{"id":62872,"date":"2020-08-05T08:45:36","date_gmt":"2020-08-05T11:45:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.radiojai.com\/?p=62872"},"modified":"2020-07-23T15:47:20","modified_gmt":"2020-07-23T18:47:20","slug":"primo-levi-la-dura-vida-y-el-misterioso-final-del-hombre-que-conto-como-nadie-el-infierno-del-holocausto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/2020\/08\/05\/62872\/primo-levi-la-dura-vida-y-el-misterioso-final-del-hombre-que-conto-como-nadie-el-infierno-del-holocausto\/","title":{"rendered":"Primo Levi: La dura vida y el misterioso final del hombre que cont\u00f3 como nadie el infierno del Holocausto"},"content":{"rendered":"<p>Fue un escritor italiano de origen jud\u00edo sefard\u00ed, autor de memorias, relatos, poemas y novelas. Fue un resistente antifascista, superviviente del Holocausto. Es conocido sobre todo por las obras que dedic\u00f3 a dar testimonio sobre dicho Holocausto, particularmente el relato de los diez meses que estuvo prisionero en el campo de concentraci\u00f3n de Monowice (Monowitz), subalterno del de Auschwitz. Es autor de novelas, cuentos y antolog\u00edas literarias, Levi escribi\u00f3 la excepcional trilog\u00eda \u201cSi esto es un hombre\u201d, \u201cLa tregua\u201d y \u201cLos hundidos y los salvados\u201d<\/p>\n<p>Si esto es un hombre&#8221; se inicia con el apresamiento de Levi. P\u00e1gina a p\u00e1gina va relatando la experiencia en Auschwitz desde el traslado en tren hasta la liberaci\u00f3n por parte de los soldados rusos al fin de la Segunda Guerra Mundial. Cuenta el ingreso, el tatuaje en el brazo del n\u00famero de prisionero \u2013la marca indeleble, el mensaje un\u00edvoco: de aqu\u00ed no se sale-, las condiciones inhumanas, las relaciones entre ellos, las prevaricaciones, las ilusiones, los trabajos esclavizantes y la muerte, que impregnaba todo lo dem\u00e1s. En un Lager nada m\u00e1s cotidiano que la muerte.<\/p>\n<p>Seis millones de jud\u00edos perdieron su vida en los campos de exterminio nazi<br \/>\nPrimo Levi combati\u00f3 contra ese fantasma, contra esa tendencia a olvidar, a no enterarse. Su obsesi\u00f3n, su vocaci\u00f3n m\u00e1s profunda fue transmitir la experiencia, recuperarla. Para que nadie olvide. Para que no se volviera a repetir.<\/p>\n<p>Su historia<\/p>\n<p>Primo Levi naci\u00f3 en Tur\u00edn, Italia, en 1919 en el seno de una familia liberal jud\u00eda. Se gradu\u00f3 en qu\u00edmica en la Universidad de Tur\u00edn en 1941. Debido a las leyes raciales de entonces, tuvo muchas dificultades para encontrar empleo y trabaj\u00f3 clandestinamente en una mina de asbesto en Balangero.<\/p>\n<p>A los 24 a\u00f1os crey\u00f3 que ya era el momento de entrar en acci\u00f3n. Se dirigi\u00f3 con sus camaradas a las colinas. A formar parte de la Resistencia. En ese tiempo no bastaba con pensar en lo que estaba mal, en la mera oposici\u00f3n ideol\u00f3gica. Hab\u00eda que combatir activamente. Era la \u00fanica forma de actuar. Ser partisano. El fascismo hab\u00eda desquiciado a la sociedad italiana. \u00c9l, adem\u00e1s, sufr\u00eda la segregaci\u00f3n. Hab\u00eda que entrar en acci\u00f3n. Pero la inexperiencia les jug\u00f3 una mala pasada. A los pocos d\u00edas fueron apresados por la fuerzas del r\u00e9gimen.<\/p>\n<p>El intento fue noble pero candoroso. Sin apoyo econ\u00f3mico, armas ni entrenamiento. Trescientos soldados fascistas los encontraron de noche. De casualidad. No los buscaban a ellos, sino a una c\u00e9lula m\u00e1s importante. Despu\u00e9s de la detenci\u00f3n, sab\u00edan lo que sobrevendr\u00eda. Los golpes, la tortura, la larga prisi\u00f3n. Debe haber pensado, entonces, que lo ocurrido era inevitable. Al menos para \u00e9l. No ten\u00eda que analizarlo demasiado. El cuerpo endeble, los anteojos, la licenciatura en qu\u00edmica, su pasi\u00f3n por la literatura. No era un hombre de acci\u00f3n. S\u00f3lo contaba a favor con el entusiasmo y la convicci\u00f3n.