que un hombre de  color, Jim Conley, un dependiente de la f\u00e1brica, testificara contra un hombre blanco. La fiscal\u00eda se bas\u00f3 en gran medida en el testimonio del propio Conley, quien se describi\u00f3 a s\u00ed mismo como c\u00f3mplice de las secuelas del asesinato, al relatar que trat\u00f3 de ayudar a Frank a deshacerse del cuerpo de la v\u00edctima. Mientras tanto, el equipo legal de Frank insist\u00eda que Jim Conley era el verdadero asesino y presion\u00f3 para que se lo procesara, pero la fiscal\u00eda decidi\u00f3 no acusar a Conley. <\/p>\n<p>El juicio fue controvertido y saturado de caracter\u00edsticas antisemitas, e incluy\u00f3 a testigos que testificaron sobre las supuestas desviaciones sexuales de Frank. Durante el juicio, el jurado fue expuesto diariamente a las presiones de una turba humana que se paraba al costado de la carretera que un\u00eda el palacio de justicia y el hotel en el que se hospedaba el jurado gritando: \u2018cuelguen al jud\u00edo\u2019.<br \/>\nEl caso atrajo a la prensa de todo el pa\u00eds y muchos reporteros consideraron el juicio como una farsa. Estas cr\u00edticas alimentaron en el Estado de Georgia el odio hacia el acusado y los jud\u00edos. El 25 de agosto Frank fue declarado culpable, aunque la mayor\u00eda de las pruebas en el juicio apuntaban al dependiente Jim Conley como el asesino. Seg\u00fan la fiscal\u00eda, Conley solo ayud\u00f3 a Frank despu\u00e9s del crimen. El juicio se desarroll\u00f3 en un ambiente tan tenso que antes de la lectura del veredicto, el juez pidi\u00f3 a Frank que no acudiera a la sala del tribunal debido a los disturbios que se hab\u00edan producido alrededor del edificio. Frank fue condenado a la pena de muerte y comenz\u00f3 una serie de apelaciones para revertir su sentencia. Las apelaciones fueron fallidas, y al llegar a la instancia de la Corte Suprema de los Estados Unidos tambi\u00e9n fracas\u00f3. <\/p>\n<p>Es importante se\u00f1alar, que desde fines del siglo XIX y comienzos del XX, se desarroll\u00f3 en el sur de los EEUU una ola extremista de tinte nacionalista y racial, en el que uno de sus aspectos era el antisemitismo. El sensacionalismo de la prensa que comenz\u00f3 antes y continu\u00f3 durante el juicio y el proceso de apelaci\u00f3n, enardec\u00eda los \u00e1nimos. Los  informes de los peri\u00f3dicos combinaban: evidencia real, rumores infundados y especulaciones period\u00edsticas t\u00edpicas de la prensa amarilla.<\/p>\n<p>De los informes period\u00edsticos sensacionalistas resulta interesante detenerse en uno, es el referido a un importante peri\u00f3dico, el Watson\u2019s Magazine y The Jeffersonian, del editor Thomas Edward Watson, quien despu\u00e9s del juicio inici\u00f3 una campa\u00f1a medi\u00e1tica con caracter\u00edsticas antisemitas, dando a entender que la joven v\u00edctima fue violada antes de su muerte, tratando repetidamente de exacerbar los detalles del juicio mediante la difamaci\u00f3n. <\/p>\n<p>Watson describ\u00eda los crecientes sentimientos de odio en el sur, afirmaba que: \u2018Nuestra peque\u00f1a ni\u00f1a fue perseguida hasta su horrible muerte en su tumba ensangrentada por este sucio y pervertido jud\u00edo de Nueva York\u2019. Responsabiliz\u00f3 a jud\u00edos ricos de querer conmutar la sentencia de Frank, escribiendo: \u2018Frank es miembro de la aristocracia jud\u00eda, y los jud\u00edos ricos han decidido que ning\u00fan arist\u00f3crata racista pagara con su vida la muerte de una chica trabajadora\u2019. Este amarillismo y antisemitismo le permiti\u00f3 al peri\u00f3dico incrementar sus ventas, llevando el volumen de 25.000 a 87.000 ejemplares diarios, adem\u00e1s, el precio del peri\u00f3dico se duplic\u00f3.