{"id":181329,"date":"2025-03-02T22:22:13","date_gmt":"2025-03-03T01:22:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.radiojai.com\/?p=181329"},"modified":"2025-03-02T22:22:13","modified_gmt":"2025-03-03T01:22:13","slug":"el-mundo-que-trump-quiere","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/2025\/03\/02\/181329\/el-mundo-que-trump-quiere\/","title":{"rendered":"El mundo que Trump quiere"},"content":{"rendered":"<section class=\"topper vertical-image d-flex flex-wrap justify-between items-stretch -ml-10 -mr-10 col-xs-12 col-lg-10 no-gutter mb-lg-60\">\n<div class=\"topper__image-container w-100 mb-40 mb-md-60 col-md-6 m-0 pt-0 pb-0 pl-60 pr-60 pl-md-0 pr-md-0 p-md-0\">\n<figure>Por: <span style=\"color: #171821; font-family: Montserrat, sans-serif; font-size: 1.06rem; font-weight: 600; letter-spacing: -0.3px;\">Michael Kimmage<\/span><\/figure>\n<figure class=\"\">En las dos d\u00e9cadas que siguieron al fin de la Guerra Fr\u00eda, el globalismo gan\u00f3 terreno al nacionalismo. Al mismo tiempo, el surgimiento de sistemas y redes cada vez m\u00e1s complejos \u2014institucionales, financieros y tecnol\u00f3gicos\u2014 eclips\u00f3 el papel del individuo en la pol\u00edtica. Pero a principios de la d\u00e9cada de 2010, comenz\u00f3 un cambio profundo. Al aprender a aprovechar las herramientas de este siglo, un grupo de figuras carism\u00e1ticas revivi\u00f3 los arquetipos del anterior: el l\u00edder fuerte, la gran naci\u00f3n, la civilizaci\u00f3n orgullosa.<\/figure>\n<\/div>\n<\/section>\n<div class=\"article__body-author-wrapper flex-row-reverse-md position-relative w-100 d-flex flex-wrap justify-between -ml-10 -mr-10 col-12 col-lg-10 no-gutter\">\n<div class=\"article__content-tools-wrapper col-12 col-lg-6-base-10 no-gutter ml-0 mr-0\">\n<div class=\"article-dropcap loaded\">\n<section class=\"rich-text article__body-content mt-md-0 mb-md-0 col-12 col-md-6-base-10\">\n<div class=\"rich-text__inner\">\n<div class=\"article-dropcap--inner paywall-content\">\n<p>Podr\u00eda decirse que el cambio comenz\u00f3 en Rusia. En 2012,\u00a0Vladimir Putin\u00a0puso fin a un breve experimento durante el cual dej\u00f3 la presidencia y pas\u00f3 cuatro a\u00f1os como primer ministro mientras un aliado obediente se desempe\u00f1aba como presidente. Putin volvi\u00f3 al cargo y consolid\u00f3 su autoridad, aplastando toda oposici\u00f3n y dedic\u00e1ndose a reconstruir &#8220;el mundo ruso&#8221;, restaurando el estatus de gran potencia que se hab\u00eda evaporado con la ca\u00edda de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y resistiendo el dominio de Estados Unidos y sus aliados. Dos a\u00f1os despu\u00e9s, Xi Jinping lleg\u00f3 a la cima en China. Sus objetivos eran similares a los de Putin, pero mucho m\u00e1s grandes en escala, y China ten\u00eda capacidades mucho mayores. En 2014, Narendra Modi, un hombre con grandes aspiraciones para la India, complet\u00f3 su largo ascenso pol\u00edtico a la oficina del primer ministro y estableci\u00f3 el nacionalismo hind\u00fa como la ideolog\u00eda dominante de su pa\u00eds. Ese mismo a\u00f1o, Recep Tayyip Erdogan, que hab\u00eda pasado poco m\u00e1s de una d\u00e9cada como primer ministro de Turqu\u00eda, se convirti\u00f3 en su presidente. En poco tiempo, Erdogan transform\u00f3 el conjunto democr\u00e1tico de su pa\u00eds en un espect\u00e1culo autocr\u00e1tico de un solo hombre.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s el momento m\u00e1s trascendental de esta evoluci\u00f3n ocurri\u00f3 en 2016, cuando\u00a0Donald Trump\u00a0gan\u00f3 la presidencia de los Estados Unidos. Prometi\u00f3 &#8220;hacer que Estados Unidos vuelva a ser grande&#8221; y poner a &#8220;Estados Unidos primero&#8221;, consignas que capturaban un esp\u00edritu populista, nacionalista y antiglobalista que se hab\u00eda estado filtrando dentro y fuera de Occidente incluso cuando el orden internacional liberal liderado por Estados Unidos se afianzaba y crec\u00eda. Trump no solo estaba montando una ola global. Su visi\u00f3n del papel de Estados Unidos en el mundo se bas\u00f3 en fuentes espec\u00edficamente estadounidenses, aunque menos del movimiento original &#8220;Estados Unidos primero&#8221; que alcanz\u00f3 su punto m\u00e1ximo en la d\u00e9cada de 1930 que del anticomunismo de derecha de la d\u00e9cada de 1950.<\/p>\n<p>Durante un tiempo, la derrota de Trump ante\u00a0Joe Biden\u00a0en la carrera presidencial de 2020 pareci\u00f3 indicar una restauraci\u00f3n. Estados Unidos estaba redescubriendo su postura posterior a la Guerra Fr\u00eda, preparada para apuntalar el orden liberal y frenar la marea populista. Sin embargo, a ra\u00edz del extraordinario regreso de Trump, ahora parece m\u00e1s probable que Biden, y no Trump, represente un desv\u00edo. Trump y tribunas comparables de grandeza nacional est\u00e1n marcando ahora la agenda global. Son autoproclamados hombres fuertes que dan poca importancia a los sistemas basados en reglas, las alianzas o los foros multinacionales. Abrazan la gloria \u00fanica y futura de los pa\u00edses que gobiernan, afirmando un mandato casi m\u00edstico para su gobierno. Aunque sus programas pueden implicar un cambio radical, sus estrategias pol\u00edticas se basan en tensiones de conservadurismo, apelando por encima de las cabezas de las \u00e9lites liberales, urbanas y cosmopolitas a electores animados por el hambre de tradici\u00f3n y el deseo de pertenencia.