{"id":133083,"date":"2022-10-23T21:31:33","date_gmt":"2022-10-24T00:31:33","guid":{"rendered":"https:\/\/www.radiojai.com\/?p=133083"},"modified":"2022-10-23T21:31:33","modified_gmt":"2022-10-24T00:31:33","slug":"biblia-y-responsabilidad-ambiental-entre-la-produccion-destructiva-y-la-idolatria-naturista-rabino-dr-fishel-szlajen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/2022\/10\/23\/133083\/biblia-y-responsabilidad-ambiental-entre-la-produccion-destructiva-y-la-idolatria-naturista-rabino-dr-fishel-szlajen\/","title":{"rendered":"Biblia y Responsabilidad Ambiental: entre la produccio\u0301n destructiva y la idolatri\u0301a naturista &#8211; Rabino Dr. Fishel Szlajen"},"content":{"rendered":"<p>Introduccio\u0301n<\/p>\n<p>En el transcurso de estas u\u0301ltimas de\u0301cadas ha quedado lo suficientemente claro que la contaminacio\u0301n general del planeta, asi\u0301 como los feno\u0301menos meteorolo\u0301gicos provocados por la devastacio\u0301n de selvas o la eliminacio\u0301n de la capa de ozono, entre muchos otros, nos involucra a todos, vivamos en pai\u0301ses que generen o absorban mayor o menor polucio\u0301n. Y esto es porque dicha contaminacio\u0301n amenaza la supervivencia del ge\u0301nero humano. Humanidad y no la Tierra, debido a que es la primera la que esta\u0301 en riesgo aqui\u0301, al menos en te\u0301rminos de mediano y largo plazo. El mundo y sus diferentes clases de vida micro o macrosco\u0301pica, vegetal o animal, muy probablemente nos sobrevivira\u0301n, pero la delicada condicio\u0301n ambiental apta para la vida humana difi\u0301cilmente sera\u0301 la adecuada.<\/p>\n<p>De pu\u0301blico conocimiento tambie\u0301n son las primeras causas de la contaminacio\u0301n ambiental, la desmesurada ambicio\u0301n humana en sus metas materiales, la exacerbacio\u0301n del hombre en su potestad sobre el medio, su irresponsabilidad con este u\u0301ltimo y hasta con su pro\u0301jimo, al punto tal que la ciencia y la tecnologi\u0301a \u2013pudiendo estar dedicadas mucho ma\u0301s de lo que esta\u0301n actualmente a problemas acuciantes de hambre, patologi\u0301as u otras dolencias\u2013 se han transformado en scientia et technologia ancille licentiae.<\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>Dos Modelos Ambientalistas<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Segu\u0301n la definicio\u0301n establecida en el informe Our Common Future, por la Comisio\u0301n Brundtland (otrora Comisio\u0301n Mundial sobre Medio Ambiente y Desarrollo perteneciente a la ONU), el desarrollo sustentable es el que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer las propias (World Commission on Environment and Development, 1987, capi\u0301tulo 2). Ba\u0301sicamente, el desarrollo sustentable es el punto de equilibrio entre el progreso econo\u0301mico, la equidad social y la proteccio\u0301n ambiental (ver Agyeman y Evans, 2003). Pero el problema aqui\u0301 radica en que la demanda de crecimiento econo\u0301mico no es compatible con la finitud de los recursos naturales y el li\u0301mite de la capacidad de los ecosistemas para asimilar contaminantes y transformaciones medioambientales. Concretamente, aquella definicio\u0301n responde a un modelo antropoce\u0301ntrico, donde el valor de la preservacio\u0301n ambiental esta\u0301 en funcio\u0301n de la satisfaccio\u0301n de las necesidades humanas, siendo una de ellas el desarrollo econo\u0301mico. Asi\u0301, este modelo antropoce\u0301ntrico implica un ci\u0301rculo vicioso entre la justicia social y la equidad intergeneracional, porque satisfacer las necesidades econo\u0301micas de los pai\u0301ses menos desarrollados, asi\u0301 como tambie\u0301n las de los habitantes menos privilegiados de los pai\u0301ses industrializados, requiere acelerar el ritmo del crecimiento econo\u0301mico, mientras que, en verdad, la preocupacio\u0301n por las necesidades de las generaciones futuras demanda limitar el impacto ambiental, posiblemente conllevando reducir el desarrollo econo\u0301mico, al menos como este es entendido actualmente en te\u0301rminos de produccio\u0301n y consumo.<\/p>\n<p>Por otro lado, este modelo pareceri\u0301a aventurar que el capital natural puede ser sustituido por el artificio creado por el ser humano, a pesar de que su criterio de sustentabilidad requiere la preservacio\u0301n de cantidades mi\u0301nimas de capital natural y servicios ecosiste\u0301micos, pero siempre con cara\u0301cter instrumental y en funcio\u0301n de las necesidades humanas (ver Daly, 1997).<\/p>\n<p>El segundo modelo ambientalista, en contraposicio\u0301n al primero, es el ecoce\u0301ntrico, orientado a las necesidades de la naturaleza, concibiendo al ser humano no solo como parte de ella, sino como su peor amenaza. En este modelo, el peligro que representa el humano para su ecosistema posee su rai\u0301z en aquella autoridad suprema que responde a la pregunta sobre cua\u0301l es la relacio\u0301n que deberi\u0301amos tener con la naturaleza, bajo el dictum divino comunicado por las ma\u0301s importantes tradiciones religiosas, al menos occidentales, mediante nuestro mandato y poder para conquistar y sojuzgar la Tierra en su totalidad (ver Hoffman y Sandelands, 2005). Asi\u0301, en contraposicio\u0301n al modelo antropoce\u0301ntrico, el ecoce\u0301ntrico rechaza la premisa de que el bienestar del ser humano sea el primordial patro\u0301n valorativo, dado que no concibe a la especie humana como la prioritaria, sino a la naturaleza (Kemp, 2004, p. 21). Luego, si el humano es el problema por haber perturbado el balance ecosiste\u0301mico, por ejemplo, debido a su desmedido incremento demogra\u0301fico o sobrepoblacio\u0301n en lugares especi\u0301ficos ma\u0301s el desarrollo econo\u0301mico consumista, la solucio\u0301n implicari\u0301a el rechazo de ambas como primera poli\u0301tica medioambiental (ver Naess y Sessions, 1984; Butler, s.f.; Nelson, 2008: Brennan, 2020; Setreng, 1974; 1976; 1995). Dentro