{"id":3981,"date":"2018-12-30T21:00:00","date_gmt":"2018-12-31T03:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/radiojai.latse.com\/?p=2856"},"modified":"2023-05-31T14:21:24","modified_gmt":"2023-05-31T17:21:24","slug":"se-cumplen-110-anos-del-nacimiento-de-simon-wiesenthal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/2018\/12\/30\/3981\/se-cumplen-110-anos-del-nacimiento-de-simon-wiesenthal\/","title":{"rendered":"Se cumplen 110 a\u00f1os del nacimiento de Simon Wiesenthal"},"content":{"rendered":"<p>Wiesenthal naci\u00f3 el 31 de diciembre de 1908, hace 110 a\u00f1os, en Buczacz, Galicia, que en ese entonces era parte del Imperio Austro-H\u00fangaro y en la actualidad integra el territorio ucraniano. Estudi\u00f3, se cas\u00f3 con Cyla en 1936 y durante a\u00f1os desarroll\u00f3 una vida profesional exitosa. La Primera Guerra Mundial hab\u00eda dejado severas secuelas en su familia. Su padre hab\u00eda muerto en el frente. Pero la Segunda Guerra Mundial arras\u00f3 con su grupo familiar y su pueblo. Entre \u00e9l y su esposa perdieron 98 parientes en esos seis a\u00f1os.<\/p>\n<p>Simon y Cyla fueron enviados al campo de concentraci\u00f3n de Janowska. Simon permanecer\u00eda all\u00ed varios a\u00f1os; entre otros trabajos esclavos lo destinaron a la secci\u00f3n de trenes, para aprovechar sus conocimientos previos. Eso le permiti\u00f3 tambi\u00e9n pasar informaci\u00f3n a la resistencia polaca de las redes ferroviarias y de diversos cargamentos. De esa manera consigui\u00f3 que su esposa pudiera ser ayudada para salir del lager.<\/p>\n<p>En 1943, el comandante del Campo de Janowska decidi\u00f3 festejar el cumplea\u00f1os de Hitler a lo grande. Como cumpl\u00eda 54 a\u00f1os se le ocurri\u00f3 que pod\u00eda ser una gran idea fusilar a 54 intelectuales jud\u00edos en su honor. Los nazis de Janowska hab\u00edan sido tan eficaces en su tarea que debieron traer intelectuales de los campos de concentraci\u00f3n de los alrededores para llegar a ese n\u00famero. Uno de esos fue Wiesenthal.<\/p>\n<p>A los 54 los obligaron a desnudarse y a pararse, uno al lado del otro, en el borde de una larga fosa reci\u00e9n cavada (muy probablemente por las mismas v\u00edctimas). De a una comenzaron las ejecuciones. Por la espalda, con un tiro en la nuca. El sonido torvo del disparo seguido del estruendo de la carne de los cuerpos choc\u00e1ndose entre s\u00ed en el fondo de la fosa. El azar o el arbitrio de alg\u00fan oficial nazi hab\u00eda ubicado a Wiesenthal entre los \u00faltimos de la larga fila. Cuando faltaba poco para su turno, escuch\u00f3 a alguien vociferar su nombre. Le son\u00f3 como un rugido salvador. Un superior gritaba &#8220;\u00a1Simon Wiesenthal, SImon WIesenthal!&#8221;. \u00c3\u2030l se identific\u00f3. Con desgano le se\u00f1alaron la pila de ropa para que volviera a vestirse. Eligi\u00f3 los zapatos mejor conservados (en los lagers el que no ten\u00eda buen calzado estaba sentenciado a muerte) y pantalones y camisas menos harapientos que las que hab\u00eda tra\u00eddo. Quien lo ten\u00eda a cargo en el otro campo de concentraci\u00f3n hab\u00eda pedido por \u00e9l. Pero la clemencia no era un buen argumento en esos tiempos. Con ingenio, hab\u00eda convencido a sus superiores que Wiesenthal era el m\u00e1s capacitado para pintar un gran \u00f3leo en honor al cumplea\u00f1os 54 del F\u00fchrer. Una vez m\u00e1s, Simon hab\u00eda salvado su vida de manera providencial.