<\/p>\n<p>La incitaci\u00f3n incesante hizo lo suyo, Frank fue atacado en la c\u00e1rcel por otro recluso que le cort\u00f3 la garganta, y estuvo hospitalizado durante un mes en la cl\u00ednica de la prisi\u00f3n. El lunes 21 de junio de 1915, el gobernador John Slaton emiti\u00f3 la orden de conmutar la condena de muerte de Frank por la cadena perpetua. El fundamento jur\u00eddico de Slaton fue que el juicio era injusto, que no hubo suficientes pruebas disponibles para corroborar las acciones de Frank. Luego Slaton debi\u00f3 renunciar y abandonar Georgia.<br \/>\nEl p\u00fablico estaba indignado con la decisi\u00f3n del gobernador, el 17 de agosto de 1915, un grupo de 25 hombres armados que se hac\u00edan llamar los \u2018Caballeros de Mary Phagan\u2019 irrumpi\u00f3 en el patio de la prisi\u00f3n, secuestr\u00f3 a Frank y lo arrastr\u00f3 por caminos de tierra hasta llegar cerca de la casa donde naci\u00f3 Phagan, y ah\u00ed lo colgaron de un \u00e1rbol. El gobernador prometi\u00f3 castigar a los linchadores, entre los que se encontraban destacados ciudadanos de Marietta, pero nadie fue acusado. Los estudiosos del caso coinciden en que el linchamiento fue llevado a cabo por miembros de la organizaci\u00f3n del Ku Klux Klan.<\/p>\n<p>Muchos jud\u00edos estadounidenses vieron a Frank como un Alfred Dreyfus estadounidense,  como una v\u00edctima de la persecuci\u00f3n antisemita. Tras el linchamiento, unos 1.500 jud\u00edos, de los 3.000 que viv\u00edan en Georgia, abandonaron el Estado. El caso de Leo Frank fue el incentivo y el trasfondo para el establecimiento de la Liga Antidifamaci\u00f3n, que se propuso proteger el buen nombre de los jud\u00edos donde quiera que estuvieran. <\/p>\n<p>Sesenta a\u00f1os despu\u00e9s del linchamiento, Alonzo Mann, un ex empleado de la f\u00e1brica rompi\u00f3 el silencio y dijo estar convencido que Leo Frank era inocente. Admiti\u00f3 que hab\u00eda visto a Conley llevar a la ni\u00f1a al s\u00f3tano y \u00e9ste lo amenaz\u00f3 con matarlo si hablaba. Dijo que decidi\u00f3 publicar la verdad en su vejez para morir con la conciencia tranquila. En 1995, el rabino Stephen LeBlu coloc\u00f3 una placa conmemorativa en el lugar del ahorcamiento en la memoria de Frank que dec\u00eda: \u2018Acusado por error, condenado por mentiras, asesinado por promiscuidad\u2019. En 1986, Frank fue indultado p\u00f3stumamente por la Junta de Indultos y Libertad Condicional del Estado de Georgia, pero no fue oficialmente absuelto del crimen. <\/p>\n<p>Por Yehuda Krell <\/p>\n<p>Reproducci\u00f3n autorizada por Radio Jai citando la fuente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En un d\u00eda como hoy, el 17 de agosto de 1915, fue linchado el joven jud\u00edo estadounidense Leo Max Frank, quien fue colgado y ahorcado por una turba de ciudadanos en la localidad de Marietta, Georgia, hecho que mostro en toda su dimensi\u00f3n el antisemitismo reinante en el sur de los EEUU en aquellos a\u00f1os. Leo Max Frank era un superintendente de la f\u00e1brica de l\u00e1pices National Pencil Company en Atlanta, que hab\u00eda sido condenado a la pena de muerte en 1913, acusado de haber asesinado a una empleada de 13 a\u00f1os, Mary Phagan, en el s\u00f3tano de la f\u00e1brica. El juicio, la condena, las posteriores apelaciones e incluso el linchamiento, atrajeron la atenci\u00f3n nacional y el caso se convirti\u00f3 en un foco de alteraciones sociales, pol\u00edticas y raciales, particularmente en lo referente al antisemitismo. Frank hab\u00eda naci\u00f3 en Texas en un hogar de jud\u00edos adinerados de ascendencia alemana. Despu\u00e9s de vivir un tiempo en Nueva York, se gradu\u00f3 de ingeniero mec\u00e1nico en la Universidad de Cornell. Trabaj\u00f3 en varias empresas, hasta que en 1907 lo contrataron para dirigir la f\u00e1brica de l\u00e1pices en Atlanta. 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