{"id":25401,"date":"2017-08-07T21:00:00","date_gmt":"2017-08-08T03:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/radiojai.latse.com\/?p=25401"},"modified":"2017-08-07T21:00:00","modified_gmt":"2017-08-08T03:00:00","slug":"gino-bartali-el-adolo-del-ciclismo-italiano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/2017\/08\/07\/25401\/gino-bartali-el-adolo-del-ciclismo-italiano\/","title":{"rendered":"Gino Bartali, el \u00eddolo del ciclismo italiano"},"content":{"rendered":"<p>Hab\u00eda nacido el 18 de julio de 1914 en Ponte a Ema, Florencia; era hijo de una familia pobre, y desde los doce a\u00f1os se inici\u00f3 en el deporte del ciclismo. En los a\u00f1os 1936 y 1937 gan\u00f3 el famoso \u00e2\u20ac\u0153Giro de Italia\u00e2\u20ac\u009d y era considerado uno de los mejores ciclistas del mundo.  Fue un gran rival de otro brillante ciclista, Fausto Coppi y ambos compet\u00edan por ser el mejor en la disciplina deportiva. El estallido de la Segunda Guerra Mundial represent\u00f3 para Bartali un severo golpe, ya que se encontraba en la plenitud de su brillante carrera deportiva.<br \/>\nAunque no lo expresara p\u00fablicamente, Bartali, que  era un cat\u00f3lico observante, se opuso al r\u00e9gimen de Benito Mussolini. El Duce le hab\u00eda prohibido participar en el Giro italiano en el a\u00f1o 1938 para que pudiera prepararse y ganar el \u00e2\u20ac\u0153Tour de France\u00e2\u20ac\u009d, y as\u00ed poder engalanar el nombre del dictador italiano en el exterior. Cumpli\u00f3 con su misi\u00f3n, venci\u00f3 el Tour, pero evit\u00f3 dedicar el triunfo al l\u00edder; como represalia, al a\u00f1o siguiente se le prohibi\u00f3 tomar parte en la competencia francesa. Al estallar la guerra, Bartali sigui\u00f3 compitiendo, pero el desarrollo de la conflagraci\u00f3n b\u00e9lica lo oblig\u00f3 a suspender su actividad deportiva.<br \/>\nDurante la guerra renov\u00f3 su v\u00ednculo con Giacomo Goldenberg, un vecino jud\u00edo que lleg\u00f3 a Italia con su familia desde el Este europeo. La situaci\u00f3n de los jud\u00edos italianos se agrav\u00f3 seriamente con la invasi\u00f3n alemana; muchos fueron confinados a campos de concentraci\u00f3n y otros fueron asesinados. La familia Goldenberg, un matrimonio con dos hijos, fueron escondidos por Bartali en el s\u00f3tano de su casa y lograron sobrevivir a la guerra.<br \/>\nPero Bartali no se conform\u00f3 solo con esta ayuda.  Durante a\u00f1os mantuvo una fuerte amistad con el Arzobispo de Florencia, Angelo Dalla Costa, y con el rabino de la misma ciudad, Nathan Cassuto, quienes crearon una red clandestina que ten\u00eda como objetivo rescatar a los jud\u00edos y ponerlos a salvo.<br \/>\nCon la excusa que deb\u00eda entrenarse para estar en forma en las competencias, aprovech\u00f3 para viajar con su bicicleta de Florencia a Asis, sede episcopal, sin despertar sospechas. Durante dos a\u00f1os, 1943 y 1944, llev\u00f3 debajo del asiento de su bicicleta toda la documentaci\u00f3n necesaria, fotos y papeles, que servir\u00edan para imprimir los documentos, principalmente de aquellos jud\u00edos que ansiaban emigrar a Suiza y quedar a salvo del exterminio nazi.  Alrededor de ochocientos jud\u00edos lograron salvarse gracias a sus \u00e2\u20ac\u0153viajes\u00e2\u20ac\u009d. <br \/>\nBartali puso en peligro su vida y la de su familia.  Era casado y en ese entonces, padre del peque\u00f1o Andrea. En esos a\u00f1os, ayudar a los jud\u00edos era considerado un acto de traici\u00f3n; sab\u00eda que si lo atrapaban, lo iban a juzgar, torturar o ejecutar. En 1944 fue interrogado por la polic\u00eda secreta, famosa por su crueldad, pero gracias a la ayuda de conocidos logr\u00f3 ser liberado.<br \/>\nAl concluir la guerra, Bartali volvi\u00f3 a su amado deporte; con 31 a\u00f1os renov\u00f3 su carrera y a pesar de la veteran\u00eda obtuvo importantes palmar\u00e9s: en 1948 logr\u00f3 su segundo Tour de France. En 1954 abandon\u00f3 definitivamente el ciclismo, con un impresionante record: en toda su vida deportiva obtuvo 91 victorias.