{"id":131874,"date":"2022-09-28T13:23:18","date_gmt":"2022-09-28T16:23:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.radiojai.com\/?p=131874"},"modified":"2022-09-28T13:23:18","modified_gmt":"2022-09-28T16:23:18","slug":"historia-de-dos-ciudades","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/2022\/09\/28\/131874\/historia-de-dos-ciudades\/","title":{"rendered":"\u201cHistoria de Dos Ciudades\u201d"},"content":{"rendered":"<p>\u201c<em>Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos; la edad de la sabidur\u00eda, y tambi\u00e9n de la locura; la \u00e9poca de las creencias y de la incredulidad; la era de la luz y de las tinieblas; la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperaci\u00f3n<\/em>.\u201d\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0(Charles Dickens, \u201cHistoria de Dos Ciudades\u201d)<\/p>\n<p>El problema de las grandes aperturas o grandes principios de cualquier obra de arte de tipo temporal (literatura, m\u00fasica, o arquitectura) es que muchas veces el principio oscurece el desarrollo o incluso oblitera el final. La cita de marras, de Dickens en su \u201cHistoria de Dos Ciudades\u201d es tan famosa en la literatura inglesa como la del \u201cQuijote\u201d en la literatura en espa\u00f1ol. Todos podemos citar \u201cEn un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme\u201d, pero cu\u00e1ntos hemos le\u00eddo el \u201cQuijote\u201d. La apertura de Dickens ha sido usada hasta el abuso cuando se quiere dar un mensaje de paradoja, ambig\u00fcedad, contradicci\u00f3n, o sencillamente, simultaneidad: Canal de la Mancha mediante, dos ciudades contrastan y simbolizan una historia en torno a individuos y sus sociedades.<\/p>\n<p>Del Canal de la Mancha a esta orilla del R\u00edo de la Plata la famosa cita de Dickens bien podr\u00eda aplicar a la \u201capertura\u201d, literalmente, de los servicios religiosos en la NCI de Montevideo que luego transcurrieron de manera mucho menos cruda y sin duda mucho m\u00e1s inspiradora. Fiel al esp\u00edritu autocr\u00edtico que suponen los diez d\u00edas que daban inicio el domingo pasado por la noche, el mensaje de Directiva desde el p\u00falpito fue, en su crudeza, casi prof\u00e9tico, planteando, precisamente, las enormes contradicciones que como padres muchos, como abuelos otros, se nos presentan cuando educamos. En especial, en lo que hace a la tradici\u00f3n jud\u00eda que tan celosamente cuidamos. Hubo quienes se horrorizaron ante \u201cel peor de los tiempos\u201d y otros que se inspiraron ante la oportunidad del \u201cmejor de los tiempos\u201d; hubo quienes escucharon \u201cesperanza\u201d mientras en algunos de sus correligionarios cund\u00eda la \u201cdesesperaci\u00f3n\u201d. Como con la apertura de Dickens, nadie qued\u00f3 indiferente. Habr\u00e1 que preguntarse cu\u00e1ntos se han atrevido a \u201cleer\u201d m\u00e1s, a ir un poco m\u00e1s lejos que esa provocaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por cierto que los temas ameritan. C\u00f3mo educamos a nuestros hijos, los medios y los fines, no son temas menores: no en vano los ni\u00f1os, hijos y nietos, proliferan en torno a los sonidos del Shofar. Es todo acerca de ellos. A tal punto, que la lectura de la Tor\u00e1 de es estrictamente acerca de hijos: Isaac e Ismael el d\u00eda primero, el \u201csacrificio\u201d (que no sucede) de Isaac el segundo d\u00eda. Una pregunta m\u00e1s profunda, apoyados en la alegor\u00eda b\u00edblica, ser\u00eda plantearnos con honestidad (el tono que se plante\u00f3 en el p\u00falpito la noche del domingo) si nuestros hijos y nietos son ofrendas o sacrificio, o ambos a la vez. Enti\u00e9ndase bien: no en un sentido literal, sino puramente figurativo. \u00bfQu\u00e9 esperamos de ellos? \u00bfPara qu\u00e9 los preservamos? Con toda la potencia y efecto que reconozco en el lenguaje metaf\u00f3rico, a veces me sorprendo de la poca capacidad que tiene el p\u00fablico en entenderlo. Los profetas b\u00edblicos hablaban con un lenguaje mucho m\u00e1s terrible, apocal\u00edptico, y simb\u00f3lico, y sus palabras alcanzaron un status can\u00f3nico. Hoy, parece que quisi\u00e9ramos anularlas como anulamos los votos en Iom Kipur.