de este marco ecoce\u0301ntrico, en cuyo extremo se encuentran los movimientos sacralizantes de la naturaleza, grandes personalidades contempora\u0301neas, como Arnold Toynbee y Lynn White Jr., e incluso teo\u0301logos protestantes, responsabilizaron a la Biblia \u2013tal como ya se ha mencionado\u2013 como precursora fuente cultural de la tirani\u0301a del ser humano sobre la naturaleza y su consecuente destruccio\u0301n (Fiske, 1970; Toynbee, 1972; 1973; White Jr., 1967). Y esto, segu\u0301n ellos, es debido al mandato divino del Ge\u0301nesis 1:28, o bien su desviada interpretacio\u0301n,1 por el cual se comanda al humano: \u201cfructifi\u0301quense y multipli\u0301quense, llenen la tierra y some\u0301tanla; y dominen sobre los peces del mar y sobre las aves de los cielos, y sobre todo animal que se mueve sobre la tierra\u201d. Segu\u0301n este precepto, el humano tiene una posicio\u0301n privilegiada, separada y superior de todo el resto de la Creacio\u0301n (ver Minteer y Manning, 2005), respondiendo al imperativo de ensen\u0303orearse sobre la naturaleza creada por D-s.2 Luego, surge la pregunta: \u00bfla Biblia le da al humano el irrestricto derecho o facultad de hacer y deshacer en el universo a su antojo y como duen\u0303o absoluto?<\/p>\n<p>De esta forma, se plantean dicotomi\u0301as donde, en la medida que el ser humano interactu\u0301a con su medio antropoce\u0301ntricamente, este u\u0301ltimo pierde en funcio\u0301n de maximizar los deseos de aquel. Y desde el ecocentrismo, el humano debe homogeneizarse con la naturaleza, perdiendo su diferencia especi\u0301fica como tal.<\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>Un Tercer Modelo: el Teoce\u0301ntrico Bi\u0301blico<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Si bien es cierto que existen dos bi\u0301blicas concepciones de la creacio\u0301n del ser humano \u2013pero sin aceptar la teori\u0301a de la cri\u0301tica literaria que las atribuye, mediante sus categori\u0301as y juicios, a fuentes diferentes, sino, por lo contrario, reafirmando la unidad e integridad de la Tora\u0301 y, por ende, incluyendo el contenido eide\u0301tico-noe\u0301tico, ausente en aquella teori\u0301a literaria, objeto propio y especi\u0301fico de Las Escrituras\u2013, es posible observar que dicha concepcio\u0301n dual de la creacio\u0301n del humano ya es considerada en el propio Talmud, tratados Brajot 61a y Ketubot 8a, y luego proseguida por importantes filo\u0301sofos judi\u0301os \u2013tales como Yehuda HaLevi (1130\/1994, capi\u0301tulos IV-V) y Najma\u0301nides,3 entre otros\u2013 siglos antes de la mencionada cri\u0301tica. En este respecto, el versi\u0301culo objeto de la demanda formulada por Toynbee y White Jr. corresponde a la primera concepcio\u0301n del humano, mientras que en la segunda concepcio\u0301n se le preceptu\u0301a en Ge\u0301nesis 2:15 \u201cY D-s tomo\u0301 al hombre y lo puso en el jardi\u0301n de Ede\u0301n para que lo trabajase y lo preservase\u201d.<\/p>\n<p>El Rabino Soloveitchik apunta aqui\u0301 tres diferencias ba\u0301sicas en los humanos creados bajo las dos concepciones. En la primera, el humano es creado varo\u0301n y mujer simulta\u0301neamente y a imagen de D-s, aunque sin decir co\u0301mo lo fue; mientras que en la segunda concepcio\u0301n se describe expresamente que formo\u0301 primero a Adam del polvo de tierra y que insuflo\u0301 en su nariz ha\u0301lito de vida, y luego de Adam (esp. Ada\u0301n) a Java\u0301 (esp. Eva) como su complemento o ayudante. Pero, por sobre todo, en la primera concepcio\u0301n el humano es comandado a dominar el mundo, en tanto que, en la segunda, es comandado a cultivar y mantener el jardi\u0301n de Ede\u0301n. Es en este sentido que Soloveitchik (2006) distingue al humano en dos tipologi\u0301as:<\/p>\n<ol>\n<li>a) La de quien confronta el mundo exterior investiga\u0301ndolo, dominando y controlando las fuerzas de la naturaleza, mejorando siempre su posicio\u0301n en relacio\u0301n con su medio ambiente, y por ende deviniendo en un ser tecnolo\u0301gico. Un ser interesado en duplicar funcionalmente la dina\u0301mica de la realidad ponie\u0301ndola a su servicio y, por ende, focalizando en la pregunta: \u00bfco\u0301mo funciona el mundo? Ba\u0301sicamente, un ser utilitario cuya especificidad es la dignidad adquirida por la conquista y el estatus majestuoso frente al medio donde se encuentra. Dignidad en la existencia humana, la cual es alcanzada por su elevacio\u0301n respecto de la coexistencia con la naturaleza (Soloveitchik, 2006, pp. 13-18).<\/li>\n<li>b) La de quien esta\u0301 interesado en la interpelacio\u0301n y especulacio\u0301n cualitativa- metafi\u0301sica, exploratoria cognitiva bajo el fundacional interrogante \u00bfPor que\u0301 es? \u00bfPor que\u0301 la existencia? \u00bfQue\u0301 es? \u00bfQuie\u0301n es? Ba\u0301sicamente desea entender el mundo tal como le es dado contempla\u0301ndolo receptivamente y en sus dimensiones originales y fundamentales. Posee una experiencia esencial del \u201cyo\u201d en i\u0301ntima comunio\u0301n con su Creador, pero a la vez permaneciendo distante de todo, logrando un modo de vida disciplinado acorde a su separacio\u0301n de la naturaleza y su unicidad existencial. Esta especificidad es la redentora, por la cual el humano adquiere su nocio\u0301n ontolo\u0301gica manifiesta en su seguridad axiolo\u0301gica, otorgando significado y sentido a su existencia anclada en aquello estable e inmutable, y deja\u0301ndose dominar por el Creador (Soloveitchik, 2006, pp. 18-26).