Radio JAI

La Radio Judía de Latinoamérica

Llegó a EEUU sin dinero ni hablar inglés y pudo recorrer 34 países: la historia de Troy Bronson

La historia de Troy Bronson cumple con todas las características del típico sueño americano: unos primeros tiempos durísimos y luego un crecimiento profesional que parece no tener techo.

Bronson no había cumplido 1 año cuando fue abandonado por sus padres y adoptado por su abuela. Creció y estudió en Sinaloa, México. Desde pequeño mostró su amor por la fotografía: cuando tenía 10, una tía le regaló una cámara. Tomaba fotos de familiares y de paisajes: siempre sintió ese deseo de inmortalizar un momento a través de una imagen.

A los 19 años decidió escaparse de su casa, subirse a un camión y viajar a los Estados Unidos para estudiar y tener mejores oportunidades que en México. Tras superar varias adversidades, hoy es un fotógrafo de renombre que se especializa en moda, búsqueda de locaciones para películas y fotografía para documentales. Además, estudia una especialización en medios en la prestigiosa Universidad de California, en Berkeley. Tuvo que trabajar varios años para pagarse su educación.

Cuando llegó a EEUU no hablaba inglés ni tenía donde vivir: pasó varios meses en las calles de Seattle y hasta contempló quitarse la vida. Aquellos primeros tiempos fueron muy duros, pero de a poco aprendió el idioma y comenzó a trabajar (lo hizo en Burger King, lavó platos y limpió casas).

Un día recibió la oportunidad de su vida y pudo trabajar con Bastien Dubois, el prestigioso cineasta nominado al Oscar que filmó la película Madagascar, para explorar ubicaciones y tomar fotos para rodar una serie animada. Su trabajo llegó a más de 30 países. Aquello fue un punto de inflexión en su carrera. Desde ese momento se dedica a elegir locaciones para diferentes producciones artísticas: eso no solo implica su mirada artística sino además gestionar los permisos legales correspondientes.

Troy no solo es un fotógrafo reconocido en más de 30 países, sino que además tiene varias facetas solidarias. Conmovido por el caso de un amigo que padece VIH, decidió trabajar de voluntario en un hospital para niños infectados con el virus del sida en Ciudad del Cabo, Sudáfrica, país que posee el 19% de las personas infectadas con VIH del planeta. A su vez, colabora con una organización llamada Raw Media Online, una plataforma que le da voz a grupos sociales poco representados en los medios como las personas de color o pertenecientes a pueblos originarios. También trabaja con personas en situación de calle en Los Ángeles.

Troy es sinónimo de talento, esfuerzo y perseverancia: de aquel muchacho que no tenía donde dormir a este hombre que viajó con su cámara por más de 34 países en busca de fotografías y proyectos memorables que, un día, pueda enseñarles a sus nietos.

Por otro lado, cabe mencionar que Troy es un orgulloso miembro de la comunidad judía: participa en la organización para jóvenes universitarios Hillel, en la que discute y analiza textos judíos junto a otros miembros de la menciona entidad. Además, ha visitado Israel.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Helueni