<\/p>\n<div class=\"article-newsletter-signup--container _repositioned\">\n<form id=\"fa_newsletter_email_signup_article\" class=\"fa-newsletter-email-signup\" accept-charset=\"UTF-8\" action=\"https:\/\/www.foreignaffairs.com\/united-states\/world-trump-wants-michael-kimmage?utm_medium=PANTHEON_STRIPPED&amp;utm_source=PANTHEON_STRIPPED&amp;utm_campaign=PANTHEON_STRIPPED&amp;utm_content=PANTHEON_STRIPPED&amp;utm_term=PANTHEON_STRIPPED\" method=\"post\" data-drupal-selector=\"fa-newsletter-email-signup-article\" data-once=\"hcaptcha-form-observer hcaptcha-op-preserve\">\n<div class=\"mt-30 mb-40 inline-newsletter-sign-up border-top border-bottom c-border border-thin pb-35\">\n<div class=\"row pt-25 ml-0 mr-0\">\n<div class=\"col-9 ml-0\">\n<p class=\"mt-5\">De alguna manera, estos l\u00edderes y sus visiones evocan &#8220;el choque de civilizaciones&#8221; que el polit\u00f3logo Samuel Huntington, escribiendo a principios de la d\u00e9cada de 1990, imagin\u00f3 que impulsar\u00eda el conflicto global despu\u00e9s de la Guerra Fr\u00eda. Pero lo hacen de una manera que a menudo es performativa y flexible en lugar de categ\u00f3rica y demasiado entusiasta. Es el choque de civilizaciones light: una serie de gestos y un estilo de liderazgo que puede reconfigurar la competencia sobre (y la cooperaci\u00f3n sobre) intereses econ\u00f3micos y geopol\u00edticos como una competencia entre estados-civilizaciones cruzadas.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/form>\n<\/div>\n<p>Esta contienda es a veces ret\u00f3rica, lo que permite a los l\u00edderes emplear el lenguaje y las narrativas de la civilizaci\u00f3n sin tener que ce\u00f1irse al gui\u00f3n de Huntington o a las divisiones algo simplistas que predijo. (La Rusia ortodoxa est\u00e1 en guerra con la Ucrania ortodoxa, no con la Turqu\u00eda musulmana). Trump fue presentado en la convenci\u00f3n republicana de 2020 como &#8220;el guardaespaldas de la civilizaci\u00f3n occidental&#8221;. El liderazgo del Kremlin ha desarrollado la noci\u00f3n de Rusia como un &#8220;estado civilizado&#8221;, utilizando el t\u00e9rmino para justificar sus esfuerzos por dominar Bielorrusia y subyugar a Ucrania. En la Cumbre por la Democracia de 2024, Modi caracteriz\u00f3 a la democracia como &#8220;el alma de la civilizaci\u00f3n india&#8221;. En un discurso de 2020, Erdogan declar\u00f3 que &#8220;nuestra civilizaci\u00f3n es una civilizaci\u00f3n de conquista&#8221;. En un discurso de 2023 ante el Comit\u00e9 Central del Partido Comunista Chino, el l\u00edder chino\u00a0<a href=\"https:\/\/www.foreignaffairs.com\/tags\/xi-jinping\">Xi Jinping<\/a>\u00a0ensalz\u00f3 las virtudes de un proyecto de investigaci\u00f3n nacional sobre los or\u00edgenes de la civilizaci\u00f3n china, a la que llam\u00f3 &#8220;la \u00fanica gran civilizaci\u00f3n ininterrumpida que contin\u00faa hasta el d\u00eda de hoy en forma de Estado&#8221;.<\/p>\n<p>En los pr\u00f3ximos a\u00f1os, el tipo de orden que estos l\u00edderes dise\u00f1en depender\u00e1 en gran medida del segundo mandato de Trump. Despu\u00e9s de todo, fue el orden liderado por Estados Unidos el que alent\u00f3 el desarrollo de estructuras supranacionales despu\u00e9s de la Guerra Fr\u00eda. Ahora que Estados Unidos se ha unido a la danza de las naciones del siglo XXI, a menudo llevar\u00e1 la voz cantante. Con Trump en el poder, la sabidur\u00eda convencional en Ankara, Pek\u00edn, Mosc\u00fa, Nueva Delhi y Washington (y muchas otras capitales) decretar\u00e1 que no hay un sistema \u00fanico ni un conjunto de reglas acordadas. En este entorno geopol\u00edtico, la ya tenue idea de &#8220;Occidente&#8221; retroceder\u00e1 a\u00fan m\u00e1s y, en consecuencia, tambi\u00e9n lo har\u00e1 el estatus de Europa, que en la era posterior a la Guerra Fr\u00eda hab\u00eda sido socio de Washington en la representaci\u00f3n del &#8220;mundo occidental&#8221;. Los pa\u00edses europeos han sido condicionados a esperar el liderazgo de EE.UU. en Europa y un orden basado en reglas (no necesariamente de la cosecha estadounidense) fuera de Europa. El apuntalamiento de este orden, que se ha estado desmoronando durante a\u00f1os, se dejar\u00e1 en manos de Europa, una confederaci\u00f3n laxa de estados sin ej\u00e9rcito y con poco poder duro organizado propio, y cuyos pa\u00edses est\u00e1n experimentando un per\u00edodo de liderazgo extremadamente d\u00e9bil.<\/p>\n<p>La administraci\u00f3n Trump tiene el potencial de tener \u00e9xito en un orden internacional revisado que ha tardado a\u00f1os en elaborarse. Pero Estados Unidos prosperar\u00e1 solo si Washington reconoce el peligro de tantas fallas nacionales que se cruzan y neutraliza estos riesgos a trav\u00e9s de una diplomacia paciente y abierta. Trump y su equipo deber\u00edan considerar la gesti\u00f3n de conflictos como un requisito previo para la grandeza estadounidense, no como un impedimento para ella.