<\/li>\n<\/ol>\n<p>Asi\u0301, en te\u0301rminos generales se observa que, si bien ambos humanos son intrigados por el cosmos, el primero va en busca de su control y poder, cuya dignidad como objetivo redunda en una te\u0301cnica de vida, en el respeto y la atencio\u0301n del otro mediante habilidades o capacidades de accio\u0301n. Sinte\u0301ticamente, su dignidad radica en la capacidad de hacer sentir su presencia o su impacto, medido por sus logros en la exterioridad. Es por ello que este primer humano es creado hombre y mujer simulta\u0301neamente, dado que no hay dignidad como categori\u0301a conductiva fenome\u0301nica en el anonimato o en la soledad. El segundo, en cambio, va en busca de su cualidad ontolo\u0301gica y existencial en lo profundo de su persona, cuya redencio\u0301n se logra a trave\u0301s de la derrota, de la capitulacio\u0301n y del retiro; mediante el sacrificio. Su trabajo se orienta hacia el interior, y su control y poder es sobre si\u0301 mismo, nunca olvidando que no es ma\u0301s que polvo. Su e\u0301xito y descubrimiento consiste precisamente en su movimiento de retroceso. Es por este motivo que este hombre es formado de un pun\u0303ado de tierra, del humus, emergiendo humilde y solitario en su origen. No necesita mostrar ni comunicar, tampoco una existencia extrovertida, sino una introspeccio\u0301n y conciencia del \u201cyo\u201d y de su propia exclusividad e incompatibilidad ontolo\u0301gica con otro ser. U\u0301nicamente cuando este hombre es derrotado, llama\u0301ndolo al sacrificio haciendo que entregue parte de si\u0301 mismo al caer en un profundo suen\u0303o provocado por su Creador, halla su compan\u0303era.<\/p>\n<p>Si bien ambas tipologi\u0301as conviven en el ser humano moderno, en el presente (y ya desde hace tiempo) el ser digno ha superado por mucho el balance con respecto al ser redimido, rompiendo el justo equilibrio, deslinda\u0301ndose de toda responsabilidad y compromiso, conducie\u0301ndose en un proceso de autodestruccio\u0301n.<\/p>\n<p>De hecho, este equilibro resulta tan esencial en el judai\u0301smo que incluso en el mismo lenguaje hebreo \u2013que es el de la Tora\u0301 y que denota las premisas y ca\u0301nones que brindan no solo una modalidad de pensamiento, sino tambie\u0301n una identidad especi\u0301fica\u2013 no existe un te\u0301rmino que denote ninguna condicio\u0301n de potestad absoluta del humano respecto de sus bienes, sino ma\u0301s bien una hacienda o adquisicio\u0301n en usufructo por parte de aque\u0301l. Ejemplo de esto es la expresio\u0301n hebrea ba\u2019al (\u201ctenedor\u201d), denotando siempre el cara\u0301cter de tenencia en usufructo, pero nunca de duen\u0303o o propietario absoluto de la cosa. Asi\u0301, podemos ilustrar, entre otros casos, la designacio\u0301n en hebreo de los animales como ba&#8217;alei jaim (\u201chabientes de vida\u201d); del arrendatario como ba&#8217;al ajuza\u0301 (\u201chabientes de bienes, hacienda o que goza de porcentuales\u201d); del acaudalado como ba&#8217;al mamo\u0301n (\u201chabiente de riqueza\u201d); del pensador como ba&#8217;al majshavot (\u201chabiente de pensamientos\u201d), o de lo valioso como ba&#8217;al erej (\u201chabiente de valor\u201d). Otras expresiones similares que denotan tenencia o pertenencia, pero nunca con cara\u0301cter de absoluta propiedad, son los verbos lihiot ba&#8217;al (\u201cser habiente o tener\u201d) y leshaiej (\u201cpertenecer a o estar vinculado a\u201d). Este lenguaje remite claramente a la propia weltanschauung judi\u0301a, segu\u0301n la cual D-s es el u\u0301nico duen\u0303o absoluto de su creacio\u0301n, mientras que el ser humano posee so\u0301lo la tenencia para su usufructo, beneficio o utilidad, siendo esta, a su vez, de cara\u0301cter transitorio. De esta forma, ilustrando este concepto judi\u0301o de tenencia transitoria ma\u0301s que de potestad absoluta, encontramos en Deuteronomio 15:1-2 la Ley de Shmitat Kaspim, \u201cRemisio\u0301n de Deudas\u201d, por la cual cada siete an\u0303os, en el an\u0303o saba\u0301tico (Shnat Shmita\u0301), se condonan las deudas, y cuyo sentido es que el acreedor renuncie al reembolso del pre\u0301stamo realizado.<\/p>\n<p>Esta caracteri\u0301stica tambie\u0301n se ve reflejada en la Ley del Iovel o jubileo, por la cual, y debido a que la tierra y todo lo incluido en ella es de D-s, cada 49 an\u0303os, los miembros familiares recuperan la tierra que fue vendida por alguna situacio\u0301n de estrechez econo\u0301mica, denotando la no perpetuidad ni unilateralidad de un \u2013en te\u0301rminos modernos\u2013 derecho de usufructo sobre el bien, debido a su compra. Entre otras muchas caracteri\u0301sticas especi\u0301ficas de este quincuage\u0301simo an\u0303o, acorde al Levi\u0301tico 25:13-28, los esclavos \u2013e\u0301poca bi\u0301blica\u2013, bajo el mismo principio, son liberados y absueltos. El patente denominador comu\u0301n, aqui\u0301, es el estatus de forastero o residente temporario del humano en la creacio\u0301n de D-s. En otras palabras, un tenedor transitorio y no un duen\u0303o o amo sobre lo creado, cuestio\u0301n que tambie\u0301n es reflejada en el u\u0301ltimo versi\u0301culo citado del Ge\u0301nesis 2:15: \u201cY D-s tomo\u0301 al hombre y lo puso en el jardi\u0301n de Ede\u0301n para que lo trabajase y lo preservase\u201d. De hecho, la Ley del jubileo y el emplazamiento del hombre en el Jardi\u0301n de Ede\u0301n responden ahora, y desde el propio contenido textual, a la pregunta anteriormente formulada, significando que la si\u0301ntesis entre los dos imperativos de conquistar la tierra y dominar a sus seres vivientes con el concepto del humano como tenedor transitorio, no es otra que el poder del humano de ejercer un control sobre la naturaleza, sobre la creacio\u0301n, actuando sobre ella y logrando su dignidad, pero con un grave e indelegable sentido de responsabilidad fiduciaria, dado por el logro de su redencio\u0301n. Y en este sentido, la homile\u0301tica judi\u0301a de los siglos VII-VIII de la era comu\u0301n expresa que cuando D-s le mostro\u0301 al primer humano cua\u0301n hermosa es la creacio\u0301n, le advirtio\u0301: \u201c&#8230;pon atencio\u0301n en no arruinar ni destruir mi mundo, que si lo arruinaras no habra\u0301 quien lo repare despue\u0301s de ti&#8230;\u201d (Midrash Kohelet Rabba\u0301, 7:13). En otras palabras, no es como propusieron Arlnold Toynbee, Lynn White Jr. y algunos teo\u0301logos protestantes, entre otros que realizan una lectura parcial a base de extracciones y recortes sesgados de versi\u0301culos cuyo pleno sentido o significado resuena y no es posible develar sino so\u0301lo en la integridad y conjunto del texto. Por el contrario, y tal como oportunamente les han respondido Norman Lamm (1970a; 1970b; 1971, pp. 162-185) e incluso Eric G. Freudenstein (1970), en la Tora\u0301 se ve reflejada la permisio\u0301n y hasta la obligatoriedad del uso y manipulacio\u0301n del medio ambiente por parte del humano, pero no en tanto su duen\u0303o, con potestad absoluta, sino en calidad de receptor de un comodato, con su consecuente e indelegable responsabilidad.