<\/p>\n<p>Comenzaron los interrogatorios. Preve\u00eda lo peor. Dio su nombre y se declar\u00f3 como ciudadano italiano de raza jud\u00eda. Los interrogadores no preguntaron m\u00e1s. Les solucion\u00f3 un problema. Que otros se encargaran de \u00e9l. Ese escu\u00e1lido qu\u00edmico no pod\u00eda ser un subversivo. Lo enviaron a Fossoli, a un campo de concentraci\u00f3n para jud\u00edos. Al llegar \u00e9l, hab\u00eda en Fossoli alrededor de ciento cincuenta jud\u00edos italianos. Un par de semanas despu\u00e9s llegaban a seiscientos. Los soldados alemanes se ocuparon de ellos. Los subieron a un tren. Sin pasaje de regreso. De los sesenta italianos que se hacinaron en el mismo vag\u00f3n que \u00e9l, s\u00f3lo cuatro sobrevivieron a la experiencia. Un vag\u00f3n, comparado con otros, con alta tasa de sobrevida.<\/p>\n<p>&#8220;Si esto es un hombre&#8221; relata sus d\u00edas en Auschwitz. Es un libro descarnado, honesto y conmovedor. Pero no conmueve desde la adjetivaci\u00f3n ni desde el golpe bajo. Cuenta con detalle la vida y las sensaciones de un H\u00e4ftling, un detenido sin privilegios en un Lager. Relata sus padecimientos y sus pensamientos m\u00e1s \u00edntimos (cuando los hab\u00eda; llega a describir a un hombre como &#8220;demacrado\u2026 en cuyo rostro y cuyos ojos no se distingue indicio de pensamiento&#8221;). El estilo del libro es seco y llano. No hay \u00e9nfasis, subrayados ni adjetivaci\u00f3n. No es necesario. El horror no requiere de eso para ser narrado. Todo es verdad: los artificios no son necesarios. No hay, tampoco, odio en el que escribe. Existe una descomunal voluntad por contar lo sucedido. Transmitirlo. Sin juzgar pero sin dejar de establecer con claridad los roles: qui\u00e9n es la v\u00edctima y qui\u00e9n el victimario.<\/p>\n<p>En Levi, el hombre, el qu\u00edmico, el sobreviviente y el escritor son inseparables. All\u00ed, en Auschwitz, a su pesar, Primo Levi aprende innumerables cosas. De las buenas y de las malas. Su capacidad de observaci\u00f3n, alguna habilidad (sus conocimientos cient\u00edficos), su fortaleza moral y su suerte le permitieron sobrevivir.<\/p>\n<p>La experiencia es atroz, inimaginable. Sin embargo fue absolutamente real. \u00c9l la transmite v\u00edvidamente. Pero sin gritos ni proclamas. Lo hace con tranquilidad sin darle espacio al rencor o la venganza. Eligiendo cuidadosamente cada una de las palabras para transmitir lo inefable. Para hacerle justicia a aquellos que, seg\u00fan \u00e9l, son los verdaderos testigos: los Muselmann (o los &#8220;musulmanes&#8221;, como los llamaban en los campos de concentraci\u00f3n a los que no pod\u00edan m\u00e1s, a los exhaustos), los hundidos. Los que no pudieron volver, los muertos.<\/p>\n<p>&#8220;La demolici\u00f3n terminada, la obra cumplida, no hay nadie que la haya contado, como no hay nadie que haya vuelto para contar su muerte- escribe Levi en Los hundidos y los salvados-. Los hundidos, aunque hubiesen tenido papel y l\u00e1piz, no hubieran escrito su testimonio, porque su verdadera muerte hab\u00eda empezado ya antes de la muerte corporal. Nosotros hablamos por delegaci\u00f3n&#8221;. Los hundidos. Esos son los que constituyen la regla, los sobrevivientes son la excepci\u00f3n, una anomal\u00eda.<\/p>\n<p>La trilog\u00eda de Auschwitz es la obra que lo hizo inmortal. Una trilog\u00eda involuntaria que se fue escribiendo con el tiempo. Bajo el signo de la necesidad. De la necesidad de contar, de ser escuchado, de ser comprendido.<\/p>\n<p>El libro comienza con un breve poema.<br \/>\n(\u2026) Considerad si es un hombre<br \/>\nQuien trabaja en el fango<br \/>\nQuien no conoce la paz<br \/>\nQuien lucha por la mitad de un pan<br \/>\nQuien muere por un s\u00ed o un no.