{"id":65100,"date":"2020-08-06T14:20:59","date_gmt":"2020-08-06T17:20:59","guid":{"rendered":"https:\/\/www.radiojai.com\/?p=65100"},"modified":"2020-08-06T17:52:24","modified_gmt":"2020-08-06T20:52:24","slug":"una-descarga-de-tipo-personal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/2020\/08\/06\/65100\/una-descarga-de-tipo-personal\/","title":{"rendered":"Encontrar las palabras"},"content":{"rendered":"<p>Nejemia, as\u00ed dice su libro, cabalga bajo la luz de la luna. No puede dormir. Las destruidas murallas de Jerusal\u00e9m, a d\u00f3nde ha vuelto, provocan desolaci\u00f3n en su coraz\u00f3n. Es 445 AEC, casi un siglo y medio desde la cat\u00e1strofe de Nabucodonosor y la deportaci\u00f3n de los Israelitas a Babilonia.<\/p>\n<p>Han pasado d\u00e9cadas desde que el rey persa Ciro autoriz\u00f3 el regreso de los Israelitas a Judea, de acuerdo al libro de Ezra. Un segundo Templo ha comenzado a construirse en el arrasado sitio donde Salom\u00f3n erigi\u00f3 la Casa de YHWH, suficiente como para imponer reverencia en los peregrinos durante los festivales agr\u00edcolas.<\/p>\n<p>Nejemia desborda de pena mientras cabalga a trav\u00e9s de las ruinas. Al d\u00eda siguiente re\u00fane a los sacerdotes, jefes, y escribas: \u2018Ustedes ven la tristeza en la que estamos sumidos, como Jerusal\u00e9m yace yerma, sus puertas quemadas; construyamos los muros de modo que nadie nos reproche\u2019. <\/p>\n<p>Las obras duran cincuenta y dos d\u00edas.<br \/>\nEl primer d\u00eda de Tishrei una multitud se re\u00fane para abrir la calle desde la Puerta de las Aguas.<br \/>\nEn el centro de lo que fue orquestado como un segundo momento de auto-definici\u00f3n est\u00e1 Ezra, que es a la vez sacerdote y escriba. Esta doble vocaci\u00f3n importa porque lo que est\u00e1 por santificarse es la escritura. Ezra trae consigo \u201cel libro de la Lay de Mois\u00e9s que el Se\u00f1or ha comandado a Israel\u201d. La congregaci\u00f3n (Nejemia detalla que consist\u00eda en hombres y mujeres, sin separaci\u00f3n alguna) sabe que el momento solemne es inminente. Ezra est\u00e1 parado en una plataforma elevada sobre las rampas reconstruidas. A su derecha e izquierda est\u00e1n los sacerdotes y los escribas, levitas, observando la multitud que espera en silenciosa expectativa. Cuando Ezra abre el rollo, todos se ponen de pie. Antes de leer, bendice al Se\u00f1or, el gran Dios y todos contestan Amen, Amen, levantando sus manos e inclinando sus cabezas. Entonces la lectura comienza. Para aquellos que est\u00e1n lejos los levitas est\u00e1n a mano para repetir, como si ellos mismos estuvieran involucrados en la creaci\u00f3n de la palabra, en la que, de hecho, s\u00ed lo est\u00e1n. Como la lengua madre de la mayor\u00eda de los escuchas es el arameo y no el hebreo, los levitas eran fundamentales para hacer que la gente entienda, un asunto de traducci\u00f3n y explicaci\u00f3n.<br \/>\nLo que antecede son algunos extractos, traducidos libremente por m\u00ed sin otro prop\u00f3sito que servir a este editorial, del cap\u00edtulo 2 del libro de Simon Schama \u201cThe Story of The Jews-Finding the Words\u201d (*), que precisamente se titula, \u201cThe Words\u201d. Ya le\u00ed este libro una vez, pero resulta interesante, acaso significativo, que est\u00e9 leyendo acerca de \u201cencontrar las palabras\u201d ahora, cuando nos hemos adentrado en el libro de \u201clas palabras\u201d, \u201cDevarim\u201d, o com\u00fanmente llamado \u201cDeuteronomio\u201d. <\/p>\n<p>Como Schama mismo se\u00f1ala, Deuteronomio es mucho m\u00e1s que el quinto de los \u201clibros de Mois\u00e9s\u201d; es una primera aproximaci\u00f3n a narrar y ordenar el compendio de hechos, sucesos, milagros, y ense\u00f1anza que la tradici\u00f3n oral tra\u00eda consigo. Este episodio que Schama recoge con tanto detalle y pasi\u00f3n, tal como ha sabido trasmitir todo su enorme bagaje de conocimiento y cultura, jud\u00edo y universal, recrea a trav\u00e9s de su maravilloso uso del lenguaje los libros de Nejemia y Ezra que \u00e9l cita. Cuando le\u00ed estos pasajes sent\u00ed que era yo quien estaba \u201cencontrando las palabras\u201d en estos cincuenta d\u00edas que separan Tisha BeAv de Rosh Hashana.