<\/p>\n<p>Observamos, asi\u0301, que las palabras ma\u0301s puntualmente cri\u0301ticas en el primero de los dos mencionados versi\u0301culos del Ge\u0301nesis (\u201csometer o conquistar\u201d y \u201cdominar\u201d) no son interpretadas, al menos por el judai\u0301smo, bajo una perspectiva ilimitada, abusiva y despo\u0301tica del ser humano para con la naturaleza. Antes bien, como dice el exe\u0301geta renacentista Ovadia Sforno (1520\/1990), el imperativo de someter o conquistar la tierra esta\u0301 relacionado con abrir espacios para residencia, labradi\u0301os u otros usufructos para el humano, cerca\u0301ndolos y controlando que los animales salvajes no los devasten, y que los dome\u0301sticos hagan las labores en favor del humano (p. 16). Similarmente y con anterioridad, Najma\u0301nides, en su exe\u0301gesis al mismo versi\u0301culo, interpreto\u0301 el mandato respecto del dominio de los animales como el de gobernar sobre estos para las labores del humano. Luego, en congruencia con estas interpretaciones de conquistar la tierra y dominar a los seres vivientes, el imperativo de labrar el jardi\u0301n de Ede\u0301n como residencia del humano original es obtener usufructos de su interior, dado que la tierra necesita ser trabajada y, tal como indica el medieval exe\u0301geta italiano Menajem Recanati (1250\/2003), cuidarla es una actividad desde lo externo orientada a evitar que absorba impurezas y se contamine (pp. 66-67, 79).<\/p>\n<p>Ahora bien, dentro de las pautas ma\u0301s relevantes que el judai\u0301smo plantea al humano en su conducta respecto del medio que lo rodea, se encuentra el precepto de mayor ponderacio\u0301n institucional en el conjunto de la Ley judi\u0301a, el Shabat, proclamado en el cuarto mandamiento en E\u0301xodo 20:8-11. En dicho mandamiento se dictamina trabajar seis di\u0301as y dedicar el se\u0301ptimo, Shabat, a D-s, porque en seis di\u0301as E\u0301l creo\u0301 el universo y descanso\u0301 en el se\u0301ptimo santifica\u0301ndolo.<\/p>\n<p>Ma\u0301s alla\u0301 del descanso obligado para todo el que more en la misma residencia, incluyendo los animales, una de las interpretaciones tradicionales de la limitacio\u0301n a las labores humanas en este di\u0301a de Shabat es la prohibicio\u0301n de toda transformacio\u0301n productiva de energi\u0301a, objetos naturales o artificiales. Por ello, esta proscripcio\u0301n incluye prender fuego, cocinar, o cualquier otra labor que implicare aquella transformacio\u0301n. En este sentido, el Shabat indica de forma pragma\u0301tica la limitacio\u0301n, por parte del humano, en su permisio\u0301n para manipular el medio ambiente. Y esto se vincula con el ya mencionado an\u0303o saba\u0301tico o Shnat Shemita\u0301, debido a que, segu\u0301n la Ley, debera\u0301 tambie\u0301n dejar la tierra en barbecho durante dicho an\u0303o. Esto es, y tal como indica el Levi\u0301tico 25:3-5, luego de seis an\u0303os de sembradi\u0301os y cosechas, reposara\u0301 la tierra en el se\u0301ptimo, no pudiendo recoger lo que brotase por si\u0301 solo. Y, acorde al Levi\u0301tico 25:6-7, ma\u0301s alla\u0301 del descanso y cuidado de la tierra, el fruto que ella diese durante este an\u0303o sera\u0301 compartido por todo el que trabaje o resida en la misma morada, incluyendo los animales.<\/p>\n<p>Una de las frases que resume ma\u0301s acabadamente el significado del an\u0303o saba\u0301tico como tambie\u0301n del an\u0303o del jubileo, en cuanto a la consideracio\u0301n y respeto del humano por la creacio\u0301n toda, demostrando no so\u0301lo la igualdad interpares, sino tambie\u0301n el proteccionismo que profesa el judai\u0301smo hacia el medio ambiente en contraposicio\u0301n a cualquier absolutismo del humano sobre aque\u0301l, es la escrita por uno de los ma\u0301s importantes e influyentes pensadores y legistas judi\u0301os, Maimo\u0301nides, cuando indica:<\/p>\n<p>Los diversos mandamientos que hemos enumerado en el tratado Shemita\u0301 veIovel tienen por finalidad, ya prescribir la conmiseracio\u0301n y la liberalidad hacia los hombres en general, como esta escrito: \u201cPara que los indigentes de tu pueblo coman de ellos, y que las bestias de los campos coman lo que habra\u0301n dejado\u201d (E\u0301xodo, 23:11); o bien, hacer que la tierra se torne ma\u0301s fe\u0301rtil, fortalecie\u0301ndose por el descanso; o ya inspirar la buena voluntad hacia los esclavos y los pobres, me refiero a la cancelacio\u0301n de las deudas y a la liberacio\u0301n de los esclavos[hebreos]; o ya para proveer a perpetuidad las cosas necesarias para la vida, haciendo de la tierra un fondo inalienable, para que no pueda ser vendida de manera absoluta, \u201cy la tierra no sera\u0301 vendida a perpetuidad\u201d<\/p>\n<p>(Levi\u0301tico, 25:23); que por consiguiente la fortuna de bien rai\u0301z de cada hombre quede reservada a e\u0301l y a sus herederos, y que no pueda gozar ma\u0301s que del so\u0301lo usufructo. (Maimo\u0301nides, 1190\/2001, pp. 234-235)4<\/p>\n<p>Ejemplo de la conjuncio\u0301n entre el aprovechamiento de los recursos en beneficio del humano y la concientizacio\u0301n en el trato con los animales, en tanto seres tenedores de vida y creados por D-s, es el reiterado imperativo del E\u0301xodo 23:19; 34:26 y Deuteronomio 14:21, \u201cNo cocinara\u0301s el cabrito en la leche de su madre\u201d. Esta prohibicio\u0301n conforma una de las bases ma\u0301s importantes de las leyes dietarias del judai\u0301smo, por la cual, en un sentido ma\u0301s generalizado, prohi\u0301be cocinar o ingerir productos ca\u0301rnicos mezclados con la\u0301cteos animales. Una de las interpretaciones respecto de este precepto, desde el punto de vista tratado, es la prohibicio\u0301n de consumir el fundamento y su fruto conjuntamente, acaparando desmedidamente y agotando los recursos en funcio\u0301n desproporcionada de acuerdo con las necesidades. De esta forma, es fa\u0301cil observar que esta ley tiende contra la abusiva administracio\u0301n y, por ende, en franca oposicio\u0301n al agotamiento de los recursos de una misma fuente.