<\/p>\n<p>Los mensajes rab\u00ednicos, fieles a su lenguaje y esp\u00edritu de verdad y esperanza, fueron tal vez igualmente admonitorios pero mucho m\u00e1s emp\u00e1ticos. El Rab Dolinsky, previo a la lectura de la Tor\u00e1 del primer d\u00eda, habl\u00f3 de lo jud\u00edo y lo universal a trav\u00e9s de la historia de la circuncisi\u00f3n y el destete de Isaac. El joven y futuro rabino Hori Sherem, habitualmente combativo y confrontativo, habl\u00f3, previo a la Haftar\u00e1 del segundo d\u00eda, de la funci\u00f3n del Shofar una vez que termina la era de los profetas. En ambos casos se sugiere, en un lenguaje conciliador, religioso, no exento de paradoja o conflicto, que el mundo es un lugar de ambivalencias y decisiones personales. As\u00ed como al final de la novela de Dickens el lector deber\u00eda poder optar por uno de aquellos mundos que simult\u00e1neamente bregaban por nacer o sobrevivir, cada a\u00f1o cuando asistimos a la sinagoga nos estamos enfrentando al mismo desaf\u00edo: sobrevivir, nacer, o una suerte de ficci\u00f3n casi rab\u00ednica que permita combinar lo mejor y lo peor no tanto de \u201clos tiempos\u201d sino de nosotros como individuos.<\/p>\n<p>Tal vez tuvimos que esperar al segundo d\u00eda de Rosh Hashan\u00e1 para entender que lo que escuchamos la primera noche acerca de c\u00f3mo aseguramos la continuidad jud\u00eda de las futuras generaciones se inscribe en la mejor tradici\u00f3n prof\u00e9tica, esa que nunca termina de morir y que tantas otras tradiciones han tomado para s\u00ed. La profec\u00eda nunca es rom\u00e1ntica, es m\u00e1s bien apocal\u00edptica. Deber\u00edamos entrenar m\u00e1s el o\u00eddo para poder escucharla sin escandalizarnos. Tal vez, tambi\u00e9n, despu\u00e9s de dos a\u00f1os de pandemia y aislamiento, escucharnos frente a frente, sin barbijos ni pantallas, fue un poco fuerte. En \u00faltima instancia, pasadas dos d\u00e9cadas del siglo XXI, con la tecnolog\u00eda literalmente en nuestras manos, seguramente estemos, como en el siglo XVIII, viviendo el mejor y el peor de los tiempos. Mientras en el primer caso nos empodera o incluso nos confunde al punto de la omnipotencia, el segundo caso nos espanta y produce rechazo: porque hay asuntos del hombre que ninguna aplicaci\u00f3n podr\u00e1 resolver.<\/p>\n<p>Jatim\u00e1 Tov\u00e1!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEra el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos; la edad de la sabidur\u00eda, y tambi\u00e9n de la locura; la \u00e9poca de las creencias y de la incredulidad; la era de la luz y de las tinieblas; la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperaci\u00f3n.\u201d\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0(Charles Dickens, \u201cHistoria de Dos Ciudades\u201d) El problema de las grandes aperturas o grandes principios de cualquier obra de arte de tipo temporal (literatura, m\u00fasica, o arquitectura) es que muchas veces el principio oscurece el desarrollo o incluso oblitera el final. La cita de marras, de Dickens en su \u201cHistoria de Dos Ciudades\u201d es tan famosa en la literatura inglesa como la del \u201cQuijote\u201d en la literatura en espa\u00f1ol. Todos podemos citar \u201cEn un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme\u201d, pero cu\u00e1ntos hemos le\u00eddo el \u201cQuijote\u201d. La apertura de Dickens ha sido usada hasta el abuso cuando se quiere dar un mensaje de paradoja, ambig\u00fcedad, contradicci\u00f3n, o sencillamente, simultaneidad: Canal de la Mancha mediante, dos ciudades contrastan y simbolizan una historia en torno a individuos y sus sociedades. 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