<\/p>\n<h3>LAS VERDADERAS RA\u00cdCES DEL TRUMPISMO<\/h3>\n<p>Los analistas a menudo rastrean err\u00f3neamente los or\u00edgenes de la pol\u00edtica exterior de Trump hasta los a\u00f1os de entreguerras. Cuando el movimiento original America First floreci\u00f3 en la d\u00e9cada de 1930,\u00a0Estados Unidos\u00a0ten\u00eda un ej\u00e9rcito modesto y no ten\u00eda el estatus de superpotencia. Los partidarios de America First deseaban m\u00e1s que nada que seguir siendo as\u00ed; Buscaban evitar el conflicto. En contraste, Trump aprecia el estatus de superpotencia de Estados Unidos, como enfatiz\u00f3 repetidamente en su segundo discurso inaugural. Est\u00e1 seguro de que aumentar\u00e1 el gasto militar, y al amenazar con apoderarse o adquirir Groenlandia y el Canal de Panam\u00e1, ya ha demostrado que no rehuir\u00e1 el conflicto. Trump quiere reducir los compromisos de Washington con las instituciones internacionales y reducir el alcance de las alianzas de Estados Unidos, pero no est\u00e1 interesado en supervisar una retirada estadounidense del escenario global.<\/p>\n<p>Las verdaderas ra\u00edces de la pol\u00edtica exterior de Trump se encuentran en la d\u00e9cada de 1950. Surgen del auge del anticomunismo de esa d\u00e9cada, aunque no de la variante liberal que canaliz\u00f3 la promoci\u00f3n de la democracia, la habilidad tecnocr\u00e1tica y el internacionalismo vigoroso, y que fue defendida por los presidentes Harry Truman, Dwight Eisenhower y John F. Kennedy en respuesta a la amenaza sovi\u00e9tica. La visi\u00f3n de Trump se deriva de los movimientos anticomunistas de derecha de la d\u00e9cada de 1950, que enfrentaron a Occidente con sus enemigos, se basaron en motivos religiosos y albergaron una sospecha de que el liberalismo estadounidense era demasiado blando, demasiado posnacional y demasiado secular para proteger al pa\u00eds.<\/p>\n<p>Este legado pol\u00edtico es una historia de tres libros. Primero fue\u00a0<em>Witness<\/em>, del periodista estadounidense Whittaker Chambers, un ex comunista y esp\u00eda sovi\u00e9tico que finalmente rompi\u00f3 con el partido y se convirti\u00f3 en un pol\u00edtico conservador.\u00a0<em>Testigo<\/em>\u00a0de ello fue su manifiesto de 1952 sobre los liberales estadounidenses y su traici\u00f3n, que envalenton\u00f3 a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Una visi\u00f3n similar motiv\u00f3 a James Burnham, el preeminente pensador conservador de la pol\u00edtica exterior de la posguerra. En su libro de 1964,<em>\u00a0El suicidio del Oeste,\u00a0<\/em>culp\u00f3 al establishment de la pol\u00edtica exterior estadounidense por su deslealtad esnob y por defender &#8220;principios que son internacionalistas y universales en lugar de locales o nacionales&#8221;. Burnham abog\u00f3 por una pol\u00edtica exterior basada en &#8220;la familia, la comunidad, la Iglesia, el pa\u00eds y, en el m\u00e1s extremo, la civilizaci\u00f3n, no la civilizaci\u00f3n en general, sino esta civilizaci\u00f3n hist\u00f3ricamente espec\u00edfica, de<em>\u00a0la que soy<\/em>\u00a0miembro&#8221;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"mt-40 mb-40 mt-md-60 mb-md-60\">\n<figure class=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"\" title=\"Artwork depicting Trump, Putin, and Xi at an art gallery in Crimea, Ukraine, February 2025\" src=\"data:image\/png;base64,iVBORw0KGgoAAAANSUhEUgAAAAEAAAABCAYAAAAfFcSJAAAAAXNSR0IArs4c6QAAAA1JREFUGFdjuP\/+738ACUcDyzNzTNcAAAAASUVORK5CYII=\" sizes=\"auto, (max-width: 992px) 33vw, (min-width: 992px) 630px\" srcset=\"https:\/\/cdn-live.foreignaffairs.com\/sites\/default\/files\/styles\/_webp_offset_image_medium_1x\/public\/images\/2025\/02\/12\/2_2025-02-08T123144Z_203778836_RC2AQCABK8O9_RTRMADP_3_UKRAINE-CRISIS-YALTA.JPG.webp?itok=5v-k9iEt 268w, https:\/\/cdn-live.foreignaffairs.com\/sites\/default\/files\/styles\/_webp_offset_image_medium_2x\/public\/images\/2025\/02\/12\/2_2025-02-08T123144Z_203778836_RC2AQCABK8O9_RTRMADP_3_UKRAINE-CRISIS-YALTA.JPG.webp?itok=vaW1FV5S 536w, https:\/\/cdn-live.foreignaffairs.com\/sites\/default\/files\/styles\/_webp_offset_image_large_1x\/public\/images\/2025\/02\/12\/2_2025-02-08T123144Z_203778836_RC2AQCABK8O9_RTRMADP_3_UKRAINE-CRISIS-YALTA.JPG.webp?itok=cSM3cFc3 767w, https:\/\/cdn-live.foreignaffairs.com\/sites\/default\/files\/styles\/_webp_offset_image_large_2x\/public\/images\/2025\/02\/12\/2_2025-02-08T123144Z_203778836_RC2AQCABK8O9_RTRMADP_3_UKRAINE-CRISIS-YALTA.JPG.webp?itok=iYsAJMDd 1534w\" alt=\"Obra de arte que representa a Trump, Putin y Xi en una galer\u00eda de arte en Crimea, Ucrania, febrero de 2025\" width=\"610\" height=\"406\" \/><figcaption class=\"figure__caption\"><span class=\"figure__caption-text d-block\">Obra de arte que representa a Trump, Putin y Xi en una galer\u00eda de arte en Crimea, Ucrania, febrero de 2025<\/span><span class=\"figure__caption-credit d-block\">Alexey Pavlishak \/ Reuters<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<p>Uno de los sucesores intelectuales de Burnham fue un joven periodista llamado Pat Buchanan. Buchanan apoy\u00f3 a Barry Goldwater en las elecciones presidenciales de 1964, fue asesor del presidente Richard Nixon y, en 1992, lanz\u00f3 un formidable desaf\u00edo en las primarias contra el presidente republicano en funciones, George H. W. Bush. Es Buchanan cuyas ideas presagian con mayor precisi\u00f3n la era Trump. En 2002, Buchanan public\u00f3<em>\u00a0The Death of the West, en el\u00a0<\/em>que observ\u00f3 que &#8220;los blancos pobres se est\u00e1n moviendo hacia la derecha&#8221; y sostuvo que &#8220;el capitalista global y el verdadero conservador son Ca\u00edn y Abel&#8221;. A pesar del t\u00edtulo del libro, Buchanan ten\u00eda alguna esperanza para Occidente (en su sentido del t\u00e9rmino &#8220;nosotros y ellos&#8221;) y confiaba en el inminente estallido del globalismo. &#8220;Debido a que es un proyecto de \u00e9lites, y porque sus arquitectos son desconocidos y no queridos&#8221;, escribi\u00f3, &#8220;el globalismo se estrellar\u00e1 contra la Gran Barrera de Coral del patriotismo&#8221;.<\/p>\n<p>Trump asimil\u00f3 esta tradici\u00f3n conservadora de d\u00e9cadas no a trav\u00e9s del estudio de tales figuras, sino a trav\u00e9s del instinto y la improvisaci\u00f3n en la campa\u00f1a. Al igual que Chambers, Burnham y Buchanan, forasteros enamorados del poder, Trump disfruta de la iconoclasia y la ruptura, busca cambiar el statu quo y detesta a las \u00e9lites liberales y a los expertos en pol\u00edtica exterior. Trump puede parecer un heredero improbable de estos hombres y de los movimientos que formaron, que estuvieron atravesados por el moralismo cristiano y, a veces, por el elitismo. Pero astuta y exitosamente se ha presentado a s\u00ed mismo, no como un refinado ejemplo de las virtudes culturales y civilizatorias occidentales, sino como su m\u00e1s duro defensor de los enemigos externos e internos.<\/p>\n<h3>LOS REVISIONISTAS<\/h3>\n<p>La aversi\u00f3n de Trump al internacionalismo universalista lo alinea con Putin, Xi, Modi y Erdogan. Estos cinco l\u00edderes comparten una apreciaci\u00f3n de los l\u00edmites de la pol\u00edtica exterior y una incapacidad nerviosa para quedarse quietos. Todos ellos est\u00e1n presionando por el cambio mientras operan dentro de ciertos par\u00e1metros autoimpuestos. Putin no est\u00e1 tratando de rusificar el Medio Oriente. Xi no est\u00e1 tratando de rehacer \u00c1frica, Am\u00e9rica Latina u Oriente Medio a imagen y semejanza de China. Modi no est\u00e1 tratando de construir suced\u00e1neos de Indias en el extranjero. Y Erdogan no est\u00e1 presionando a Ir\u00e1n o al mundo \u00e1rabe para que sean m\u00e1s turcos. A Trump tampoco le interesa la americanizaci\u00f3n como agenda de pol\u00edtica exterior. Su sentido del excepcionalismo estadounidense separa a los Estados Unidos de un mundo exterior intr\u00ednsecamente antiestadounidense.<\/p>\n<p>El revisionismo puede coexistir con esta evitaci\u00f3n colectiva de la construcci\u00f3n de un sistema global y con el adelgazamiento del orden internacional. Para Xi, la historia y el poder chino \u2014no la Carta de la ONU o las preferencias de Washington\u2014 son los verdaderos \u00e1rbitros del estatus de Taiw\u00e1n, ya que China es lo que \u00e9l dice que es. Aunque India no se encuentra al lado de un punto de conflicto global como Taiw\u00e1n, contin\u00faa litigando sus fronteras con China y Pakist\u00e1n, que han estado sin resolver desde que India logr\u00f3 la independencia en 1947. India termina donde Modi dice que termina.<\/p>\n<p>El revisionismo de Erdogan es m\u00e1s literal. Para beneficiar a sus aliados en Azerbaiy\u00e1n, Turqu\u00eda facilit\u00f3 la expulsi\u00f3n de los armenios del territorio en disputa de Nagorno-Karabaj, no a trav\u00e9s de la negociaci\u00f3n sino a trav\u00e9s de la fuerza militar. La membres\u00eda de Turqu\u00eda en la alianza de la OTAN, que implica un compromiso formal con la democracia y la integridad de las fronteras, no se interpuso en el camino de Erdogan. Turqu\u00eda tambi\u00e9n se ha establecido como una presencia militar en Siria. No se trata de una reconstituci\u00f3n del Imperio Otomano. Erdogan no tiene como objetivo mantener el territorio sirio a perpetuidad. Pero los proyectos pol\u00edtico-militares de Turqu\u00eda en el C\u00e1ucaso Sur y Oriente Medio tienen una resonancia hist\u00f3rica para Erdogan. Prueba de la grandeza de Turqu\u00eda, muestran que Turqu\u00eda estar\u00e1 donde Erdogan diga que debe estar.