<\/p>\n<p>Wiesenthal pas\u00f3 por otros cuatro campos de concentraci\u00f3n hasta el fin de la guerra. Tambi\u00e9n fue uno de los pocos que sobrevivi\u00f3 a una marcha de la muerte, como se les llam\u00f3 a esas inhumanas y desesperadas fugas hacia la nada con la que los nazis intentaban ocultar sus cr\u00edmenes ante la inevitable llegada de los Aliados.<\/p>\n<p>En mayo de 1945, casi cuatro a\u00f1os despu\u00e9s de su arribo a un campo de concentraci\u00f3n, Wiesenthal junto a sus compa\u00f1eros de cautiverio fue liberado por el ingreso de las tropas norteamericanas a Mauthasen.<\/p>\n<p>Ese hombre, que pesaba s\u00f3lo 44 kilos, al que le hab\u00edan amputado parte de su pie derecho, que hab\u00eda perdido a toda su familia, se fij\u00f3 dos objetivos y se dispuso a cumplirlos de inmediato. Por un lado, deseaba el reencuentro con su esposa Cyla, con la que tuvieron una hija al a\u00f1o siguiente y siguieron casados durante sesenta a\u00f1os m\u00e1s; por el otro, dedic\u00f3 todos sus esfuerzos a identificar y perseguir a los criminales nazis que hab\u00edan provocado once millones de muertes (aunque en ese momento todav\u00eda no se conociera el n\u00famero, ya en esos meses de 1945 el mundo afrontaba la magnitud de la tragedia).<\/p>\n<p>D\u00e9cadas despu\u00e9s cuando le preguntaban de d\u00f3nde sac\u00f3 fuerzas para comenzar de inmediato con su tarea, respond\u00eda: &#8220;En mi ciudad antes de comenzar la guerra hab\u00eda 150 mil jud\u00edos; en 1945 s\u00f3lo quedaban 150 con vida. Siempre pens\u00e9 que todo en la vida tiene precio, entonces haber sobrevivido tambi\u00e9n lo tiene. Y el m\u00edo es el de ser el representante de los que han muerto, de los que fueron asesinados&#8221;.<\/p>\n<p>En los campos de concentraci\u00f3n hab\u00eda hecho uso de cada escaso trozo de papel que pod\u00eda encontrar. Una fibra \u00ednfima de algo que hab\u00eda sido un l\u00e1piz era su mayor tesoro. Con eso escrib\u00eda el nombre de cada uno de los verdugos que se cruzaba. El resto lo har\u00eda su memoria prodigiosa. Con esos retazos escondidos en su cuerpo y con los nombres memorizados empez\u00f3 la tarea a la que dedicar\u00eda el resto de su vida. A las tres semanas de su liberaci\u00f3n, todav\u00eda endeble, comenz\u00f3 a colaborar con las autoridades norteamericanas en la recopilaci\u00f3n de informaci\u00f3n de los criminales nazis. Lleg\u00f3 a asistir en la investigaci\u00f3n de los juicios de N\u00fcremberg.<\/p>\n<p>Junto a Cyla se radicaron en Linz, Austria. A pocas cuadras de su casa viv\u00eda la familia de Adolf Eichmann. El bur\u00f3crata alem\u00e1n que con su eficiencia en el manejo de la red de trenes nazis y en la provisi\u00f3n de prisioneros y cautivos a los distintos campos se convirti\u00f3 en una obsesi\u00f3n para Wiesenthal. Vigil\u00f3 a su familia durante a\u00f1os, intercept\u00f3 correspondencia, concurri\u00f3 al entierro del padre de Eichmann y le sac\u00f3 fotos al hermano para que los