{"id":21261,"date":"2026-02-26T10:00:00","date_gmt":"2026-02-26T13:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/radiojai.latse.com\/?p=21261"},"modified":"2026-02-26T17:04:26","modified_gmt":"2026-02-26T20:04:26","slug":"parashat-tetzave-inspiracion-y-transpiracion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/2026\/02\/26\/21261\/parashat-tetzave-inspiracion-y-transpiracion\/","title":{"rendered":"Parashat Tetzave: Inspiraci\u00f3n y transpiraci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Luego iba a caminar, y con un l\u00e1piz y algunas hojas de partituras escrib\u00eda cualquier idea que le surgiera en el camino. Cada noche despu\u00e9s de cenar, tomaba una cerveza, fumaba su pipa y se iba a dormir temprano, a m\u00e1s tardar a las 10 de la noche.<\/p>\n<p>Anthony Trollope, que trabajaba de d\u00eda en la oficina postal, le pagaba a un muchacho para que todos los d\u00edas lo despertara a las 5 de la ma\u00f1ana. A las 5:30, Trollope se sentaba a su escritorio y escrib\u00eda durante 3 horas exactamente con el objetivo de ganarle al reloj y producir 250 palabras cada cuarto de hora. De esta manera escribi\u00f3 47 novelas, muchas de 3 vol\u00famenes, y otros 16 libros. Si terminaba una historia antes de que se cumplieran las 3 horas de trabajo, tomaba otro papel y comenzaba la siguiente.<\/p>\n<p>Immanuel Kant, el fil\u00f3sofo m\u00e1s brillante de los tiempos modernos, era famoso por su rutina. Como asegur\u00f3 Heinrich Heine: &#8220;Levantarse, beber caf\u00e9, escribir, leer, comer, caminar, todo ten\u00eda su hora y sus vecinos sab\u00edan con precisi\u00f3n que eran las 3:30 de la tarde porque Kant sal\u00eda por la puerta de la casa con su abrigo gris y su bast\u00f3n en la mano&#8221;.<\/p>\n<p>Estos detalles, junto a otros 150 ejemplos provenientes de grandes fil\u00f3sofos, artistas, compositores y escritores, fueron tomados del libro de Mason Currey titulado Daily Rituals: How Great Minds Make Time, Find Inspiration and Get to Work. El argumento del libro es simple: las personas m\u00e1s creativas tienen rutinas cotidianas, el abono en el que crecen las semillas de la invenci\u00f3n.<\/p>\n<p>En algunos casos, los protagonistas de estas historias decidieron, para estructurar su vida y establecer una rutina, aceptar trabajos que no necesitaban. Un ejemplo t\u00edpico es el del poeta Wallace Stevens, quien trabaj\u00f3 como abogado de seguros en la compa\u00f1\u00eda de accidentes e indemnizaciones Hartford hasta que muri\u00f3. Aseguraba que tener un empleo era una de las mejores cosas que le podr\u00edan haber pasado porque &#8220;produce disciplina y regularidad en nuestra vida&#8221;.<\/p>\n<p>Notemos la paradoja: eran innovadores, pioneros, vanguardistas, creadores de nuevas formas de expresi\u00f3n, estaban llenos de nuevas ideas, adem\u00e1s rompieron el molde, cambiaron el paisaje y se aventuraron hacia lo desconocido. Pero sus vidas eran lo opuesto, estaban llenas de rutinas y rituales. Incluso uno podr\u00eda pensar que eran aburridas. Pero \u00bfpor qu\u00e9? Porque, tal como dice el famoso dicho, &#8220;el genio es un 1% de inspiraci\u00f3n y un 99% de transpiraci\u00f3n&#8221;. Los descubrimientos que cambian el paradigma cient\u00edfico, las investigaciones que pone en crisis lo establecido, las novelas brillantes y las pel\u00edculas premiadas son siempre el resultado de muchos a\u00f1os de largas horas de atenci\u00f3n a los detalles. Ser creativos implica trabajar duro.<\/p>\n<p>La vieja palabra en hebreo para trabajo duro es avod\u00e1, que tambi\u00e9n significa &#8220;servir a Di-s&#8221;. Lo que se aplica para las artes, las ciencias, los negocios y la industria tambi\u00e9n se aplica para la vida del alma. Para lograr el crecimiento espiritual se necesita un esfuerzo sostenido y una rutina diaria.