<\/p>\n<p>Debo confesar que en los \u00faltimos d\u00edas estoy un poco cansado de leerme a m\u00ed mismo. De cierta prematura ansiedad, con el paso de las semanas, los rebrotes, y las limitaciones que ha impuesto la pandemia, he pasado de una euforia un poco inconsciente a un fatalismo casi derrotista. Si quisiera construir la analog\u00eda, soy un poco Nejemia cabalgando entre los restos de Jerusal\u00e9m y alentando laboriosamente a reconstruir sus murallas, pero sin el celo ni la pasi\u00f3n de Ezra para acometer la lectura en Rosh Hashan\u00e1. <\/p>\n<p>Al mismo tiempo, cuando tal vez el propio desasosiego me incit\u00f3 a releer el libro de Schama, hallo que estos p\u00e1rrafos que recrean esa primera lectura p\u00fablica de la Tor\u00e1, lo que \u00e9l llama \u201cun segundo momento de auto-definici\u00f3n\u201d (asumo que el primero fue Sinai), resultan profundamente inspiradores en tiempos en que la inspiraci\u00f3n escasea. En definitiva, como en los albores de nuestra civilizaci\u00f3n tal como la conocemos y practicamos hasta hoy, todo ha sido cuesti\u00f3n de laboriosidad, piedra por piedra, y pasi\u00f3n e inspiraci\u00f3n, palabra por palabra. Toda congregaci\u00f3n debe contar con sus Nejemia y sus Ezra; cada uno de nosotros es un poco de ambos.<\/p>\n<p>Para cuando llegue EL momento, nuestro d\u00eda inamovible, Rosh Hashan\u00e1, veremos qu\u00e9 andamios y plataformas habremos podido construir, c\u00f3mo y d\u00f3nde estar\u00e1n los congregantes. Al final de cuentas, tambi\u00e9n entonces, en aquel a\u00f1o 445 AEC, eran los menos quienes pudieron acercarse a escuchar a Ezra leer el texto; la mayor\u00eda escuch\u00f3 su reproducci\u00f3n (palabra anacr\u00f3nica en este contexto hist\u00f3rico) de los levitas. Ser\u00e1 nuestro turno, este a\u00f1o 2020 EC, entre los Nejemia, los Ezra, y la congregaci\u00f3n, encontrar el modo de que todos encuentren la palabra. Sea en las sinagogas o en internet, como hace dos mil quinientos a\u00f1os, y a como d\u00e9 lugar, el juda\u00edsmo es acerca de lectura p\u00fablica, enunciaci\u00f3n, y congregaci\u00f3n del relato. <\/p>\n<p>Como estaba cansado de escucharme a m\u00ed mismo, prefer\u00ed leer a Simon Schama. Encontrar en otro palabras para hacerlas propias es una de las grandes virtudes del Juda\u00edsmo. En especial, cuando uno ya no sabe qu\u00e9 decir.<\/p>\n<p>(*) \u201cThe Story of The Jews-Finding the Words-1000 BC-1492 AD\u201d, Simon Schama, 2013.                    <\/p>\n<p>Por Ianai Silberstein<\/p>\n<p>Reproducci\u00f3n autorizada por Radio Jai citando la fuente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nejemia, as\u00ed dice su libro, cabalga bajo la luz de la luna. No puede dormir. Las destruidas murallas de Jerusal\u00e9m, a d\u00f3nde ha vuelto, provocan desolaci\u00f3n en su coraz\u00f3n. Es 445 AEC, casi un siglo y medio desde la cat\u00e1strofe de Nabucodonosor y la deportaci\u00f3n de los Israelitas a Babilonia. Han pasado d\u00e9cadas desde que el rey persa Ciro autoriz\u00f3 el regreso de los Israelitas a Judea, de acuerdo al libro de Ezra. Un segundo Templo ha comenzado a construirse en el arrasado sitio donde Salom\u00f3n erigi\u00f3 la Casa de YHWH, suficiente como para imponer reverencia en los peregrinos durante los festivales agr\u00edcolas. Nejemia desborda de pena mientras cabalga a trav\u00e9s de las ruinas. Al d\u00eda siguiente re\u00fane a los sacerdotes, jefes, y escribas: \u2018Ustedes ven la tristeza en la que estamos sumidos, como Jerusal\u00e9m yace yerma, sus puertas quemadas; construyamos los muros de modo que nadie nos reproche\u2019. Las obras duran cincuenta y dos d\u00edas. El primer d\u00eda de Tishrei una multitud se re\u00fane para abrir la calle desde la Puerta de las Aguas. 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