<\/p>\n<p>Por otro lado, y dentro de las pautas que el judai\u0301smo plantea al humano en su conducta respecto de sus pares y las especies animales, encontramos en el Levi\u0301tico 22:28 la prohibicio\u0301n de matar en un mismo di\u0301a a un animal juntamente con su cri\u0301a. Maimo\u0301nides, refirie\u0301ndose a este u\u0301ltimo precepto, como en general a la forma de faenar los animales para evitar todo exceso en su sufrimiento, dice lo siguiente:<\/p>\n<p>Ahora bien, como la necesidad de obtener un buen alimento, exige que el animal sea matado, se ha querido que muriere de la manera ma\u0301s fa\u0301cil. Se ha prohibido atormentarlo, sea degolla\u0301ndolo mal, sea agujerea\u0301ndole la base del cuello, sea corta\u0301ndole un miembro, como lo hemos expuesto. Igualmente se ha prohibido faenar el mismo di\u0301a a la madre y a su pequen\u0303o, para que tuvie\u0301semos cuidado de no degollar al cachorro ante los ojos de la madre. Pues el animal experimentari\u0301a en este caso un dolor demasiado grande. (Maimo\u0301nides, 1190\/2001, p. 307)5<\/p>\n<p>Resulta adema\u0301s importante enfatizar aqui\u0301, respecto de la alimentacio\u0301n, la prohibicio\u0301n de comer de un animal mientras este se encuentre vivo. Esta no so\u0301lo es parte de la Ley judi\u0301a, sino que, al dictaminarse en el Ge\u0301nesis 9:4-5, particularmente bajo la formulacio\u0301n \u201c&#8230; pero carne con su alma \u2013sangre\u2013 no comera\u0301n&#8230;\u201d cuya exege\u0301tica refiere a mientras su alma este\u0301 au\u0301n en la carne, pertenece a una de las siete leyes noa\u0301jicas \u2013de Noaj o Noe\u0301\u2013, lo cual significa que es va\u0301lida y vigente para toda la humanidad.<\/p>\n<p>Estos u\u0301ltimos preceptos analizados podri\u0301an enmarcarse en un principio ma\u0301s general llamado Tza \u0301ar ba \u0301alei Jaim (\u201cSufrimiento de Animales\u201d), el cual denota el li\u0301mite de nuestra conducta respecto del sufrimiento provocado a un animal. Esta Ley, cuya fuente es el E\u0301xodo 23:5, se aplica igualmente a la obligacio\u0301n, por parte del humano, de socorro a un animal \u2013aun perteneciendo este a quien nos hostiga o detesta\u2013 cuando se encuentre en peligro o dan\u0303ado por sus labores. En este sentido, tambie\u0301n puede citarse, entre otras leyes ma\u0301s particulares, la correspondiente al Deuteronomio 22:10: prohibido arar con animales de diferentes especies bajo el mismo yugo y\/o en el acarreo de cualquier carga.6 Segu\u0301n el exe\u0301geta del siglo XII, Abraham Ibn Ezra, esto es a causa de evitar perjudicar al ma\u0301s de\u0301bil de ambos animales.<\/p>\n<p>El cuidado y la consideracio\u0301n del animal en relacio\u0301n con su trabajo tambie\u0301n tiene su aspecto ma\u0301s detallado, prohibie\u0301ndole al humano, tal como dictamina el Deuteronomio 25:4, toda conducta que impida al animal alimentarse libremente de los frutos de la tierra cuando trabaje en labores relacionadas con el avituallamiento. Asimismo, se prohi\u0301be la castracio\u0301n tanto en animales como en humanos, ya que impide el cumplimiento del imperativo divino en Ge\u0301nesis 1:22, de ser fecundos y multiplicarse. Huelga decir que el judai\u0301smo prohi\u0301be la caza deportiva o por placer (ver Isserles, 1560\/2012, \u201cOraj Jaim\u201d 316:2; Landau, 1750\/2004, pp. 147-149), siendo consecuentemente Nimrod y Esav \u2013figuras bi\u0301blicas de quienes se predica ser ha\u0301biles cazadores\u2013 depositarias de cualidades negativas.<\/p>\n<p>En esta misma direccio\u0301n, el principio llamado Shiluaj HaKen (\u201cEnvi\u0301o [de la madre antes de tomar] el Nido\u201d), cuya fuente es Deuteronomio 22:6-7, prohi\u0301be tomar los huevos o la cri\u0301a de un ave ponedora cuando la madre se encuentra presente in situ, adema\u0301s de obligar a devolver a la madre al nido y no tomarla juntamente con su cri\u0301a, evitando, como ya se ha mencionado, el agotamiento de la fuente juntamente con su fruto, adema\u0301s de respetar el vi\u0301nculo en tanto seres vivientes. A este respecto, Maimo\u0301nides afirma catego\u0301ricamente con relacio\u0301n al dolor de los animales y de los humanos:<\/p>\n<p>&#8230; no hay bajo este aspecto diferencia entre el dolor que experimenta el hombre y el de los otros animales. Porque el amor y la ternura de una madre por su pequen\u0303o no dependen de la razo\u0301n, sino de la accio\u0301n de la facultad imaginativa, que la mayor parte de los animales poseen tanto como el hombre. (Maimo\u0301nides, 1480\/2001, p. 307)8<\/p>\n<p>De forma ana\u0301loga, entre seres humanos, y en te\u0301rminos ma\u0301s generales, el principio de Hatzala\u0301 (\u201cRescate\u201d) es aquel que postula el deber de salvar a las personas, basa\u0301ndose en el mandato bi\u0301blico del Levi\u0301tico 19:16, \u201cNo depondra\u0301s contra la sangre [vida] de tu pro\u0301jimo, Yo soy D-s\u201d. Esta demanda, casi u\u0301nica en los anales de la historia legal, tal como lo demuestran Ernest Weinrib (1990) y Marilyn Finkelman (1987), es la que obliga a intervenir en el rescate o salvamento del semejante, cuando este sea inocente de cualquier lesio\u0301n o de la misma muerte. Este deber conforma, entre otros, la base para erigir aquel principio del Levi\u0301tico 19:18 que ordena \u201c&#8230; y amara\u0301s a tu pro\u0301jimo como a ti mismo, Yo soy D-s\u201d.