{"id":103643,"date":"2021-06-13T15:32:31","date_gmt":"2021-06-13T18:32:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.radiojai.com\/?p=103643"},"modified":"2021-06-13T15:32:31","modified_gmt":"2021-06-13T18:32:31","slug":"13-de-junio-aniversario-del-fallecimiento-de-martin-buber","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radiojai.com\/index.php\/2021\/06\/13\/103643\/13-de-junio-aniversario-del-fallecimiento-de-martin-buber\/","title":{"rendered":"13 de Junio aniversario del fallecimiento de Martin Buber"},"content":{"rendered":"<p><strong>Martin (Mordechai) Buber lleg\u00f3 al mundo el 8 de febrero en Viena en el seno de una familia jud\u00eda asimilada<\/strong>. Cuando padres se divorciaron y pas\u00f3 gran parte de su ni\u00f1ez en la casa de sus abuelos Salom\u00f3n, un conocido talmudista y cient\u00edfico, y Adela Buber; situada en Le\u00f3polis (en la actualidad Ucrania). Buber era pol\u00edglota: en su casa se hablaba idish y alem\u00e1n, en su infancia aprendi\u00f3 el franc\u00e9s y el hebreo, y en la escuela secundaria aprendi\u00f3 polaco.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de estudiar filosof\u00eda, historia del arte y filolog\u00eda alemana en la Universidad de Viena, durante una estancia en Berl\u00edn descubri\u00f3 el movimiento sionista. Frente a la visi\u00f3n eminentemente pol\u00edtica formulada por Theodor Herzl, Buber se centrar\u00e1 desde un principio en el sentido del juda\u00edsmo como realidad existencial.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de realizar una elaboraci\u00f3n te\u00f3rica del sionismo, desarroll\u00f3 una intensa actividad. En 1899 asisti\u00f3 al Tercer Congreso Sionista y, bajo la influencia de Ahad Haam, y se fue a estudiar a Z\u00farich. All\u00ed, Buber conoci\u00f3 a Paula Winkler, de M\u00fanich, con quien contrajo matrimonio y dos a\u00f1os m\u00e1s tarde tuvo dos hijos: Rafael y Eva.<\/p>\n<p><strong>En 1901 comenz\u00f3 a editar una publicaci\u00f3n de clara tendencia sionista: &#8220;Die Welt&#8221; (El Mundo)<\/strong>, pero a Theodor Herzl no le agradaban para nada las ideas pol\u00edticas y sociales de Buber, por lo que este tuvo que abandonar la revista, romper con Herzl y fundar el J\u00fcdischer Verlag, proyecto del que tambi\u00e9n formar\u00e1 parte la revista Der Jude. Retirado de la vida pol\u00edtica, se consagrar\u00e1 al estudio del jasidismo, cuyo fruto fueron libros como Los relatos del Rabi Najman (1906), La leyenda del Baal Shem (1908), El gran Magid y su descendencia (1922) y La luz oculta (1924).<\/p>\n<p><strong>En 1921 Buber conoci\u00f3 a Franz Rosenzweig,<\/strong> con quien emprender\u00e1 una original traducci\u00f3n del la Biblia al alem\u00e1n. En 1923 publica la que sin duda es su obra principal, Yo y t\u00fa. Portavoz de la organizaci\u00f3n pacifista Brit Shalom y profesor de filosof\u00eda de la religi\u00f3n en la Universidad de Fr\u00e1ncfort (1924-1933), en 1938 abandona Alemania para establecerse en Jerusal\u00e9n, donde ense\u00f1ar\u00e1 en la Universidad Hebrea. Implicado en el di\u00e1logo entre jud\u00edos y \u00e1rabes, despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial viajar\u00e1 dando conferencias y recibir\u00e1 el reconocimiento general.<\/p>\n<p><strong>Ha sido definido como el fil\u00f3sofo del di\u00e1logo y del encuentro<\/strong><\/p>\n<p>Toda la vida real es un encuentro\u201d. Esta frase es sus m\u00e1s conocidas y probablemente la m\u00e1s citada.<\/p>\n<p>La escritura y la filosof\u00eda de Buber est\u00e1n plenamente condensadas en <strong>Yo y t\u00fa<\/strong>, publicada en 1923, redactada durante muchos a\u00f1os. Se puede dividir la vida de Buber en tres periodos: periodo juvenil m\u00edstico nietzscheano; segundo periodo, \u201cdial\u00f3gico\u201d (donde produjo Yo y t\u00fa, junto con varias otras obras), incluido su liderazgo p\u00fablico entre los jud\u00edos alemanes <strong>hasta su emigraci\u00f3n a Palestina en 1938<\/strong>.