{"id":21810,"date":"2017-08-28T21:00:00","date_gmt":"2017-08-29T03:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/radiojai.latse.com\/?p=21810"},"modified":"2017-08-28T21:00:00","modified_gmt":"2017-08-29T03:00:00","slug":"historias-jasadicas-dos-lecciones-de-humildad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/2017\/08\/28\/21810\/historias-jasadicas-dos-lecciones-de-humildad\/","title":{"rendered":"Historias jas\u00eddicas: dos lecciones de humildad"},"content":{"rendered":"<p>MART\u00c3\u008dN BUBER. ENVIDIA<br \/>\nCuando Rab\u00ed Elimelej abandon\u00f3 una ciudad en la que hab\u00eda estado de visita, los jasidim (jas\u00eddicos) siguieron su coche a pie parte del trayecto. El justo, al verlo, descendi\u00f3 de la carroza y prosigui\u00f3 el camino en medio de la multitud. Los jasidim pregunt\u00e1ronle, perplejos, el motivo de su singular conducta.<\/p>\n<p>\u00e2\u20ac\u201c Al ver la gran alegr\u00eda que les daba a ustedes el acompa\u00f1arme a pie, quise no ser menos y alegrarme yo tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>EL VINO DE LA VIDA<br \/>\nCu\u00e9ntase que la segunda noche de Pesaj (Pascua), estaban sentados los jasidim alrededor de la mesa de rab\u00ed Elimelej, y se alegraban. El rab\u00ed mir\u00f3 a su alrededor, hizo una inclinaci\u00f3n de cabeza a cada uno de los comensales, pues se alegraba con ellos y dijo, sonriendo:<\/p>\n<p>\u00e2\u20ac\u201c Ved tenemos todo lo que se necesita para estar contentos; \u00c2\u00bfqu\u00e9 m\u00e1s nos falta?<\/p>\n<p>Un pretencioso exclam\u00f3:<\/p>\n<p>\u00e2\u20ac\u201c Verdaderamente, s\u00f3lo nos falta beber el vino de la vida, como los santos en el para\u00edso.<\/p>\n<p>El justo le orden\u00f3:<\/p>\n<p>\u00e2\u20ac\u201c Toma la p\u00e9rtiga sobre el hombro, cu\u00e9lgale dos baldes y vete hasta el port\u00f3n de la casa de la eternidad. Depositar\u00e1s los baldes en el suelo, dar\u00e1s media vuelta y dir\u00e1s: \u00e2\u20ac\u0153Elimelej manda por vino\u00e2\u20ac\u009d. Despu\u00e9s cargar\u00e1s los baldes y los traer\u00e1s ac\u00e1. Pero cu\u00eddate de no contestar, si alguien te dirige la palabra.<\/p>\n<p>El otro hizo, todo tembloroso, lo que se le ordenaba; carg\u00f3 el vino en la puerta del cementerio y emprendi\u00f3 el regreso. La noche oscura, sin luna estaba llena de voces, ora graves, ora infantiles, que ped\u00edan suspirando, una gota de vino. Detr\u00e1s del viandante repercut\u00edan innumerables pasos ultraterrenos. Cuando puso el pie en el umbral de la casa de Elimelej, el jasid no pudo contenerse m\u00e1s y grit\u00f3 a las sombras:<\/p>\n<p>\u00e2\u20ac\u201c Ahora ustedes no podr\u00e1n alcanzarme.<\/p>\n<p>La p\u00e9rtiga parti\u00f3se en el mismo momento en dos, los baldes cayeron al suelo boca abajo, y de derecha a izquierda volaron bofetadas sobre su rostro. Cruz\u00f3 la puerta, vacilando. En la calle se hizo el silencio. El justo le dijo:<\/p>\n<p>\u00e2\u20ac\u201c Si\u00e9ntate a la mesa, tonto.<\/p>\n<p>Fuente: Ra\u00edces<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>MART\u00c3\u008dN BUBER. ENVIDIA Cuando Rab\u00ed Elimelej abandon\u00f3 una ciudad en la que hab\u00eda estado de visita, los jasidim (jas\u00eddicos) siguieron su coche a pie parte del trayecto. El justo, al verlo, descendi\u00f3 de la carroza y prosigui\u00f3 el camino en medio de la multitud. Los jasidim pregunt\u00e1ronle, perplejos, el motivo de su singular conducta. \u00e2\u20ac\u201c Al ver la gran alegr\u00eda que les daba a ustedes el acompa\u00f1arme a pie, quise no ser menos y alegrarme yo tambi\u00e9n. EL VINO DE LA VIDA Cu\u00e9ntase que la segunda noche de Pesaj (Pascua), estaban sentados los jasidim alrededor de la mesa de rab\u00ed Elimelej, y se alegraban. El rab\u00ed mir\u00f3 a su alrededor, hizo una inclinaci\u00f3n de cabeza a cada uno de los comensales, pues se alegraba con ellos y dijo, sonriendo: \u00e2\u20ac\u201c Ved tenemos todo lo que se necesita para estar contentos; \u00c2\u00bfqu\u00e9 m\u00e1s nos falta? Un pretencioso exclam\u00f3: \u00e2\u20ac\u201c Verdaderamente, s\u00f3lo nos falta beber el vino de la vida, como los santos en el para\u00edso. El justo le orden\u00f3: \u00e2\u20ac\u201c Toma la p\u00e9rtiga sobre el hombro, cu\u00e9lgale dos baldes y vete hasta el port\u00f3n de la casa de la eternidad. Depositar\u00e1s los baldes en el suelo, dar\u00e1s media vuelta y dir\u00e1s: &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":21812,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[78],"tags":[],"class_list":["post-21810","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21810","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21810"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21810\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21810"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21810"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21810"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}