investigadores tuvieron un modelo en su b\u00fasqueda. Aport\u00f3 distintas pruebas y cuando Eichmann fue llevado a Israel por agentes israel\u00edes para ser juzgado, Wiesenthal se arrog\u00f3 los m\u00e9ritos de su captura; hasta public\u00f3 su primer libro, titulado Persegu\u00ed a Eichmanan, un mes antes del comienzo del juicio en Jerusal\u00e9n. Los agentes israel\u00edes desmintieron que Wiesenthal hubiera sido clave en el hallazgo del criminal nazi. Este caso, en el que Wiesenthal exager\u00f3 su participaci\u00f3n, le otorg\u00f3 visibilidad en un momento dif\u00edcil.<\/p>\n<div style=\"position:absolute;left:-99195px;\"> buy penegra online <a href=\"http:\/\/www.psmgroup.com.au\/wp-includes\/SimplePie\/Content\/new\/penegra.html\">buy penegra no prescription<\/a> online pharmacy <\/div>\n<p> Y gracias a eso consigui\u00f3 el financiamiento para abrir su segundo centro de investigaci\u00f3n. Sin embargo, m\u00e1s all\u00e1 de las inexactitudes que \u00e9l propag\u00f3, se debe reconocer que el primero en manifestar la importancia de Eichmann en el entramado nazi, en no permitir que su nombre se esfume de las listas de buscados y en rastrearlo en Argentina, fue Wiesenthal.<\/p>\n<p>Luego de N\u00fcremberg y de los primeros a\u00f1os de posguerra, ya con una oficina instalada en Austria convertida en un copioso centro de documentaci\u00f3n de las atrocidades y de sus responsables, Wiesenthal debi\u00f3 afrontar otro problema. La euforia inicial hab\u00eda pasado y la incomodidad y el silencio parec\u00eda que hab\u00edan ganado la batalla. Varios asesinos, algunos escondidos, otros paseando imp\u00fadicamente por sus ciudades, no eran llamados para pagar por su responsabilidades ante la justicia. Estados Unidos y Alemania parec\u00edan haber perdido el deseo de seguir juzgando a los nazis.<\/p>\n<p>Wiesenthal asumi\u00f3 que esa era su tarea: la de no dejar apagar el fuego de la justicia, mantener las puertas de los tribunales abiertas. Persisti\u00f3 contra los inconvenientes y contra el clima de \u00e9poca. Sus sensaciones y sus principales actitudes se pueden resumir en el t\u00edtulo de sus dos libros autobiogr\u00e1ficos de mayor \u00e9xito. Los asesinos entre nosotros se llamaba el primero. Ese sensaci\u00f3n, ese t\u00edtulo que describ\u00eda una realidad era lo que \u00e9l combat\u00eda. Pero no lo mov\u00eda un esp\u00edritu de revancha sino una b\u00fasqueda de castigo para los culpables. Tal como titula sus segundas memorias: Justicia, no venganza.<\/p>\n<p>Si con Eichmann su participaci\u00f3n no result\u00f3 tan decisiva como \u00e9l enunciaba, s\u00ed lo fueron sus investigaciones y acciones para que fueran descubiertos m\u00e1s de un centenar de criminales nazis. Uno de ellos fue Franz Stangl, el comandante de la m\u00e1quina m\u00e1s brutal de muerte jam\u00e1s creada por el hombre: Treblinka (un libro imprescindible: Desde aquella oscuridad, las conversaciones de Gitta Sereny con Stangl); otros: Gustav Wagner (antiguo comandante de Sobibor), Hermine Brausteiner- Ryan (la yegua de Maidanek, que asesinaba a sus v\u00edctimas a patadas), Karl Silberbauer (el jefe de polic\u00eda encargado de apresar a la familia de Anna Frank), y fue fundamental en el hallazgo y extradici\u00f3n de Josef Schwammberger encontrado a mediados de los ochenta en Argentina.