<\/p>\n<p>Su periodo final, incluy\u00f3 una amplia tarea educativa, una escritura prol\u00edfica, oratoria, viajes y apoyo a la reconciliaci\u00f3n jud\u00edo-\u00e1rabe.<\/p>\n<p><strong>La cr\u00edtica filos\u00f3fica de Buber tiende a centrarse en tres \u00e1reas:<\/strong> 1) cuestiones epistemol\u00f3gicas sobre el estado de la forma de relaci\u00f3n Yo-T\u00fa y el estado del mundo objeto delimitado por la forma de relaci\u00f3n Yo-\u00c9l; 2) cuestiones hermen\u00e9uticas con respecto a la lectura de Buber del material de origen jas\u00eddico, y 3) dudas con respecto a la ret\u00f3rica y el estilo del autor que tocan la filosof\u00eda del lenguaje. Las tres l\u00edneas de cr\u00edtica tienen en su n\u00facleo el problema del conflicto entre el realismo y el idealismo, la afirmaci\u00f3n y la negaci\u00f3n del mundo.<\/p>\n<p><strong>Con los nazis en el poder, abandon\u00f3 Alemania en 1938 y se instal\u00f3 en Jerusal\u00e9n<\/strong>, entonces capital del Mandato Palestino. Sosten\u00eda la idea de un estado binacional para palestinos y jud\u00edos. <strong>Con la guerra de 1948 y el establecimiento del estado de Israel, Buber se traslad\u00f3 a un barrio jud\u00edo en la Jerusal\u00e9n dividida. Ah\u00ed abandon\u00f3 su b\u00fasqueda de un estado binacional, pero sigui\u00f3 defendiendo una federaci\u00f3n de estados del Cercano Oriente, tanto de \u00e1rabes como jud\u00edos, apoyando hasta el final de su vida, los esfuerzos de acercamiento entre palestinos y jud\u00edos.<\/strong><\/p>\n<p>Con respecto al problema \u00e1rabe-israel\u00ed, fue el primero en luchar por un estado binacional y escribi\u00f3 extensamente sobre la cuesti\u00f3n del respeto entre los pueblos del Cercano Oriente, al mismo tiempo advirtiendo de los riesgos que se correr\u00edan si este no fuera el caso. Sus pensamientos sobre el tema, son a\u00fan m\u00e1s contundentes en la \u00e9poca contempor\u00e1nea, ya que, hasta cierto punto, fueron premonitorios e innovadores.<\/p>\n<p><strong>HUMANISMO<\/strong><\/p>\n<p>El humanismo de Buber parece ser una noci\u00f3n extra\u00f1a y lejana cuando el odio a los dem\u00e1s constituye nuestra dieta diaria de noticias e im\u00e1genes. Un tema recurrente entre muchas noticias es la creciente ola de polarizaci\u00f3n en la sociedad actual. En un discurso poco discutido, Buber ofrece un an\u00e1lisis de la desconfianza generalizada que habla de la divisi\u00f3n pol\u00edtico-cultural contempor\u00e1nea a singularidad de este libro, y la forma en que eligi\u00f3 Buber para su conclusi\u00f3n: \u201cToda la vida real es encontrarse\u201d<\/p>\n<p>En 1952 dio una conferencia titulada Esperanza para esta hora, en la que realiz\u00f3 una evaluaci\u00f3n honesta de la vida durante la escalada de la Guerra Fr\u00eda. Afirm\u00f3: \u201cEl mundo humano est\u00e1 hoy, como nunca antes, dividido en dos campos, cada uno de los cuales entiende al otro como la encarnaci\u00f3n de la falsedad y a s\u00ed mismo como la encarnaci\u00f3n de la verdad\u201d.