<br \/>\nDurante seis d\u00e9cadas Bartali se neg\u00f3 a contar sobre sus acciones en favor de los perseguidos durante la guerra, ni siquiera sus amigos conoc\u00edan la verdadera historia. Nadie sospech\u00f3 nunca que un \u00e2\u20ac\u0153campionissimo\u00e2\u20ac\u009d del  ciclismo italiano llevara papeles de un lado a otro; incluso, lleg\u00f3 a amenazar a un canal de televisi\u00f3n por querer difundir, por medio de un documental, sobre sus actos durante la guerra. Afirm\u00f3: \u00e2\u20ac\u0153yo no soy un h\u00e9roe, los h\u00e9roes son aqu\u00e9llos que murieron, o fueron heridos, o pasaron largas temporadas en la c\u00e1rcel\u00e2\u20ac\u009d.<br \/>\nEn el a\u00f1o 2000, cuando muri\u00f3 a los 85 a\u00f1os, nadie sab\u00eda la verdadera historia. Muchos de los descendientes  de quienes hab\u00edan logrado huir, contaban un relato sobre un ciclista que hab\u00eda salvado la vida de sus padres gracias a los documentos conseguidos por \u00e9l, pero no sab\u00edan qui\u00e9n era. Comentaban que una vez, cuando los jud\u00edos que hu\u00edan fueron obligados a cambiar de tren, ese ciclista se apur\u00f3 en llegar a la estaci\u00f3n para distraer con su fama a los soldados italianos y alemanes, quienes se apuraban en conseguir un aut\u00f3grafo del \u00eddolo deportivo, y as\u00ed asegur\u00f3 la hu\u00edda. <br \/>\nDurante d\u00e9cadas Bartali fue considerado el corredor de los fascistas y a \u00e9l no le import\u00f3. En el a\u00f1o 2003, los hijos del activista Giorgio Nissim, encontraron el diario de su padre en el cual \u00e9ste detallaba la forma en que operaba la red clandestina y el m\u00e9todo para conseguir los documentos que salvaron la vida de los jud\u00edos.<br \/>\nAndrea Bartali cuenta, que una de las frases c\u00e9lebres de su padre era: \u00e2\u20ac\u0153si t\u00fa eres bueno en el deporte, te llenan el pecho con medallas relucientes que luego brillar\u00e1n en un museo, pero por las buenas acciones las medallas que recibir\u00e1s estar\u00e1n prendidas del alma y \u00e9stas brillan en todo lugar\u00e2\u20ac\u009d.<br \/>\nEn tiempos de refugiados, de perseguidos, y de ap\u00e1tridas, Bartali nos muestra que siempre es posible ayudar, siempre existe la opci\u00f3n de mitigar el dolor y de salvar al ser humano, a pesar de las tremendas dificultades y de los innumerables riesgos.<br \/>\nEn el a\u00f1o 2013, el Instituto de Yad Vashem nombr\u00f3 a Gino Bartali \u00e2\u20ac\u0153Justo entre las Naciones\u00e2\u20ac\u009d y reconoci\u00f3 que su fortaleza espiritual no ser\u00e1 olvidada.  Para \u00e9l, ser un h\u00e9roe del ciclismo fue mucho m\u00e1s que ser un brillante escalador de las monta\u00f1as. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hab\u00eda nacido el 18 de julio de 1914 en Ponte a Ema, Florencia; era hijo de una familia pobre, y desde los doce a\u00f1os se inici\u00f3 en el deporte del ciclismo. En los a\u00f1os 1936 y 1937 gan\u00f3 el famoso \u00e2\u20ac\u0153Giro de Italia\u00e2\u20ac\u009d y era considerado uno de los mejores ciclistas del mundo. Fue un gran rival de otro brillante ciclista, Fausto Coppi y ambos compet\u00edan por ser el mejor en la disciplina deportiva. El estallido de la Segunda Guerra Mundial represent\u00f3 para Bartali un severo golpe, ya que se encontraba en la plenitud de su brillante carrera deportiva. Aunque no lo expresara p\u00fablicamente, Bartali, que era un cat\u00f3lico observante, se opuso al r\u00e9gimen de Benito Mussolini. El Duce le hab\u00eda prohibido participar en el Giro italiano en el a\u00f1o 1938 para que pudiera prepararse y ganar el \u00e2\u20ac\u0153Tour de France\u00e2\u20ac\u009d, y as\u00ed poder engalanar el nombre del dictador italiano en el exterior. Cumpli\u00f3 con su misi\u00f3n, venci\u00f3 el Tour, pero evit\u00f3 dedicar el triunfo al l\u00edder; como represalia, al a\u00f1o siguiente se le prohibi\u00f3 tomar parte en la competencia francesa. 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