<\/p>\n<p>En medio de esta creciente ola de revisionismo, la guerra de Rusia contra Ucrania es la historia central. Actuando en nombre de la &#8220;grandeza&#8221; rusa y presidiendo un pa\u00eds que no tiene fin a sus ojos, los discursos de Putin est\u00e1n inundados de alusiones hist\u00f3ricas. Sergey Lavrov, el ministro de Relaciones Exteriores ruso, una vez brome\u00f3 diciendo que los asesores m\u00e1s cercanos de Putin son &#8220;Iv\u00e1n el Terrible, Pedro el Grande y Catalina la Grande&#8221;. Pero es el futuro, no el pasado, lo que realmente preocupa a Putin. La invasi\u00f3n rusa de 2022 fue un punto de inflexi\u00f3n geopol\u00edtico similar a los que el mundo presenci\u00f3 en 1914, 1939 y 1989. Putin libr\u00f3 una guerra para dividir o colonizar Ucrania. Quer\u00eda que la invasi\u00f3n sentara un precedente que justificara guerras similares en otros teatros y posiblemente entusiasmara a otros actores (incluida China) sobre las posibilidades de empresas militares disruptivas. Putin reescribi\u00f3 las reglas, y no ha dejado de hacerlo: por muy mal que le haya ido a Rusia la invasi\u00f3n, no ha resultado en el aislamiento global de Rusia. Putin ha renormalizado la idea de la guerra a gran escala como medio de conquista territorial. Lo ha hecho en Europa, que alguna vez personific\u00f3 el orden internacional basado en reglas.<\/p>\n<blockquote class=\"pullquote pr-md-30 mt-10 mb-20 mb-md-10 ls-normal\"><p><span class=\"pullquote__text d-block\">Los conflictos de hoy equivalen al choque de civilizaciones ligeras.<\/span><\/p><\/blockquote>\n<p>La\u00a0guerra en Ucrania, sin embargo, no augura la muerte de la diplomacia internacional. De alguna manera, la guerra lo ha impulsado. Por ejemplo, el grupo BRICS, que vincula formalmente a China, India y Rusia (junto con Brasil, Sud\u00e1frica y otros pa\u00edses no occidentales) se ha hecho m\u00e1s grande y podr\u00eda decirse que m\u00e1s cohesivo. Por otro lado, la coalici\u00f3n de partidarios de Ucrania se ha convertido en mucho m\u00e1s que transatl\u00e1ntica. Incluye Australia, Jap\u00f3n, Nueva Zelanda, Singapur y Corea del Sur. El multilateralismo est\u00e1 vivo y coleando; simplemente no lo abarca todo.<\/p>\n<p>En este panorama geopol\u00edtico caleidosc\u00f3pico, las relaciones son proteicas y complejas. Putin y Xi han construido una asociaci\u00f3n, pero no exactamente una alianza. Xi no tiene ninguna raz\u00f3n para imitar la imprudente ruptura de Putin con Europa y Estados Unidos. A pesar de ser rivales, Rusia y Turqu\u00eda pueden al menos desequilibrar sus acciones en Oriente Medio y en el C\u00e1ucaso Sur. La India mira a China con aprensi\u00f3n. Y aunque algunos analistas han llegado a describir a China, Ir\u00e1n, Corea del Norte y Rusia como formando un &#8220;eje&#8221;, son cuatro pa\u00edses profundamente diferentes cuyos intereses y visiones del mundo con frecuencia divergen.<\/p>\n<p>Las pol\u00edticas exteriores de estos pa\u00edses enfatizan la historia y la singularidad, la noci\u00f3n de que los l\u00edderes carism\u00e1ticos deben defender heroicamente los intereses rusos, chinos, indios o turcos. Esto milita en contra de su convergencia y les dificulta la formaci\u00f3n de ejes estables. Un eje requiere coordinaci\u00f3n, mientras que la interacci\u00f3n entre estos pa\u00edses es fluida, transaccional y basada en la personalidad. Nada aqu\u00ed es blanco o negro, nada escrito en piedra, nada no negociable.<\/p>\n<p>Este ambiente le sienta perfectamente a Trump. No est\u00e1 demasiado limitado por l\u00edneas divisorias definidas religiosa y culturalmente. A menudo valora a los individuos por encima de los gobiernos y a las relaciones personales por encima de las alianzas formales. Aunque Alemania es un aliado de Estados Unidos en la\u00a0OTAN\u00a0y Rusia un adversario perenne, Trump se enfrent\u00f3 con la canciller alemana Angela Merkel en su primer mandato y trat\u00f3 a Putin con respeto. Los pa\u00edses con los que m\u00e1s lucha Trump son los que se encuentran dentro de Occidente. Si Huntington hubiera vivido para ver esto, lo habr\u00eda encontrado desconcertante.<\/p>\n<h3>UNA VISI\u00d3N DE LA GUERRA<\/h3>\n<p>En el primer mandato de Trump, el panorama internacional era bastante tranquilo. No hubo grandes guerras. Rusia parec\u00eda haber sido contenida en Ucrania. Oriente Medio parec\u00eda estar entrando en un per\u00edodo de relativa estabilidad facilitado en parte por los Acuerdos de Abraham de la administraci\u00f3n Trump, un conjunto de acuerdos destinados a mejorar el orden regional.\u00a0China\u00a0parec\u00eda ser disuasoria en Taiw\u00e1n; nunca estuvo cerca de invadir. Y de hecho, aunque no siempre de palabra, Trump se comport\u00f3 como un t\u00edpico presidente republicano. Aument\u00f3 los compromisos de defensa de Estados Unidos con Europa, dando la bienvenida a dos nuevos pa\u00edses a la OTAN. No lleg\u00f3 a ning\u00fan acuerdo con Rusia. Habl\u00f3 con dureza sobre China y maniobr\u00f3 para obtener ventaja en Oriente Medio.<\/p>\n<p>Pero hoy en d\u00eda, una gran guerra hace estragos en Europa, el Medio Oriente est\u00e1 en desorden y el viejo sistema internacional est\u00e1 hecho jirones. Una confluencia de factores podr\u00eda conducir al desastre: una mayor erosi\u00f3n de las reglas y las fronteras, la colisi\u00f3n de empresas dispares de grandeza nacional sobrealimentadas por l\u00edderes err\u00e1ticos y por una comunicaci\u00f3n r\u00e1pida en las redes sociales, y la creciente desesperaci\u00f3n de los estados medianos y peque\u00f1os, que resienten las prerrogativas ilimitadas de las grandes potencias y se sienten en peligro por las consecuencias de la anarqu\u00eda internacional. Es m\u00e1s probable que estalle una cat\u00e1strofe en Ucrania que en Taiw\u00e1n u Oriente Medio porque el potencial de una guerra mundial y de una guerra nuclear es mayor en Ucrania.