<\/p>\n<p>Buber no abog\u00f3 por una posici\u00f3n centrista entre estos dos campos; tampoco trat\u00f3 de intervenir sobre los puntos en disputa entre ellos, sino que analiz\u00f3 c\u00f3mo este desacuerdo sobre las filosof\u00edas pol\u00edticas y econ\u00f3micas constituye un lugar de polarizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Critic\u00f3 a la forma en que se enmarcan los desacuerdos. En la polarizaci\u00f3n, dice Buber, una persona est\u00e1 \u201cm\u00e1s que nunca inclinada a ver su propio principio en su pureza original y el opuesto en su actual deterioro, especialmente si las fuerzas de la propaganda confirman sus instintos para hacer un mejor uso de ellos\u201d. Seg\u00fan \u00e9l: \u201cExpresado en terminolog\u00eda moderna, cree que tiene ideas, su oponente solo ideolog\u00edas. Esta obsesi\u00f3n alimenta la desconfianza que incita a los dos bandos\u201d. Dicho de otra manera, <strong>la polarizaci\u00f3n aten\u00faa el pensamiento cr\u00edtico, en otras palabras dejarnos a todos muy f\u00e1cilmente satisfechos de que nuestros compromisos son correctos porque son superiores a los de nuestros oponentes.<\/strong><\/p>\n<p>Al ser menos sensibles a las distinciones y preocupaciones de la otra parte, pensamos que ya sabemos lo que realmente motiva su comportamiento pol\u00edtico. Entonces, ya que cada lado cree que el otro est\u00e1 tergiversando intencionalmente la realidad, conlleva a la desconfianza.<\/p>\n<p><strong>Lo primero que necesitamos en tiempos polarizados, escribe Buber, es \u201cla cr\u00edtica de nuestra cr\u00edtica\u201d.<\/strong> A menos que nos mantengamos en un alto nivel al inferir los motivos y las preocupaciones de la otra parte, la sospecha prevalecer\u00e1 sobre la verdad.<\/p>\n<p><strong>En segundo lugar, necesitamos \u201cindividuaci\u00f3n\u201d<\/strong>, lo que significa no tratar al otro lado como un monolito, sino reconocer que cada persona tiene convicciones \u00fanicas.<\/p>\n<p><strong>En tercer y \u00faltimo lugar<\/strong>, Buber sostiene que la polarizaci\u00f3n amenaza la b\u00fasqueda de otros bienes pol\u00edticos. Refiri\u00e9ndose a las tres consignas de la Revoluci\u00f3n Francesa, \u201clibert\u00e9, \u00e9galit\u00e9, fraternit\u00e9\u201d, insiste en que la libertad y la igualdad no sobrevivir\u00e1n mucho en ausencia de fraternidad. <strong>\u201cLas abstracciones libertad e igualdad\u201d, dice Buber, se mantienen juntas \u201ca trav\u00e9s de la fraternidad m\u00e1s concreta, porque solo si los hombres se sienten hermanos pueden participar de una aut\u00e9ntica libertad unos de otros y una aut\u00e9ntica igualdad entre s\u00ed&#8221;.<\/strong><\/p>\n<p><strong>El fil\u00f3sofo del di\u00e1logo falleci\u00f3 el 13 de junio de 1965<\/strong><\/p>\n<p>Martin Buber dixit<\/p>\n<p>El odio es, por su naturaleza, ciego.<\/p>\n<p>Actuar es crear; inventar es encontrar; dar una forma es descubrir. Al crear descubro.<\/p>\n<p>La fe es una relaci\u00f3n viva con lo cre\u00eddo, una relaci\u00f3n viva que abraza la vida entera o, de lo contrario, es irreal.<\/p>\n<p>El lenguaje no es m\u00e1s que su signo y su medio, toda obra espiritual ha sido provocada por ese algo. Es lo que hace del hombre un hombre.<\/p>\n<p>El deseo mismo cambia cuando pasa de la imagen so\u00f1ada a la imagen aparecida. Todo medio es un obst\u00e1culo. S\u00f3lo cuando todos los medios est\u00e1n abolidos, se produce el encuentro.<\/p>\n<p>El hecho fundamental de la existencia humana es el hombre con el hombre. Lo que singulariza al mundo humano es, por encima de todo, que en \u00e9l ocurre entre ser y ser algo que no encuentra par en ning\u00fan otro rinc\u00f3n de la naturaleza.<\/p>\n<p>En el hielo de la soledad es cuando el hombre, implacablemente, se siente como problema, se hace cuesti\u00f3n de s\u00ed mismo, y como la cuesti\u00f3n se dirige y hace entrar en juego a lo m\u00e1s rec\u00f3ndito de s\u00ed, el hombre llega a cobrar experiencia de s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>El hombre que tiene experiencia de las cosas no participa en absoluto en el mundo. Pues es &#8220;en \u00e9l&#8221; donde la experiencia surge, y no entre \u00e9l y el mundo. El mundo no tiene parte en la experiencia. Se deja experimentar, pero no compromete su inter\u00e9s.