{"id":54255,"date":"2020-05-17T09:43:40","date_gmt":"2020-05-17T12:43:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.radiojai.com\/?p=54255"},"modified":"2020-05-17T09:43:40","modified_gmt":"2020-05-17T12:43:40","slug":"la-feroz-masacre-contra-los-judios-en-la-semana-tragica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/2020\/05\/17\/54255\/la-feroz-masacre-contra-los-judios-en-la-semana-tragica\/","title":{"rendered":"La feroz masacre contra los jud\u00edos en la Semana Tr\u00e1gica"},"content":{"rendered":"<p>Seg\u00fan la historia oficial, la Semana Tr\u00e1gica (Buenos Aires, enero de 1919, primer gobierno de Hip\u00f3lito Yrigoyen) fue una represi\u00f3n contra los obreros de la f\u00e1brica metal\u00fargica Talleres Vasena con el objetivo de talar de cuajo un presunto movimiento extremista de comunistas y anarquistas llegado desde Europa &#8220;y atentar contra el estilo de vida argentina&#8221;: lugar com\u00fan que en el futuro servir\u00eda para justificar otros cr\u00edmenes y vandalismos.<\/p>\n<p>El mismo terror y la misma torpeza que, en la d\u00e9cada 1919-1929, y tambi\u00e9n en los a\u00f1os 50, agit\u00f3 a las buenas \u2013e ingenuas\u2013almas norteamericanas, que creyeron ver destruida su democracia por &#8220;el gran espantajo rojo&#8221;, como bautiz\u00f3 al comunismo, ir\u00f3nicamente, el periodista Lewis Frederick Allen en su libro &#8220;Only Yesterday&#8221;.<\/p>\n<p>Sin embargo, ese episodio, investigado y publicado hasta la saciedad, ocult\u00f3 deliberadamente la barbarie desatada contra la comunidad jud\u00eda, camuflada durante las batallas campales de la polic\u00eda y el ej\u00e9rcito contra los huelguistas. Ni siquiera el periodismo y sus constantes pr\u00e9dicas a favor de la libertad, la democracia y el pluralismo se levant\u00f3 contra el salvaje pogrom.<\/p>\n<p>Fueron necesarios casi treinta a\u00f1os de silencio hip\u00f3crita antes de que un jud\u00edo, Pablo Fishman, entregara una tarde de agosto en la fundaci\u00f3n socialista Juan B. Justo su trabajo &#8220;El grito olvidado&#8221;: la documentaci\u00f3n clave de la barbarie lanzada en los barrios Once y Villa Crespo.<\/p>\n<p>En ese largo y revelador informe figura, entre muchos testimonios, un memor\u00e1ndum del embajador franc\u00e9s a su canciller\u00eda, que dice: &#8220;La polic\u00eda masacr\u00f3 de una manera salvaje a todo lo que era o pasaba por ruso&#8221;. Salvedad importante: entonces y hasta hoy, en la Argentina, ruso y jud\u00edo son la misma cosa. Rid\u00edculo error que ignora la bestial persecuci\u00f3n sufrida por los jud\u00edos en la Madre Rusia.<\/p>\n<p>Pero no es todo. El embajador franc\u00e9s escribi\u00f3 tambi\u00e9n que &#8220;\u2026 un delegado del Comit\u00e9 Capital del Partido Radical se ufanaba de haber matado, en un solo d\u00eda, cuarenta rusos jud\u00edos&#8221;, mientras que su par de la embajada norteamericana inform\u00f3 a su gobierno que entre los 1.365 muertos en la Semana Tr\u00e1gica hab\u00eda encontrado en el Arsenal de Guerra &#8220;179 cad\u00e1veres de rusos jud\u00edos&#8221;.<\/p>\n<p>Tristemente, la mayor\u00eda de los testimonios acusaba del pogrom a esbirros del mismo comit\u00e9 radical: un partido de esencia democr\u00e1tica que, contra el viento de la historia, habr\u00eda coincidido con las peores lacras antisemitas de la ultraderecha nacionalista porte\u00f1a.