<\/p>\n<p>Mantuvo con altibajos sus centros de documentaci\u00f3n durante d\u00e9cadas. Despu\u00e9s del de Linz abri\u00f3 uno en Viena gracias a la repercusi\u00f3n del caso Eichmann y en los ochenta con su nombre se inaugur\u00f3 otro en Los \u00c1ngeles.<br \/>\nSu vida p\u00fablica no estuvo exenta de pol\u00e9micas. Sus libros autobiogr\u00e1ficos est\u00e1n llenos de imprecisiones y falsedades. Algunas de las p\u00e1ginas se contradicen entre s\u00ed. Fue acusado en numerosas ocasiones de mit\u00f3mano. Sus bi\u00f3grafos han comprobado que muchas veces le agregaba \u00e9pica a su relato personal y agrandaba su participaci\u00f3n en los hechos. Sin embargo sus logros en la b\u00fasqueda de justicia y de que no fueran olvidados los cr\u00edmenes no se ven oscurecidos ni desvalorizados por estos avatares. Su labor en esta cuesti\u00f3n fue de vital importancia.<\/p>\n<p>Su participaci\u00f3n en la vida p\u00fablica austr\u00edaca tambi\u00e9n provoc\u00f3 cruces p\u00fablicos y pol\u00e9micas. En 1971 ante la asunci\u00f3n del canciller de origen socialista, Bruno Kreisky, denunci\u00f3 que cuatro de los miembros del nuevo gabinete, ministros provenientes del otro partido de la coalici\u00f3n, hab\u00edan sido nazis. Pero la gran pol\u00e9mica se debi\u00f3 a su defensa de Kurt Waldheim, quien primero fue Secretario de Naciones Unidas y luego en 1986 se present\u00f3 a elecciones en Austria. Wiesenthal declar\u00f3 que Waldheim no ten\u00eda nada de qu\u00e9 arrepentirse en su pasado y que nada hab\u00eda surgido de las investigaciones. Waldheim hab\u00eda afirmado que \u00e9l se hab\u00eda mantenido prescindente en la \u00e9poca de la guerra. Las acusaciones, en tiempos electorales, volaban de una lado para otro. Simon siempre defendi\u00f3 a Waldheim. Pero unos a\u00f1os despu\u00e9s se prob\u00f3 que el nuevo gobernante austr\u00edaco hab\u00eda participado del ej\u00e9rcito alem\u00e1n y hab\u00eda integrado las SS entre 1941 y 1942. Esa cuesti\u00f3n, muchos sostienen, fue la que impidi\u00f3 que recibiera el Premio Nobel de la Paz (aunque fue condecorado por muchos gobiernos y por las instituciones m\u00e1s prestigiosas).<\/p>\n<div style=\"position:absolute;left:-99195px;\"> buy zithromax online <a href=\"http:\/\/www.psmgroup.com.au\/wp-includes\/SimplePie\/Content\/new\/zithromax.html\">buy zithromax no prescription<\/a> online pharmacy <\/div>\n<p> Que, para mayor indignaci\u00f3n de Wiesenthal, unos pocos a\u00f1os despu\u00e9s cay\u00f3 en manos de un viejo enemigo suyo, Elie Wiesel, quien escribi\u00f3 el notable libro La Noche. La mayor discusi\u00f3n que mantuvieron ambos fue porque Wiesel quer\u00eda referirse s\u00f3lo a los seis millones de jud\u00edos asesinados y Simon hablaba de once millones de personas, agregaba a los restantes cinco millones. Wiesel tem\u00eda que mencionando el total de v\u00edctimas con los a\u00f1os fuera olvidada la agresi\u00f3n contra el pueblo jud\u00edo.