<\/p>\n<p>Las m\u00e1quinas que se inventaron para servir al hombre en su tarea acabaron por adscribirle a su servicio; no eran ya, como las herramientas, una prolongaci\u00f3n de su brazo, pues el hombre se convirti\u00f3 en su mera prolongaci\u00f3n, en un miembro perif\u00e9rico pegadizo y coadyuvante.<\/p>\n<p>Se dice que el hombre posee una experiencia del mundo al que pertenece. \u00bfQu\u00e9 significa esto? El hombre explora la superficie de las cosas y las experimenta. Extrae de ellas un saber relativo a su constituci\u00f3n; adquiere de ellas experiencia. Experimenta lo que pertenece a las cosas.<\/p>\n<p>El amor no es un sentimiento que se adhiere al Yo de manera que el T\u00fa sea su &#8220;contenido&#8221; u objeto; el amor est\u00e1 entre el Yo y el T\u00fa. Quien no sepa esto, y no lo sepa con todo su ser, no conoce el amor, aunque atribuya al amor los sentimientos que experimenta, que siente, que goza y que expresa.<\/p>\n<p>La vida humana posee un sentido absoluto porque trasciende de hecho su propia condicionalidad, es decir, que considera al hombre con quien se enfrenta, y con el que puede entrar en una relaci\u00f3n real de ser a ser, como no menos real que \u00e9l mismo, y lo toma no menos en serio que se toma a s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>Los conceptos se forman a base de nuestras m\u00e1ximas experiencias de un cierto g\u00e9nero, que reconocemos como recurrentes. Y nuestras experiencias m\u00e1ximas del poder no son las de una fuerza que produce cambios inmediatos, sino las de una capacidad de poner en movimiento semejantes fuerzas, en forma directa o indirecta.<\/p>\n<p>El presente, y esto no significa el instante puntual que meramente designa en nuestro pensamiento el t\u00e9rmino del tiempo &#8220;transcurrido&#8221;, la sola apariencia de una detenci\u00f3n en este fluir, sino el instante realmente presente y pleno, s\u00f3lo existe si hay presencia, encuentro y relaci\u00f3n. La presencia nace cuando el T\u00fa se torna presente.<\/p>\n<p>El hecho fundamental de la existencia humana no es ni el individuo en cuanto tal ni la colectividad en cuanto tal. Ambas cosas, consideradas en s\u00ed mismas, no pasan de ser formidables abstracciones, El individuo es un hecho de la existencia en la medida en que entra en relaciones vivas con otros individuos; la colectividad es un hecho de la existencia en la medida en que se edifica con vivas unidades de relaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Con espanto creciente fue d\u00e1ndose cuenta el hombre en la primera Guerra Mundial y, ciertamente, a los dos lados de la trinchera, que se hallaba entregado a potencias inabordables que, si bien parec\u00edan guardar relaci\u00f3n con la voluntad de los hombres, se desataban de continuo, se burlaban de todos los prop\u00f3sitos humanos y tra\u00edan consigo la destrucci\u00f3n de todos. As\u00ed se encontr\u00f3 el hombre frente al hecho m\u00e1s terrible: era como el padre de unos demonios que no pod\u00eda sujetar.<\/p>\n<p>El amor es una acci\u00f3n c\u00f3smica. Para quien habita en el amor y contempla en el amor, los hombres se liberan de todo lo que los mezcla a la confusi\u00f3n universal; buenos y malvados, sabios y necios, bellos y feos, todos, uno despu\u00e9s de otro, se tornan reales a sus ojos, se tornan otros tantos T\u00fa, esto es, seres liberados, determinados, \u00fanicos; los ve a cada uno cara a cara. De una manera maravillosa surge de vez en cuando una presencia exclusiva. Entonces puedo ayudar, curar, educar, elevar, liberar. El amor es la responsabilidad de un Yo por un T\u00fa.