<br \/>\nConsiderad si es una mujer<br \/>\nQuien no tiene cabellos ni nombre<br \/>\nNi fuerzas para recordarlo<br \/>\nVac\u00eda la mirada y fr\u00edo el regazo<br \/>\nComo una rama invernal<br \/>\nPensad que esto ha sucedido (\u2026)<\/p>\n<p>Se public\u00f3 en 1947 en Italia. Al principio pas\u00f3 desapercibido. Casi no encontr\u00f3 lectores. Pero tuvo repercusi\u00f3n diez a\u00f1os despu\u00e9s cuando fue reeditado. A partir de ese momento se convirti\u00f3 en un texto imprescindible para entender un tiempo inentendible, un tiempo feroz y sin l\u00f3gica. Una obra maestra de la literatura y de la \u00e9tica.<\/p>\n<p>&#8220;La tregua&#8221;, segunda parte de esta trilog\u00eda, comienza donde termin\u00f3 el libro anterior, con la liberaci\u00f3n del campo, la hu\u00edda de los nazis y la llegada de los rusos. En las primeras diez p\u00e1ginas se produce el cambio. La necesidad sigue siendo extrema, las condiciones f\u00edsicas lamentables, pero sin la opresi\u00f3n, a\u00fan en la anarqu\u00eda y confusi\u00f3n de los primeros d\u00edas, los hombres recuperan la humanidad.<\/p>\n<p>Primo y su compa\u00f1ero, muy enfermos (por eso hab\u00edan quedado en el Lager y no hab\u00edan sido trasladados con los dem\u00e1s) ayudan a los dem\u00e1s que est\u00e1n peor que ellos. Entierran los cad\u00e1veres. Comparten los alimentos que logran conseguir. Un muerto hab\u00eda dejado de ser aquello que posibilitaba un nuevo par de zapatos, una camisa menos deshilachada que la propia o una raci\u00f3n m\u00e1s de pan para ese d\u00eda. El trato con la muerte, por m\u00e1s habitual en que se hubiera convertido, los hizo percatarse de la recuperaci\u00f3n de la humanidad. El resto de los prisioneros fueron embarcados en La Marcha de la Muerte. A ellos, parad\u00f3jicamente, los salv\u00f3 su mal estado de salud. Otro golpe de suerte.<\/p>\n<p>El tiempo que pasan en el campo de concentraci\u00f3n, deambulando por \u00e9l en busca de la subsistencia ante la fuga de los nazis, es una especie de Robinson Crusoe f\u00fanebre, siniestro. Luego llega el traslado. Y una nueva oleada de muertes; hasta la comida era peligrosa para esta gente que hab\u00eda sobrevivido al inframundo de Auschwitz. El regreso a su hogar despu\u00e9s de un a\u00f1o. Subirse a un tren de nuevo, siendo unos de los pocos que consigui\u00f3 pasaje de regreso. Aquello que en condiciones normales hubiera demorado un par de d\u00edas, a ellos les tom\u00f3 varios meses. Es un libro de aventuras. De aventuras tristes, inici\u00e1ticas y de supervivencia.<\/p>\n<p>&#8220;La libertad, la improbable, imposible libertad, tan lejana de Auschwitz que s\u00f3lo en sue\u00f1os os\u00e1bamos esperarla, hab\u00eda llegado; y no nos hab\u00eda llevado a la Tierra Prometida. Estaba a nuestro alrededor, pero en forma de una despiadada llanura desierta. Nos esperaban m\u00e1s pruebas, m\u00e1s fatigas, m\u00e1s hambres, m\u00e1s hielo, m\u00e1s miedo&#8221;, escribi\u00f3. Los sobrevivientes estaban regresando a la superficie, saliendo a flote en un camino que hab\u00eda que sortear, no libre de dolor y crueldad.<\/p>\n<p>En esos trenes que iban hacia ninguna parte, que como en un macabro Juego de la Oca, que en cada viaje se alejaban varios cientos de kil\u00f3metros de su destino final, \u00e9l sufre pesadillas. En esos sue\u00f1os no recrea las noches heladas, los d\u00edas sin comer, la muerte presidiendo cada momento, la crueldad de sus capturas. Su pesadilla recurrente consiste en que cuenta lo sucedido y nadie le cree ni lo escucha. La tregua finaliza con el regreso a su madre y a su hogar.