<\/p>\n<p>De all\u00ed los pasajes hag\u00e1dicos sobre los cuales varios sabios propusieron su idea de klal gadol hator\u00e1, &#8220;el gran principio de la Tor\u00e1&#8221;. Ben Azzai dice: &#8220;Este es el libro de las cr\u00f3nicas del hombre: el d\u00eda en que Di-s cre\u00f3 al hombre, lo hizo a su imagen&#8221;. Ben Zoma asegura que hay un principio a\u00fan m\u00e1s fundamental: &#8220;Ama a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo&#8221;. Pero Ben Pazzi afirma que a\u00fan hay otro mensaje m\u00e1s trascendental y cita un verso de la parash\u00e1 de esta semana: &#8220;Ofrecer\u00e1s uno de los corderos por la ma\u00f1ana y el otro cordero lo ofrecer\u00e1s al atardecer&#8221; o, como decimos estos d\u00edas, shajarit, minj\u00e1 y maariv. En una palabra: rutina. El pasaje termina, la ley sigue a Ben Pazzi.<\/p>\n<p>El significado de la afirmaci\u00f3n de Ben Pazzi es claro: todos los altos ideales del mundo -la persona humana como imagen de Di-s, creer en la unidad de Di-s y el amor al pr\u00f3jimo- significan poco si no son convertidos en acciones habituales que se transformen en h\u00e1bitos del esp\u00edritu. Podemos recordar momentos de reflexi\u00f3n en los cuales tuvimos una gran idea, un pensamiento transformador o vislumbramos un proyecto que cambiar\u00eda nuestras vidas. Tal vez luego nos olvidamos del pensamiento y se convierte en un recuerdo lejano o en una reflexi\u00f3n sobre lo que podr\u00eda haber sido. Las personas que cambian el mundo en peque\u00f1os detalles o en dimensiones \u00e9picas son las que transforman las grandes experiencias en rutina, las que saben que los detalles cuentan y las que han desarrollado una disciplina de trabajo duro y sostenido en el tiempo.<\/p>\n<p>La grandeza del juda\u00edsmo est\u00e1 en que se inspira en los altos ideales y las grandes visiones, como la imagen de Di-s, la fe en Di-s, el amor por el otro, y los transforma en patrones de comportamiento. La halaj\u00e1 (la ley jud\u00eda) contiene una serie de rutinas que, como las de las grandes mentes, reconfiguran el cerebro, le dan disciplina a nuestra vida y cambian la manera en la que sentimos, pensamos y actuamos.<\/p>\n<p>Para los de afuera, y muchas veces para los de adentro, mucho de lo que sucede en el juda\u00edsmo parece aburrido, prosaico, mundano, repetitivo, rutinario, un tanto obsesionado con los detalles y privado de inspiraci\u00f3n. Pero eso es exactamente lo que se necesita para escribir una novela, componer una sinfon\u00eda, dirigir una pel\u00edcula, perfeccionar una aplicaci\u00f3n o construir un negocio de mil millones de d\u00f3lares. Es una cuesti\u00f3n de trabajo duro, de estar enfocado y de respetar una rutina diaria. De all\u00ed es de donde viene la grandeza sostenible.<\/p>\n<p>En Occidente hemos desarrollado una extra\u00f1a visi\u00f3n de la experiencia religiosa: creemos que es lo que nos excede cuando sucede algo por fuera de la vida cotidiana, como cuando subimos a una monta\u00f1a y miramos abajo o nos salvamos de milagro de un desastre. En esos momentos nos encontramos como parte de una vasta y exultante multitud. As\u00ed defini\u00f3 el te\u00f3logo luterano alem\u00e1n Rudolf Otto (1869-1937) a &#8220;lo sagrado&#8221;: como un misterio (mysterium) tanto aterrador (tremendum) como fascinante (fascinans). B\u00e1sicamente, estamos impresionados por la presencia de algo enorme. Todos hemos tenido ese tipo de experiencia.<\/p>\n<p>Pero eso todo lo que son: experiencias. Residen en alg\u00fan lugar de nuestra memoria, pero no son parte de la vida cotidiana. No est\u00e1n tejidas en la textura de nuestro car\u00e1cter. No afectan lo que hacemos, lo que logramos o en lo que nos convertimos.