{"id":114486,"date":"2021-11-10T17:25:42","date_gmt":"2021-11-10T20:25:42","guid":{"rendered":"https:\/\/www.radiojai.com\/?p=114486"},"modified":"2021-11-10T17:25:42","modified_gmt":"2021-11-10T20:25:42","slug":"el-putsch-de-la-cerveceria-y-la-llegada-de-los-nazis-al-poder","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/2021\/11\/10\/114486\/el-putsch-de-la-cerveceria-y-la-llegada-de-los-nazis-al-poder\/","title":{"rendered":"El putsch de la cervecer\u00eda y la llegada de los nazis al poder"},"content":{"rendered":"<p>El 8 y 9 de noviembre de 1923, Adolf Hitler y el Partido Nazi lideraron un intento de golpe de Estado que se conoce como el Putsch de la Cervecer\u00eda. Comenz\u00f3 en la cervecer\u00eda B\u00fcrgerbr\u00e4u Keller en la ciudad b\u00e1vara de M\u00fanich, con el fin de tomar el control del gobierno estatal, marchar sobre Berl\u00edn y derrocar al gobierno federal alem\u00e1n. En su lugar, intentaron establecer un nuevo gobierno para supervisar la creaci\u00f3n de un Gran Reich Alem\u00e1n unificado donde la ciudadan\u00eda se basar\u00eda en la raza. Aunque el putsch fall\u00f3 -y las autoridades b\u00e1varas pudieron enjuiciar a nueve participantes, incluido Hitler-, los l\u00edderes finalmente lo redefinieron como un esfuerzo heroico para salvar a la naci\u00f3n y lo incorporaron al relato del ascenso al poder de Hitler y los nazis.<\/p>\n<p>En la acci\u00f3n Adolf Hitler junto a un grupo de miembros de las fuerzas de choque, las SA y sus secuaces, entre los que se encontraban Hermann G\u00f6ering, Alfred Rosenberg y Rudolff Hess, irrumpieron en la B\u00fcrgerbr\u00e4ukeller, una cervecer\u00eda al sur de M\u00fanich, donde el gobernador de Baviera, Gustav von Kahr, un nacionalista ultraconservador convencido, estaba pronunciando un discurso. Tras tomarse una cerveza, Hitler estamp\u00f3 contra el suelo la jarra y se despoj\u00f3 de la gabardina, dejando a la vista el chaqu\u00e9 negro con una Cruz de Hierro de primera clase y otra de segunda clase, y desenfund\u00f3 su pistola. Entre disparos y jarras de cerveza hechas a\u00f1icos.<\/p>\n<p>Hitler salt\u00f3 sobre una silla y declar\u00f3 el estallido de &#8220;la revoluci\u00f3n nacional&#8221;. Era el golpe del ascendente Partido Nazi contra el Gobierno de la Rep\u00fablica de Weimar, los llamados &#8220;criminales de noviembre&#8221; (t\u00e9rmino que los detractores del armisticio de 1918 usaban para referirse a los pol\u00edticos que lo firmaron). Aunque en un principio esta acci\u00f3n podr\u00eda haber acabado en un descalabro pol\u00edtico para Hitler, a la postre se convirti\u00f3 en el trampol\u00edn que lo impulsar\u00eda a \u00e9l y a sus m\u00e1s oscuras ambiciones.<\/p>\n<p>De forma inmediata declar\u00f3 un gobierno provisional en la mism\u00edsima cervecer\u00eda. Mientras los golpistas ocuparon los cuarteles de la Reichswehr (el ej\u00e9rcito de la Rep\u00fablica de Weimar) y los de la polic\u00eda, Hitler y algunos de sus seguidores tomaron como rehenes al comisario de Baviera, Gustav von Kahr, y a sus dos hombres de confianza, Von Lossow y Von Seisser.<\/p>\n<p>Alrededor de 2.500 hombres marcharon hac\u00eda el Ayuntamiento de M\u00fanich, donde se toparon con un enorme grupo de personas que hab\u00eda salido a la calle al enterarse del altercado. A pesar de la aglomeraci\u00f3n, y tras unos minutos de desconcierto, Ludendorff decidi\u00f3 continuar su camino hacia el Ministerio de Defensa donde se encontraban los hombres de R\u00f6hm. A lo largo del trayecto se fueron uniendo m\u00e1s persona en apoyo a Hitler y su putsch o golpe de Estado.