{"id":17379,"date":"2018-06-09T21:00:00","date_gmt":"2018-06-10T03:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/radiojai.latse.com\/?p=17379"},"modified":"2018-06-09T21:00:00","modified_gmt":"2018-06-10T03:00:00","slug":"la-conmovedora-historia-de-los-ninos-judios-salvados-del-holocausto-por-familias-catolicas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/2018\/06\/09\/17379\/la-conmovedora-historia-de-los-ninos-judios-salvados-del-holocausto-por-familias-catolicas\/","title":{"rendered":"La conmovedora historia de los ni\u00f1os jud\u00edos salvados del Holocausto por familias cat\u00f3licas"},"content":{"rendered":"<p>De golpe y porrazo, a los siete a\u00f1os, Gianni Polgar pas\u00f3 a ser Franco De Renzini. Si alguien lo llamaba por su nombre, sab\u00eda que no deb\u00eda darse vuelta. Aunque sus pap\u00e1s estaban vivos, deb\u00eda fingir ser hu\u00e9rfano. No pod\u00eda asomarse a la ventana para saludar a los chicos con los que sol\u00eda jugar en la vereda porque, si lo ve\u00edan, pod\u00eda ser desterrado de su familia, de su barrio, de este mundo. Tom\u00f3 la primera comuni\u00f3n y hasta se sac\u00f3 una foto con un supuesto padrino de confirmaci\u00f3n. Gianni Polgar, un ni\u00f1o jud\u00edo, se sab\u00eda de memoria la misa en lat\u00edn.<\/p>\n<p>Bianca Mar\u00eda Campagnano ten\u00eda 9 a\u00f1os cuando se debat\u00eda entre responder &#8220;jud\u00eda&#8221; o &#8220;cat\u00f3lica&#8221; si la paraban por la calle para pregunt\u00e1rselo mientras cruzaba a pie la ciudad de Roma, camuflada de ni\u00f1a cristiana y luego de haber sido bautizada, para visitar a sus pap\u00e1s en el altillo donde se escond\u00edan de la voracidad nazi. Bianca Mar\u00eda no ten\u00eda dudas: &#8220;Jud\u00eda&#8221;. Era y se sent\u00eda jud\u00eda.<\/p>\n<p>Entre 1943 y 1945, el p\u00e1nico corro\u00eda las venas de toda Europa. Italia, sin embargo, fue uno de los pa\u00edses que m\u00e1s desafi\u00f3 la ocupaci\u00f3n alemana: espont\u00e1nea y audaz, la ciudadan\u00eda traz\u00f3 un cielo protector que refugiaba jud\u00edos contra la deportaci\u00f3n. &#8220;Durante el juicio en Jerusal\u00e9n, Adolf Eichmann, arquitecto de la soluci\u00f3n final y del exterminio del pueblo hebreo, dijo que entre todos los pa\u00edses ocupados por Alemania, Italia fue el m\u00e1s dif\u00edcil para la deportaci\u00f3n de jud\u00edos porque la poblaci\u00f3n, en vez de denunciarlos, los proteg\u00eda escondi\u00e9ndolos&#8221;, dice Giovanna Sadun, hermana de Annalisa, sobreviviente de una familia hebrea de Siena socorrida por otra cat\u00f3lica.<\/p>\n<p>&#8220;Hay documentaci\u00f3n hist\u00f3rica que reconoce una gran solidaridad en la poblaci\u00f3n. Est\u00e1bamos bajo la Rep\u00fablica de Sal\u00c3\u00b2 y hubo connivencia entre algunos oficiales de las fuerzas p\u00fablicas y ciudadanos que socorrieron y escondieron jud\u00edos. En Italia, por ejemplo, las cifras de deportaciones fueron menores que en Francia&#8221;, dice la historiadora Alessandra Staderini, cuyos pap\u00e1s, cuando ella ten\u00eda un a\u00f1o, rescataron a dos nenes hebreos -Bianca Mar\u00eda y Marcello Campagn-no-, hijos de una familia amiga.<\/p>\n<p>La Rep\u00fablica de Sal\u00c3\u00b2 fue ese invento fascista que Mussolini cre\u00f3 en el centro-norte del pa\u00eds que controlaban los nazis y al que llam\u00f3 Rep\u00fablica Social Italiana. Cuando la Segunda Guerra Mundial exhal\u00f3 su \u00faltimo aliento, la monstruosidad antisemita se hab\u00eda devorado a unos seis millones de personas. Hubo, sin embargo, conventos, monasterios, iglesias, colegios religiosos y familias cat\u00f3licas que arroparon ni\u00f1os hebreos cuyos pap\u00e1s los entregaban en custodia humanitaria porque ol\u00edan el aliento, pr\u00f3ximo, f\u00e9tido y feroz, de los campos de concentraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sucedi\u00f3 en la iglesia San Gioacchino in Prati, en Roma, donde el p\u00e1rroco, el padre Antonio Dressino, permiti\u00f3, luego del armisticio del 8 de septiembre de 1943 -que otorg\u00f3 un pase de libre circulaci\u00f3n a las macabras pesquisas alemanas por toda Italia-, hospedar jud\u00edos y perseguidos pol\u00edticos tapi\u00e1ndolos en el \u00e1tico de la iglesia. S\u00f3lo se pod\u00eda acceder a ellos a trav\u00e9s del roset\u00f3n de vidrios azules. Lo sab\u00eda muy bien la hermana Margherita, la monja de la Divina Providencia que cocinaba almuerzo y cena para los amurallados vivos.<\/p>\n<p>La comunidad hebrea nunca olvid\u00f3 gestos como \u00e9ste. En los a\u00f1os \u00e2\u20ac\u212260, el Estado de Israel cre\u00f3 la Comisi\u00f3n de los Justos, cuya labor es conceder el t\u00edtulo de &#8220;justo entre las naciones&#8221; a toda aquella persona que, sin ser jud\u00eda, hubiera salvado a alguien de ese origen.<\/p>\n<p>Raoul Wallenberg, un diplom\u00e1tico sueco que dej\u00f3 el pellejo en su af\u00e1n por rescatar vidas de las fauces nazis en Budapest y que en 1945 fue detenido por los rusos y no se supo nunca m\u00e1s de \u00e9l, fue uno de ellos. En su memoria, el argentino Baruj Tenembaum, un gaucho jud\u00edo nacido en Santa Fe, cre\u00f3 en 1997 la Fundaci\u00f3n Internacional Raoul Wallenberg, una ONG con sede en Nueva York y sucursales en Buenos Aires, Jerusal\u00e9n y Roma, que se embarca en proyectos educativos que rescatan el coraje c\u00edvico de quienes aportaron una gota de alivio en el oc\u00e9ano del infierno del Holocausto.<\/p>\n<p>Desde 2014, la fundaci\u00f3n lleva adelante Casa de Vida, un programa que se propone identificar, homenajear y contarle a todo el mundo qui\u00e9nes, d\u00f3nde, c\u00f3mo y cu\u00e1ndo cobijaron a los perseguidos por el nazismo. Cuando encuentran un lugar donde alg\u00fan jud\u00edo hall\u00f3 un retazo de para\u00edso al amparo de un alma solidaria, la fundaci\u00f3n coloca una placa que identifica ese espacio como Casa de Vida.<\/p>\n<p>&#8220;Durante la Sho\u00e1 hubo decenas de miles de individuos que ayudaron a integrantes de minor\u00edas condenados a muerte por el nazismo y sus aliados. Muchos han sido debidamente reconocidos, otros a\u00fan no&#8221;, dice el creador de la fundaci\u00f3n, cuyo presidente es el empresario Eduardo Eurnekian.<\/p>\n<p>&#8220;El programa Casa de Vida es el modo que elegimos para agradecer a todas esas personas que en el continente europeo (en este caso casi en su totalidad se trata de instituciones religiosas pertenecientes a la Iglesia Cat\u00f3lica) arriesgaron hasta sus vidas por preservar la del pr\u00f3jimo -agrega Tenembaum-. Es de destacar que el hecho de que sean m\u00e1s de cinco centenares de instituciones cat\u00f3licas en toda Europa abre un interrogante y, al mismo tiempo, un desaf\u00edo sobre el rol cumplido por el Vaticano durante los a\u00f1os de la guerra.&#8221; Hasta ahora, se han identificado m\u00e1s de 500 Casa de Vida en Italia, Francia, Dinamarca, Hungr\u00eda, Grecia, Polonia y B\u00e9lgica. Seg\u00fan Silvia Constantini, referente de la fundaci\u00f3n en Italia, &#8220;cada Casa de Vida trae m\u00e1s casas de vida. Seguimos descubriendo una red de ayuda, de solidaridad, de humanidad que est\u00e1 en la base de este proyecto, uno de cuyos objetivos es preservar la memoria del bien, la memoria de las elecciones que algunas personas hacen en el momento justo, dejando de lado el peligro que puedan correr&#8221;.<\/p>\n<p>Salvar a los nenes de Elvira. Una noche de 1943, Bice Gilardoni, la esposa de Fausto Staderini, un ingeniero cat\u00f3lico que ten\u00eda una imprenta en Roma, so\u00f1\u00f3 que una voz le dec\u00eda: &#8220;Ten\u00e9s que salvar a los nenes de Elvira&#8221;. Elvira era una amiga suya de la burgues\u00eda hebrea romana. Estaba casada, ten\u00eda dos hijos, Bianca Mar\u00eda y Marcello, y llevaba d\u00edas escondida en un convento con su familia ante la amenaza devoradora de los nazis.