{"id":26348,"date":"2018-04-23T21:00:00","date_gmt":"2018-04-24T03:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/radiojai.latse.com\/?p=26348"},"modified":"2018-04-23T21:00:00","modified_gmt":"2018-04-24T03:00:00","slug":"israel-homenajeara-a-un-ciclista-que-salvo-a-800-judios-de-la-muerte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/2018\/04\/23\/26348\/israel-homenajeara-a-un-ciclista-que-salvo-a-800-judios-de-la-muerte\/","title":{"rendered":"Israel homenajear\u00e1 a un ciclista que salv\u00f3 a 800 jud\u00edos de la muerte"},"content":{"rendered":"<p>La historia de Gino Bartali da de s\u00ed para varias pel\u00edculas. No s\u00f3lo ha sido uno de los mejores ciclistas de la historia, sino que tambi\u00e9n consigui\u00f3 salvar a centenares de vidas en la Italia de Mussolini.<\/p>\n<p>El ciclista italiano, vencedor de dos Tours y tres Giros, nunca alarde\u00f3 de las vidas salvadas porque consideraba que, simplemente, hab\u00eda hecho lo correcto.<\/p>\n<p>La segunda Guerra mundial hab\u00eda cortado de ra\u00edz las grandes citas deportivas del mundo. Desde el Mundial de f\u00fatbol hasta las Olimpiadas y el Tour de Francia. Gino Bartali, era el gran ciclista del momento y el h\u00e9roe nacional. En esa \u00e9poca tan dif\u00edcil se dedic\u00f3 a entrenar a diario por los caminos que un\u00edan su Toscana natal con la vecina Umbr\u00eda, aunque si alguien hubiera estudiado sus rutas hubiera ca\u00eddo en la cuenta de que una de ellas la repet\u00eda con demasiada frecuencia, evitando, eso s\u00ed, los caminos con m\u00e1s afluencia. Esa ruta no era otra que la que separaba Florencia del Monasterio de As\u00eds.<\/p>\n<p>El propio Mussolini utilizaba a Bartali como propaganda del r\u00e9gimen y exhib\u00eda a su estrella ciclista como un trofeo e imagen del r\u00e9gimen. Por ese motivo resultaba impensable que fuera llamado a filas. A pesar de este trato especial, hay que decir que cuando gan\u00f3 su primer Tour de Francia en 1938, el ciclista rechaz\u00f3 la posibilidad de dedicar el triunfo a Mussolini, tal como era la costumbre. A pesar de todo, a ojos de muchos pas\u00f3 por ser un corredor del r\u00e9gimen, cuando en realidad \u00e9l renegaba del fascismo y, por supuesto, aborrec\u00eda el nazismo.<\/p>\n<p>A espaldas de todos, Bartali, aparentemente tan s\u00f3lo se limitaba a entrenar jornada tras jornada, pero en realidad formaba parte de una trama secreta que salvar\u00eda cientos de vidas.<\/p>\n<p>El cerebro de la operaci\u00f3n era el arzobispo de Florencia<\/p>\n<p>A los mandos de esta red de salvamento se encontraba el obispo Ellia Dalla Costa, que ide\u00f3 un plan para rescatar al mayor n\u00famero de jud\u00edos posible. Gino Bartali practicaba la fe, era miembro de la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica. Se hab\u00eda convertido tras la muerte de su hermano menor, Giulio, tambi\u00e9n ciclista, quien a los veinte a\u00f1os hab\u00eda sido arrollado por un coche durante una carrera.<\/p>\n<p>En noviembre de 1943 Mussolini hab\u00eda decretado el arresto de todos los jud\u00edos que resid\u00edan en Italia. El papa P\u00edo XII, mostr\u00f3 firmemente su rechazo en una carta enviada a Mussolini y la red clandestina en la que se involucr\u00f3 Bartali cont\u00f3 con la colaboraci\u00f3n de cientos de cat\u00f3licos entre los que se encontraba no s\u00f3lo el arzobispo de Florencia, Angelo Dalla Costa, tambi\u00e9n participaron monjas de clausura, frailes y monjes. Todos ellos prestaron su ayuda a la Delegaci\u00f3n de Asistencia a Emigrantes Jud\u00edos. El objetivo era buscar una v\u00eda de fuga para que los jud\u00edos pudiesen escapar del nazismo a trav\u00e9s de Francia y Yugoslavia facilitando documentaci\u00f3n falsa a quienes quer\u00edan huir, una misi\u00f3n en la que Bartol\u00ed cumpli\u00f3 un papel trascendental.