<\/p>\n<p>Con lo hasta ahora analizado, es posible observar claramente la restriccio\u0301n en la facultad de transformacio\u0301n del medio ambiente, asi\u0301 como el deber no so\u0301lo de socorrer a los animales y evitar su sufrimiento tanto como sea posible a la hora de tomar provecho de ellos, sino tambie\u0301n, de no permanecer indiferentes, auxiliando a nuestro semejante y a un animal ante una situacio\u0301n de peligro. Asimismo, encontramos un imperativo institucional judi\u0301o que es el ma\u0301s frecuentemente mencionado en las contempora\u0301neas publicaciones respecto del judai\u0301smo y su relacio\u0301n con el medio ambiente. Este es el denominado Bal Tashjit o Lo Tashjit (\u201cNo Destruyas\u201d), derivado del Deuteronomio 20:19-20, en el cual se prohi\u0301be derribar o talar a\u0301rboles alimenticios para sitiar una ciudad o construir baluartes.<\/p>\n<p>Si bien este precepto esta\u0301 restringido a e\u0301pocas de guerra o circunstancias be\u0301licas, Maimo\u0301nides extiende dicho concepto tambie\u0301n a tiempos de paz, desarrollando adema\u0301s las prohibiciones derivadas de aquel, incluyendo la obstaculizacio\u0301n de fuentes o manantiales, la destruccio\u0301n de herramientas, edificios, vestimentas o alimentos, desperdicia\u0301ndolos (Maimo\u0301nides, 1180\/2008, \u201cIljot Melajim\u201d 6:8-10). Si unimos este concepto con la clara permisio\u0301n otorgada por el Talmud, tratados Shabat 129a y 140b ma\u0301s Baba\u0301 Kama\u0301 91b-92a, para la poda de a\u0301rboles por razones econo\u0301micas, de salud, e incluso este\u0301ticas, revelamos nuevamente que en el judai\u0301smo lo que se persigue verdaderamente no es un naturalismo o ecologismo como valor supremo, sino la prevencio\u0301n contra la destruccio\u0301n licenciosa y el mantenimiento de un equilibrio responsable entre necesidades y recursos.<\/p>\n<p>Ma\u0301s au\u0301n, si bien la Ley judi\u0301a que prohi\u0301be la mezcla de granos o semillas heteroge\u0301neos en un mismo sembradi\u0301o, bajo el precepto denominado Kilei Zeraim (\u201cMezcla de Semillas\u201d), es u\u0301nicamente aplicable a la tierra de Israel, otras leyes similares aplicables tambie\u0301n a la dia\u0301spora del pueblo judi\u0301o son las ilustradas con ejemplos tales como prohibir injertar a\u0301rboles de distintas especies, ni conservarlos cuando este\u0301n ya plantados \u2013pudiendo aprovechar sus frutos y ramas\u2013, asi\u0301 como la prohibicio\u0301n del Levi\u0301tico 19:19, denominada Kilei Behema\u0301 (\u201cCruza de Animales\u201d). Por tal prohibicio\u0301n se deniega la cruza de dos diferentes especies de animales, protegiendo, de este modo, la continuidad de las especies frente a la produccio\u0301n de hi\u0301bridos, ame\u0301n de limitar la manipulacio\u0301n de las especies animales y vegetales, asi\u0301 como del medio, por parte del ser humano.<\/p>\n<p>Todos los conceptos hasta ahora mencionados dan cuenta, tal como reiteradamente expone Richard Bauckham (2010; 2011), uno de los ma\u0301s importantes investigadores de la cultura bi\u0301blica, que el humano alli\u0301 se asume como inserto en el resto de la naturaleza de una manera indivisa, como un todo; en contraste con el humano moderno que objetiva al mundo que lo rodea, se indexa y aparta de e\u0301l, y de forma ilusoria cree no ser parte integral. Tal vez sea por ello por lo que el ya citado Abraham Ibn Ezra haya concluido que destruir un a\u0301rbol, en relacio\u0301n con el mencionado precepto de No Destruyas, es destruir al humano; debido a que el mismo humano es el a\u0301rbol del planeta. Incluso en te\u0301rminos de justicia el ilustre pensador judi\u0301o del siglo XIV, Iaakov ben Jananel Skili (1300\/2000), dice que el precepto de no destruccio\u0301n, que evita malgastar los recursos naturales, representa el acto de mayor justicia del pueblo de Israel hacia la preservacio\u0301n de la creacio\u0301n divina; y siendo que el humano es parte de dicha creacio\u0301n, la preservacio\u0301n de esta es la mayor justicia para e\u0301l mismo (p. 629).<\/p>\n<p>Se podri\u0301a adicionar tambie\u0301n, y respecto a la polucio\u0301n, que la Ley judi\u0301a repara sobre el dan\u0303o a los recursos naturales al establecer la defensa de la salud preceptuando en el Deuteronomio, 4:9,15, el mandato denominado Shmirat HaGuf (\u201cCuidado o Proteccio\u0301n del Cuerpo\u201d), en el cual se evita todo lo que pudiera ser perjudicial para su conservacio\u0301n, protegiendo la salud fi\u0301sica y espiritual del individuo ante cualquier tipo de amenaza o peligro. Asi\u0301, los alimentos con hormonas, pesticidas u otros qui\u0301micos que se consideren realmente perjudiciales para la salud \u2013del mismo modo que cualquier pra\u0301ctica contaminante de los recursos naturales tanto en el agua, la tierra como en el aire\u2013 quedan prohibidos por su inclusio\u0301n en este precepto, dado que atentan directamente contra la salud fi\u0301sica del individuo. A este respecto, asi\u0301 como en la ley dietaria judi\u0301a se establecen controles estrictos sobre los alimentos permitidos y prohibidos, tambie\u0301n se regula la forma en que deben cocinarse y comerse.