<\/p>\n<p>Fishman no era investigador, historiador ni periodista. Era apenas un ciudadano argentino de religi\u00f3n jud\u00eda que durante a\u00f1os oy\u00f3 hablar en su casa de aquellos hechos; m\u00e1s que hablar, murmurar, por miedo\u2026<\/p>\n<p>Ley\u00f3 cuanto hab\u00eda sobre el tema, pero los autores elud\u00edan, por sistema, referirse a la cuesti\u00f3n central: el jud\u00edo como enemigo universal y chivo expiatorio; prejuicio criminal que llegar\u00eda a su diab\u00f3lico desider\u00e1tum bajo Hitler y el Tercer Reich.<\/p>\n<p>Reci\u00e9n hacia los a\u00f1os 50, en un texto del m\u00e9dico y pol\u00edtico entrerriano Juan Carulla (1888-1968), nacionalista de pasado anarquista, Fishman hall\u00f3 una pista.<\/p>\n<p>El autor, al saber que estaban incendiando el barrio jud\u00edo, camin\u00f3 hasta Viamonte, a la altura de la Facultad de Medicina, y vio que &#8220;en medio de la calle ard\u00edan pilas de libros y trastos viejos entre los cuales pod\u00edan reconocerse sillas, mesas y otros enseres dom\u00e9sticos, y las llamas iluminaban, t\u00e9tricas, la noche, destacando con rojizo resplandor los rostros de una multitud gesticulante y estremecida. Se luchaba dentro y fuera de los edificios. El cruel castigo se extend\u00eda a otros hogares hebreos. El ruido de los muebles y cajones violentamente arrojados a la calle se mezclaba con gritos horrendos: \u00a1Mueran los jud\u00edos! Cada tanto pasaban a mi lado viejos barbudos y mujeres desgre\u00f1adas. Nunca olvidar\u00e9 el rostro c\u00e1rdeno y la mirada suplicante de uno de ellos, al que arrastraban un par de mozalbetes, as\u00ed como el de un ni\u00f1o sollozante que se aferraba a la vieja levita negra, ya desgarrada\u2026 El disturbio provocado por el ataque a los negocios y hogares hebreos se hab\u00eda propagado a varias manzanas a la redonda. El comit\u00e9 radical se hab\u00eda reunido el dos de enero. Siete d\u00edas despu\u00e9s, sus miembros tomaban como profesi\u00f3n la de vejar jud\u00edos\u2026&#8221;<\/p>\n<p>Otro testimonio inapelable, el de Jos\u00e9 Mendelson \u2013inmigrante que lleg\u00f3 a ser gran figura de su comunidad\u2013, citado en la revista &#8220;Hechos de la historia jud\u00eda&#8221;, arriesga que &#8220;las matanzas antijud\u00edas en Europa Oriental fueron un juego de ni\u00f1os. Pamplinas son todos los pogroms al lado de lo que hicieron con ancianos jud\u00edos en las comisar\u00edas s\u00e9ptima y novena, y en el Departamento Central de Polic\u00eda\u2026 Jinetes arrastraban por las calles a viejos jud\u00edos desnudos, les tiraban de las barbas, y cuando ya no pod\u00edan correr, su piel se desgarraba contra los adoquines, mientras los golpeaban con sables y latigazos\u2026&#8221;<\/p>\n<p>A\u00f1os despu\u00e9s, Arturo Cancela, en su libro &#8220;Tres relatos porte\u00f1os&#8221;, escribi\u00f3: &#8220;\u2026 j\u00f3venes con brazaletes, armados de palos y carabinas, detienen a todos los individuos que llevan barba. Los de la carabina les pinchan el vientre o se cuelgan de las barbas, y otros apedrean los vidrios de las casas de comercio, cuyos propietarios abundan en consonantes&#8221;.<\/p>\n<p>El periodista Juan Jos\u00e9 de Soiza Reilly (estrella de su oficio en aquellos d\u00edas) denunci\u00f3 en la revista &#8220;Popular&#8221;, n\u00famero 45, tres de febrero de 1919, que vio &#8220;ancianos jud\u00edos cuyas barbas fueron arrancadas. Uno de ellos levant\u00f3 su camiseta para mostrarnos dos sangrantes costillas que sal\u00edan de la piel como dos agujas. Dos ni\u00f1as de catorce o quince a\u00f1os contaron llorando que hab\u00edan perdido entre las fieras el tesoro santo \u2013clara met\u00e1fora de violaci\u00f3n\u2013. A una que se hab\u00eda resistido le partieron la mano derecha de un hachazo. He visto obreros jud\u00edos con ambas piernas en astillas: rotas a patadas contra el cord\u00f3n de la vereda\u2026 Todo esto hecho por pistoleros llevando la bandera argentina&#8221;.