{"id":21798,"date":"2017-08-31T21:00:00","date_gmt":"2017-09-01T03:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/radiojai.latse.com\/?p=21798"},"modified":"2017-08-31T21:00:00","modified_gmt":"2017-09-01T03:00:00","slug":"aquian-se-queda-con-el-muerto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/2017\/08\/31\/21798\/aquian-se-queda-con-el-muerto\/","title":{"rendered":"\u00c2\u00bfQui\u00e9n se queda con el muerto?"},"content":{"rendered":"<p>Todos los que hemos le\u00eddo a Shakespeare sabemos que cuando el crimen permanece impune la cuesti\u00f3n acaba en tragedia. Los argentinos, como tantos otros pueblos, no escapamos a la situaci\u00f3n de cr\u00edmenes no resueltos. Nos caracteriza quiz\u00e1s la repetici\u00f3n macabra.<\/p>\n<p>Desde los tiempos mismos fundacionales de la naci\u00f3n, cunde la sospecha de la muerte de pr\u00f3ceres y as\u00ed llega hasta nuestros d\u00edas.<br \/>\nCiudadanos que salen de sus hogares y son muertos de mil maneras y nada o muy poco se resuelve. Trenes que se estrellan contra la corrupci\u00f3n. Bombas que estallan en memor\u00e1ndum c\u00f3mplices de asesinos. Fiscales que se los suicida vergonzosamente ante la mirada c\u00f3mplice de parte de la poblaci\u00f3n. Y as\u00ed la lista sigue y se perpet\u00faa en miles de j\u00f3venes y ni\u00f1os que desaparecen de la faz de la tierra sin dejar rastro.<\/p>\n<p>Los muertos nos apabullan en cada rinc\u00f3n de nuestra memoria colectiva de un lado y del otro de las banderas pol\u00edticas. Ya sea como v\u00edctimas, ya como verdugos.<\/p>\n<p>Como todo muerto que no descansa en paz circula inmunemente por nuestra vida ciudadana ti\u00f1endo todo de amenaza para los que estamos vivos.<\/p>\n<p>Nos interpela, nos acusa, nos culpa&#8230;nos castiga. <\/p>\n<p>Y ah\u00ed vamos con nuestros &#8220;muertos-desaparecidos&#8221;, porque cuando alguien no aparece ni vivo ni muerto permanece en ese especie de limbo fantasmal que cual los agujeros negros del espacio amenazan a todo lo que se les acerca y as\u00ed la vida misma en democracia se transforma en un peligroso juego. Un perverso juego en que el enigma a descifrar es: \u00e2\u20ac\u0153quien se queda con el muerto\u00e2\u20ac\u009d. Y los muertos tienen un enorme poder. <\/p>\n<p>Quien se atribuya ser su \u00e2\u20ac\u0153amigo\u00e2\u20ac\u009d  gozar\u00e1 por a\u00f1adidura de cierto brillo que aporta ese poder. <\/p>\n<p>Desde la mirada de los vivos ya no pueden perder lo m\u00e1s valioso que tenemos, que es la vida justamente y por ende son portadores de una rigidez que trasciende tiempos y distancias.<\/p>\n<p>El fantasma es ese especial personaje que juega en el l\u00edmite de lo real.<\/p>\n<p>Quien se atribuya &#8220;la noble causa&#8221; del que ya no habla o no puede hablar con voz propia, por las razones que sea, gozar\u00e1 de la ef\u00edmera ilusi\u00f3n de haber ganado el premio en detrimento de quien ser\u00e1 a partir de ah\u00ed el llamado asesino y le tocar\u00e1 cargar con el muerto como una negra sombra por el resto de su vida.<\/p>\n<p>Pero como en toda tragedia que es atravesada por la mentira nadie sale victorioso por mucho tiempo.<\/p>\n<p>Hamlet cree descubrir el crimen, real o no, a trav\u00e9s del fantasma del padre que vuelve desde el m\u00e1s all\u00e1 para poner luz desde la oscuridad en la que ha ca\u00eddo su antiguo reino sirvi\u00e9ndose de la palabra y la interpretaci\u00f3n del pr\u00edncipe heredero.<\/p>\n<p>Finalmente todos mueren.  El investigador Hamlet, su madre enga\u00f1ada, su t\u00edo el asesino, su padre asesinado y el reino queda sin monarca. Tr\u00e1gico final de una monarqu\u00eda.<\/p>\n<p>Hoy los argentinos vemos como se acusa al gobierno de turno de la falta de claridad sobre el paradero de un ciudadano que permanece en ese lugar de nieblas tenebrosas y miradas con aire de patol\u00f3gica mezquindad pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Las respuestas parecen tibias, confusas y dejan lugar al caldo de cultivo de una desmesurada interpretaci\u00f3n de los espectadores.<br \/>\nEn realidad, de un lado y de otro del charco pol\u00edtico se deber\u00eda unir empe\u00f1o por que se esclarezca la situaci\u00f3n.  Sin embargo, como pasa con una gran inundaci\u00f3n enloda a unos y otros con acusaciones de ambos lados de la hinchada futbolera.<\/p>\n<p>Esperemos que podamos escribir una historia distinta a la del reino de nuestro amigo Hamlet. Ojal\u00e1 la democracia sea preservada de la mediocridad perversa de los que tienen cierta cuota de poder. <br \/>\nEl riesgo es que todo acabe en tragedia y entonces unos y otros saldr\u00e1n perdedores. <\/p>\n<p>Nadie gana a la larga. Todos mueren. La democracia muere y con ella los derechos de la rep\u00fablica y sus hijos, nosotros los ciudadanos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Todos los que hemos le\u00eddo a Shakespeare sabemos que cuando el crimen permanece impune la cuesti\u00f3n acaba en tragedia. Los argentinos, como tantos otros pueblos, no escapamos a la situaci\u00f3n de cr\u00edmenes no resueltos. Nos caracteriza quiz\u00e1s la repetici\u00f3n macabra. Desde los tiempos mismos fundacionales de la naci\u00f3n, cunde la sospecha de la muerte de pr\u00f3ceres y as\u00ed llega hasta nuestros d\u00edas. Ciudadanos que salen de sus hogares y son muertos de mil maneras y nada o muy poco se resuelve. Trenes que se estrellan contra la corrupci\u00f3n. Bombas que estallan en memor\u00e1ndum c\u00f3mplices de asesinos. Fiscales que se los suicida vergonzosamente ante la mirada c\u00f3mplice de parte de la poblaci\u00f3n. Y as\u00ed la lista sigue y se perpet\u00faa en miles de j\u00f3venes y ni\u00f1os que desaparecen de la faz de la tierra sin dejar rastro. Los muertos nos apabullan en cada rinc\u00f3n de nuestra memoria colectiva de un lado y del otro de las banderas pol\u00edticas. Ya sea como v\u00edctimas, ya como verdugos. Como todo muerto que no descansa en paz circula inmunemente por nuestra vida ciudadana ti\u00f1endo todo de amenaza para los que estamos vivos. Nos interpela, nos acusa, nos culpa&#8230;nos castiga. 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