<\/p>\n<p>Resta un i\u0301tem, el cual desde la conducta social resulta relevante a estos efectos. Y es el precepto dictaminado en el Levi\u0301tico 19:14, \u201cNo maldecira\u0301s a un sordo, y no pondra\u0301s tropiezo delante del ciego, y temera\u0301s a tu D-s; Yo soy D-s\u201d. El exe\u0301geta del siglo XI, Shlomo Itzjaki, aplica este versi\u0301culo a toda obstaculizacio\u0301n que pueda llegar a dan\u0303ar a una persona, entendiendo por ciego a quien no sabe sobre determinado asunto, y por ello da\u0301ndole un mal consejo, perjudica\u0301ndolo y\/o aprovecha\u0301ndose de e\u0301l. Uno de los supercomentaristas de Itzjaki, Iehuda Loew, conocido como el MahaRaL de Praga, nota que el \u201cy temera\u0301s a tu D-s\u201d es una expresio\u0301n comu\u0301nmente utilizada cuando so\u0301lo el transgresor sabe que ha pecado, dado que D-s conoce sus verdaderas intenciones (Loew, 1578\/1971, p. 128). Asi\u0301, dicho precepto refiere tambie\u0301n a cuando el transgresor busca justificar sus acciones como un intento de beneficiar a la persona a la cual dan\u0303o\u0301. En su comentario al mismo versi\u0301culo, Samson Hirsch, en el siglo XIX, detalla acciones que entran en la categori\u0301a de \u201cponer obsta\u0301culos\u201d, tales como aquel que deliberadamente aconseja mal, quien otorga las herramientas para o prepara el camino hacia el mal, o bien aquel que activa o pasivamente ayuda o fomenta que las personas hagan el mal (Hirsch, 1878\/2008, \u201cVayikra\u0301-Leviticus\u201d). Todas ellas violan esta prohibicio\u0301n, y por ello la i\u0301ntegra esfera de felicidad material y espiritual de nuestro pro\u0301jimo es encomendada a nuestro cuidado.<\/p>\n<p>Esta exe\u0301gesis juri\u0301dica del precepto es a su vez respaldada por el Midrash Hala\u0301jico del siglo III e.c., Sifra\u0301, Kedoshim 14,9 que prohi\u0301be brindar informacio\u0301n incorrecta o consejos engan\u0303osos, que puedan ocasionar perjuicios o la transgresio\u0301n de la Ley.<\/p>\n<p>Y esto es relevante dado que mu\u0301ltiples problemas medioambientales cla\u0301sicos entran en estas categori\u0301as, como cuando los gobiernos y las corporaciones intentan ocultar al pu\u0301blico los efectos dan\u0303inos de determinados materiales o procesos como el amianto, la radiacio\u0301n y otras toxinas o productos perjudiciales. Ba\u0301sicamente, en aquel mandamiento se incluye a cualquiera que conozca los peligros a los que se enfrenta o expone el individuo o colectivo debido a sustancias dan\u0303inas, pero oculta esa informacio\u0301n u otorga otra engan\u0303osa. Incluso en el Talmud, tratado Pesajim 22b se expande el concepto de \u201cponer tropiezo\u201d para incluir el dar acceso a determinadas personas a situaciones en las que tienen mayor probabilidad transgredir, aun cuando no se las este\u0301 forzando ni persuadiendo expli\u0301citamente, pero si\u0301 facilita\u0301ndoseles el acceso. Esto es, haciendo que un objeto este\u0301 disponible o creando determinada situacio\u0301n o estado emocional que facilite conducir a la persona en su perjuicio. Un ejemplo cla\u0301sico es la poli\u0301tica implementada para el aumento del consumo (ver Robbins, 1999), transformando la percepcio\u0301n del pu\u0301blico y sus ha\u0301bitos de compra, debiendo convertir elementos suntuosos en necesidades, desarrollando deseos en el consumidor cuya satisfaccio\u0301n los trasformari\u0301an en personas ma\u0301s deseadas. En este sentido, el concepto de \u201cModa\u201d ayudo\u0301 a crear ansiedad por despojarse de objetos que no eran \u201cnuevos\u201d o que \u201cno estaban al di\u0301a\u201d y poseer otros que si\u0301 cumpli\u0301an con dicha cualidad sociocultural. Las compras y el consumo ya no seri\u0301an por necesidad sino por estilo.<\/p>\n<p><strong>Conclusio\u0301n<\/strong><\/p>\n<p>Se han delineado, brevemente, algunas de las facetas ma\u0301s importantes del judai\u0301smo respecto de la relacio\u0301n del humano con el medio en el cual se encuentra inmerso y como parte de este. A trave\u0301s de la Ley judi\u0301a, pueden observarse las serias restricciones conductivas deo\u0301nticas que posee el humano en su relacio\u0301n con el ambiente, intentando equilibrar la constante tensio\u0301n entre las demandas humanas y los recursos naturales disponibles. De esta forma, el judai\u0301smo establece un delicado balance, tomando provecho de y usufructuando la naturaleza, pero a la vez evitando el derroche, la desmesura y la insalubridad en el ambiente, asi\u0301 como todo tipo de conducta cruel hacia cualquier animal o pro\u0301jimo.<\/p>\n<p>Podri\u0301a trazarse un paralelismo entre el recalentamiento planetario y el Diluvio bi\u0301blico del Ge\u0301nesis 6:11-8:14, pudiendo ser la segunda vez en la que la humanidad en su totalidad se enfrenta a un problema global, con implicaciones drama\u0301ticas para cada uno y todos nosotros, a la vez cocreadores de este problema y de su solucio\u0301n, con cada simple acto que realizamos. Y en este mismo sentido, la analogi\u0301a con el modelo ecoce\u0301ntrico esta\u0301 dada por el corrupto hiperinvolucramiento o sobreafinidad con la naturaleza en mu\u0301ltiples y diversas formas, cancelando todo li\u0301mite impuesto naturalmente, lo cual motivo\u0301 el Diluvio. Y respecto del modelo antropoce\u0301ntrico, en la siguiente generacio\u0301n al Diluvio, la correspondiente a La Torre de Babel en Ge\u0301nesis 11:1-9, la humanidad se habi\u0301a unido, pero para desvincularse absolutamente no so\u0301lo de la naturaleza, sino tambie\u0301n de D-s, motivando la confusio\u0301n y dispersio\u0301n.Actualmente, estas mismas dos corrupciones han emergido nueva y peligrosamente.<\/p>\n<p>El judai\u0301smo en su radical monotei\u0301smo neutraliza las exacerbaciones y desmesuras producto de la egolatri\u0301a moderna, por un lado, y de los movimientos neopaganos naturalistas, por el otro, no dejando encerrar a D-s en i\u0301dolo, imagen o concepto alguno dado que no se ajusta a la medida de lo que el humano desea, necesita o soporta, sino que siempre excede. Y, si bien hoy las discusiones se orientan mayormente a lidiar con el primero de los problemas en te\u0301rminos de una violenta degradacio\u0301n medioambiental, respecto de los u\u0301ltimos es importante resaltar que son el producto resultante de quienes han retomado algunas de las tendencias a sacralizar lo natural, pasando de aquella egolatri\u0301a o idola\u0301trico culto del humano, al de la naturaleza. En este traspaso del objeto supremo de culto, el humano queda una vez ma\u0301s sin establecer un prudente y ma\u0301s efectivo te\u0301rmino medio, que es el precisamente otorgado por el monotei\u0301smo, evitando hacer de cualquier aspecto de su entorno, incluye\u0301ndose a si\u0301 mismo, el valor supremo. Sin este equilibrio demandado por el judai\u0301smo, el humano deambula constantemente por diferentes conductas ido\u0301latras, errando en su propio cuidado fi\u0301sico y espiritual, asi\u0301 como en el de su medio ambiente.