<\/p>\n<p>Incluso en el orden basado en reglas, la integridad de las fronteras nunca ha sido absoluta, especialmente las fronteras de los pa\u00edses cercanos a Rusia. Pero desde el final de la Guerra Fr\u00eda, Europa y Estados Unidos han mantenido su compromiso con el principio de soberan\u00eda territorial. Su enorme inversi\u00f3n en Ucrania honra una visi\u00f3n distintiva de la seguridad europea: si las fronteras pueden ser alteradas por la fuerza, Europa, donde las fronteras han generado tan a menudo resentimiento, se sumir\u00eda en una guerra total. La paz en Europa s\u00f3lo es posible si las fronteras no son f\u00e1cilmente ajustables. En su primer mandato, Trump subray\u00f3 la importancia de la soberan\u00eda territorial, prometiendo construir un &#8220;muro grande y hermoso&#8221; a lo largo de la frontera de Estados Unidos con M\u00e9xico. Pero en ese primer mandato, Trump no tuvo que lidiar con una gran guerra en Europa. Y ahora est\u00e1 claro que su creencia en la santidad de las fronteras se aplica principalmente a las de Estados Unidos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"mt-40 mb-40 mt-md-60 mb-md-60\">\n<figure class=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"\" title=\"Trump and Modi in New Delhi, February 2020\" src=\"data:image\/png;base64,iVBORw0KGgoAAAANSUhEUgAAAAEAAAABCAYAAAAfFcSJAAAAAXNSR0IArs4c6QAAAA1JREFUGFdjuP\/+738ACUcDyzNzTNcAAAAASUVORK5CYII=\" sizes=\"auto, (max-width: 992px) 33vw, (min-width: 992px) 630px\" srcset=\"https:\/\/cdn-live.foreignaffairs.com\/sites\/default\/files\/styles\/_webp_offset_image_medium_1x\/public\/images\/2025\/02\/12\/2_2025-02-10T013134Z_407669349_RC2CRCA43RQC_RTRMADP_3_USA-INDIA-TRADE.JPG.webp?itok=cbf3lz5D 268w, https:\/\/cdn-live.foreignaffairs.com\/sites\/default\/files\/styles\/_webp_offset_image_medium_2x\/public\/images\/2025\/02\/12\/2_2025-02-10T013134Z_407669349_RC2CRCA43RQC_RTRMADP_3_USA-INDIA-TRADE.JPG.webp?itok=bs_-kkms 536w, https:\/\/cdn-live.foreignaffairs.com\/sites\/default\/files\/styles\/_webp_offset_image_large_1x\/public\/images\/2025\/02\/12\/2_2025-02-10T013134Z_407669349_RC2CRCA43RQC_RTRMADP_3_USA-INDIA-TRADE.JPG.webp?itok=fPbsGqPz 767w, https:\/\/cdn-live.foreignaffairs.com\/sites\/default\/files\/styles\/_webp_offset_image_large_2x\/public\/images\/2025\/02\/12\/2_2025-02-10T013134Z_407669349_RC2CRCA43RQC_RTRMADP_3_USA-INDIA-TRADE.JPG.webp?itok=ZEuc0Bjs 1534w\" alt=\"Trump y Modi en Nueva Delhi, febrero de 2020\" width=\"526\" height=\"350\" \/><figcaption class=\"figure__caption\"><span class=\"figure__caption-text d-block\">Trump y Modi en Nueva Delhi, febrero de 2020<\/span><span class=\"figure__caption-credit d-block\">Al Drago \/ Reuters<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<p>China e India, por su parte, tienen reservas sobre la guerra de Rusia, pero junto con Brasil, Filipinas y muchas otras potencias regionales, han tomado la decisi\u00f3n de gran alcance de mantener sus lazos con Rusia incluso mientras Putin se esfuerza por destruir Ucrania. La soberan\u00eda ucraniana es irrelevante para estos pa\u00edses &#8220;neutrales&#8221;, sin importancia en comparaci\u00f3n con el valor de una Rusia estable bajo Putin y con el valor de los continuos acuerdos energ\u00e9ticos y armament\u00edsticos.<\/p>\n<p>Estos pa\u00edses pueden subestimar los riesgos de aceptar el revisionismo ruso, que podr\u00eda conducir no a la estabilidad sino a una guerra m\u00e1s amplia. El espect\u00e1culo de una Ucrania dividida o derrotada aterrorizar\u00eda a los vecinos de Ucrania. Estonia, Letonia, Lituania y Polonia son miembros de la OTAN que se sienten reconfortados por el compromiso de la OTAN en virtud del Art\u00edculo 5 con la defensa mutua. Sin embargo, el art\u00edculo 5 est\u00e1 respaldado por Estados Unidos, y Estados Unidos est\u00e1 muy lejos. Si Polonia y las rep\u00fablicas b\u00e1lticas llegaran a la conclusi\u00f3n de que Ucrania estaba al borde de una derrota que pondr\u00eda en riesgo su propia soberan\u00eda, podr\u00edan optar por unirse a la lucha directamente. Rusia podr\u00eda responder llev\u00e1ndoles la guerra. Un resultado similar podr\u00eda resultar de un gran acuerdo entre Washington, los pa\u00edses de Europa occidental y Mosc\u00fa que ponga fin a la guerra en t\u00e9rminos rusos, pero tenga un efecto radicalizador en los vecinos de Ucrania. Temiendo la agresi\u00f3n rusa, por un lado, y el abandono de sus aliados, por el otro, podr\u00edan pasar a la ofensiva. Incluso si Estados Unidos se mantuviera al margen en medio de una guerra europea, Francia, Alemania y el Reino Unido probablemente no permanecer\u00edan neutrales.