<\/p>\n<p>Los Staderini habitaban una villa en Via Nicotera 4. La planta baja era un estudio jur\u00eddico y en la planta alta viv\u00edan Bice, Fausto y sus seis hijos. &#8220;De la noche a la ma\u00f1ana fuimos ocho&#8221;, recuerda Carla Staderini. Le qued\u00f3 una imagen grabada: &#8220;Cuando los pap\u00e1s dejaron a Bianca Mar\u00eda y a su hermano en casa, les impusieron las manos sobre la cabeza y rezaron en una lengua que yo no conoc\u00eda: intu\u00ed que invocaban una protecci\u00f3n divina&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;Lo de los campos de concentraci\u00f3n se supo despu\u00e9s, pero yo era una nena y les ten\u00eda p\u00e1nico a los alemanes. Pensaba que me iban a venir a buscar&#8221;, dice Bianca Mar\u00eda. Tiene 84 a\u00f1os y, cada tanto, se re\u00fane con los Staderini, que la pasan a buscar en auto y la traen hasta la villa de Via Nicotera, donde la Fundaci\u00f3n Wallenberg coloc\u00f3 la placa de Casa de Vida. &#8220;Estuvimos escondidos nueve meses. Hasta ven\u00eda la maestra en secreto, la se\u00f1orita Sanzoni, para que no perdi\u00e9ramos el a\u00f1o -dice Bianca Mar\u00eda-. La buena noticia lleg\u00f3 en 1944, el d\u00eda que llam\u00f3 mi t\u00edo para decir que estaba fumando cigarrillos americanos. Quer\u00eda decir que los alemanes se estaban yendo.&#8221;<\/p>\n<p>El coraje de un pediatra. En noviembre de 1943, cuando Annalisa Sadun era una reci\u00e9n nacida, los jud\u00edos de Siena se hund\u00edan en la desesperaci\u00f3n ante la inminente presencia atroz de los alemanes. Monse\u00f1or Luigi Rosadini, de la iglesia de Vignano, no dud\u00f3 en dar refugio a los Sadun, una familia hebrea que ten\u00eda una beb\u00e9 de cuatro meses.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s, los Sadun fueron refugiados en casa de Gino Cardini, un pediatra que viv\u00eda en un palazzo de la Via San Pietro 21, en el centro de Siena. Hoy, frente al edificio antiguo, que sigue siendo morada de los Cardini, hay un negocio que vende revistas y recuerdos de la ciudad. Los imanes para la heladera cuestan 3 euros. &#8220;La desesperaci\u00f3n de mi madre era que yo lloraba todo el tiempo. Se supon\u00eda que est\u00e1bamos escondidos all\u00ed, que nadie ten\u00eda que descubrirnos, pero no hab\u00eda c\u00f3mo calmar el llanto desesperado de esa beb\u00e9 que era yo. Tal vez present\u00eda el temor con el que se viv\u00eda&#8221;, dice Annalisa Sadun, hoy una abuela que ya cumpli\u00f3 los 75.<\/p>\n<p>El 6 de marzo de este a\u00f1o, durante la celebraci\u00f3n de la Jornada Europea de los Justos en Siena, Annalisa particip\u00f3 en la ceremonia que declar\u00f3 Casa de Vida el hogar de los Cardini y la iglesia de Vignano. &#8220;Siempre he vivido este relato con mucha naturalidad -dice Fiamma Cardini, hija de aquel corajudo Gino-. Jam\u00e1s vi en mis padres un gesto de temor o duda por dar refugio a los Sadun.&#8221;<\/p>\n<p>Peligro inminente. &#8220;Desde chiquitos not\u00e1bamos y sab\u00edamos que hab\u00eda diferencias entre nosotros y los dem\u00e1s. Yo iba a la secci\u00f3n hebrea de la Enrico Pestalozzi, cerca de la estaci\u00f3n. Eran clases exclusivamente para ni\u00f1os jud\u00edos, en horarios distintos al de los dem\u00e1s y no pod\u00edamos tener contacto con otros ni\u00f1os&#8221;, cuenta Gianni Polgar, un jubilado romano que sobrevivi\u00f3 gracias al director de un colegio cat\u00f3lico.<\/p>\n<p>Su padre era abogado, conoc\u00eda a un funcionario del Banco de Roma que, ante el peligro inminente, deriv\u00f3 a Gianni al Collegio San Giuseppe-Instituto de Merode. En siete meses, nunca sali\u00f3 a la calle.