<\/p>\n<p>Luego, si bien el renovado intere\u0301s por el naturalismo y la ecologi\u0301a tiene serias motivaciones por la contaminacio\u0301n del aire, los ri\u0301os, lagos, napas, erosio\u0301n de selvas tropicales y recalentamiento del planeta, posee, a su vez, una faceta oculta conducente a una revalorizacio\u0301n exacerbada del lugar de la naturaleza en la creacio\u0301n, transformando la ecologi\u0301a en un ecologismo como religio\u0301n pagana. En este sentido, en lugar de reestablecer el equilibrio entre la dignidad y la redencio\u0301n, cuando la primera ha desbalanceado la proporcio\u0301n anulando la segunda, se tiende a que la naturaleza gobierne, someta y conquiste al humano, animaliza\u0301ndolo, perdiendo asi\u0301 no so\u0301lo su redencio\u0301n, sino ahora tambie\u0301n su dignidad.10<\/p>\n<p>Ba\u0301sicamente, se observa que la cultura perceptual judi\u0301a, fundada en el a\u0301rido suelo del desierto, lejos de consagrar el impedimento de lo gregario y\/o todo cara\u0301cter sedentario y de pertenencia al terrun\u0303o, por un lado se orienta a estipular la forma en la cual se debe residir en la tierra sin atribuirse su propiedad, y co\u0301mo usufructuarla sin perjudicarla, sin damnificar a sus otros tenedores en contraposicio\u0301n a toda tendencia de produccio\u0301n destructiva. Y por otro lado, dicha cultura tampoco se orienta a la adoracio\u0301n de la tierra, contrariamente al pagano, quien la contempla como una realidad cerrada en si\u0301 misma y al humano como determinado por la pertenencia a ella, consagra\u0301ndola o bien consagra\u0301ndose, regulando su accionar y destino acorde al mundo, resultando en una radical imposibilidad de salir de este, dado que incluso sus dioses son inherentes a la misma naturaleza.<\/p>\n<p>La cultura judi\u0301a, asi\u0301, no so\u0301lo demanda una concientizacio\u0301n por el cuidado del medio ambiente, generando poli\u0301ticas y conductas especi\u0301ficas y concretas que evitan la destruccio\u0301n de aquel, sino que tambie\u0301n advierte los actuales problemas existenciales en la humanidad que provocan rebrotes neopaganos, evitando la destruccio\u0301n espiritual del ser humano y retrotrayendo la sociedad a un escenario de esclavitud que el monotei\u0301smo ya ha superado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>Por el Rabino Dr. Fishel Szlajen<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Rabino; Post-Doctorado en Bioe\u0301tica; Doctor en Filosofi\u0301a; M.A. in Jewish Philosophy y Mandel Jerusalem Fellow. Miembro Titular de la Pontificia Academia para la Vida y Profesor en UBA, UNLaM y UCA. Director de AMIA Cultura. \u201cMencio\u0301n de Honor Domingo F. Sarmiento\u201d, Senado Nacional Argentino (2018) y \u201cPersonalidad Destacada de CABA en la Cultura\u201d, Legislatura Porten\u0303a (2019).<\/p>\n<p>Publicado en Aportes de las Religiones Frente al Cambio Clima\u0301tico. Editado por Foro de Dia\u0301logo Interreligioso y Social. Gobierno de la Ciudad Auto\u0301noma de Buenos Aires, Octubre 2022, pp. 29-43.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Introduccio\u0301n En el transcurso de estas u\u0301ltimas de\u0301cadas ha quedado lo suficientemente claro que la contaminacio\u0301n general del planeta, asi\u0301 como los feno\u0301menos meteorolo\u0301gicos provocados por la devastacio\u0301n de selvas o la eliminacio\u0301n de la capa de ozono, entre muchos otros, nos involucra a todos, vivamos en pai\u0301ses que generen o absorban mayor o menor polucio\u0301n. Y esto es porque dicha contaminacio\u0301n amenaza la supervivencia del ge\u0301nero humano. Humanidad y no la Tierra, debido a que es la primera la que esta\u0301 en riesgo aqui\u0301, al menos en te\u0301rminos de mediano y largo plazo. El mundo y sus diferentes clases de vida micro o macrosco\u0301pica, vegetal o animal, muy probablemente nos sobrevivira\u0301n, pero la delicada condicio\u0301n ambiental apta para la vida humana difi\u0301cilmente sera\u0301 la adecuada. De pu\u0301blico conocimiento tambie\u0301n son las primeras causas de la contaminacio\u0301n ambiental, la desmesurada ambicio\u0301n humana en sus metas materiales, la exacerbacio\u0301n del hombre en su potestad sobre el medio, su irresponsabilidad con este u\u0301ltimo y hasta con su pro\u0301jimo, al punto tal que la ciencia y la tecnologi\u0301a \u2013pudiendo estar dedicadas mucho ma\u0301s de lo que esta\u0301n actualmente a problemas acuciantes de hambre, patologi\u0301as u otras dolencias\u2013 se han transformado en scientia et &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":133084,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[78],"tags":[10829,387,10831,10830,372],"class_list":["post-133083","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-c40","tag-cambio-climatico","tag-foro-de-dialogo-interreligioso","tag-rabino-fischel-szlajen","tag-radio-jai"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/133083","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=133083"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/133083\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/133084"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=133083"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=133083"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=133083"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}