<\/p>\n<p>Si la guerra en Ucrania se extendiera de esa manera, su resultado afectar\u00eda en gran medida las reputaciones de Trump y Putin. La vanidad se ejercer\u00eda, como suele suceder en los asuntos internacionales. As\u00ed como Putin no puede darse el lujo de perder una guerra con Ucrania, Trump no puede darse el lujo de &#8220;perder&#8221; Europa. Dilapidar la prosperidad y la proyecci\u00f3n de poder que Estados Unidos obtiene de su presencia militar en Europa ser\u00eda humillante para cualquier presidente estadounidense. Los incentivos psicol\u00f3gicos para la escalada ser\u00edan fuertes. Y en un sistema internacional altamente personalista, especialmente uno agitado por una diplomacia digital indisciplinada, tal din\u00e1mica podr\u00eda afianzarse en otros lugares. Podr\u00eda desencadenar hostilidades entre China e India, tal vez, o entre Rusia y Turqu\u00eda.<\/p>\n<h3>UNA VISI\u00d3N DE PAZ<\/h3>\n<p>Junto a los peores escenarios, hay que pensar en c\u00f3mo el segundo mandato de Trump tambi\u00e9n podr\u00eda mejorar una situaci\u00f3n internacional que se deteriora. Una combinaci\u00f3n de relaciones artesanales de Estados Unidos con Pek\u00edn y Mosc\u00fa, un enfoque \u00e1gil de la diplomacia en Washington y un poco de suerte estrat\u00e9gica podr\u00eda no conducir necesariamente a grandes avances, pero podr\u00eda producir un mejor statu quo. No un fin de la guerra en Ucrania, sino una reducci\u00f3n de su intensidad. No se trata de una resoluci\u00f3n del dilema de Taiw\u00e1n, sino de medidas de seguridad para evitar una gran guerra en el Indo-Pac\u00edfico. No una soluci\u00f3n al conflicto palestino-israel\u00ed, sino alguna forma de distensi\u00f3n de Estados Unidos con un Ir\u00e1n debilitado, y el surgimiento de un gobierno viable en Siria. Es posible que Trump no se convierta en un pacificador incondicional, pero podr\u00eda ayudar a marcar el comienzo de un mundo menos devastado por la guerra.<\/p>\n<p>Bajo Biden y sus predecesores Barack Obama y George W. Bush, Rusia y China tuvieron que hacer frente a la presi\u00f3n sist\u00e9mica de Washington. Mosc\u00fa y Pek\u00edn se mantuvieron fuera del orden internacional liberal en parte por elecci\u00f3n y en parte porque no eran democracias. Los l\u00edderes rusos y chinos exageraron esta presi\u00f3n, como si el cambio de r\u00e9gimen fuera la verdadera pol\u00edtica de Estados Unidos, pero no se equivocaron al detectar una preferencia en Washington por el pluralismo pol\u00edtico, las libertades civiles y la separaci\u00f3n de poderes.<\/p>\n<p>Con Trump de vuelta en el cargo, esa presi\u00f3n se ha disipado. La forma de los gobiernos de Rusia y China no preocupa a Trump, cuyo rechazo a la construcci\u00f3n de la naci\u00f3n y al cambio de r\u00e9gimen es absoluto. A pesar de que las fuentes de tensi\u00f3n persisten, la atm\u00f3sfera general ser\u00e1 menos tensa y es posible que haya m\u00e1s intercambios diplom\u00e1ticos. Puede haber m\u00e1s toma y daca dentro del tri\u00e1ngulo Pek\u00edn-Mosc\u00fa-Washington, m\u00e1s concesiones en puntos peque\u00f1os y m\u00e1s apertura a la negociaci\u00f3n y a las medidas de fomento de la confianza en las zonas de guerra y contestaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Si Trump y su equipo pueden practicarla, la diplomacia flexible \u2014la h\u00e1bil gesti\u00f3n de las tensiones constantes y los conflictos continuos\u2014 podr\u00eda dar grandes dividendos. Trump es el presidente menos wilsoniano desde el propio Woodrow Wilson. No le gustan las estructuras globales de cooperaci\u00f3n internacional, como las Naciones Unidas o la Organizaci\u00f3n para la Seguridad y la Cooperaci\u00f3n en Europa. En cambio, \u00e9l y sus asesores, especialmente aquellos que provienen del mundo de la tecnolog\u00eda, podr\u00edan acercarse al escenario global con la mentalidad de una empresa emergente, una empresa reci\u00e9n formada y tal vez pronto disuelta, pero capaz de reaccionar r\u00e1pida y creativamente a las condiciones del momento.<\/p>\n<p>Ucrania ser\u00e1 una prueba temprana. En lugar de buscar una paz apresurada, la administraci\u00f3n Trump deber\u00eda centrarse en proteger la soberan\u00eda ucraniana, algo que Putin nunca aceptar\u00e1. Permitir que Rusia recorte la soberan\u00eda de Ucrania podr\u00eda proporcionar un barniz de estabilidad, pero podr\u00eda traer la guerra a su paso. En lugar de una paz ilusoria, Washington deber\u00eda ayudar a Ucrania a determinar las reglas de enfrentamiento con Rusia, y a trav\u00e9s de estas reglas, la guerra podr\u00eda minimizarse gradualmente. Estados Unidos podr\u00eda entonces compartimentar sus relaciones con Rusia, como lo hizo con la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica durante toda la Guerra Fr\u00eda, acordando discrepar sobre Ucrania mientras busca posibles puntos de acuerdo sobre la no proliferaci\u00f3n nuclear, el control de armas, el cambio clim\u00e1tico, las pandemias, la lucha contra el terrorismo, el \u00c1rtico y la exploraci\u00f3n espacial. La compartimentaci\u00f3n del conflicto con Rusia servir\u00eda a un inter\u00e9s central de Estados Unidos, uno que es querido por Trump: la prevenci\u00f3n de un intercambio nuclear entre Estados Unidos y Rusia.