<\/p>\n<p>&#8220;Ven\u00eda a verme una vez por semana una se\u00f1ora, t\u00eda Annetta, que en realidad era mi madre. \u00e2\u20ac\u02dcNo ten\u00e9s que llamarme mam\u00e1 porque si no, nos llevan a los dos\u00e2\u20ac\u2122, me dec\u00eda ella. A mi padre nunca lo vi durante esos meses&#8221;, cuenta.<\/p>\n<p>Una abuela, un t\u00edo y un primo de Polgar fueron deportados y asesinados. Una prima, deportada con su esposo y su hijo, logr\u00f3 volver de un campo de concentraci\u00f3n. &#8220;Reh\u00edzo su vida pero luego se suicid\u00f3. No pod\u00eda aceptar haber sobrevivido&#8221;, dice Gianni. El se cas\u00f3 con una cat\u00f3lica con la que decidi\u00f3 que, si ten\u00edan hijos, ser\u00edan jud\u00edos: &#8220;En la cena de los viernes le\u00edamos la plegaria en hebreo y cuando termin\u00e1bamos, la empleada dom\u00e9stica, que no era jud\u00eda, se hac\u00eda la se\u00f1al de la cruz y dec\u00eda \u00e2\u20ac\u02dcAm\u00e9n\u00e2\u20ac\u2122. Seguramente para un jud\u00edo ortodoxo no estaba bien pero yo encontraba esa escena maravillosa&#8221;.<\/p>\n<p>Consultado sobre si vio la pel\u00edcula La vida es bella, Gianni responde que no lo entusiasm\u00f3. &#8220;Es conmovedora y profunda en ciertos aspectos. Pero ha banalizado algo terrible que ha sucedido en Europa, cuna de la civilidad&#8221;, dice. &#8220;Esta historia se inicia en una leyenda que dice que mientras haya un justo sobre la tierra, el mundo estar\u00e1 a salvo&#8221;, dice Giovanna Sadun.<\/p>\n<p>Gianni Polgar es testimonio vivo de la leyenda hecha realidad. Hoy tiene 82 y sale de gira por escuelas para contar el terror y la solidaridad que vivi\u00f3 cuando era un nene jud\u00edo protegido por cat\u00f3licos.<\/p>\n<p>Todav\u00eda recita pasajes de la misa en lat\u00edn.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De golpe y porrazo, a los siete a\u00f1os, Gianni Polgar pas\u00f3 a ser Franco De Renzini. Si alguien lo llamaba por su nombre, sab\u00eda que no deb\u00eda darse vuelta. Aunque sus pap\u00e1s estaban vivos, deb\u00eda fingir ser hu\u00e9rfano. No pod\u00eda asomarse a la ventana para saludar a los chicos con los que sol\u00eda jugar en la vereda porque, si lo ve\u00edan, pod\u00eda ser desterrado de su familia, de su barrio, de este mundo. Tom\u00f3 la primera comuni\u00f3n y hasta se sac\u00f3 una foto con un supuesto padrino de confirmaci\u00f3n. Gianni Polgar, un ni\u00f1o jud\u00edo, se sab\u00eda de memoria la misa en lat\u00edn. Bianca Mar\u00eda Campagnano ten\u00eda 9 a\u00f1os cuando se debat\u00eda entre responder &#8220;jud\u00eda&#8221; o &#8220;cat\u00f3lica&#8221; si la paraban por la calle para pregunt\u00e1rselo mientras cruzaba a pie la ciudad de Roma, camuflada de ni\u00f1a cristiana y luego de haber sido bautizada, para visitar a sus pap\u00e1s en el altillo donde se escond\u00edan de la voracidad nazi. Bianca Mar\u00eda no ten\u00eda dudas: &#8220;Jud\u00eda&#8221;. Era y se sent\u00eda jud\u00eda. Entre 1943 y 1945, el p\u00e1nico corro\u00eda las venas de toda Europa. Italia, sin embargo, fue uno de los pa\u00edses que m\u00e1s desafi\u00f3 la ocupaci\u00f3n alemana: espont\u00e1nea y audaz, la ciudadan\u00eda traz\u00f3 &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":17381,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-17379","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-israel"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17379","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17379"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17379\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17379"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17379"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17379"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}