<\/p>\n<p>El acto envuelve un sacrificio y un riesgo. El sacrificio: la infinita posibilidad inmolada en el altar de la forma. Ser\u00e1 menester arrasar todo lo que hasta ese momento aparec\u00eda en la perspectiva. Nada de ello penetrar\u00e1 en la obra. As\u00ed ha de ser por una exigencia de exclusividad. El riesgo: la palabra primordial s\u00f3lo puede ser dicha por el Ser entero; quien se decida a decirla nada puede reservar de s\u00ed. La obra no tolera, como lo hacen el \u00e1rbol y el hombre, que yo me aparte y descanse en el mundo del Ello; pues es la obra la que manda. Si no la sirvo bien, ella se quiebra o me quiebra a m\u00ed.<\/p>\n<p>La vida no se despliega precisamente cuando yo juego conmigo mismo este misterioso juego de ajedrez, sino cuando me encuentro colocado en la presencia de un ser con el que no he concertado ninguna regla de juego y con el que tampoco se podr\u00eda concertar. La presencia del ser, ante el que estoy colocado, cambia su figura, su apariencia, su revelaci\u00f3n, es diferente que yo, a menudo espantosamente diferente, y distinto a como me lo hab\u00eda figurado, a menudo espantosamente distinto. Si salgo a su paso, si acudo a \u00e9l, si me encaro con \u00e9l, realmente, esto es, con la verdad de todo mi ser, entonces y s\u00f3lo entonces estoy yo &#8220;aut\u00e9nticamente&#8221; ah\u00ed; estoy ah\u00ed si realmente estoy ah\u00ed y la localizaci\u00f3n del &#8220;ah\u00ed&#8221; depender\u00e1, en cada caso, menos de mi que de esa presencia del ser que cambia su figura y manifestaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Una conversaci\u00f3n de verdad (esto es, una conversaci\u00f3n cuyas partes no han sido concertadas de antemano sino que es del todo espont\u00e1nea, pues cada uno se dirige directamente a su interlocutor y provoca en \u00e9l una respuesta imprevista), una verdadera lecci\u00f3n (es decir, que no se repite maquinalmente, para cumplir, ni es tampoco una lecci\u00f3n cuyo resultado fuera conocido de antemano por el profesor, sino una lecci\u00f3n que se desarrolla con sorpresas por ambas partes), un abrazo verdadero y no de pura formalidad, un duelo de verdad y no una mera simulaci\u00f3n; en todos estos casos, lo esencial no ocurre en uno y otro de los participantes ni tampoco en un mundo neutral que abarca a los dos y a todas las dem\u00e1s cosas, sino, en el sentido m\u00e1s preciso, &#8220;entre&#8221; los dos, como si dij\u00e9ramos, en una dimensi\u00f3n a la que s\u00f3lo los dos tienen acceso.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Martin (Mordechai) Buber lleg\u00f3 al mundo el 8 de febrero en Viena en el seno de una familia jud\u00eda asimilada. Cuando padres se divorciaron y pas\u00f3 gran parte de su ni\u00f1ez en la casa de sus abuelos Salom\u00f3n, un conocido talmudista y cient\u00edfico, y Adela Buber; situada en Le\u00f3polis (en la actualidad Ucrania). Buber era pol\u00edglota: en su casa se hablaba idish y alem\u00e1n, en su infancia aprendi\u00f3 el franc\u00e9s y el hebreo, y en la escuela secundaria aprendi\u00f3 polaco. Despu\u00e9s de estudiar filosof\u00eda, historia del arte y filolog\u00eda alemana en la Universidad de Viena, durante una estancia en Berl\u00edn descubri\u00f3 el movimiento sionista. Frente a la visi\u00f3n eminentemente pol\u00edtica formulada por Theodor Herzl, Buber se centrar\u00e1 desde un principio en el sentido del juda\u00edsmo como realidad existencial. Adem\u00e1s de realizar una elaboraci\u00f3n te\u00f3rica del sionismo, desarroll\u00f3 una intensa actividad. En 1899 asisti\u00f3 al Tercer Congreso Sionista y, bajo la influencia de Ahad Haam, y se fue a estudiar a Z\u00farich. All\u00ed, Buber conoci\u00f3 a Paula Winkler, de M\u00fanich, con quien contrajo matrimonio y dos a\u00f1os m\u00e1s tarde tuvo dos hijos: Rafael y Eva. 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