<\/p>\n<p>El Obispo Dalla Costa encontr\u00f3 a un impresor de confianza que falsificaba los documentos, pero necesitaba que alguien los transportara. Quien mejor que Gino Bartol\u00ed. Los pasaportes falsos se confeccionaban en imprentas clandestinas habilitadas en los s\u00f3tanos de conventos e iglesias, por lo que su tarea consist\u00eda en servir de correo, recoger los documentos falsificados y transportarlos hasta las iglesias indicadas, donde eran recogidos por los sacerdotes que ayudaban a esta red.<\/p>\n<p>Durante pr\u00e1cticamente un a\u00f1o, el ciclista pedale\u00f3 semanalmente los 175 kil\u00f3metros que separaban su hogar del Monasterio de As\u00eds, donde dejaba los documentos falsos para que fueran repartidos. Gino los escond\u00eda dentro del hierro hueco del cuadro de su bicicleta y bajo el sill\u00edn. A pesar de que en muchas ocasiones se encontr\u00f3 con controles policiales, nadie sospechaba del h\u00e9roe nacional. No hay que olvidar que era uno de los hombres m\u00e1s famosos de Italia. Eso s\u00ed, de haberle descubierto, lo hubieran fusilado, tanto a \u00e9l como a su familia, por lo que cada d\u00eda se jugaba la vida.<\/p>\n<p>Se calcula que gracias a este servicio de correo salv\u00f3 la vida de unos 800 jud\u00edos italianos.<\/p>\n<p>Gino Bartali se fue a la tumba con su secreto<\/p>\n<p>Una vez acabado el conflicto Bartali retom\u00f3 la competici\u00f3n y consigui\u00f3 ganar su segundo Tour en 1947, y otro Giro.<\/p>\n<p>En el a\u00f1o 1954 se retir\u00f3 del deporte de competici\u00f3n. Pero uno de los rasgos que hacen a\u00fan m\u00e1s grande a este ciclista es que durante su vida nunca quiso revelar que hab\u00eda sido un h\u00e9roe durante la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n<p>Hubo que esperar al a\u00f1o 2003, tres a\u00f1os despu\u00e9s de su muerte, cuando se descubrieron unos papeles donde se detallaban las rutas que realizaba Bartali para transportar los documentos falsos. Su hijo Andrea declaraba al semanario Tempi en 2013 que su padre &#8220;Era muy humilde y no quer\u00eda contar todo lo que hab\u00eda hecho por los jud\u00edos: El bien se hace, pero no se dice, \u00bfsi no qu\u00e9 bien es \u00e9se? Siempre quiso mantener en silencio esta historia&#8221;<\/p>\n<p>En la biograf\u00eda Road &#8220;To Valor&#8221;, se detalla adem\u00e1s que el ciclista tambi\u00e9n escondi\u00f3 a una familia jud\u00eda, los Goldenberg, en una casa que pose\u00eda en Florencia, adonde se acercaba cuando pod\u00eda para llevarlos. En este mismo libro tambi\u00e9n se describe que en una ocasi\u00f3n unos jud\u00edos que hu\u00edan en tren ten\u00edan que cambiar de vag\u00f3n en una estaci\u00f3n muy vigilada. Para despistarlos y facilitar su fuga, mont\u00f3 &#8220;jaleo&#8221; en el and\u00e9n de la estaci\u00f3n, poni\u00e9ndose a firmar aut\u00f3grafos entre los soldados.<\/p>\n<p>Gino Bartali muri\u00f3 en mayo de 2000 a los 86 a\u00f1os. En septiembre de 2013 fue nombrado &#8220;Justo entre las Naciones&#8221; un reconocimiento que otorga Israel a quien ayud\u00f3 a los jud\u00edos durante la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La historia de Gino Bartali da de s\u00ed para varias pel\u00edculas. No s\u00f3lo ha sido uno de los mejores ciclistas de la historia, sino que tambi\u00e9n consigui\u00f3 salvar a centenares de vidas en la Italia de Mussolini. El ciclista italiano, vencedor de dos Tours y tres Giros, nunca alarde\u00f3 de las vidas salvadas porque consideraba que, simplemente, hab\u00eda hecho lo correcto. La segunda Guerra mundial hab\u00eda cortado de ra\u00edz las grandes citas deportivas del mundo. Desde el Mundial de f\u00fatbol hasta las Olimpiadas y el Tour de Francia. Gino Bartali, era el gran ciclista del momento y el h\u00e9roe nacional. 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