<\/p>\n<p>Cuando lleg\u00f3 al monumento en honor de los generales alemanes de las guerras patrias, la multitud se encontr\u00f3 con un grupo de polic\u00edas que le bloqueaba el paso. Ambos bandos quedaron uno frente al otro hasta que un disparo desat\u00f3 el caos. A pesar de que Hitler y G\u00f6ring resultaron heridos, este \u00faltimo logr\u00f3 escapar. Escondido en casa de un amigo, Hitler plane\u00f3 incluso suicidarse pensando que si era detenido ser\u00eda fusilado por las autoridades. Tras pasar dos noches oculto, a la tercera la polic\u00eda logr\u00f3 dar con \u00e9l. Fue detenido y encarcelado, donde se le comunic\u00f3 que ser\u00eda juzgado por alta traici\u00f3n. El 1 de abril de 1924, Adolf Hitler fue condenado a cinco a\u00f1os de prisi\u00f3n. Tras el fallido putsch de 1923, Hitler y el resto de l\u00edderes del partido nacionalsocialista (NSDAP) revisaron sus t\u00e1cticas para ampliar el partido. Fomentaron alianzas con grup\u00fasculos de derecha, agrupaciones de soldados y peque\u00f1os propietarios rurales de Baviera. Pese a ello, su avance parlamentario fue lento. Aunque en las elecciones al Reichstag de mayo de 1924, liderados por Gregor Strasser, lograron 32 esca\u00f1os, con el 6,6% de los votos, en las elecciones anticipadas de diciembre del mismo a\u00f1o vieron reducida su representaci\u00f3n a 14 diputados (3% de los votos).<\/p>\n<p>Pero como desde 1925 a 1929, la Rep\u00fablica de Weimar goz\u00f3 de estabilidad pol\u00edtica y una apreciable mejora econ\u00f3mica, los resultados del partido nazi en las elecciones de mayo de 1928 fueron todav\u00eda peores: 12 diputados, con el 2,6% de los votos.<\/p>\n<p>Pese a su escaso peso parlamentario \u2013noveno partido en el Reichstag- el NSDAP era popular entre los agricultores, peque\u00f1os empresarios, funcionarios p\u00fablicos y otras personas de la clase media que se sent\u00edan ignorados o traicionados por el gobierno de Weimar.<\/p>\n<p>En 1928, el partido ten\u00eda m\u00e1s de 100.000 afiliados, apoyados en un eficiente aparato de propaganda, dirigido por Joseph Goebbels, que aprovechaba la insatisfacci\u00f3n y el resentimiento para ir creciendo. Paralelamente, la rama paramilitar, las temidas tropas de asalto (Sturm Abteilung ), engrosadas con ex soldados y j\u00f3venes descontentos alcanzaban los 80.000 miembros. Tambi\u00e9n aumentaba su influencia entre militares, empresarios y grandes industriales que le proporcionaron financiaci\u00f3n y cobertura en las altas esferas. Entre ellos, Alfred Hugenberg, due\u00f1o de varios peri\u00f3dicos y, desde 1928, l\u00edder del nacionalista Partido Nacional del Pueblo Alem\u00e1n, que apoyar\u00eda decisivamente a los nazis en 1933.<\/p>\n<p>Cuando en octubre de 1929 se produjo el crac de la bolsa de Nueva York, la fr\u00e1gil econom\u00eda alemana se deterior\u00f3 r\u00e1pidamente. En pocos meses hubo tres millones de desempleados. En las elecciones de septiembre de 1930, los nazis obtuvieron 6,4 millones de votos (18,3%), 107 esca\u00f1os. Aunque fuera del gobierno, su protagonismo pol\u00edtico era indiscutible: era el segundo partido en el parlamento e ten\u00eda una intimidatoria presencia en las calles.<\/p>\n<p>El gabinete de centroderecha de Heinrich Br\u00fcning no pudo evitar el agravamiento de la crisis econ\u00f3mica y pol\u00edtica. Ante el bloqueo del parlamento por el veto de socialdem\u00f3cratas y comunistas, el presidente Hindelburg empez\u00f3 a gobernar por decreto, bas\u00e1ndose en el art\u00edculo 48 de la constituci\u00f3n de Weimar. En abril de 1932, Hindelburg fue reelegido en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales con el 53% de los votos frente al mismo Hitler, al que votaron 13,4 millones de alemanes &#8211; 36,8% de los sufragios-. Muy lejos, el comunista Ernst Th\u00e4lmann con el 10,2%.<\/p>\n<p>En mayo dimiti\u00f3 Br\u00fcning e Hindelburg eligi\u00f3 a Franz von Papen, otro dirigente del Partido del Centro para dirigir el Gobierno. Pero la crisis econ\u00f3mica empeor\u00f3 hasta l\u00edmites insostenibles: cinco millones de parados, un tercio de la poblaci\u00f3n activa alemana. Aunque no fue aquel ej\u00e9rcito de desempleados el que vot\u00f3 por Hitler, sino los que teniendo trabajo temieron las consecuencias del paro. Todo ese proceso hizo que una parte de la sociedad alemana apoyara al partido nazi como el garante del orden, la autoridad y la disciplina. En las elecciones del 31 de julio de 1932, los nazis ganaron las elecciones al Reichstag obteniendo 13,7 millones de votos, el 37,4% de los sufragios; 