<\/p>\n<blockquote class=\"pullquote pr-md-30 mt-10 mb-20 mb-md-10 ls-normal\"><p><span class=\"pullquote__text d-block\">Biden, no Trump, representaba un desv\u00edo.<\/span><\/p><\/blockquote>\n<p>Un estilo espont\u00e1neo de diplomacia puede hacer que sea m\u00e1s f\u00e1cil actuar sobre la suerte estrat\u00e9gica. Las revoluciones en Europa en 1989 son un buen ejemplo. La disoluci\u00f3n del comunismo y el colapso de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica a veces se han interpretado como un golpe maestro de la planificaci\u00f3n estadounidense. Sin embargo, la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn ese a\u00f1o tuvo poco que ver con la estrategia estadounidense, y la desintegraci\u00f3n sovi\u00e9tica no fue algo que el gobierno de Estados Unidos esperara que sucediera: todo fue accidente y suerte. El equipo de seguridad nacional del presidente George H. W. Bush fue excelente, no para predecir o controlar los acontecimientos, sino para responder a ellos, no hizo demasiado (antagonizando a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica) y no hizo demasiado poco (dejando que una Alemania unida se escapara de la OTAN). Con este esp\u00edritu, la administraci\u00f3n Trump deber\u00eda estar preparada para aprovechar el momento. Para aprovechar al m\u00e1ximo las oportunidades que se le presenten, no debe quedarse atascado en el sistema y la estructura.<\/p>\n<p>Pero aprovechar los golpes de suerte requiere preparaci\u00f3n y agilidad. En este sentido, Estados Unidos tiene dos activos principales. El primero es su red de alianzas, que magnifica en gran medida la influencia y el margen de maniobra de Washington. La segunda es la pr\u00e1ctica estadounidense del arte de gobernar econ\u00f3mico, que ampl\u00eda el acceso de Estados Unidos a los mercados y a los recursos cr\u00edticos, atrae la inversi\u00f3n extranjera y mantiene el sistema financiero estadounidense como un nodo central de la econom\u00eda mundial. El proteccionismo y las pol\u00edticas econ\u00f3micas coercitivas tienen su lugar, pero deben estar subordinadas a una visi\u00f3n m\u00e1s amplia y optimista de la prosperidad estadounidense, y una que privilegie a los aliados y socios de larga data.<\/p>\n<p>Ya no se aplica ninguno de los descriptores habituales del orden mundial: el sistema internacional no es unipolar, bipolar o multipolar. Pero incluso en un mundo sin una estructura estable, la administraci\u00f3n Trump todav\u00eda puede usar el poder, las alianzas y el arte de gobernar econ\u00f3mico de Estados Unidos para calmar la tensi\u00f3n, minimizar el conflicto y proporcionar una l\u00ednea de base de cooperaci\u00f3n entre pa\u00edses grandes y peque\u00f1os. Eso podr\u00eda servir al deseo de Trump de dejar a Estados Unidos mejor al final de su segundo mandato de lo que estaba al principio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<p>Fuente: Foreign Affairs<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Michael Kimmage En las dos d\u00e9cadas que siguieron al fin de la Guerra Fr\u00eda, el globalismo gan\u00f3 terreno al nacionalismo. Al mismo tiempo, el surgimiento de sistemas y redes cada vez m\u00e1s complejos \u2014institucionales, financieros y tecnol\u00f3gicos\u2014 eclips\u00f3 el papel del individuo en la pol\u00edtica. Pero a principios de la d\u00e9cada de 2010, comenz\u00f3 un cambio profundo. Al aprender a aprovechar las herramientas de este siglo, un grupo de figuras carism\u00e1ticas revivi\u00f3 los arquetipos del anterior: el l\u00edder fuerte, la gran naci\u00f3n, la civilizaci\u00f3n orgullosa. Podr\u00eda decirse que el cambio comenz\u00f3 en Rusia. En 2012,\u00a0Vladimir Putin\u00a0puso fin a un breve experimento durante el cual dej\u00f3 la presidencia y pas\u00f3 cuatro a\u00f1os como primer ministro mientras un aliado obediente se desempe\u00f1aba como presidente. Putin volvi\u00f3 al cargo y consolid\u00f3 su autoridad, aplastando toda oposici\u00f3n y dedic\u00e1ndose a reconstruir &#8220;el mundo ruso&#8221;, restaurando el estatus de gran potencia que se hab\u00eda evaporado con la ca\u00edda de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y resistiendo el dominio de Estados Unidos y sus aliados. Dos a\u00f1os despu\u00e9s, Xi Jinping lleg\u00f3 a la cima en China. Sus objetivos eran similares a los de Putin, pero mucho m\u00e1s grandes en escala, y China ten\u00eda capacidades mucho mayores. En &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":181330,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[78],"tags":[],"class_list":["post-181329","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/181329","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=181329"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/181329\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/181330"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=181329"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=181329"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=181329"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}