<\/p>\n<p>En 1987, Primo Levi finaliza la trilog\u00eda con &#8220;Los hundidos y los salvados&#8221;. All\u00ed analiza con profundidad la experiencia de los Lager. Retoma los temas de los libros anteriores, pero en este caso analiz\u00e1ndolos en profundidad. Para Levi no hay venganza ni olvido. S\u00f3lo justicia. Admite que puede perdonar a aquel que sinceramente reconozca y se arrepienta de sus errores y cr\u00edmenes. Quien reconoce sus faltas ya no es su enemigo, dice. Pero claro, solamente los cometidos contra su persona. Nadie pueda perdonar por lo sufrido por otro. Es imposible el perd\u00f3n universal. Por eso afirma que el homicidio es imperdonable.<\/p>\n<p>&#8220;Dejemos las confusiones, los freudismos mezquinos, la morbosidad, la indulgencia \u2013 escribe Levi en el primer cap\u00edtulo-. El opresor sigue si\u00e9ndolo, y lo mismo ocurre con la v\u00edctima: no son intercambiables; el primero debe ser castigado y execrado (pero, si es posible, debe ser tambi\u00e9n comprendido)&#8221;.<br \/>\nLos temas que trata son complejos, no admiten simplificaciones ni manique\u00edsmos. Levi indaga en ellos con su humanismo y honestidad de siempre. El recuerdo de los ultrajes, la comunicaci\u00f3n en los campos y la comunicaci\u00f3n de la experiencia, los intelectuales en Auschwitz y la violencia in\u00fatil son algunos de los asuntos que despacha con su pensamiento claro.<br \/>\nAuschwitz, ubicado en territorios polacos ocupados, fue el mayor centro de exterminio del nazismo.<\/p>\n<p>El \u00faltimo cap\u00edtulo lo dedica a transcribir y comentar la correspondencia que mantuvo con los lectores alemanes tras la traducci\u00f3n de su libro. Otra vez la condici\u00f3n humana al desnudo. Sin embargo, el cap\u00edtulo central del libro es en el que indaga sobre aquello que \u00e9l llama &#8220;la zona gris&#8221;. Comienza pregunt\u00e1ndose por una de sus obsesiones, por aquello que lo llev\u00f3 a escribir por primera vez sobre el tema cuarenta a\u00f1os antes.<\/p>\n<p>Primo Levi se pregunta si los sobrevivientes han sido capaces de comprender y hacer comprender su experiencia. Y contra eso, sostiene, atenta que, por lo general, se asocia comprender con simplificar. Pero existen situaciones en las que simplificaci\u00f3n lleva a errores de juicio graves. Por eso, por m\u00e1s inc\u00f3modas que resulten, Levi se sumerge en ellas. Como siempre no iguala, diferencia. Y se esfuerza por comprender. Por su prisma implacable pasan los Sonderkomando, los Consejos jud\u00edos, los Kapos y tambi\u00e9n, los de su condici\u00f3n, los H\u00e4ftlings. Los extremos, la reducci\u00f3n impiden comprender. Esa es su lecci\u00f3n.<\/p>\n<p>En una entrevista declar\u00f3: &#8220;Escrib\u00ed de la manera m\u00e1s natural escogiendo deliberadamente un lenguaje no demasiado sonoro. No hab\u00eda necesidad de subrayar el horror. El horror estaba all\u00ed&#8221;.<\/p>\n<p>Primo Levi muri\u00f3 el 11 de abril en 1987. Cay\u00f3 por el hueco de la escalera de la casa de Tur\u00edn en la que vivi\u00f3 toda su vida, a excepci\u00f3n del a\u00f1o que pas\u00f3 en Auschwitz. Sin embargo, todo parece indicar que se trat\u00f3 de un suicidio. Ten\u00eda 67 a\u00f1os y hab\u00eda expresado que su tiempo como escritor hab\u00eda terminado, que se hab\u00eda secado, que se hab\u00eda quedado sin cosas para contar. La depresi\u00f3n era una presencia constante en su vida.<br \/>\nAlgunos problemas f\u00edsicos derivados de una operaci\u00f3n de pr\u00f3stata, la deteriorada salud de la madre de casi cien a\u00f1os (con la convivi\u00f3 toda la vida).<\/p>\n<p>Elie Wiesel escribi\u00f3: &#8220;Primo Levi muri\u00f3 en Auschwitz cuarenta a\u00f1os m\u00e1s tarde&#8221;.<\/p>\n<p>Art\u00edculo cedido a Radio Jai por el grupo de Facebook \u201cPERSONALIDADES JUD\u00cdAS DE TODOS LOS TIEMPOS\u201d.<\/p>\n<p>Reproducci\u00f3n autorizada por Radio Jai citando la fuente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fue un escritor italiano de origen jud\u00edo sefard\u00ed, autor de memorias, relatos, poemas y novelas. Fue un resistente antifascista, superviviente del Holocausto. 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