Radio JAI

La Radio Judía de Latinoamérica

Nuevos hallazgos arqueológicos en los Altos del Golán

En el año 920 AEC., más o menos, los habitantes de una ciudad fortificada en los Altos del Golán podían evidentemente verlo venir: una fuerza de invasión que amenazaba con superar las murallas y vencerlas. Temblando de terror, presumiblemente, parece que desmantelaron cuidadosamente los iconos de su sagrado Lugar Alto para que los merodeadores no les dieran el tratamiento habitual de los conquistadores y destrozaran desdeñosamente las imágenes sagradas.

Casi 3.000 años más tarde, los arqueólogos que excavaban el sitio que los árabes locales llamaron e-Tell y el equipo llamado “Bethsaida” encontraron una rara estela del poderoso dios de la Luna de Mesopotamia que yacía sobre su cara, ocultando la imagen potencialmente provocativa.

De hecho, lo que hicieron en la temporada de excavaciones de verano de 2019 en el sitio de e-Tell, a orillas del río Jordán, un par de kilómetros al norte del Mar de Galilea, fue entregar “una modesta piedra de basalto” que había sido descubierta hace unos años, pero dejada intacta. Había servido principalmente para que los voluntarios de la excavación se sentaran y comieran paletas en el abrasador calor del verano. La piedra, de unos 70 centímetros de alto por unos 45 centímetros de ancho y unos 15 centímetros de grosor (unos 27 centímetros de alto, 18 centímetros de ancho y 6 centímetros de grosor), era una de las muchas que descansaban en la esquina de una antigua torre de fortificación. Y cuando la voltearon, estaba la imagen – adorada en todo el Levante y Mesopotamia en la Edad de Hierro – del dios de la Luna.

“Bajo asedio, los habitantes pueden haber puesto el icono a propósito en su lugar de descanso final para protegerlo donde permanecía intacto. El hecho es que nunca se rompió. Los invasores no lo vieron como algo simbólico”, dice el profesor Rami Arav de la Universidad de Nebraska, Omaha y el director de la excavación de Bethsaida, a un medio israelí.

Con información de Haaretz.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Helueni