<\/p>\n<p>No fueron ajenos a la barbarie los asesinos de la siniestra Liga Patri\u00f3tica Argentina liderada por el ultranacionalista Manuel Carl\u00e9s, en cuyas filas militaban oficiales del ej\u00e9rcito, la marina, y los matones de las bandas Orden Social y Guardia Blanca.<\/p>\n<p>Y apenas unos d\u00edas despu\u00e9s de aquella org\u00eda de sangre y odio, el pesado manto de la complicidad no ahorr\u00f3 munici\u00f3n: &#8220;La \u00c9poca&#8221;, \u00f3rgano oficial del partido radical, acus\u00f3 de los disturbios de la Semana Tr\u00e1gica\u2026 \u00a1a los jud\u00edos!, y el diario cat\u00f3lico &#8220;El Pueblo&#8221;, en s\u00f3lo tres meses\u2026 \u00a1public\u00f3 doce editoriales antisemitas!<\/p>\n<p>\u00bfQueda algo m\u00e1s por decir?<\/p>\n<p>S\u00ed: en la Morgue, m\u00e1s de 700 cad\u00e1veres de jud\u00edos esperaban ser identificados para alcanzar su \u00faltimo lugar: un hoyo en la tierra, y la l\u00e1pida con su nombre un a\u00f1o despu\u00e9s, como lo exige su rito religioso.<\/p>\n<p>Mientras, en el invierno europeo, algunas familias patricias en vacaciones temblaban ante el rugido de los ca\u00f1ones de la Primera Gran Guerra, y otras ya hab\u00edan huido del fragor de la Semana Tr\u00e1gica y del asfixiante enero porte\u00f1o: eran felices en su feudo privado. En Mar del Plata, caminando por la rambla de madera\u2026<\/p>\n<p>Fuente: Infobae.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Seg\u00fan la historia oficial, la Semana Tr\u00e1gica (Buenos Aires, enero de 1919, primer gobierno de Hip\u00f3lito Yrigoyen) fue una represi\u00f3n contra los obreros de la f\u00e1brica metal\u00fargica Talleres Vasena con el objetivo de talar de cuajo un presunto movimiento extremista de comunistas y anarquistas llegado desde Europa &#8220;y atentar contra el estilo de vida argentina&#8221;: lugar com\u00fan que en el futuro servir\u00eda para justificar otros cr\u00edmenes y vandalismos. El mismo terror y la misma torpeza que, en la d\u00e9cada 1919-1929, y tambi\u00e9n en los a\u00f1os 50, agit\u00f3 a las buenas \u2013e ingenuas\u2013almas norteamericanas, que creyeron ver destruida su democracia por &#8220;el gran espantajo rojo&#8221;, como bautiz\u00f3 al comunismo, ir\u00f3nicamente, el periodista Lewis Frederick Allen en su libro &#8220;Only Yesterday&#8221;. Sin embargo, ese episodio, investigado y publicado hasta la saciedad, ocult\u00f3 deliberadamente la barbarie desatada contra la comunidad jud\u00eda, camuflada durante las batallas campales de la polic\u00eda y el ej\u00e9rcito contra los huelguistas. Ni siquiera el periodismo y sus constantes pr\u00e9dicas a favor de la libertad, la democracia y el pluralismo se levant\u00f3 contra el salvaje pogrom. Fueron necesarios casi treinta a\u00f1os de silencio hip\u00f3crita antes de que un jud\u00edo, Pablo Fishman, entregara una tarde de agosto en la fundaci\u00f3n socialista &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":54256,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[28,1115],"tags":[],"class_list":["post-54255","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-historia-judia"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54255","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=54255"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54255\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/54256"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=54255"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=54255"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=54255"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}