<\/p>\n<p>El juda\u00edsmo se trata de cambiarnos para que nos podamos convertirnos en artistas cuya m\u00e1xima creaci\u00f3n sea nuestra propia vida,5 y para ello necesitamos de rutinas diarias: shajarit, minj\u00e1, maariv, la comida que comemos, la manera en la que nos comportamos en el trabajo o en nuestras casas, la coreograf\u00eda de la santidad, a la que contribuye especialmente la dimensi\u00f3n sacerdotal del juda\u00edsmo, establecida en la parash\u00e1 de esta semana y a lo largo de todo el libro de Vaikr\u00e1.<\/p>\n<p>Estas rutinas tienen un efecto visible. Gracias a escaneos PET y resonancias magn\u00e9ticas, sabemos que la repetici\u00f3n de los ejercicios espirituales reconfigura el cerebro, nos da resiliencia, nos hace m\u00e1s agradecidos y nos da una sensaci\u00f3n de confianza b\u00e1sica en la fuente de nuestro ser. Nos moldea la identidad, la forma en la que actuamos, hablamos y pensamos. El ritual es a la grandeza espiritual lo que la pr\u00e1ctica es al jugador de tenis y la disciplina de escritura a un novelista. Es la precondici\u00f3n para un gran logro.<\/p>\n<p>Servir a Di-s es una avod\u00e1, un trabajo arduo. Si buscamos inspiraci\u00f3n repentina, entonces debemos trabajar en ello todos los d\u00edas durante un a\u00f1o o durante el resto de nuestras vidas. As\u00ed es como aparece. Cuando se le pregunta a un golfista el secreto de su \u00e9xito, suele responder: &#8220;Tuve suerte. Pero lo m\u00e1s gracioso es que cuanto m\u00e1s practico, m\u00e1s suerte tengo&#8221;. As\u00ed, cuanto m\u00e1s buscamos las alturas espirituales, m\u00e1s necesitamos de la rutina y el ritual de la halaj\u00e1, el &#8220;camino&#8221; jud\u00edo hacia Di-s.<\/p>\n<p>Fuente: Eschabad.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Luego iba a caminar, y con un l\u00e1piz y algunas hojas de partituras escrib\u00eda cualquier idea que le surgiera en el camino. Cada noche despu\u00e9s de cenar, tomaba una cerveza, fumaba su pipa y se iba a dormir temprano, a m\u00e1s tardar a las 10 de la noche. Anthony Trollope, que trabajaba de d\u00eda en la oficina postal, le pagaba a un muchacho para que todos los d\u00edas lo despertara a las 5 de la ma\u00f1ana. A las 5:30, Trollope se sentaba a su escritorio y escrib\u00eda durante 3 horas exactamente con el objetivo de ganarle al reloj y producir 250 palabras cada cuarto de hora. De esta manera escribi\u00f3 47 novelas, muchas de 3 vol\u00famenes, y otros 16 libros. Si terminaba una historia antes de que se cumplieran las 3 horas de trabajo, tomaba otro papel y comenzaba la siguiente. Immanuel Kant, el fil\u00f3sofo m\u00e1s brillante de los tiempos modernos, era famoso por su rutina. Como asegur\u00f3 Heinrich Heine: &#8220;Levantarse, beber caf\u00e9, escribir, leer, comer, caminar, todo ten\u00eda su hora y sus vecinos sab\u00edan con precisi\u00f3n que eran las 3:30 de la tarde porque Kant sal\u00eda por la puerta de la casa con su abrigo gris y su bast\u00f3n &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":181393,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[85],"tags":[],"class_list":["post-21261","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-religion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21261","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21261"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21261\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/181393"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21261"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21261"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21261"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}