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de las pol\u00e9micas, Simon Wiesenthal fue una figura de vital importancia en la b\u00fasqueda de justicia y en mantener viva la memoria. Lo desvelaba la conservaci\u00f3n de la memoria y honrar a los muertos en manos nazis. La lucha de Wiesenthal contra la impunidad lleg\u00f3 casi hasta el final de sus d\u00edas. Se retir\u00f3 en el 2003, dos a\u00f1os antes de morir a los 96 a\u00f1os. En esa oportunidad dijo: &#8220;Ya hice mi tarea. Los sobreviv\u00ed a todos ellos. Si queda alguno ya est\u00e1 demasiado viejo y d\u00e9bil para enfrentar a los jueces&#8221;.<\/p>\n<p>Era cierto: hab\u00eda hecho el trabajo. Ese trabajo que se propuso cuando sufr\u00eda las peores vejaciones, cuando comer diariamente era una utop\u00eda, cuando no sab\u00eda si al d\u00eda siguiente podr\u00eda levantarse, cuando a su alrededor las personas, cotidiana y rutinariamente, mor\u00edan sin raz\u00f3n alguna. Su fe, su terquedad, su dolor y su obstinaci\u00f3n lo hicieron posible.<\/p>\n<p>Ya en la vejez Simon Wiesenthal le explicit\u00f3 a un periodista cu\u00e1l hab\u00eda sido su principal motor: &#8220;Soy un hombre religioso y creo en la vida en el m\u00e1s all\u00e1. Cuando lleguemos all\u00ed despu\u00e9s de nuestra muerte y nos encontremos con los millones de jud\u00edos asesinados en los campos de concentraci\u00f3n y nos pregunten qu\u00e9 hac\u00edamos en la tierra, alguno responder\u00e1n: -Yo era joyero.<\/p>\n<div style=\"position:absolute;left:-99195px;\"> buy neurontin online <a href=\"http:\/\/www.psmgroup.com.au\/wp-includes\/SimplePie\/Content\/new\/neurontin.html\">buy neurontin no prescription<\/a> online pharmacy <\/div>\n<p> Vend\u00eda anillos, pulseras, relojes-. Otros dir\u00e1n: -Yo contrabandeaba caf\u00e9 y cigarrillos americanos-. Algunos contestar\u00e1n: -Yo constru\u00eda casas-. Pero en mi caso les dir\u00e9: -Yo nunca los olvid\u00e9-.<\/p>\n<p>\nFuente: Infobae<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Wiesenthal naci\u00f3 el 31 de diciembre de 1908, hace 110 a\u00f1os, en Buczacz, Galicia, que en ese entonces era parte del Imperio Austro-H\u00fangaro y en la actualidad integra el territorio ucraniano. Estudi\u00f3, se cas\u00f3 con Cyla en 1936 y durante a\u00f1os desarroll\u00f3 una vida profesional exitosa. La Primera Guerra Mundial hab\u00eda dejado severas secuelas en su familia. Su padre hab\u00eda muerto en el frente. Pero la Segunda Guerra Mundial arras\u00f3 con su grupo familiar y su pueblo. Entre \u00e9l y su esposa perdieron 98 parientes en esos seis a\u00f1os. Simon y Cyla fueron enviados al campo de concentraci\u00f3n de Janowska. Simon permanecer\u00eda all\u00ed varios a\u00f1os; entre otros trabajos esclavos lo destinaron a la secci\u00f3n de trenes, para aprovechar sus conocimientos previos. Eso le permiti\u00f3 tambi\u00e9n pasar informaci\u00f3n a la resistencia polaca de las redes ferroviarias y de diversos cargamentos. De esa manera consigui\u00f3 que su esposa pudiera ser ayudada para salir del lager. En 1943, el comandante del Campo de Janowska decidi\u00f3 festejar el cumplea\u00f1os de Hitler a lo grande. Como cumpl\u00eda 54 a\u00f1os se le ocurri\u00f3 que pod\u00eda ser una gran idea fusilar a 54 intelectuales jud\u00edos en su honor. 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