228 diputados. Aunque eran el partido m\u00e1s votado, Hitler no contaba con el suficiente apoyo parlamentario y von Papen sigui\u00f3 gobernando, apoy\u00e1ndose en los debilitados partidos de centro y legislando a base de decretos. Pero la inestabilidad pol\u00edtica oblig\u00f3 a convocar nuevas elecciones el 6 de noviembre. El NSDAP volvi\u00f3 a ser el partido m\u00e1s votado, pero perdi\u00f3 dos millones de votos (11,7) con el 33,1%. El partido estuvo a punto de romperse por la negativa de Hitler a aceptar un papel subordinado en el gobierno. Gregor Strasser, sondeado por la derecha conservadora para escindirse, perdi\u00f3 la batalla en el partido y renunci\u00f3 a sus cargos.<\/p>\n<p>En un \u00faltimo intento de evitar que los nazis llegaran al poder, el general Kurt von Schleicher form\u00f3 gobierno el 2 de diciembre, con el apoy\u00f3 cada vez menos firme de los cat\u00f3licos y nacionalistas de Hugenberg. Pero d\u00eda el 28 de enero, aislado por las maniobras nazis, dimiti\u00f3.<\/p>\n<p>El anciano presidente Hindenburg, aconsejado por Von Papen, que pact\u00f3 su nombramiento de vicepresidente, y venciendo su antigua aversi\u00f3n al cabo austriaco, entreg\u00f3 la canciller\u00eda a Adolf Hitler. Este hab\u00eda sabido combinar la violencia callejera, imputada h\u00e1bilmente a los comunistas, con la presi\u00f3n pol\u00edtica a los partidos de la derecha antirrepublicana y antisocialista de centro que no pudieron evitar que muchos de sus votantes se aproximaran a los nazis. Una vez instalado en el poder, le bastaron unos pocos meses para establecer una dictadura absoluta. Inmediatamente presion\u00f3 a Hindenburg para que convocase el 5 de marzo nuevas elecciones que le permitiesen lograr la mayor\u00eda absoluta. El incendio del Reichstag el 27 de febrero, atribuido a los comunistas, le permiti\u00f3 presionar a Hindenburg para que firmase el estado de excepci\u00f3n, que le facilit\u00f3 deshacerse de sus enemigos. Miles de comunistas, socialistas y pacifistas fueron encarcelados en los primeros campos de concentraci\u00f3n. Se legislaron las primeras medidas contra los jud\u00edos y en mayo se cre\u00f3 la Gestapo. S\u00f3lo un a\u00f1o m\u00e1s tarde, el 30 de junio de 1934, en la conocida noche de los cuchillos largos, fue descabezada la c\u00fapula de las SA, que dirig\u00eda Ernst R\u00f6hm. Junto a los dirigentes de las tropas de asalto fueron ejecutadas m\u00e1s de 300 personas, entre ellas el dirigente nazi Gregor Strasser y el excanciller Kurt von Schleicher.<\/p>\n<p>El 2 de agosto de 1934, muri\u00f3 el presidente Hindenburg y Hitler asumi\u00f3 el cargo de jefe de Estado, comandante de las fuerzas armadas y se proclam\u00f3 F\u00fchrer del III Reich.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 8 y 9 de noviembre de 1923, Adolf Hitler y el Partido Nazi lideraron un intento de golpe de Estado que se conoce como el Putsch de la Cervecer\u00eda. Comenz\u00f3 en la cervecer\u00eda B\u00fcrgerbr\u00e4u Keller en la ciudad b\u00e1vara de M\u00fanich, con el fin de tomar el control del gobierno estatal, marchar sobre Berl\u00edn y derrocar al gobierno federal alem\u00e1n. En su lugar, intentaron establecer un nuevo gobierno para supervisar la creaci\u00f3n de un Gran Reich Alem\u00e1n unificado donde la ciudadan\u00eda se basar\u00eda en la raza. Aunque el putsch fall\u00f3 -y las autoridades b\u00e1varas pudieron enjuiciar a nueve participantes, incluido Hitler-, los l\u00edderes finalmente lo redefinieron como un esfuerzo heroico para salvar a la naci\u00f3n y lo incorporaron al relato del ascenso al poder de Hitler y los nazis. En la acci\u00f3n Adolf Hitler junto a un grupo de miembros de las fuerzas de choque, las SA y sus secuaces, entre los que se encontraban Hermann G\u00f6ering, Alfred Rosenberg y Rudolff Hess, irrumpieron en la B\u00fcrgerbr\u00e4ukeller, una cervecer\u00eda al sur de M\u00fanich, donde el gobernador de Baviera, Gustav von Kahr, un nacionalista ultraconservador convencido, estaba pronunciando un discurso. 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